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lunes, 30 de enero de 2012

Desmontando a los bastardos: Parte IV

¡Increíble! ¡Pero si estoy actualizando! Yay. Pues eh, tengo excusa otra vez. Estaba de exámenes(+ trabajos + prácticas), y claro... que me apetecía actualizar y todo, si tengo varias entradas pensadas y películas acumuladas para comentar.
Toma, y encima vuelvo con los bastardos (la volví a ver no hace mucho que la pillé por la TV, fue mi segunda película de este año, y ay, cada día me gusta más esta puñetera película), algún día acabaré de desmontarlos, lo sé. Ya solo me queda un capítulo más. Por supuesto, esto contiene spoilers a punta pala, si no has visto la peli, no seas idiota: vete a verla, y luego, coméntame en el blog.

Capítulo 4: Operación Kino

Este capítulo fue el que menos me gustó de la película la primera vez que la vi. Luego me ha gustado más, y he acabado rendida. Aunque en realidad, creo que sería el último que escogería como favorito. Pero eso no quita que sea muy amor.

En este capítulo, Tarantino vuelve a demostrar que eso de crear tensión se le da bien. En el primero, lo hacía con Hans Landa. Una escena aparentemente calmada, de diálogo, pero que te hacía sentir que todo iba a torcerse. En esta sucede algo parecido. Aunque bueno, antes hay una escena en la que Tarantino se dedica a hablar del cine alemán de la época. Referencias, y más referencias. Es lo que es Tarantino.

En esta ocasión no es la presencia de Christoph Waltz la que genera inquietud habrá una reunión de parte de los bastardos con una famosa actriz alemana (Diane Kruger), que actúa de infiltrada y espía. Necesitan planear su llegada al estreno de la película de Goebbels, al que acudirá el mismísimo Hitler. Total, que se juntan en una taberna de mala muerte que siempre está vacía....pero esa noche no. Ya avisa Tarantino de que la cosa puede acabar mal antes de que ellos entren en la taberna: dicen que es un sótano, y que ese es el peor sitio para pelear si se arma el lío.



Hay un grupo de soldados alemanes celebrando el nacimiento del hijo de uno de ellos. Los bastardos llevan uniforme, pero claro, puede ser bastante
peligroso: ¿y si los pillaran? Desde el momento en que Tarantino pone ahí a los nazis, ya sabes que te la está liando. Que se puede ir todo al garete en cualquier momento, y que lo raro es que no se fuera. Pero claro, no es solo eso. No son cinco minutos de escena predecible y ya. La escena, de hecho, es bastante larga.

Y ahí está la gracia de la tensión de la escena. Desde que empieza, sabes que algo va mal, que algo irá mal, pero Tarantino se recrea en alargar la tensión y, el desenlace no llega pront
o. En lugar de eso, vemos como los bastardos intentan desenvolverse lo mejor que pueden con la ayuda del personaje de Diane Kruger, que lo lleva todo con más naturalidad. Guapísima, simpatiquísima y elegantísima ella. Muy amor. Bueno, el grupo de soldados resulta que está bastante bebido, y que no molestan demasiado a los bastardos. ¿Quizá haya esperanza de que salga bien?

Pero entonces, se une otro soldado nazi, que había estado oculto, con pinta de cabrón y que no está bebido. Y ahí dices: ya está, la hemos liado. De hecho, empieza sospechando de los acentos y duda de la procedencia de los bastardos. Tarantino te convence que de esa no salen ni de coña...pero, la situación parece reso

lverse. Aunque aún crees que el nazi desconfía. Y para co
lmo, se une a ellos. Y se ponen a beber y a jugar. Y ahí vienen las conversaciones cordiales y triviales que llevan dándose lugar toda la escena, la sonrisa de Diane Kruger que logra aliviar tensiones, y las caras de circunstancia de los bastardos, que lo están pasando peor que el espectador preguntándose qué coño pasará. Vale, sabes que no puede salir bien...pero, ¿y sinsas que puede que se acaben librando.tienen suerte? Es lo que tiene alargar tanto la escena, que ya hasta pie

