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martes, 4 de febrero de 2014

Un personaje: Jesse Pinkman

Supongo que a todos los fans de Breaking Bad les llega ese momento en el que deben responder a la gran pregunta; ¿Walter White o Jesse Pinkman? 

No es que si eliges a uno, rechaces al otro, pero supongo que todos somos más de uno que de otro. La elección es complicada. Walter White es un personaje increíble, por eso lo siento por él: soy de Pinkman. Si no habéis visto Breaking Bad, no tenéis por qué huir de esta entrada. Jesse es una gran razón para ver la serie. Una de tantas.

La verdad es que Jesse me ganó pronto. Con permiso de Saul Goodman, me parece el personaje más divertido de Breaking Bad. Son incontables los momentos en los que Jesse me ha hecho reír, con sus bitches, sus reacciones impulsivas, sus caras, sus piques infinitos con Walter. Pero claro, Jesse es algo más que un chico que suelta un bitch cada dos frases. Creo que Jesse es mi favorito porque fue el que se metió más dentro de mí.

Me explico, y de forma sencilla: Jesse me parte el corazón. Mientras que hay otros personajes por los que puedo sufrir más o menos, es Jesse quién más me hace sufrir con una diferencia enorme. En parte, porque le pasan demasiadas cosas malas; y, por otro lado, porque me parece que es el que menos se merece que le pasen esas cosas. A lo largo de la serie, vemos atravesar a Jesse un camino terrible, duro y lleno de obstáculos, que destrozarían a cualquiera. Y siempre está esa sensación de: por qué él, si no se lo merece. Esa sensación de que Jesse simplemente tuvo mala suerte, que está perdido en algo que le supera, y que no debería estar ahí. Que cometió un error, y ese error lo estropeó todo.

Y ves cómo le arrancan las posibilidades de ser feliz, cuando es solo un chico que necesita apoyo y suerte para aprovechar toda la vida que le queda por delante. Ves a alguien que ha sido rechazado hasta por sus propios padres. Nadie pudo confiar en él, a pesar de demostrar que es la mejor persona de todos los que le rodean, que no soporta las injusticias o que le pasen cosas malas a la gente que quiere y a la gente inocente. A pesar de que es capaz de arriesgar su vida por ello, por esas personas, por lo que cree que está bien, porque es incapaz de vivir con el hecho de hacer daño a otros. Y te dan ganas de sacarle de ahí, de llevarle lejos de ese infierno, de decirle que no está solo, y pegarle cuatro gritos a todos los que le infravaloran y le tratan como si no fuera nadie.

Además, he de decir que es el único personaje con el que me identifico de la serie. Esas cosas siempre te hacen sentir más cercano al personaje. No soy tan valiente como Jesse, no digo bitch, pero puede que a veces sienta las cosas de manera parecida. Y, para más inri, cuando cocina con Walter y discuten, y la lía... no puedo evitar acordarme de mí y cierta persona. Sé que si nos metiéramos en la droga, seríamos como ellos dos: yo no entendería mucho, la liaría parda todo el rato, y él perdería los nervios. No pegándonos y diciéndonos barbaridades, sino en situaciones divertidas como las del 2x09, 4 days out, por ejemplo.


No puedo no tenerle un cariño inmenso a Jesse. ¿Os ha pasado alguna vez que un personaje de ficción se ha ganado un rincón en vosotros muy importante? Que, de vez en cuando, lo recordáis. Pensáis en él de vez en cuando, sintiendo que no podéis olvidarle, como si fuera más un viejo amigo que algo ficticio. Pues eso me sucede con Jesse. No puedo evitar acordarme mucho de él. Y, SPOILER tantas veces, deseo con fuerza que por fin haya tenido suerte, y le vaya bien en la vida. FIN SPOILER

Por supuesto, parte del mérito de lo grande que es Jesse, lo tiene Aaron Paul. Puede que haga otras cosas, y espero sinceramente que le ofrezcan cosas interesantes y siga regalándonos grandes actuaciones, pero siempre será Jesse. Y Jesse siempre será parte de mi vida, a su manera. A veces, la ficción es demasiado poderosa. Al igual que Walter White, de ese enorme Bryan Cranston, Jesse Pinkman es eterno. Por sus bitches, y por mil razones más.

