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lunes, 17 de febrero de 2014

La No Recomendación: El remake de Oldboy

Oldboy es mi película favorita. Así que, sí, admito que yo condené el remake desde el primer día y que iba a ser difícil sacar una opinión positiva de mí, fuera como fuera. Es mi película favorita, y me toca la moral que en Hollywood hagan remakes por falta de ideas y para tener su versión yanqui, sin la intención de aportar nada nuevo. Por mucho que al principio dijeran como excusa que ellos se iban a inspirar más en el manga, esto no es más que una copia. Yo dije en su día que era una estúpida patañaa para justificar lo que estaban haciendo, pero que sería mentira. Del manga, efectivamente, ni rastro. En fin, mi religión me obligó a odiarlo desde el primer día. De hecho, cuando salió el tráiler, pillé tal mosqueo que hice un artículo en Tokio Blues dando 10 razones para odiarlo.

Pero os voy a confesar una cosa que jamás dije en mi campaña contra este remake: me esperaba, muy a mi pesar, algo de cierta calidad. Eso no significaba que fuera a gustarme, pero sí esperaba algo más o menos decente (más menos que más, pero bueno). Por la sencilla razón de que parte de una historia interesantísima y genial. Tan retorcida, que es difícil no sacarle partido. Y detrás está Spike Lee. Pero anoche vi el remake. Y señores, ya no lo odio. Ahora, si acaso, siento lástima. Me pareció tan sumamente malísima y ridícula, que no puedo odiarla.

A rasgos generales, la película copia, salvo tres chorraditas, toda la historia de la original. Pero mientras que la original era fascinante, hipnótica, y te atrapaba por completo, aquí se convierte en una historia de segunda, poco interesante y hasta aburrida. Además, si en la original todo estaba bien hilado, aquí no. Aquí muchas cosas pasan porque sí, y las que pasan por algún motivo, son por la razón más estúpida del mundo. Los personajes son, a cada cual más despreciable y/o ridículo, y actúan de forma totalmente incoherente. Y si en la coreana, el clímax final es una maravilla, que no pierde con visionados posteriores, aquí se roza el ridículo y causa cero impacto. Y nombro a la original, pero es que olvidándola, el remake es un desastre absoluto como película. Ahora, voy a detallar todos los puntos absurdos del remake, que son unos cuantos. Los que hayáis visto la original, podéis seguir leyendo, porque la trama es casi igual, solo que en esta ocasión, todo está mal contado. Cuando llegue al final, que es cuando cambian un par de cosas, avisaré de spoilers, por si algunos queréis ver el remake con el factor sorpresa. Si os da igual, pues seguid leyendo.


Bueno, pues la historia empieza con Joe. Joe es un gilipollas. Así, sin rodeos. Es un alcohólico, y un tío insoportable en todos los ámbitos de su existencia y su penosa vida. Te dan ganas de que lo encierren rápido, pero que tiren la llave al mar, y no le den de comer y se acabe la película para no tener que seguir soportándole. Pero bueno, al lío. En su noche de borrachera (en la que, por cierto, acaba paseando por un barrio chino, y le compra un juguete a una china que tiene las mismas alas de ángel que aparecen en la original...estos guiños sí que me tocan las narices, no me preguntéis por qué...me parecen muy de recochineo. Si quieres homenajear, no haces esta mierda, dejas la película tal como está, que así no muestras respeto), una chica asiática se le acerca, y entendemos que se va con ella. Cuando él se despierta, está encerrado ya.

Por cierto, lo de la chica asiática hay que comentarlo. Hay que comentarlo, porque cuando lo sueltan, 20 años después, aparece otra asiática con el mismo paraguas. Suponemos que es la misma, ¿no? O eso da a entender. Cuando conocemos al villano, descubrimos que la chica asiática es su guardaespaldas (Pray For Mr Han...para una cosa que cambia de la historia original, quita a nuestro silencioso Mr Han para meter a una china que está buena para que en una escena de la película enseñe el culo gratuitamente). Os lo comento porque la chica tendrá unos 30 años (la actriz, de hecho, tiene 27), y por esa regla de tres, tenía unos 10 años cuando se produjo el secuestro. Por tanto, primer fallo: no puede ser la misma chica, jamás. Y si son conscientes de ello, ¿por qué dan a entender que es la misma mujer? ¿El villano se compra una asiática nueva cada vez que su guardaespaldas cumple los 30?