Y de hecho, eso parece hasta que por un detalle que el espectador no puede percibir, el nazi vuelve a poner más cara de hijo puta, y les asegura que les ha pillado. Yo pensé: lo debe de saber todo el rato, solo estaba fingiendo para asegurarse.
Pero no es tan sencillo, aunque no lo sabremos hasta después. Total, hasta que llega este momento, habrán pasado unos 15 minutos. 15 minutos que se pasan rapidísimo. Y es que, aunque sepas como acaba la escena, cuando vuelves a ver la película, la escena te sigue atrapando, y cuando te das cuenta, ya está la liada montada.


En fin, y una vez liada piensas: ¿y ahora qué? Pues ahora un bastardo decide morir con estilo y antes apurar su whisky. Claro que sí. Y luego...pues un intercambio de tiros dónde más duele, y un tiroteo liado en todo el bar con todos implicados. Hasta el dueño. Todo pasa muy rápido, y vemos que solo queda en pie el nazi que había sido padre. Coño, aún queda un capítulo de película, y ya han muerto unos cuantos bastardos. Llega la reconfortante voz de Brad Pitt, que yo es escucharlo con ese acento y ya muero del amor, y descubrimos que el personaje de Diane Kruger ha sobrevivido.

En fin, todo esto nos lleva a una escena en la que Diane Kruger se pregunta cómo narices va a ir al estreno con la pierna escayolada -le han disparado-, y con Brad Pitt, el Oso Judío y otro bastardo ofreciéndose como los acompañantes italianos. Una frase que resuma el percal: Brad Pitt diciendo que el último bastardo acompañante es el tercero que mejor habla italiano, a lo que el bastardo dice: no hablo italiano, y Aldo Raine (Brad Pitt) confirma: "lo que yo decía, el tercero que mejor lo habla". Si con las muertes del bar, la incorporación de los "italianos", y el plan de Shosanna de quemar el cine no fuera suficiente para esperar el final ansiosamente -y de paso, presentir que puede liarse otra vez muy parda-, vemos a Hans Landa yendo a la taberna...de la que recoge un zapato y el autógrafo de la actriz alemana. Cuando Hans Landa aparece, sabemos que algo va a pasar. Y si encima, encuentra pruebas... sálvese quien pueda.
Y con esto, solo queda la traca final, capítulo que amo tanto que hasta me dan ganas de no tardar un mes en actualizar para hablar de él.

Ah, y a todo esto, ¿por qué los descubren? Porque un bastardo, al pedir tres whiskeys, levantó tres dedos que nunca levantaría un alemán al pedirlo. Pues a pesar de lo mal que pintaba todo, al final fue un simple detalle el que costó que todo se estropeara.

domingo, 24 de abril de 2011

Desmontando a los bastardos: Parte III

Mil años después, llega...

Capítulo 3: Noche Alemana en París

Iba a seguir con esto antes, pero me dije: hey, tienes el guión de la película en tus manos. Espérate para seguir cuando lo hayas leído, total, cinco meses antes, cinco meses después...La semana pasada, de viaje de unas ~maravillosas vacaciones~, me llevé mi guión querido y lo leí. Y cada vez me gusta más esta puta película. Pero vamos al capítulo 3.

Me parece muy bien que le reconozcan a Christoph Waltz la perfecta actuación que hace del grandísimo Hans Landa. Ahora, ¿¿por qué se olvidaron de Mélanie Laurent y su Shoshanna?? Para mí, está a la par que Waltz, y el personaje es el más profundo de toda la película. Al menos, yo lo veo así.

