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miércoles, 13 de noviembre de 2013

Películas: The world's end (Bienvenidos al fin del mundo)

The world's end es el cierre a la Trilogía Cornetto, dirigidas por Edgar Wright y escritas por él y Simon Pegg. Las dos primeras entregas fueron Shaun of the dead (Zombies party) y Hot Fuzz (Arma fatal). La primera era una comedia con zombies, y la segunda una comedia paródica sobre el cine de acción de investigación policial.

Llevaba meses necesitando ver esta película, y esperaba mucho de ellas. Soy fan declarada de la Trilogía Cornetto, de Edgar Wright y de Simon Pegg (y si trabajan juntos, pues casi que más). Hace poco vi Spaced, la serie con la que iniciaron sus colaboraciones y que después de haber visto The world's end, me parece más que nunca una precuela perfecta y no pretendida de la trilogía. 

The world's end parte con esta idea: cinco amigos intentaron hacer la Milla de Oro cuando eran adolescentes, que consiste en recorrer los 12 pubs de Newton Heaven, y beber una pinta de cerveza en cada uno. Acabarían en el último, The world's end. Pero no lo lograron. 20 años después, digamos que el líder del grupo, Gary King (Simon Pegg), decide reunir al grupo para volver al pueblo de su infancia y lograr lo que no hicieron en su día.

Por supuesto, The world's end es divertida. Divertidísima. Tiene momentos absolutamente geniales, y diálogos y escenas que es difícil que olvide. Hot Fuzz me encanta, pero creo que fallaba en ser mítica, cosa que sí era Shaun of the dead. Y The world's end sí lo es. Hay demasiadas cosas que se van a quedar grabadas. Y seguro que os dan ganas de intentar vuestra propia Milla de Oro, y salir a beber con vuestros amigos. Y si la primera iba sobre zombies, la segunda sobre una investigación policial peculiar, esta no va solo sobre cinco amigos y su reencuentro. Si no habéis leído el argumento ni tampoco habéis visto el trailer, os aconsejo que no lo hagáis. Os llevaréis una sorpresa cuando veáis el giro de argumento y el camino que toma. Pero creo que aunque lo sepáis, puede que os sorprenda igualmente por cómo está llevado y cómo está metido. Yo la verdad es que, de vez en cuando, flipaba con lo que estaba viendo. Y siempre con una sonrisa en la boca. Sin revelar nada más, quizá era cuestión de tiempo que dos geeks amantes de la ciencia ficción como EdgarWright y Simon Pegg tocaran el género (aunque Simon Pegg ya lo hizo junto a Nick Frost en Paul).

Por supuesto, es auto referencial. Hay guiños a toda la trilogía, e incluso a Spaced (¡cameos de los actores que hacían de Marsha y Brian! ¡Qué emoción al verlos!). Hay algunos menos obvios, que quizá sepas capaz de relacionar si recuerdas las otras películas, porque son solo una frase o un plano. Hay otros más obvios, como el uso de un pueblo pequeño con habitantes curiosos (Hot Fuzz) y las peleas en pubs (Shaun of the dead), aunque no sean a ritmo de Queen. Y claro, también hay referencias externas. En las anteriores, recordabas las películas del género; en esta, sucede lo mismo en algunos puntos de la trama.

Las otras dos entregas eran pura diversión, con el toque de Edgar Wrigh en la dirección y el estilo de humor de él y Pegg. Esta tercera entrega no es solo eso: tiene cierto tono más sentimental (como sí tenía Spaced, entre gag y gag). The world's end nos habla de la juventud, de la amistad...y de cómo los años y el paso de la vida puede cambiarlo todo. Como a veces tienes ganas de salir de esa monótona rutina. O cómo puedes desear volver a esos días dónde parecía que nada importaba, los días dónde eras feliz con tus amigos, y creías que te ibas a comer el mundo y que el resto de tu vida iba a seguir siendo maravillosa. Pero a veces, la vida se tuerce, y todo puede ser una mierda. Al final nada sale cómo creías, y te das cuenta de que el mundo no es para ti, como te prometieron. También hay una pequeña crítica a la sociedad, a cómo funciona y cómo podría ser sin que nos diéramos cuenta, a nuestras ganas de luchar y nuestra forma de ser. Aunque, por otro lado, también hay una reivindicación del género humano. No somos perfectos, pero, ¿qué más da? ¿Por qué tenemos que serlo?

