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lunes, 4 de julio de 2011

Momentos: Martín (Hache)

Bueno, en la anterior entrada anuncié alegremente cómo mi blog revivía por las vacaciones, y resulta que no, que mis vacaciones han durado tan poco que ni me he enterado. Y a mí madrugar me sienta muy mal, y así me pasa, que por als tardes necesito el mínimo esfuerzo intelectual. Ni que mi blog fuera un ejercicio de intelecto, pero hey, pienso lo que escribo (aunque a veces quizá no lo parezca) y no doy de mí.

Hoy digo: va, actualiza. Con algo así breve, y así no tienes excusa porque te cansas. Pensé en la escena de Battle Royale por el principio, cuando una japonesa super amor y kawaii les explicas las normas, toda ella feliz aunque hable de muertes, y Kitano también feliz de la muerte -pero con su cara de que no es feliz, esa cara de Kitano de "sí, me ves muy tranquilo y serio, pero tócame las narices, y no tendrás posibilidad alguna de sobrevivir"-. Y los alumnos acojonados y flipándolo. Me encanta, es taaaaaaan divertido ese momento. Pero youtube me odia, y no encontré video.

Luego, youtube siguió odiándome, ya que quería poner la primera aparición de Malcolm McDowell en la película If... Es anterior a La naranja mecánica, y fue por esa escena, cuando Kubrick lo vio ahí, cuando supo que él sería Alex DeLarge. Parece ser que la veía una y otra vez, convencidísimo. Tampoco la encontré en youtube.

Ya super desesperada de la muerte, pensando que igual me tenía que currar una entrada sobre una película, me dio por pensar en buscar cualquier escena de una película al azar, a ver si encontraba algo decente con lo que actualizar. Así de profesional soy. Me acordé de Martín(Hache), y de esta sí hay mogollón de videos amor en youtube.


Y es que, de esa película tengo recuerdos que supongo que coinciden con los de muchos: sus diálogos. Ese guión que es para tenerlo ahí, y al menos unas cuantas partes, leerlas y leerlas. Y es que esa película es diálogo puro, es vida, porque hablan y reflexionan sobre ella y sobre asuntos relacionados con ella. No puede no interesarme cuando se habla sobre la vida, al menos cuando se habla tan bien, cuando se dicen las cosas bien dichas, como tienen que decirse, como rondan por mi cabeza, pero no sé ponerlo en orden ni expresarlo de esa manera tan digna.

Y claro, sobre todo, recuerdo a Dante, de Eusebio Poncela, que sus frases son para mí el recuerdo que mejor guardo. Y eso que la mayoría las he olvidado. Es más, creo que además de la de follarse a las mentes, no recuerdo ninguna en concreto. Pero sí recuerdo la sensación al escuchar cómo hablaba: y es una gozada.



Esa escena es una de tantas que podría haber puesto. No la pongo por nada en especial, si no porque había que poner una. Y no puede dejar más claro en ella lo absolutamente crack que es.

jueves, 15 de abril de 2010

Un personaje: Alex DeLarge

No estaba nada bien que aún no hubiera actualizado esta sección con mi querido Alex. Mal por mí.

Alex DeLarge es mi personaje favorito de toda ficción existente. Siempre hay uno que tiene que destacar, y es Alex. Quizá no sabría decir muy bien por qué. Sé por qué lo adoro, claro, pero no sé si sabría explicar por qué el cariño que le tengo es superior a cualquier otro personaje que también amo.
En fin, sea como sea, Alex es fascinante. También reconozco que Malcolm McDowell tiene gran culpa de ello. Pero Malcolm McDowell, al fin y al cabo, es Alex, así que es normal que tenga algo que ver. Le da una fuerza y un carisma brutales. Empezando por esa mirada. Alex es capaz de causar un efecto indescriptible cuando aún no le has visto decir ni una sola palabra, solo con la mirada inicial con la que se abre La naranja mecánica. Es impresionante.

Y es también su presencia. Y no hablo de su aspecto y de su vestuario, que sí, que mola. Me refiero a lo que transmite. Con su manera de hablar - y no solo las palabras que usa, si no cómo las dice-, sus gestos... simplemente, con estar ahí. Sabes que estás viendo a un grande, a un personaje inolvidable, a alguien con quien es dificilísimo que no acabes empatizando aunque haga todo lo que haga. Simplemente porque es él, porque es Alex.

Alex es bastante distinto a sus drugos. El resto me parece un grupo de adolescentes aburridos, sin muchas luces, que no tienen nada mejor que hacer, se divierten con la violencia y les gusta ganarse dinero a base de hacer el burro. Pero sin más. Alex es un mundo aparte.

Alex es muy inteligente. Y culto. No estamos ante un inútil que pasa de todo y que ni siquiera tiene curiosidad por nada, que se traga lo que le echen. Adora la música clásica, y detesta la música de moda que triunfa tanto. Y, en fin, solo hay que escucharle hablar. Probablemente, no haya muchos de su edad -supuestamente, Alex tiene 15 años al principio de la historia, si no recuerdo mal- con esos intereses, esos gustos, esa astucia...ni que tenga las cosas tan claras.