Jesse, I miss you.

miércoles, 19 de junio de 2013

Un personaje: Nascimento (Tropa de élite & Tropa de élite 2)

Llevaba años teniendo pendiente Tropa de élite, desde que vi Ciudad de Dios. Y tuvo que ser Cine-on, programando la segunda parte, lo que me recordara que aún no la había visto y que tenía que ponerle remedio cuanto antes.

Si habéis visto la primera parte, y os gustó, poneros en seguida con la segunda. No os defraudará. La película más taquillera de Brasil... y que no llega a nuestro país. Muy triste, pero luego la culpa de que la industria del cine la tiene la piratería, que es gente que baja películas por no pagar 10 euros en el cine. Claro, nunca se habla de las que no llegan. En fin, dejemos el tema a un lado o me cabrearé. Si no habéis visto ninguna, os aconsejo que os las veáis o en sesión doble, o con muy poco espacio de tiempo entre una y otra. Días, semanas como mucho. Que tengáis la primera reciente. Os estáis perdiendo dos grandes películas.

¿Y por qué son interesantes? Dejando a un lado que como películas son buenas, lo que se cuenta lo es. El mundo de las favelas, desde el punto de vista del BOPE, el Batallón de Operaciones Policiales Especiales. Un comando brutal, cuyo método es la violencia. Vemos el daño que hacen los narcos, los métodos del BOPE (ya cada uno que piense si el BOPE actúa bien o mal, o si la película defiende al BOPE o no). Vemos un sistema policial corrupto, y también a los jóvenes de clase media y a
lta que creen que tienen la verdad con sus ideas de izquierdas, aunque siempre hablen desde una posición de la que apenas saben nada, y aunque ellos alimenten el propio sistema de las favelas y el tráfico de drogas. Vemos cómo al final, es una guerra, en la que nadie sale ganando, y se pierde mucho. Una guerra que no parece tener fin, y puede transformarte por completo, como al personaje de André Matias en la primera película. Brutal su evolución.

En la segunda, la corrupción que se muestra va más allá: la corrupción policial es todavía más fuerte, y todo son hilos que se mueven desde el poder político, que ayuda a que Río de Janeiro viva la terrible situación que vive en lugar de ayudar a ponerle remedio. Todos son instrumentos que utilizan para su propio beneficio, no importa quién salga herido en el proceso. La postura de la izquierda vuelve a ponerse en duda, aunque no todo es blanco o negro. La segunda complementa mucho la crítica de la primera.

Y en medio de todo esto, de este sistema podrido, tenemos a Nascimento, el protagonista de ambas películas y de mi entrada. Podría haber hablado solo de las películas, pero es que uno de los motivos que hacen grande a las dos películas de José Padilha es el personaje de Roberto Nascimento, que está al mando del BOPE. Y Nascimento también es grande gracias a su actor, Wagner Moura. Porque Nascimento no es solo el mundo interior del personaje, sino una actuación brillante y un carisma y un algo especial que inunda la pantalla gracias a su actor. Imprescindible la versión original. Yo tuve la desgracia que el día que me puse a ver Tropa de élite, resulta que la tenía en castellano, y no quería esperar para verla, así que la vi así. El doblaje es cutrísimo. Huid de él. Cuando vi la segunda parte me arrepentí un poco (mucho) de no haber esperado a bajarme la primera en VOSE, pero bueno, cuando la vuelva a ver, la veré así.
En la primera parte, tenemos a un Nascimento tan brutal como lo es su BOPE. Ya veremos que, si estás de verdad metido en el BOPE, es en lo que te conviertes. Pero su trabajo le está consumiendo. Además, va a ser padre, y su trabajo es demasiado arriesgado. Necesita un sustituto, y regresar con su mujer y estar con su familia. Pero, ¿cómo abandonar el trabajo cuando forma parte de tu vida? O, directamente, es tu vida. Forma parte de ti, y sería como abandonarse a uno mismo. 