Sobre los personajes: pues tenemos a una pandilla de amigos muy amor, con Simon Pegg y Nick Frost al frente. No puedo no destacar a Martin Freeman, me parece que está muy gracioso, adorable y full of rage. Pero sin duda, el rey de la función es Gary King. Simon Pegg ha dicho que es su personaje favorito de todos los que ha tenido que interpretar. Y yo coincido. Amo con devoción todos los de la Trilogía Cornetto + Spaced, y otros de su carrera, pero Gary King es increíble. Se hace con la película desde el minuto uno. No es solo graciosísimo, es absolutamente mítico. Cada cosa que hace y dice no tienen desperdicio alguno. 

Siempre llevaré a Gary King en mi corazón. Y los pubs, Newton Heaven, a los cinco mosqueteros, el Boo Boo, el sandwich de mermelada, la conversación final de Simon Pegg con cierto líder, el significado de WTF, las peleas, King Gay, las caras de Martin Freeman, Nick Frost diciendo que Simon Pegg es su "cock", las cervezas, esa tinta azul, el Nokia de Gary King.... Todo acompañado de una gran banda sonora. La vi junto a cierta persona que escucha dos acordes de una canción y ya sabe cuál es, y a cada tema que sonaba, lo comentaba emocionado. La verdad es que les ha quedado una película mítica, y un cierre perfecto a la Trilogía Cornetto. Tengo la sensación de que me gustará todavía más cuando la vuelva a ver. Ahora soy incapaz de decidir si mi favorita de la trilogía es Shaun of the dead o esta...






domingo, 22 de septiembre de 2013

Series: Spaced

Llevaba queriendo ver Spaced desde que, hace años, vi Shaun of the dead (Zombies Party) y Hot Fuzz (Arma fatal), y me hice irremediablemente fan del tándem Edgar Wright-Simon Pegg-Nick Frost. Por ahí la tenía, y no sé por qué, no me ponía a verla. Ahora que The world's end está tan cerca (bueno, para algunos ya es una realidad, pero en España no llegará hasta Noviembre, básicamente cuando ya se haya visto en todo el mundo, pero ya sabéis, la piratería es malísima), con ese cierre de la Trilogía Cornetto, me entró la fiebre fan otra vez. Me cuesta mucho ponerme a ver una serie, porque tengo tantas pendientes, que me agobio y no sé cuál empezar. Así que, cuando acabo una, tardo en empezar otra. Hace poco vi la maravillosa Sherlock, y estaba cayendo en un bucle terrible de volver a verla. Quizá hubiera seguido viendo una y otra vez sus capítulos si no le hubiera puesto remedio: ese remedio fue empezar a ver Spaced de una maldita vez. Y me odio por haber tardado tanto tiempo en hacerlo.

Spaced está escrita por Simon Pegg y Jessica Hynes, y dirigida por Edgar Wright. Es una sitcom muy corta, con dos temporadas de siete capítulos de 25 minutos de duración cada una. Es anterior a Shaun of the dead, y si sois fans de esa y de Hot fuzz y no habéis visto aún Spaced, no perdáis el tiempo. Os gustará, y además, en muchas ocasiones no podréis evitar acordaros de esas películas, porque tiene cierto estilo y ciertos momentos similares. Puede que no forme parte de la Trilogía Cornetto, pero es una grandísima introducción  a esa trilogía.