Alex sabe cuáles son sus pasiones. La música clásica, por un lado. Y por otro, la ultraviolencia. No, no es simplemente por pasárselo bien o por puro aburrimiento. Siente verdadera pasión por los actos violentos, es lo que más le hace disfrutar en la vida. Cada uno tiene su moral y aquello que le hace sentir mejor que nada en el mundo. Y Alex lo sabe, lo tiene clarísimo. ¿Porque, por una convención social, esté establecido que con lo que más disfruta está mal va a renunciar a ello?

No, no lo hace. Es admirable. Imagino que muchos censurarán sus actos, pero es admirable su actitud. Lucha por aquello que quiere. Hace lo que le da la gana. Vive su vida exactamente como él quiere vivirla, sin importarle qué puedan decir e incluso que pueda acabar en la cárcel (tras haber pasado por centenares de reformatorios). ¿Cuánta gente puede decir que tiene el valor de vivir su vida tal y como quiere? Cada cosa que hace, está decidida desde la absoluta libertad. Libertad en el sentido de que no se sujeta a nada, a nadie, para medir sus actos.

Además, qué queréis que os diga, me cae jodidamente bien. Y me hace sonreír, y reírme y disfrutar tanto como él cuando canta Singin' in the rain o cuando deja claro quién manda entre sus drugos. También tiene esto parte de su encanto: me hace disfrutar de su moral, que es distinta a la mía; de su manera de ver y disfrutar del mundo. Aunque también me hace sufrir cuando él sufre...no puedo pasarlo peor en la escena en la que está encerrado en una habitación y le ponen a Bethoven.
No puedo evitarlo, pequeño Alex. Te adoro profundamente. Y no quiero ni imaginar cómo habrías sido interpretado por otro actor...buff. Menos mal, que como bien dijiste tú, Malcolm, naciste para hacer esta película. Gracias por ser Alex, y el mejor actor que he visto en mi vida.

sábado, 23 de enero de 2010

Frases: If...


Un hombre puede cambiar el mundo con una sola bala en el lugar adecuado

Mick Travis, de If..., de Lindsay Anderson



PD: El blog comenzó con la excusa de ser un proyecto de clase. El proyecto ya ha acabado, pero no este blog. Nunca he escrito en él pensando en que era algo relacionado con las clases. Así que, pensar en acabarlo sería una chorrada. Hay demasiadas películas por tachar de la lista, y demasiados momentos, frases, actores, películas para coleccionar y hablar, y hablar de ellas. Me encanta hablar de cine, podría estar horas y horas si me dejan. Y aquí, no tengo el miedo de que nadie me pida que me calle por pesada. Me encanta este sitio...

PD2: ¿He dicho ya alguna vez que amo y adoro a Malcolm McDowell?

jueves, 26 de noviembre de 2009

Películas: Pasajeros del tiempo (Time after time)

Sigo con la ciencia ficción y los viajes en el tiempo.

Pasajeros del tiempo (Time after time), dirigida por Nicholas Meyer, la descubrí indagando en la filmografía de mi adorado, amado, y, en definitiva, el actor (para mí) entre actores, Malcolm McDowell. Si es que, Malcolm siempre me dará sorpresas.

El planteamiento es muy original. Me encanta la idea, es genial. Malcolm McDowell, en una de las pocas veces que no hace de villano - pero sigue siendo encantador -, interpreta a H. G. Wells, conviviendo más cerca de lo que piensa del famoso Jack el Destripador (David Warner). Resulta que era próximo a su círculo de amigos, y en una velada en su casa, la policía sigue la pista del asesino y llega allí. Para escapar, Jack el Destripador usará un invento de Wells: la máquina del tiempo, al futuro. Wells se da cuenta de lo que ha ocurrido y decide ir tras él.

Así comienzan las andaduras de Wells por el futuro, haciéndose llamar Sherlock Holmes, persiguiendo a Jack el Destripador para atraparle. También hay chica, por supuesto, interpretada por Mary Steenburgen, que por cierto, es la chica de Doc en la última parte de la trilogía de Regreso al futuro. Y también fue la chica de Malcolm McDowell. En más sentidos de los que se puede pensar. Malcolm conoció a Mary en el rodaje, y se enamoró de ella. Durante una escena, que es una cita de los dos personajes en un restaurante peculiar, Malcolm le confesó lo que sentía. Y la verdad es que triunfó el amor. Malcolm y Mary se casaron, aunque más tarde se divorciaron, pero creo que acabaron bastante bien.