En este capítulo conocemos a Shoshanna, aquella chiquilla que huyó después de que Landa asesinara a sangre fría a toda su familia, y que sobrevive hábilmente en la París ocupada por los nazis, en su cine. Que no falten las referencias cinéfilas o las muestras de amor al cine por parte de Quentin. Y aparece el personaje de Daniel Brühl, un soldado alemán que luego descubriremos que, además, es un héroe de guerra y estrella de la nueva película de Goebbels. Y se acerca a Shoshanna, con buenas intenciones. Claramente, él se siente atraído por ella. Toma ya, un joven y amable soldado nazi ligando con una judía que intenta ocultar que lo es después de que un nazi matara a su familia. ¿Podría ser mejor? Sí. Aunque Shoshanna no quiera, algo en él le gusta. No hace falta que lo diga, no hace falta que deje de mostrar que no está cómoda y que siente repulsión por su uniforme. Hay algo (Tarantino lo indica en el guión, y en la película con la expresión de Mélanie Laurent es suficiente para que lo notemos).

El joven soldado nazi se encuentra a Shoshanna, y vuelve a hablar con ella. Ella lo rechaza, pero insisto: algo hay. Algo impensable, peligroso, una locura. ¿Un soldado nazi tirándole los trastos insistentemente? Vaya tela. Un soldado nazi pidiendo que se le juzgue por algo más que por un uniforme. Bueno, al fin y al cabo, ¿no querrían los judíos que no se les juzgara solo por ser judíos? Pero coño, él es un puto nazi. Aunque le gusta ella. Esto no puede acabar bien.

Después, una de mis escenas favoritas de la película. Liada suma: unos nazis aparecen en el cine de Shoshanna y la obligan a ir con ellos. La cara de ella es un poema. Llega a un restaurante: Daniel Brúhl (lo siento, se me olvida el nombre del personaje, los nombres alemanes son complicados) la espera, y agradece que haya aceptado su "invitación" para reunirse con él. ¿Y con quién está él? Con el mismísimo Goebbels (y su amante e intérprete). Jo-der. Una judía allí, sentada en la mesa de uno de los grandes del régimen nazi, por culpa del soldado nazi que quiere con ella. Y todavía se complica más la cosa: Daniel Brühl quiere estrenar su película en su cine. Estreno nazi en el cine de una judía. En serio, es que es todo taaaaaaaaaaaaan fuerte. Tensión, tensión, tensión.

Pero todo puede empeorar más: aparece Hans Landa. Si en la primera escena de la película, Tarantino sabía transmitir la tensión gracias al ritmo pausado y la presencia de Hans Landa, aquí se sirve de nuevo de Landa, y del duelo interpretativo. Hans Landa, por un lado, haciéndote sentir que lo sabe todo, que sabe quién es ella. No sabes cómo ni por qué debe saberlo, ni qué va a hacer, pero seguro que lo sabe. Ella: el terror en una mirada, intentando contenerlo. Me rindo ante Mélanie Laurent en esta escena, de verdad. Se quedan solos. Hans Landa habla. Te da la sensación de que cada cosa que dice, le va a llevar a descubrir la identidad de ella. Hable de lo que hable, aunque use ese tono cordial y agradable. Y notas que ella siente lo mismo: y se te contagia su miedo, su nerviosismo.Hans Landa insiste en tomar un postre. No quiere que ella lo pruebe hasta que llegue la nata. Según leí, los judíos no pueden mezclar esos dos alimentos (supongo que será verdad). Vaya cabronazo. Finalmente se va, sin muestras de que quiera ir a joderla, de que sepa quién es. Pero no nos quedamos tranquilos, sabemos que lo sabe. De alguna manera, lo sabemos. Shoshanna deja escapar todo lo que ha estado conteniendo mientras estaba con Landa. La angustia que transmite es tremenda.

Solo le ha hecho falta dos personajes (y dos actores tremendos) y una conversación sobre nada en particular para crear una atmósfera de tensión y nerviosismo como pocas. Cuando la vi por segunda vez, aunque sabía que no iba a pasar nada, no pude evitar sentir lo mismo. Es tremendo el poder de Landa, cómo te identificas con Shoshanna. Genial.