La estancia durante el secuestro es similar a la de la original. Aunque esta es bastante más larga, lo cual para mí es un error: hasta la media hora de la película, no sale fuera, y en poco más de una hora tiene que contar todo lo demás. Se podrían recortar unos minutos del secuestro sin problema. Y durante el secuestro, otro fallo más. Una de las claves del secuestro es conseguir que se mantenga con vida. Por eso, cuando intenta suicidarse cortándose las venas, le echan el gas con el que le duermen, para poder curarlo. En cambio, dejan que él haga un agujero enorme en la pared del edificio dónde está. Caben por el agujero él, la tele, la almohada, el váter... y se asoma por ese hueco. Vuelve dentro para coger las cosas para pirarse, y entonces, le duermen. No tiene sentido. Nunca deberían haberle dejado hacer un hueco tan grande en la pared. Desconozco si está a la suficiente altura como para matarse si se tira, pero si no lo está, igualmente puede salir corriendo o huyendo de allí. Y podría haberlo hecho al asomarse la primera vez. En la vida debería haber sucedido eso.

Esta era mi cara de WTF mientras veía esta película
Bueno, vamos ya a cuando lo sueltan (en un bául, en un sitio con hierbajos...a Oh Dae-su fue en su maletín, en un césped verde). A ver. Si te pasas encerrado 20 años, cambias. Un poquito, vaya. Primero, físicamente: 20 años no pasan en balde, y más si estás en esas condiciones: envejeces mucho más. Oh dae-su sí parecía más joven antes de ser secuestrado, y al salir sale más demacrado y parece otro: no solo por los años, sino porque Min-sik Choi consigue una expresión diferente, con lo que parece una persona distinta. Josh Brolin sale con su misma cara de palo, y sin haber envejecido absolutamente nada. Solo lleva el pelo más corto. Pues vale.

Y también cambias psicológicamente: te has pasado 20 años encerrado en una habitación, sin saber por qué. Eso trastorna a cualquiera, aunque sea un poquito. Oh dae-su sale con dificultades para relacionarse, sale asombrado por ciertos cambios que aprecia, tiene impulsos más animales... se ha convertido en una bestia. Aquí el amigo Joe no solo sale y se comporta completamente normal: se comporta mejor que antes. Que no me vendan la moto de que en el secuestro se ha redimido y se dio cuenta de que era un gilipollas. Eso vale. Pero no puede salir y comportarse como si nada y relacionarse estupendamente. No. No. Y NO. Por no asombrarse de nada, el tío fue encerrado a principios de los 90, y le sueltan con un smartphone última generación, y no se sorprende y sabe utilizarlo perfectamente. Eso sí, luego preguntará que por qué suena una musiquita cada vez que lo llaman. No sabe qué es un tono de llamada, pero ha nacido con el don del dominio y conocimiento de lo táctil y de las últimas tecnologías.

¿Recordáis que Oh Dae-Su se entrenaba y sale sabiendo pelear? No es un crack, pero sabe pegar buenos puñetazos. Joe también se entrena. Oh Dae-su, al salir, le pega cuatro puñetazos a cinco niñatos pringados. Joe les pega una paliza, cual maquina de matar perfecta, a niñatos...que son deportistas y probablemente estén estrenados, aunque no sea para pegar, y tengan fuerza y tal. Pero eh, da igual. Que así vemos que Joe ahora lo peta y es Terminator.

Siguiendo a la china del paraguas, se encuentra con la chica de la película, Marie, creo que se llamaba. La chica ofrece ayuda y atención médica por caridad a personas con problemas y blablabla. Le da su teléfono, y él se va con un viejo amigo. Un viejo amigo que al verle dice: QUIÉN ERES, LARGO DE AQUÍ. Pero si está igual, querido mío, cómo no lo vas a reconocer. Estando con su amigo se desmaya, y casualmente, tenía la tarjeta de la chica en la mano, y el amigo la llama. Ella lo atiende, y lee sus diarios y cartas que escribió mientras estaba secuestrado, y decide ayudarle a buscar a su hija, que sigue viva, y a encontrar a quién le hizo esto. Por cierto, de su hija pasa como el culo, y no intenta buscarla, aunque se pasara 20 años encerrado pensando en ella. Lo de buscar a su captor...bueno, con calma. No vamos a ver un Oh Dae-su roto por dentro, consumido por el odio y la rabia, que necesita vengarse. Aquí vemos a Joe con cierta curiosidad, pero si avanza en la investigación, es porque las cosas le vienen solas o el villano el pone un límite. No está muy desesperado, la verdad.

Pues Joe y la tal Marie (o cómo se llame) buscan a dos señores que él tiene en la lista de gente que podría estar cabreada con él, y entonces se acuerda de los dumplings que comía estando secuestrado, y que el restaurante se llamaba Dragon algo. Van restaurante por restaurante, lo encuentra, y sigue al primer hombre con un pedido grande que ve. Así llega al edificio dónde estaba secuestrado, martillo en mano, claro. Si me dicen que esta es más violenta porque se ve cómo le da con el martillo a uno en la cabeza... no me hagáis reír. Más de lo que me hace esta película.