Volviendo a la película, la verdad es que los viajes en el tiempo siempre me gustan mucho, me fascinan, me hace gracia ver a los personajes en un tiempo que no es el suyo paseándose por ahí y adaptándose como pueden. La adaptación del personaje de Malcolm me hace bastante gracia, es muy adorable. Además, es muy muy entretenida, con buena historia, duelo entre bueno y villano - me pondré de parte del bueno esta vez, Malcolm es mi debilidad, aunque le reconozco a este Jack el Destripador que es carismático -, momentos divertidos, disfrutar de Malcolm en pantalla - aunque esconda sus ojazos detrás de unas gafas -, originalidad... yo no le pido más a esta película.

Parece ser que ha sido un poquito olvidada y que no está muy valorada...una lástima, pero yo, desde luego, la recomiendo. Qué buen rato me hizo pasar, y qué sensación al acabar de verla. Ese tipo de sensación de que has pasado un rato muy agradable y que has invertido bien tu tiempo. Y, quizá, ganas de que alguien a tu alrededor te deje usar su máquina del tiempo...

lunes, 5 de octubre de 2009

Esperando... : Suck

Esta vez traigo un trailer, una de esas películas que espero poder ver cuanto antes. Ya sé que luego nunca los trailers son iguales que las películas y que pueden dar una imagen distinta, pero esta quería verla antes del trailer; y casi es mejor pensar en el trailer como algo independiente.

Y este trailer me encanta. Os comento: Suck es una producción canadiense, del debutante como director Rob Stefaniuk, que también se encarga del guión. Y toca este tema tan de moda pero que no todos saben tratar como toca: el vampirismo. Y, esta vez, relacionado con el mundo del rock. Además de tener a mi amado y adorado Malcolm McDowell como cazador de vampiros (lástima que su personaje lleve un parche y solo podamos disfrutar de uno de sus ojazos), y, atención: Iggy Pop, Alice Cooper e incluso Moby.

La cosa promete. Desde luego, con este reparto, no va a ser una película antes vista, y confío en que me va a gustar. Tengo esa sensación. Si luego me parece una mierda, me enfadaré. Pero creo que será genial.

Y ya hasta me encanta el personaje de Malcolm: We should all be afraid of darkness... , dice, con esa voz tan suya. Lo amo.

Y, cómo no, os dejo con el trailer:



Como curiosidad: En el 0:36 del trailer, aparece Malcolm McDowell de joven, estoy casi segura que de la película Britannia Hospital, que aún no he visto, pero sí he visto algunas imágenes y creo recordar haber visto justo esa.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Momentos: Singin' in the rain: Gene Kelly y Malcolm McDowell

Ayer por fin vi Cantando bajo la lluvia (Singin' in the rain), película que tenía muchas ganas de ver desde que vi La naranja mecánica, y de eso ya hace mucho, mucho, mucho. Ya hablaré otro día sobre la película, o sobre ambas, pero hoy quería rescatar dos momentos de esas dos películas tan distintas, que durante unos instantes, comparten algo.

Es muy mítica la imagen de Gene Kelly cantando bajo la lluvia la canción que todos hemos escuchado más de una vez. La película tiene unos números musicales geniales, con coreografías que te dejan embobado y sonriendo, y en cambio, el momento de Singin' in the rain, es el más "simple" y "sencillo". Pero es que es mágico, no se necesita una coreografía impresionante, porque solo com ver a Gene Kelly cantando y bailando con esa canción, con esa sonrisa, bajo esa lluvia... te das cuenta de por qué es tan grande y mítico (que hay veces que no estoy de acuerdo con mitos clásicos que me parecen sobrevalorados, pero a veces, se lo ganan, y este es uno de esos casos).



Años más tarde, Malcolm McDowell recuperó esta canción, en su interpretación (mi interpretación favorita de la historia, por cierto) del pequeño gran Alex DeLarge, en la adaptación de Kubrick de la novela La naranja mecánica de Burgess. En una de las escenas más conocidas, la que mejor representa la ultraviolencia y a Alex y sus drugos en acción, Kubrick le pidió a Malcolm que cantara algo. Y Malcolm improvisó su número de Singin' in the rain, bailando y acompañando co golpes como si fuera el ritmo de la música. Al ver esto, tuvieron que ir corriendo a pedir los derechos de la canción para poder usar algo tan increíble. Y, de hecho, cuando finaliza la película, en los títulos de crédito, se escucha a Gene Kelly. Si es que, yo ya he dicho muchas veces, y lo seguiré diciendo, que Malcolm es Alex DeLarge, y por eso pudimos disfrutar de algo así. Es...brutal. Es Alex en estado puro, y lo siento, pero yo no puedo evitar que me contagie su diversión y tararearla con él. Me rindo a los pies de Alex, de verdad, cómo puede hacer un hecho violento y terrible algo tan maravilloso.

Una de mis escenas favoritas de la película, tan distinta a la de Gene Kelly... pero yo, adoro ambas. Aunque, quizá tengan más en común de lo que parece. Al fin y al cabo, Alex está pletórico y feliz, disfrutando, aunque los motivos que le hacen feliz sí sean distintos que los que movían a Gene Kelly a cantar la canción.