Y el capítulo de presentación de Shoshanna no podía acabar mal. Junto con Marcel, su pareja que trabaja en el cine, decide que van a rodar una película. Para los nazis. ¿De qué película hablará? ¿Cómo será? Bah, lo que te dé por imaginar no va a ser ni la mitad de épico que luego resulta ser.
Ah, bueno, y dice que va a incendiar el cine la noche del estreno, que las películas hechas con nitrato son muy inflamables. Detalle sin importancia que promete un final de mierda, sí. Forma muy poco interesante de acabar el capítulo y una manera malísima de hacerte sentir interés por el personaje de Shoshanna y su venganza (venganzaaa, venganzaaaaaaaaaaaaaa....de una mujer de los pies a la cabeza. Quiero ser un personaje femenino de Tarantino, quiero ser poderosaaaaaaa).

Ya solo quedan dos capítulos. El último es para hacer una fiesta con confeti y piñata de lo supa dupa ~awesome~y ~epic~ que es.

martes, 14 de diciembre de 2010

Desmontando a los bastardos (Parte II)

Capítulo 2: Malditos Bastardos

Elegir mi capítulo favorito de esta película resultaría muy complicado. Pero si tuviera que elegir uno para ver una y otra vez, uno que no me importaría en absoluto que el dvd se rayara y comenzara a reproducirlo una vez acabado de nuevo, probablemente sería este.
La presentación de los bastardos, soldados americanos judíos que van a liarla parla en Francia, liderados por un Brad Pitt cojonudo, con su gran Aldo Raine. Aldo Raine da un discurso a sus hombres: deben aniquilar a los nazis. Los nazis deben sufrir, los nazis deben recordarles por lo cabrones que van a ser. Sus hombres le deben cien cabelleras nazis. Este discurso es genial. Tiene ese toque, al igual que el resto del capítulo, más tarantiniano de la película. Ahí vemos, a un grupo de hombres, con un humor muy peculiar, hablando al estilo Tarantino, y comentando actos violentos o brutalidades que nos van a parecer divertidas.
Me recuerda este discurso a los días en los que esperaba esta película. Veía el trailer una, y otra, y otra vez. Parte de este discurso era la base del trailer. Joder, es que ese Brad Pitt, con su acentazo, diciendo esto...es épico.

A continuación, aparición estelar de Hitler. ¡Grandeee! Tarantino nos da a un gran Hitler, a un Hitler divertido, ridiculizado. Y cabreado porque los bastardos los están jodiendo a base de bien. Tendremos en paralelo, entonces, la audiencia de Hitler con un soldado alemán que sobrevivió a los bastardos, y las escenas de lo que sucedió aquel día con ese soldado y los bastardos.

Ahí comprobamos lo cachondos y bestias que son los bastardos. Y por eso, les amamos. Vamos a ver cómo putean a base de bien a unos nazis. Mención aparte, tiene la presentación de Hugo Stiglitz, un alemán que se cargó a varios de los suyos, y al que los bastardos van a rescatar a prisión. Genial esa parte. Con ellos irrumpiendo cargándose a todos, apareciendo poco a poco frente a la celda de Hugo con esa música -siempre bien elegida por Quentin-, Brad Pitt proponiéndole sumarse a los bastardos. Ese momentazo en el que un nazi malherido gime en el suelo y un bastardo -no recuerdo cuál- lo calla de un tiro sin mirar. Lo que yo diga, este capítulo es muy tarantiniano.
Hugo, y los bastardos, nos están ganando. Sin darnos cuenta, estamos adorándolos. Y eso que muchos ni han abierto la boca. Pero joder, molan que te cagas. Y esto la verdad, es otro gran mérito de Tarantino: en una película tan coral, conseguir que todos los personajes principales de ese coro sean carismáticos...Pero estamos hablando del hombre que en Pulp Fiction se inventó al Sr Lobo, personaje mítico donde los haya, que apenas aparecía en la película.

Bien, los bastardos siguen torturando a los soldados nazis que se han encontrado, entre risas. Y llaman al Oso Judío. Oh Dios. Me da igual que Eli Roth haya dirigido cosas como Hostel, como si hubiera dirigido una película sobre que las hojas se caen de los árboles. Me declaro fan de este hombre gracias a esta película. Lo amo, irremediablemente. Está jodidísimo de la cabeza. El Oso Judío aparece en escena para reventarle la cabeza a un nazi con un bate de beisbol. Aparece desde una especie de un túnel oscuro, avisando con golpes del bate.