Total, llega, y va a torturar al tío que parece que manda ahí, Samuel L Jackson en este caso, para sacarle información. Esto puede ser uno de los únicos momentos buenos de la película, porque la forma de hablar nigga de Samuel L Jackson es amor. Fin. Aquí no hay tortura de muelas, si no que le va cortando cachitos de piel del cuello. Y para que sea más tortura, ¿qué hace? Le echa sal. Esto es tremendamente divertido, porque saca un bote entero de sal. ¿De dónde? Ah. Vete a saber. No salió de casa con él, y no es la típica cosa que un tío que lleva un negocio de secuestros tiene en su oficina. Joe es Terminator, controla la tecnología, y es mago.

Luego viene la copia de la escena de la pelea en el pasillo. Intenta cambiarla un poco, pero hay ciertos elementos que se repiten. Pero la otra es una jodida maravilla, estéticamente alucinante, y una pelea sucia, directa, y que a pesar de ser uno contra mil, consigue hacerla realista. Aquí intenta dar esos toques, pero se queda en copia mala, porque tiene elementos de pelea irreal y coreografiada (para los fans del kpop: parecen los EXO en Wolf o algo).

Sale bastante fastidiadillo de allí, arrastrándose con un cuchillo clavado en la espalda. Es salir del edificio, y un tipo lo recoge, lo mete en su coche y le dice: la diversión acaba de empezar. Y lo suelta en casa de su amigo. A ver, digo yo, que por muy dolorido que estés, ¿no te das cuenta de que ese tío está metido en el ajo? Sí, obviamente es el malo. Y no lo he comentado, el malo ya lo había llamado por teléfono: conoce su voz. Y no es una voz cualquiera. Y esto es quizá el aspecto más ridículo de la película: el malo. A mí me recuerda, desde la primera vez que se escucha su voz, al Jim Moriarty de Andrew Scott para Sherlock de la BBC. Pero mientras que Andrew Scott está carismático, divertido y absolutamente genial (también cuenta con un personaje tremendo, pero él lo eleva), este es una ridiculez. Es un tío medio mariquita, medio drama queen ridícula. Bueno, quitad lo de medio. Es absolutamente de vergüenza ajena su personaje. Y digo que me recuerda a ese Moriarty, porque intenta entonar muy parecido, y parece que le copie en otros aspectos de la actuación. No sé si es casualidad, pero vi la película con otra persona, y pensó exactamente lo mismo sin que yo le dijera nada. Un chiste de personaje, la verdad. Con eso, ya te cargas media película.


Cuando os decía que no persigue mucho la venganza y las cosas le van llegando, no es solo percepción personal. Después de curarse sus heridas por la pelea, se va a tomar algo tan tranquilo. Lo único que ha hecho ha sido encontrar el edificio dónde estuvo, y ya. Es que no se le ve con ganas. Bueno, allí se descubre el malo, y se abalanza sobre él, pero la china le pega una paliza. El malo le dice que le recompensará si averigua quién es él y por qué le secuestró en un límite de tiempo, y le dirá dónde está su hija. Ah sí, de repente se acuerda de que quiere mucho a su hija y que tiene que estar con ella.

Se reúne con la chica de la peli, y le dice lo del politono: jo, es que cada vez que me llama, suena esta musiquita. Y ella, con una aplicación o un programa en su móvil, con escuchar unos segundos, le saca qué canción es: el himno de Evergreen, la escuela dónde iba Joe. Sí, chavales. Hay programitas que te reconocen la canción. Porque esos programitas seguro que tienen todos los himnos de todos los colegios del universo. Lógica aplastante. Para qué inventarse algo más elaborado. Las chorradas molan más. Así que, deducen que eso es una pista, y que el malo es un antiguo alumno como él. Necesitan saber su nombre.

Se acercan al cole, pero piensan que es mala idea, y que es mejor colarse por la noche. ¿Cuál es la mejor idea? Ir a la casa de la directora, y que mientras ella habla con la señora, él se cuele y busque los anuarios para ver la foto del malo y averiguar su nombre. Plan genial. Todos sabemos que todos los directores de centros guardan sí o sí todos sus anuarios en sus casas. Y no solo eso: lo tienen a simple vista y será el primer libro que encuentres, como pasa en la película.

Bueno, descubren su nombre, y acaban acordándose de su hermana. Aquí viene el flashabck (mismo estilazo de rodaje y de escena que en la original, sí). Aquí vienen SPOILERS, porque la trama cambia ligeramente. Resulta que él no se tiraba a su hermana como en la original. La hermana se tiraba a su padre. Pero no solo eso. Al final de la película, veremos el flashback del malo, y nos enteraremos de que su padre también se lo tiraba a él. Eran niños muy obedientes, porque es entrar el padre por la puerta, y ambos: FATHER : D, y se empiezan a desabrochar cosas. Sentí mucha vergüenza ajena en ese momento del joven malo. Todo traspasa el ridículo de manera patética. Hace gracia y todo.