La serie arranca con Tim (el personaje de Simon Pegg), que se encuentra en la calle después de que su novia le deje y le eche de casa; y con Daisy, que anda también en busca de un hogar. Ambos se conocen casualmente, y encuentran un anuncio de un piso perfecto: el problema es que en el anuncio pide que solo se admitirán parejas. Esto no les echa para atrás, y deciden fingir que son pareja para conseguir el apartamento. A partir de esta sencilla premisa, podemos disfrutar de una serie divertidísima. De verdad, lo es. Hay innumerables frases y momentos que os harán reír y recordaréis durante mucho tiempo (vale, yo la acabé de ver hace dos noches, pero estoy segura de que recordaré esas cosas). Hay momentos surrealistas, hay cierto toque friki, y hay innumerables referencias a la cultura pop y al mundo del cine. Estoy segura de que se me escapan más referencias de las que me gustarían, pero cuando reconoces una de estas, todavía es más divertido. Y es una serie original. No he visto una sitcom así. Esto no es lo mismo de siempre, y está muy bien hecho.

Gran parte del encanto de la serie recurre, por supuesto, en sus personajes que, por supuesto, forman un grupo variopinto y excéntrico:

-Tim: El protagonista. Dibujante de cómics, trabaja en una tienda de cómics. Sufre porque le ha dejado su novia, pasa horas jugando a la Play, se masturba con Gillian Anderson, le reza a Buffy, La amenaza fantasma le dolió tanto que llega a perder su trabajo por gritarle a un niño que quería comprar una figura de Jar Jar.... Vamos, lo normal. Un tío guay, un poco histérico y muy gracioso.

-Daisy: Escritora, y en teoría también periodista, en paro. Se define como una persona muy creativa, pero lo cierto es que pasa los días sin hacer nada, evitando el trabajo, buscando excusas para no enfrentarse al bloqueo y la máquina de escribir. Forma una gran, gran pareja con Tim. 

-Brian: Probablemente, mi personaje favorito. Brian es un artista que vive en el piso de abajo de Tim y Daisy (pinta, ¿y qué pinta? Pues rabia, dolor, miedo... Esto es uno de mis gags favoritos de la serie, tendréis que verla para entenderlo), algo excéntrico y con cierta dificultad para relacionarse. Da momentos tremendamente divertidos, y conforme avanza la serie, descubres que en realidad, es un personaje muy tierno. Las bromas que proporciona gracias a su condición de artista sobre el arte contemporáneo son geniales.

-Marsha: La casera. Vive en el piso de arriba, con su hija adolescente, con la que tiene grandes discusiones a todas horas. Siempre la verás fumando, emborrachándose y tirándole los tejos a Brian.

-Mike: El mejor amigo de Tim. Está obsesionado con las armas y el ejército, al que desea volver, después de que lo expulsaran por coger un tanque para invadir París. Mantiene un bromance en toda regla con Tim.

-Twist: La mejor amiga de Daisy, Dios sabe por qué, ya que tienen muy poco en común. Twist está muy interesada en la moda, en ir monísima, y en pocas cosas más. Te juzgará gravemente por tu aspecto.

-Colin: El perro. No aparece en el primer capítulo, pero en seguida hará su primera aparición. Lo incluyo en los personajes porque no es una mascota de adorno que se pasea por ahí como en la mayoría de las series. Tiene protagonismo, e importancia en la trama. Y es la cosa más adorable del mundo. Si después de ver la serie no queréis tener a Colin en vuestras vidas, no tenéis corazón.

Aunque solo aparezca en dos capítulos, no puedo dejar de nombrar a Tyres, un bakala total que parece que nunca salga de la discoteca, y para el que cualquier combinación de ruidos pueden ser un temazo house con el que ponerse a bailar en cualquier momento.