Y sí, después es cuando aparece Eli Roth con su cara de loquísimo, y el Oso Judío hace su trabajo. Y se pone a gritar cosas como un auténtico pirado. ¿Es o no es amor?

Uno de los soldados nazis, el que logró sobrevivir, después de tal panorama, se ofrece a contestar lo que dicen los bastardos. Lo dejarán irse vivo, pero con dos condiciones: primero, debe contar lo que allí ha sucedido; y segungo, se irá con una marca especial. Porque a los bastardos no les gusta que los nazis puedan quitarse el uniforme. No. Quieren que se pueda ver que son nazis siempre. Para ello, ¿qué mejor que dibujarles con un cuchillo en la frente una esvástica?

Lo que yo diga: amamos a los bastardos. Yo los amo, al menos. Y bastó solo este capítulo para hacerlo. Tienen carisma, tienen un gran líder, tienen ese estilo tarantiniano, tienen gracia, tienen buenos métodos. Tienen talento en lo suyo: joder y matar nazis. Después de un primer capítulo con un enorme Hans Landa y tensión, Tarantino nos regala uno de descanso, uno divertido, uno en el que nos da a conocer a sus bastardos, para que los adoremos, del primero al último.

Es un poco complicado de explicar. Lo mejor que se puede hacer con este capítulo, es sentarse y disfutar de él. Imposible no hacerlo.

domingo, 7 de marzo de 2010

Ranking Nominadas al Oscar a Mejor Película y Predicciones Generales

No coincido ni estoy de acuerdo con la Academia, ni valoro a nadie por sus Oscars. Pero aún así, no se les puede ignorar porque luego va a repercutir en el caso que hagan a x, a los papeles que le den a tal actor, etc. Así que, cuando -ocasionalmente- gana alguien que creo que se lo merece, me alegro; cuando no...bueno, lleva pasando toda la vida.

Este año me propuse ver todas las nominadas a Mejor Película, y lo he conseguido hace un rato. Aquí mi ranking según lo que me han gustado, como siempre, según mi opinión, no basándome en una objetividad falsa de a ver cuál es mejor ni imponiendo mi criterio ni gilipolleces:

1- Up


La adoro, simplemente. Es preciosa, original, personajes entrañables, aventuras (me pierde esto, lo reconozco), divertida... Bueno, ya dije lo que tenía que decir de ella. Pero es mágica.

2- Inglourious Basterds (Malditos Bastardos)

Inventando la historia, divertida, con momentos increíbles de tensión cuando aparece Landa, personajes geniales, la escena en italiano, Soshanna, el propio Landa, Hitler, el acento de Brad Pitt... Que cuando acabara de verla, después de unas dos horas y media, quisiera más, es buena señal. Por mí, que hubiera durado una hora más.

3- Un tipo serio


Quien diga que esta o Quemar después de leer son malas...que se replanteen si es que son malas o es que, joder, no les gusta los Coen. Es su humor, su estilo, son sus extravagancias, sus rarezas. Y a mí me encantan. Es muy divertida, absurda, sin sentido...como la vida, ¿no? Eso nos enseñan ellos. Y encima, se ríen de nosotros, de sus personajes, de la religión... Que vivan los Coen.

4- Distrito 9

Ya hablé de ella. Es interesante, con un planteamiento original, aunque creo que la cagan con el desarrollo y se van más por los tópicos. Pero bueno, aún así me gustó, y la verdad es que la mitad de las nominadas las considero muy flojas, por eso está tan alta una película a la que le doy sobre 7,7'5.

5- The hurt locker (En tierra hostil)


Buena. Es entretenida, tiene tensión, te hace sentir un poco los nervios de lo que se vive allí... Pero tampoco le veo mucho más. La considero fría y no sé, algo le falta. Pero aún así, bastante recomendable, me gustó, más o menos esta y la de arriba estarían igualadas, por poner un orden.