Por otro lado, Nascimento tiene unas convicciones muy fuertes: cree que el sistema está jodido, y quiere arreglarlo. Detesta los policías corruptos, porque ellos solo contribuyen a que el sistema se pudra. Detesta a los narcos, pues considera que hacen lo mismo. Y es contra ellos contra quienes le toca luchar. ¿Sus métodos son los adecuados? Es algo sobre lo que reflexionar cuando ves Tropa de élite. Pero, por mucho que no estés de acuerdo con sus métodos, aunque no estés de acuerdo con sus ideas, Nascimento es un personaje fascinante. Y con unas convicciones muy fuertes.

En la segunda parte, la situación de Nascimento cambia. Y en la segunda parte vemos su completa evolución. Ya he dicho que en la segunda de muestra la corrupción política. Nascimento verá cómo ese sistema está podrido desde lo más profundo. Él siempre quiso luchar contra el sistema, y aquello que jode al sistema. No diré cómo, pero sus métodos cambian, que no sus objetivos. Nascimento comienza a hacerse preguntas. El BOPE era su vida, lo había defendido a muerte. Pero, el BOPE era solo un instrumento. Él mismo era un instrumento de aquellos contra siempre había querido luchar. Vemos cómo el personaje evoluciona, e incluso cómo crece, se hace más profundo. Y hay un par de hechos que suceden en esta segunda parte que definitivamente lo marcarán, y harán que tenga que cambiar y tomar decisiones. SPOILER Uno es la muerte de André Matias. Ha muerto a manos de los policías corruptos. Ha muerto, porque el BOPE era solo un instrumento, y cuando alguien no les interesara, había que quitárselo de en medio. Entonces, ¿qué sentido tenía el BOPE? Y esos mismos policías solo siguen órdenes de los políticos, que lo estuvieron utilizando a él dándole un trabajo para luchar contra el sistema. Un trabajo que resultó una farsa. Y para más inri, esa gente dispara a su hijo. Nascimento tiene que tomar una decisión. Todavía quiere cambiar el sistema. Pero tiene que cambiar su estrategia: no puede seguir recibiendo órdenes de los responsables del mal. FIN SPOILER

A  pesar de los cambios que protagoniza, el objetivo siempre es el mismo: cambiar el sistema para hacerlo mejor. Esta segunda parte completa al personaje, y creo que nos hace comprenderlo mejor. Nascimento es fiel a sí mismo, a su meta. Puede ser un cabrón que ha hecho cosas mal, que tiene una manera de hacer las cosas equivocada. Pero en medio de todo ese sistema de mierda, es de los pocos sinceros. Y como personaje, una gozada. Viva Nascimento.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Top: Mis 5 Personajes Favoritos de Star Wars