En la original, Oh Dae-su contaba que había visto a la hermana de Lee woo-jin con un tío, crece el rumor de que está embarazada, y ella decide suicidarse. Se ve clara la responsabilidad lógica de Oh Dae-su en esa cadena., hay conexión. Aquí, sí, vemos a Joe mirando, pero en el flashback ni lo vemos contárselo a alguien (aunque según dice él después, se lo contó a medio instituto), y sabemos que la familia se traslada a Luxemburgo, y que un día el padre dice cargarse a toda la familia. No sé, qué queréis que os diga, me parece menos comprensible, más cogido por los pelos todo, y más ridículo. Lee woo-jin era un malo increíble y perfecto, mítico, cabrón...hasta que descubres su historia, y en ese flashback del puente, comprendes el dolor que sintió en ese momento, y el que ha llevado arrastrando tantos años. Estaba enamorado de su hermana. Estaban enamorados. Ella murió por culpa de ese rumor, la razón de su existencia, la persona a la que amaba. Aquí, el malo es solo un excéntrico freak que está mal de la cabeza, porque cree que el padre que abusaba de él y de su hermana era el mejor hombre del planeta. Pues bien. El personaje es patético, y no me va a causar más impacto que un padre abuse de sus dos hijos si está rodado de forma tan irrisoria. En cambio, la historia de Lee woo-jin desgarra.

Y así llegamos al clímax final. Joe se ha ido a contarle lo que ha averiguado al malo, y tal (ah, y en un momento, se carga a la china guardaespaldas, y eso que era una diosa pegando...pero es Joe Terminator) Cuando estaba secuestrado, se enteró de que su hija seguía viva, porque en la tele pusieron programas de Crímenes misteriosos, y trataban en el que su mujer fue asesinada. Y decían que la niña había sobrevivido, y la sacaban con el paso de los años. Cuando lo ves, piensas que ya es raro que en la televisión saquen a la niña que no sabe qué ha pasado, que tantos años después hablen del crimen... te puedes oler que el malo está detrás del montaje, o te puedes creer que es otro fallo de guión, porque como todo es tan porque sí... Bueno, pues el malo le enseña el plató dónde se rodaba el programa, y le dice: no te creas todo lo que sale por la televisión. Y entonces, aparece su supuesta hija, Mia. El avispado de Joe tan contento, pensando que es su hija. No se huele nada raro. No se puede ser tan imbécil. Es que solo pone cara de medio sorprendido cuando ve el plató, pero ya está. Por supuesto, esa no es su hija, y es una actriz. He de decir que esta es la única cosa que me gusta de la película. Cambia con respecto a la original, y no es que me guste más, pero creo que es algo que está bien pensado.

¿Quién es su hija? Por supuesto, la chica de la película. Aquí debería darse el momentazo de la cinta. Pero da pena. Antes de que el malo le enseñe imágenes en una pantalla, él grita que quién es su hija, y le va a pegar un puñetazo. Pero no se lo da. Se queda parado hasta que el malo le da al play. No se queda parado en plan: me tiembla el puño y no sé si pegarte o no. Josh Brolin se queda quieto, porque está esperando a que el otro le de al play. Se pasa así unos cuantos segundos. De hecho, supuestamente el malo da al play, pero él sigue quieto con la misma expresión, hasta que ya Josh Brolin recuerda que tiene que mirar unas imágenes. Es el momento de mayor tensión y el más importante de la película, ¿y no puedes cuidar esos putos detalles?

Mariquita, dale ya al play que me canso de tener el brazo en alto y esta cara de perro

¿Y cuál esperáis que sea la cara y la reacción de un hombre al enterarse de que se ha tirado a su propia hija? Seguro que no esta:

¡Qué cague me da la niña de El exorcista, nena! Aunque mírame, si hasta parezco un idol posando de forma cute
Sí, es como cuando estás viendo una película de terror, y te tapas media cara con las manos. Yo aquí es que me reía, porque es absurdo y parece una broma todo. Después, reacciona diciendo no, no, no y suplicando, intentando imitar la actuación de Min-sik Choi en ese momento, ya que intenta poner un tono parecido. Pero es patético. Dura poco, además. No hay ni un cuarto de la locura, desesperación y desgarro emocional que sufre Oh Dae-su. Sí, grita un poco. Pero ya. No hace falta que se comporte como un perro, ni que se corte la lengua. Pero joder. No puede quedarse así. Demasiado entero. El malo, por cierto, se pega un tiro. Porque sí. Porque era como acababa la otra. En la otra, Lee woo-jin deja claro que su razón para seguir viviendo era Oh Dae-su y su venganza. Como ya ha acabado, no tiene motivos para vivir más. Este hombre, pues entendemos que se mata porque ha cumplido su venganza. Pero vamos, no sabemos mucho de él, podría habérselo no pegado. Incoherencias por todas partes.