6- Up in the air

Mal, mal. La mejor película con diferencia, para mí, de Reitman es Gracias por fumar y es la menos (re)conocida. Esta...bueno, entretiene (a ratos se me hizo un pelín larga), es actual, y su reflexión sobre la vida en soledad no está mal, peeero...me deja indiferente. Me quedé igual que antes de verla. Es más, me quedaba igual mientras la veía. Le faltan cosas, no sabría decir el qué, para que me acabara de gustar.

7- An education

Puff. Conocí a una tía que era una flipada que intentaba ir de pedante y que se creía culta, se creía especial por sus gustos refinados; se creía super madura y especial comparándose con el resto de chicas de su edad e iba de que era francesa. Una niñata insportable, vaya. La protagonista de esta película encaja en esa descripción. Por mucho que tenga una cara muy mona y Carey Mulligan lo haga bien, no la trago. ¿La historia? Bueeeeeno...tiene ratos...Unos ratos en los que la pedantería me superaba, otros que mejoraba algo...y cuando creía que mejoraba, con las preguntas sobre lo importante de la educación y de vivir la vida, se cuelan con los giros y el final.

8- The blind side

Como esta, hay miles. Película del montón, tópica, previsible...previsible porque sabes que va a pasar lo que el espectador quiere que pase, la han montado así. Aprobado justo para mí. ¿Sandra Bullock? El rubio te queda mal, estás muy artificial. Ah, ¿de su actuación? Su papel es como la película: del montón. No tiene nada. Cualquiera podría hacerlo.

9- Avatar


....al menos lo técnico está bien...
10- Precious


Aquí no se salva ni eso. Una chorrada en la que juntan todas las desgracias posibles para manipularte y que te dé pena la protagonista, aburrida, tópica, con la típica clase conflictiva con la típica profesora dispuesta a ayudar...ah, y manda huevos que cuando te juntan todas las desgracias para removerte la conciencia (a mí no lo hizo, pero bueno) aposta, intenten darte lecciones de moral. Que os den. Y manda huevos que vayan de indies cuando tienen a Mariah Carey y Lenny Kravitz haciendo dos papeles de mierda que podrían no existir.

Y ahora, mis predicciones sobre quién ganará en los premios que puedo opinar más o menos:

Mejor Película: Avatar

No creo que se arriesguen a no dárselo con el éxito que ha tenido. La otra opción es En tierra hostil, pero lo dicho. Por mí, que se lo llevaran Up o los bastardos.

Mejor Director: James Cameron

...lo mismo de antes. Mi otra opción, sí, es Kathryn Bigelow, y me alegraría, solo porque perdiera Cameron, cualquier pinchazo a su ego es bienvenido. Se lo daría a Quentin, Reitman no me ha convencido y de Lee Daniels y su chapuza ni hablo...

Mejor Actor Principal: Jeff Bridges

Más que nada, porque aún no se lo han dado y ya toca. No he visto aún Crazy Heart, aunque Bridges me parece buen actor. Aún así, Morgan Freeman como Mandela me encanta. Sería mi segunda opción.

Mejor Actriz Principal: Sandra Bullock

Sin discusión, lamentablemente, no tengo dudas sobre este premio.

Mejor Actor de Reparto: Christoph Waltz

Clarísimo, y yo que me alegro. Merecido no, lo siguiente. Actorazo, ¡gracias por descubrirlo, Quentin!

Mejor Actriz de Reparto: Mo'Nique

Sin dudas. No lo hace mal, pero tampoco veo la impresionante actuación que todos ven. Al menos así no se lo lleva Penélope por hacer de guarra.

Mejor Película de Habla No Inglesa: La cinta blanca

Lo tengo bastante claro, sino, para Un profeta, pero no creo. Amé El secreto de sus ojos, pero no me importa que se lo lleve Haneke por esta, así que, contenta junto con el de Christoph Waltz.

Mejor Guión Original: En tierra hostil

Si se llevara Cameron los premios dichos antes, este sería la compensación para En tierra hostil. Por mí, se lo llevaría Quentin o los Coen.