Además de ser divertida, original y tener grandes personajes, Spaced también tiene momentos de esos que te hacen sonreír. No reír, sino reír por ternura, porque has conectado con los personajes, les has cogido cariño en poco tiempo, y quieres que todo les vaya bien. Además, creo que la situación de Tim y Daisy puede parecerse a alguna etapa de tu vida: te han roto el corazón, no tienes ganas de hacer nada, consigues trabajos de cualquier cosa menos de lo que quieres, pasas los días tirado jugando a la Play o viendola tele, estás algo perdido, las cosas no salen como tenías planeadas... Pero, a pesar de todo, la vida sigue. Las oportunidades ya llegarán, y mientras tanto, siempre podrás refugiarte en las personas que te importan. Porque Spaced es muchas cosas, es mucho más que una serie de acontecimientos delirantes y graciosos concentrados en cortos capítulos que se pasan en un suspiro y que te dejan con ganas de más. Y entre una de tantas cosas, es una defensa absoluta de la amistad. Y yo, estoy segura de que volveré a acudir a ellos en más de una ocasión. La única pega que se me ocurre sacarle es que solo tiene catorce capítulos.

Nota: 9




miércoles, 14 de noviembre de 2012

Momentos: Shaun of the dead (Zombies party)

El otro día vi Paul, que aunque tampoco me pareció gran cosa, como siempre adoré ver a Simon Pegg y a Nick Frost juntos.
Esto ha provocado que crea que voy a morir esperando para la nueva película de Edgar Wright, dónde los dos vuelven a ser la pareja protagonista. El guión es de Wright y Pegg. Se estrena, en teoría, en verano del año que viene. Así que, como todavía no puedo ver nuevo material, pero estoy muerta de ganas, tengo mono de este trío, y me apetece volverme a ver las tres películas de Edgar Wright, que son demasiado maravillosas. El único fallo que tiene Scott Pilgrim es que Simon Pegg y Nick Frost no aparecen. En serio, deberían haber hecho un cameo como policías veganos.
Aún no me he puesto a volver a verlas, pero estoy quemando youtube viendo escenas de las películas. Que como siga así, no va a hacer falta que las vuelva a ver, que las estoy viendo a trozos.

De Shaun of the dead se podría rescatar prácticamente cualquier escena. Supongo que a estas alturas no hace falta que explique que es una parodia sobre las películas de zombies, y que tiene demasiados momentazos inolvidables. A cada momento, hay un gag, que ridiculiza por completo los tópicos de estas películas. Y a pesar de esto, casi consigue ser más realista: antes que pensar que la tía rara de mi jardín es un zombie, quizá yo también pensaría que está borracha. No creo que sacara mi escopeta y me convirtiera de repente en una experta killer-zombies. 

En mi memoria siempre estará la escena en la que Shaun (Simon Pegg) sale a la calle cuando ya se ha extendido la epidemia, y ni se da cuenta aunque los zombies le rodeen; el momento en el que el grupo decide evitar el ataque de los zombies haciéndose pasar por ellos; Shaun elaborando sus planes confiando en que todo se solucionará pronto (y, por supuesto, nada acaba saliendo como espera); los vinilos como armas mortales; las reacciones de la pareja protagonista a los encuentros con los zombies... y cómo olvidar el Winchester. Y la lucha que se da en él. Poco heroísmo épico, pero una lucha muy divertida, torpe y con Queen de banda sonora. Así que, entre todas las escenas que podría poner, hoy pongo esta. 

Los vídeos que he encontrado en youtube tienen la inserción desactivada, así que, click aquí para verla.

Simplemente, genial. Vivan Edgar Wright, Simon Pegg y Nick Frost, sobre todo cuando se juntan. La sagrada trinidad británica. Se merecen algún especial, quizá algún día. 

Por cierto, ya que estoy con el mono, tal vez aproveche para ver la serie Spaced, que aún no la he visto y la tengo en mi poder desde hace bastante. Tengo las expectativas altas, ¿alguno la habéis visto?