Sinceramente, el final me parece pésimo. Por cómo está rodado, las reacciones de los personajes, las actuaciones (espero que se fustiguen al ver las de Yoo Ji-tae y Min-sik Choi después de lo que han hecho), y la poca intensidad del momento. En la coreana es un mazazo terrible. Y no es porque en esta sepas el final: he vuelto a ver muchas veces Oldboy, y el final sigue afectándome, desde el momento en que Oh Dae-su se encuentra con Lee woo-jin en el ascensor para subir al ático. No me vale como excusa la falta de sorpresa.

Bueno, ¿y qué hace nuestro Joe? Le manda una carta a su hija, le dice que ha hecho algo malo, y que viva su vida, y que no le busque. La tía, a pesar de lo implicada que estaba con él, se la ve muy happy. Y Joe le manda el regalo que le compra al principio de la película: una especie de pato de plástico feo de cojones que no vale ni dos duros. La tía lo abre, y se empieza a reír, y le encanta y lo pone en su coche. Y un carajo. Eso te llega, y lo tiras a la basura. ¿Y él? Se autosecuestra. ¿Por qué' ¿Para castigarse y que su hija no le encuentre? Pues supongo. Os digo supongo, porque me cuesta entender que una persona que se ha enterado de algo así, actúe tan fríamente y esa sea su decisión. Y ojo, para mayor sin sentido, la película acaba con él mirando a cámara y sonriendo. Anda y vete a tomar por culo, Spike Lee. Vaya basura has cagado.

Y antes de acabar: debo comentar el que es, para mí, el fallo más gordo de guión de toda la película. La película, en teoría, se basa en la venganza del malo contra Joe. Para poder vengarse, Joe tiene que tirarse a su hija. En la original, Oh Dae-su y Mido eran hipnotizados para conocerse, hablar y sentir atracción. Lee woo-jin se aseguraba de los dos iban a tener algo, ellos eran marionetas. ¿Aquí como se lo asegura el malo? Lo deja al azar. La justificación es que le construyó a la niña una infancia traumática, y por eso desarrolló ganas de ayudar a gente con un pasado turbio, y que seguro que se iba a enamorar de Joe. Pero qué carajo me estás contando. ¿Tu venganza se basa en que la tía seguro que se enamora de él porque ha tenido un pasado turbio? ¿A todo aquel que conoce y asiste, que tiene una vida difícil, se lo tira y se enamora? Es absolutamente incoherente. Es que podrían casi ni haberse conocido. Sí, la china del paraguas lo guía hasta dónde está ella, pero ellos podrían no hablar. O podrían hablar, y no volverse a ver nunca más. De hecho, que se vuelvan a ver, es casualidad, porque a ella le ha dado la gana de darle su tarjeta, y Joe la tiene en la mano cuando sufre la indisposición. Pasa porque sí. Esto no puede pasar porque sí. Esto es la venganza, y no puedes contarme que se venga porque a la tía le atraen los hombres con vida difícil, cuando ni sabes si se van a volver a ver y van a volver a hablar. Tiene que tenerlo controlado. Fallo enorme. No te puedes permitir un fallo así en la trama más importante de la película.

Spike Lee es como el niño que se copia un examen entero de otro niño. El otro niño saca un sobresaliente, y Spike Lee saca un 3. ¿Cómo copiando se puede hacer algo tan desastroso? Preguntadle a Spike Lee.


martes, 20 de diciembre de 2011

El rincón coreano: Lo confieso, yo lloré con...

A los coreanos les gusta mucho el drama. Pero mucho. Se montan unos dramones tremendos así como quien no quiere la cosa. A veces, todo acaba bien, y otras, pues los odias porque todo es muy triste. Aunque tienen la habilidad de hacer que hasta lo más triste, sea bonito. No es simplemente tristeza, te deja esa sensación de: qué triste...pero qué película más bonita acabo de ver.

Claro, que también depende de cómo conectes con este tipo de cine. Yo voy camino de convertirme en una friki del cine coreano, y soy consciente de que películas que yo adoro, a otros pueden ni gustarles o gustarles menos. Si encima, esas películas buscan el drama, pues si esa película no te llega, lo verás todo demasiado artificial quizá. Porque muchas veces nos quejamos de qué tal película busca la lágrima fácil. A mí no me molesta saber que hay películas hechas para llorar: las hay para reír también. Lo que me molesta es cuando noto que todo está forzado, ya que la historia en realidad no es triste ni funciona. Supongo que de eso depende cuando lloras o ríes en una película: que lo que se cuenta, te llegue de verdad. Y todo eso es muy subjetivo.

Ya hice una lista de películas que me hacían llorar, que debo ampliar algún día. Y como me gusta más el dorama que a los coreanos, y a ellos les chifla, me pareció buena idea hacer una lista de películas coreanas que me hicieron llorar. Que dentro de un tiempo, seguro que son más. Ahí van:

Soy un cyborg: ya incluí mis razones en la anterior lista, así que no voy a repetirlas.