Mejor Guión Adaptado: Up in the air

No lo tengo del todo claro, pero veo esta opción bastante probable, porque se ve que adoran bastante a Reitman.

Mejor Largometraje de Animación: Up

Me alegro, pero se merece competir como película, que la gente tiene la manía de considerar la animación como menor, ¡y no! Lo que me parece fatal es que Ponyo de Miyazaki no esté nominada.

Y bueno, en lo técnico, arrasará Avatar, supongo. En montaje, igual, sino, para En tierra hostil. En bso y canción no lo tengo muy claro, por eso no opino. En Mejor Fotografía, supongo que Avatar, pero no sé...La cinta blanca es buena competidora, igual que En tierra hostil y los bastardos.

Y esto es todo. A ver si me equivoco o no. Solo hay que esperar un poco, pero tampoco creo que hayan muchas sorpresas.

martes, 23 de febrero de 2010

Directores: Quentin Tarantino


Querido Quentin:

Tenía ganas de hablar contigo, y hablarle sobre ti a todos. Bueno, los que me conocen (o incluso los que no, solo hay que ver la cabecera del blog), saben que te adoro. También pueden saber que adoro cada una de tus películas. Pero quizá los motivos sean confusos. En fin, ahora, te tengo en mi cuarto (gracias por regalarme a mini Quentin *___*) y podemos hablar con tranquilidad. Bueno, puedo hablarte. Con lo que te gusta hablar a ti, no sé por qué te quedas tan callado. Deberías estar dándome envidia por todo lo que sabes de cine y recomendándome mil películas, y adorando unas cuantas, proponiéndote que hagas un remake de Battle Royale y hablándote de mi lunar del pie derecho, para ver si consigo que al menos saques mis pies en uno de tus planos y puedo sentirme realizada como persona.

Te descubrí un poco tarde, la primera película tuya que vi fue Kill Bill. Después de aquello, no pude parar. Antes, mi director favorito era Tim Burton. Ahora, os tengo a ti, a Tim y a Woody (bueno, y a Park Chan-Wook también) en mi pedestal de directores favoritos, pero creo que lo tuyo es algo especial. Quizá, si tuviera que elegir uno, te elegiría a ti. Aunque no, que no me hagan elegir.

Es por tus guiones. Molaría tener todo el de Pulp Fiction enmarcado a lo largo de los pasillos de una casa, porque es el más impresionante. No sé qué tomarías en Amsterdam cuando lo escribiste, pero estabas sembrado. Eres capaz de que un comentario acerca de hamburguesas sea mítico. O sobre las propinas, o sobre de qué va Like a virgin. Conviertes lo cotidiano en una genialidad. Tu humor negro es insuperable. Creo que el ingenio sale de ti de forma tan natural como las palabras cuando te pones a hablar tan rápido.

Están tus personajes. Algún día me tienes que decir de dónde sacas esas ideas, cómo consigues que en una sola película haya tantísimos personajes de esos que adoras, de esos que se te quedan grabados, de esos que son legendarios. Ríete de los que digan que no hay profundidad en tus películas, porque los personajes están jodidamente bien definidos. Cada uno es único. Y para profundidad Kill Bill, si la gente solo es capaz de quedarse con que hay sangre y hostias, cuando hay escenas como la de Beatrix despertando del coma viendo que no tiene a su bebé, es que son gilipollas. Jules, Vincent Vega, Mia Wallace, el Sr Lobo, el Sr Rubio, La Novia, Bill, Elle Driver, Alabama, Hans Landa, el Oso Judío, Aldo Raine... Y seguiría, y seguiría. Y lo gracioso es que hay muchos que apenas aparecen en pantalla, pero desde el momento que abren la boca o simplemente aparecen sabes que son grandes e inolvidables.


Son tus historias. Cuentas la historia de un atraco sin enseñarlo, haces películas de gente hablando sin argumento que son geniales, lo enrevesas todo en tu película negra, la segunda mejor historia de venganza que he visto (aunque con la que más he disfrutado), cambias la historia, por si te llaman machista, película de chicas hablando, haces que una carrera de coches a alguien que no le gustan los coches le parezca de las cosas más alucinantes que ha visto en su vida. Te permites el lujo de atreverse a cosas que nadie se atreve: hacer que el personaje más crack de una película, tal vez el mejor, sea un nazi. Que les jodan con sus críticas de mierda, sabes cerrar bocas.