Oldboy: No sé cuánta gente llorará con esta película, pero yo tras verla varias veces, hay un punto en el que se me acaba escapando un par de lágrimas. Me parece tristísimo, y todo adornado con esa música, el dolor de un personaje, su actuación... No voy a explicar cómo es la escena, porque aparece hacia el final. Pero para el que la haya visto: el momento del puente. Espero que ya sepáis de lo que hablo.

Maundy Thursday: Si no lloras con esta película, o al menos no lo pasas un poquito mal, es que no tienes corazón. Una historia de amor muy muy peculiar, especial y distinta. Y unos hechos que hacen que en algún momento, la película sea triste e incluso dura -muuuy dura-. Muy muy recomendable, pero lo váis a pasar mal. Pero de verdad, merece la pena.

Daisy: Doramón, doramón. Película de un triángulo amoroso, en el que las cosas son muy complicadas. Cosas que se sienten y que no se dicen, otros que fingen ser quiénes no son... La verdad es que a mí hay ciertas cosas de la película que me parecen muy tiernas, al final acabé interesada y poniéndome nerviosa por la situación del triángulo. Jun Ji-Hyun (My Sassy Girl), la protagonista, está tremenda. Es una gozada ver a esa mujer actuar, y enamora. Y bueno, todo se va liando, y hay muchas situaciones de drama absoluto. También aparece Woo Sung-Jun, chico protagonista de la siguiente de la lista.A moment to remember: No busquéis el argumento, que os spoilearéis vivos. ¿Razones para verla? Pues a ver, otra historia de amor, que a mí tampoco me parece típica. Tiene algo que la hace distinta, no es lo de siempre. Y luego, la película tiene un giro que la cambia por completo -en Filmaffinity está explicado en la Sinopsis ese giro...-, e introduce el drama. Por desgracia, conozco de cerca lo que se cuenta en esta película, y para mí está contado perfectamente. Por eso quizá también me impliqué más, y la sufrí y lloré más. Porque lloré una barbaridad no, lo siguiente.

Windstruck: Del director de My Sassy Girl, con la misma protagonista (todavía pondré más películas en las que sale ella...maldita, siempre me hace sufrir). Bueno, ooootra historia de amor, con otro giro que cambiará la película. Los coreanos son muy de eso, nunca sabes por dónde te la van a clavar ni de qué manera. Una de las películas más tristes que he visto en mi vida, creo que con la que más he llorado. Tiene escenas tan sumamente tristes y desgarradoras...Me dejó hecha una mierda, pero me pareció preciosa, pese a todo. Bastante importante que conectes con la historia y te llegue todo, aunque permanecer frío ante determinados momentos...me parece demasiado complicado. Y gran culpa la tiene ella, Jun Ji-hyun. Madre mía, qué pedazo de actuación se marca.

Il Mare: por seguir con las de Jun Ji-Hyun. ¿Os suena La casa del lago, de Sandra Bullock y Keanu Reeves? Pues esta es la original. Si tenéis curiosidad, adelante. A mí me pareció muy amor, no sé, me gustó. Tampoco es una historia de amor convencional, es una de las cosas que me gusta de los coreanos, y de los asiáticos. No te cuentan la típica pastelada en la que se dicen las pasteladas de siempre. Puede que no haya ni un solo beso en la película, basan en demostrar el amor mediante otras cosas mucho más sutiles y reales. Yo creo que esta acierta en eso, y en describir la soledad, y cómo vas necesitando a otra persona.

El hombre que fue Superman: Aquí también sale ella, pero ella no es la película. La película es el chico protagonista, un hombre que se cree que es Superman. A mí me pareció una historia que despertaba mucha ternura, más que nada por él. Majísimo. No sé, me pareció que él tenía mucha alma y era demasiado encantador como para no emocionarme en determinados puntos.

My sassy girl: Obvio. Una de mis películas sobre el amor más favoritas del mundo mundial. Lloro porque es preciosa. Mi crítica aquí. Y ya la última en la que sale Jun Ji-hyun.

Welcome to Dongmakgol: Una de las películas más preciosas que he visto en mi vida. En medio de la guerra de Corea, soldados surcoreanos y norcoreanos, y un soldado americano, acaban en una aldea, que vive aislada y no sabe nada acerca de las guerras, ni las armas. Una historia sobre lo absurdo del odio, de las guerras; una historia sobre la bondad humana, la esperanza, la inocencia, el sacrificio. Esta película la deberiáis ver todos ya.


Y creo que hasta aquí. Pero nos preocupéis (no sé a quién le hablo, porque realmente no sé a cuántos les interesa la sección de cine koreano realmente, y si alguien va a hacer realmente caso de mis recomendaciones...pero da igual), que tengo más almacenadas y pendientes y seguro que lloro y lloro. Soy una blanda, en realidad.

miércoles, 26 de mayo de 2010

BSO: Oldboy

La verdad, creo que aún no asimilo Oldboy. La vi hace tiempo, el otro día la volví a ver por segunda vez. Y siguen sin salirme las palabras, sigo alucinando. Os presento a mi nueva película favorita entre las favoritas.

Me apetecía hablar del personaje de Lee Woo-Jin, inmenso, increíble. Pero serían todos sopilers, y en fin. Además, puede que me quedara sin palabras.

Al verla otra vez, he redescubierto, entre otras cosas, la banda sonora, que tuve que descargar. No dejo de escuchar un tema en concreto: Farewell, my lovely. Quizá sea porque recuerdo la escena en la que aparece, pero debo escucharla casi como música de fondo, porque si me da por conocentrarme en ella, me entran unas ganas de llorar terribles. Es preciosa, es intensa, es dramática, es triste... en parte, supongo, como Oldboy, y como esa escena en concreto que a mí, después de conocer la historia, me parte el alma.

lunes, 26 de abril de 2010

Películas: Alicia en el país de las maravillas

Creo que hay dos tipos de adaptaciones de libros llevadas al cine. Por un lado, están las adaptaciones fieles, o que pretenden serlo al menos, que quieren llevar básicamente la misma historia, pero añadiendo cambios debido a que sería imposible plasmarlo tal cual. Por otro, están las adaptaciones que cogen solo una idea base, unos personajes, una situación... para dar lugar a algo más propio o distinto. El ejemplo más claro lo veo en Oldboy, que únicamente cogió del manga en el que está basado la idea de que un hombre está secuestrado durante quince años. Aún así, tituló su película de igual manera que ese manga. Francis Ford Coppola también inventó bastante con su Drácula, la cual bastante gente adora y a mí me parece una mierda enorme. No porque haya inventado (aunque reconozco que pienso que se podría haber ahorrado el subtítulo "De Bram Stoker", porque no, Coppola, es tu Drácula, no el suyo), sino porque lo que se inventó me pareció una basura. Pero eso es otra historia. Y bueno, la infinidad de películas basadas en novelas que nunca leeremos y no sabemos qué tipo de adaptación han hecho, y podemos amarlas, o no, qué importa.

La cuestión de todo esto es que en mi caso, no valoro una adaptación basándome en si es de las que son fieles o las que inventan. Me da igual. Quiero que la película me haga disfrutar, si no lo hace, entonces ha fallado. Pero el método que use... Si espero ver lo mismo que yo leí, lo mismo que a mí me transmitió y me encuentro con una cosa distinta...no sé, para eso ya tengo el libro. Aún así, comprendo que gente que adore una novela y vaya con una idea preconcebida si luego resulta ser de las adaptaciones que inventan, se decepcionen. Todo esto viene por las críticas a Tim Burton y Alicia, ya que lo de que inventa es prácticamente el único argumento que he leído para justificar ese rechazo a la película; porque el resto han sido cosas que se las he leído a todos idénticas y no tenían mucho de argumento. Bueno, en mi caso, ya lo he dicho, que inventen me da igual. Me importa la película en sí misma, de forma independiente.


Dicho este coñazo, pasemos a la película. Creo que se nota que Tim Burton ha estado algo limitado y/o guiado por Disney, por ejemplo, me llamaron la atención los créditos, cortos, sin estar trabajados, lo cual no suele ser su estilo. Pero tampoco me molestó demasiado la mano de Disney.

Visualmente es impresionante. Cada bichito/animalito...admito que se me caía la baba con todos, de verdad. Con esos ojos tan tiernos, tan bien hechos que estaban...El galimazto...sin palabras, qué increíble es. Y Wonderland, pues precioso y mágico. El palacio de la Reina Roja es muy imponente y que encajaría perfectaente en Disneyland. El de la Reina Blanca no puede ser más precioso. Esa iluminación que tiene, cómo brilla por sí solo, y todo rodeado de cerezos en flor (joder, adoro los cerezos, son de las cosas más bonitas del mundo). Vamos, que yo con una tiendecita de campaña bajo uno de esos cerezos me conformaba y me instalaba allí sin dudarlo.

Y no, no voy a comparar este mundo con el de Avatar aunque estén surgiendo comparaciones por lo del 3D, por lo de los mundos creados y blabla. No pienso comparar un mundo fantástico con esa cantidad de cosas tan diferentes que se pueden encontrar a una mierda de selva gigante con colores fosforitos. Para eso, no necesito irme a Pandora con los pitufos gigantes, los paisajes de la naturaleza salvaje o simplemente los cerezos en flor son mucho más bonitos que esa mierda de jungla que juega a ser un planeta original.


De los personajes, destaco a la liebre (me reía cada vez que aparecía); a la Reina Roja, muy cómica, me encanta cuando se ridiculiza la figura fascista; la Reina Blanca, que mira que nunca me ha gustado Anne Hathaway, pero me ha conquistado en esta película, tan princesita de cuento cursi, con sus movimientos y su forma de colocar las manos...andaré y me moveré así de vez en cuando, lo prometo; el Sombrerero, también me hacía reír mucho y me parece bastante adorable y carismático.