La verdad es que son miles de detalles. Hasta para elegir la banda sonora aciertas. Conviertes la violencia en algo divertido, o en algo estético. Y la verdad, quienes te califiquen de demasiado violento...manda huevos, no hay tanta violencia en tus películas. Hay poca. Salvo en Kill Bill, y es totalmente irreal, ya que su estilo es a lo cómic y se convierte en pura estética. Y que se atrevan a decir que defiendes la violencia cuando de pequeño te pegaron...Lamentable. La gente se toma las cosas demasiado en serio. La gente no sabe lo que es el cine. También está tu forma de sorprender: ninguna película tuya es igual. Cada una es completamente distinta a la anterior, aunque esté tu sello tarantiniano. Fíjate, eres tan único que hasta hay un adjetivo para describir tu estilo.



Me sigue impresionando el final de Kill Bill Vol 2. Es precioso. Precioso, triste, alegre, esperanzador...Todo. Hay tantos sentimientos en ese final, que me cuesta creer que la gente esté tan ciega como para no darse cuenta. No, ellos necesitan oír frases cursis que les indiquen que está pasando algo bonito, sino, no son capaces de darse cuenta.

Y me sigue impresionando y sorprendiendo cuando descubro que cierta cosa de una película es parte de tu vida. Me encanta cómo te metes a ti mismo en las historias. Me encanta tu forma de contarlas, de desordenarlas, de hacer lo que te da la gana con los planos, la cámara, los personajes, las situaciones que creas...Todo. Hasta tus planos a los pies y a los culos, tus fetiches.

Espero que vuelvas a salir en tu próxima película. Me gusta cuando apareces, ya sea para hablar de vírgenes y pollas, para hacer de marido pringado o para hacer de uno de mis psicópatas favoritos en la peli de tu amigo. Que esa es otra, qué bien me caéis Robert Rodríguez y tú. Moláis, en serio.

Pero la verdad, es que aunque a alguien no le gustes, son demasiado ignorantes (aunque se las den de cultos con sus gilipolleces técnicas que ni entienden) si dicen que eres un mierda sobrevalorado. Has visto tantísimo cine...el cine es tu vida. Ellos, ni yo, llegaremos a ver un cuarto de las películas que tú has visto. Ni a conocer todos los actores, directores, guionistas... que tú conoces, señor enciclopedia de cine andante. Es que, aunque no te adorara, te mereces más que nadie poder hacer tus películas. Quentin, eres cine. Eso es innegable. Lo eres. Me alegro de que puedas vivir de lo que eres.

La verdad, me lo paso genial en tus películas. Las disfruto demasiado. Gracias. Y joder, cómo me gusta que no seas pedante, que te la sude si la gente dice que x película es una mierda, porque tú las vas a recomendar si te gustan, y punto. Sin avergonzarte. Y qué gracia me hace cuando algunos se escandalizan con tus listas de películas diciendo que tienes un gusto raro, o incluso malo. Solo por ser sincero contigo mismo y no tener miedo de disfrutar de cualquier película.



Molas. Mucho. Solo hay que verte al lado de Brad Pitt o bailando estilo Pulp Fiction (esa es otra, ¿cómo crear una escena mitiquísima y absolutamente perfecta solo con un baile? Algún día me lo tienes que explicar, Quentin) con la monísima y majísima Mélanie Laurent.



Me pasa contigo lo que a ti cuando hablas de cine, supongo. He hablado mucho. Pero siento que quedan demasiadas cosas por decir y que podría seguir y seguir. Lo dejaré por hoy, que me están dando ganas de bailar Stuck in the middle with you, mientras desespero a Robert De Niro diciéndole que diga QUÉ otra vez con una katana en las manos y acento americano cerradísimo.

Quentin, estás como una jodida cabra. Y eres un puto genio.