Sobre este último también he escuchado quejas de gente que se queja de que Johnny siempre hace el mismo papel excéntrico o que ya cansa la pareja Burton-Depp. Bueno, la verdad es que Johnny hace más papeles aparte de Jack Sparrow o sus colaboraciones con Tim Burton, así que tampoco lo veo para tanto. Entre esos personajes excéntricos parecidos metería a Jack Sparrow, Willy Wonka y el Sombrerero. Su última colaboración con Burton fue para hacer de Sweeney, y ese y su actuación no tenían nada que ver. Y en fin, que no me voy a poner a hablar de sus papeles. A mí me parece que Johnny queda genial para este tipo de papeles (y para otros), y que repita algún papel parecido de vez en cuando o que repita con Burton, si el tipo de personaje me hace gracia y tal...como decirlo...Soy fan de Woody Allen y de los Hermanos Marx, esas cosas no me molestan.

La escena del té es mi favorita, creo. Me pareció una locura surrealista y muy graciosa, me reí mucho.Una cosa que me encanta es el contraste del mundo real y Alicia en él...y luego ese mundo real comparado con Wonderland...no sé, Alicia encaja mucho más en ese mundo y yo siento que también encajaría en él. Y Tim también, claro. Así que, me gusta que Tim me lleve a un sitio en el que encajo mucho mejor, aunque solo sea durante un rato. Pero me gusta ese rato.

La película en general, se me hizo corta, divertida, entretenida, con personajes que me hacían gracia o me parecían adorables y carismáticos solo con su presencia (sí, hasta esas ranitas del principio se quedaron en mi cabeza, y eso que apenas salen), todo esto en un lugar precioso y mágico. Vamos, que con todo esto, pues sí, me gustado mucho.

Mi nota sería un 8'5, porque me lo pasé muy bien viendo esta película , una adaptación de la mano de Burton y de Disney (ni la historia tal cual de Carrol ni película de Tim Burton a secas). Porque sin duda, lo peor de la película fue cuando acabó y tuve que escuchar los gritos con esa voz tan desagradable de Avril Lavigne y su mierda de pseudo canción que se podría haber metido por el culo a ver si se le quita esa cara de subnormal.

Sobre el 3D no hablo, que por supuesto, la vi en 2D. El día que me haga amiga del 3D todavía no ha llegado.


PD: La locura se contagia. Que nada más salir de ver esta película, te encuentres con una señora en el ascensor y, esto que se cierran las puertas y se abren inmediatamente, sin moverse el ascensor. La señora nos mira con una sonrisa desequilibrada y dice: ¿ya estamos en la calle? No señora, no nos hemos movido. Ahora nos movemos, bajamos. "Ahora sí estamos en la calle", la avisamos. Sigue con esa sonrisa y dice: me lo he pensado mejor, y voy a volver a subir. No tiene precio que algo así te pase nada más salir de ver esta película, de verdad.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Momentos: Oldboy

No será la última vez que hable de Oldboy, lo sé. Aunque hace ya que la vi, sigo pensando en ella y sigo pensando en lo jodidamente buena que es cuando la recuerdo, y me sigue sorprendiendo. Se ha ganado ser una de mis películas favoritas. Pero favoritas, favoritas. Digamos que tengo una lista virutal de mis películas favoritas y son unas 200 (y las que quedan), pero siempre, cuando te preguntan, tienes que simplificar y nombrar las más especiales, significativas...las favoritas favoritas, que sientes que no podrías no nombrar, aunque yo siempre me quedo con la sensanción de que me quedo corta y acabaría diciendo mi lista entera si me dejaran.

Uno de mis momentos favoritos de la película, y de escenas de cine en general, es la lucha en el pasillo. Es épica. Para quienes no hayan visto la película, pueden estar tranquilos que no hay spoilers en la escena y pueden maravillarse con el video. Quien no adore esa escena traiciona al Dios Oh Dae- Su (personaje principal, que en el resto de la película no es un Dios, pero en esta escena consigue alcanzar la divinidad con creces).



Es acojonante. Y atención a su espalda. Si es que nadie puede con él. Es una de mis peleas favoritas, creo que es completamente distinta y original. Como toda Oldboy en sí. Creo que podría verla diez veces seguidas y querer volverle a dar al play.

Yo, no puedo volver a ver los pasillos de la misma manera. Rezo por no encontrarme a Oh Dae-Su cabreado por uno de ellos. Y tampoco puedo ver igual las escenas de lucha en las películas, sobretodo estas en las que el machote musculado del protagonista acaba con todos sus enemigos sin un rasguño y sin esfuerzo. Oh Dae-Su le ganaría en la pelea, lo sé. Y Oldboy tiene para repartir hostias y dejar K.O. a todas esas películas y más, muchas más.