Pobre blog mío, lo tengo muriendo, pero soy una persona ocupada con responsabilidades que me gustaría no tener.
En fin, que yo quería hacer una actualización antes de que acabara el año con lo mejor y lo peor del 2010, pero me quedan tantas cosas por ver, que me parece que llegará con retraso. Igual para Diciembre del año que viene lo tenéis. Así que nada, en lugar de eso, mis personajes favoritos de Star Wars, sin orden.
R2D2
Lo amo, simplemente. Es uno de los robots más adorables, carismáticos y abrazables de la historia. Y punto. Ha estado siempre ahí: para salvar de aprietos, para vacilar a la gente, para reírse de C3PO, para ayudar, para intentar luchar él solito contra enemigos de forma valiente…No puede ser tan amor.
Han Solo
Otro amado. Encima lo interpreta Harrison Ford, otro que no es nada amor. Ni Luke ni leches, el que molaba era él. Malote, chulo, gracioso, con carácter. Es el dueño del Halcón Milenario, joder. Eso mola que te cagas. Y su forma de cortejar a Leia diciéndole: “te gusto porque soy un sinvergüenza”. Pero en el fondo, tiene un gran corazón, que es de los buenos, pero no es un soso como Luke. No le hace falta ni tener sable láser. Anda que no es dramático cuando lo congelan…
Yoda
Yo no creo que haga falta explicar nada. ¡Es Yoda! Es esa cosita verde y pequeña, tan gracioso él. Que le cuesta andar, pero como se ponga a luchar, vas a flipar con sus saltos y su habilidad. Se gana el respeto simplemente con existir. Y cuando le escuchas hablar, sabes que no te equivocas respetándole y admirable. Sabio como pocos. Solo por su forma de hablar ya es para darle un premio, mira que yo intento a veces imitarle, pero me acabo liando cambiando el orden de las frases… Bueno, y no hablemos de su muerte. Por favor. Qué pena tan dolorosa cuando eso sucede mi corazón siente. ¿Véis? Ya me he liado. Seguro que no está bien.
Darth Vader
Otro del que no hace falta hablar. Si hasta tiene la voz de Constantino Romero. Uno de los villanos más míticos de la historia de la humanidad, que encima tiene una bso que lo acompaña cuando aparece que mola que te cagas. Es que es carisma puro. Y, además, quizá uno de los personajes más completos de las películas. Todos están muy definidos: o son buenos, o son del lado oscuro. Pero Darth Vader se pasea entre los dos lados. Bueno, Anakin se pasea y duda, ya que Darth Vader sí sería del lado oscuro…Qué complicación esto de tener doble personalidad. El caso es que caer en el lado oscuro no es tan complicado. Nunca sabes qué puede pasarte, y cómo puedes actuar para proteger lo que quieres, cómo te afecta la venganza, la inseguridad, el miedo… y puedes acabar con un traje super molón y respiración incómoda siendo el malo malísimo de un super imperio galáctico.
Obi-Wan Kenobi
Hay muchas cosas mejorables en la nueva trilogía. Empezando por eliminar las dos primeras películas. Pero creo que, aparte de algunos momentos épicos de batallas, Obi-Wan Kenobi es lo mejor de la trilogía nueva. Obi-Wan siempre me gustó, aunque apareciera poco. Me transmitía fuerza, confianza, seguridad. Tal vez porque Leia lo buscaba con tanta insistencia asegurando que era su única esperanza. Pero el caso es que lo hacía. Y el Obi-Wan de las nuevas, continuó transmitiéndomelo. En la primera era más un criajo inexperto, pero evolucionó. Gran parte de la culpa, claro, es de Ewan, que con su presencia ya me aporta todo lo que me ha transmitido Obi-Wan. Es complicado de explicar, pero Obi-Wan es muy amor. Se hace querer.
¿Y los vuestros? Imagino que coincidiréis bastante, porque todos sabemos que estos son los más amor, es innegable ♥ xD
PD: ¡Felices fiestas y feliz año!
PD2: Cuatro emitió en Navidad otra vez Pocahontas 2. Ya sabemos que el mal encarnado existe, y trabaja para Cuatro.

martes, 7 de diciembre de 2010

Un personaje: Paul (Funny Games)

Y yo que pensaba actualizar hoy con otra cosa...Pero nada, hoy Funny Games ha vuelto a mi cabeza, donde suele pasarse bastante tiempo. Podría decir mil cosas de esta película, hablar y hablar hasta la saciedad, y darme cada vez más cuenta de que tengo que quitarme el sombrero mil veces ante el señor Michael Haneke. De entre miles de cosa que destacaría de la película, una es el personaje de Paul (si es que se llama así), interpretado por Arno Frisch en la primera versión, y por Michael Pitt en la segunda.

Voy a hablar del Paul de Michael Pitt. Y muchos pensaréis: pero si es el mismo. Para mí no. Las actuaciones de ambas versiones son acojonantes, pero la verdad es que no voy a entrar si Michael Pitt es mejor que Arno Frisch o al revés. Simplemente, creo que las actuaciones de cada uno le dan un matice diferente al personaje. El Paul de Arno Frisch es un cabronazo sin escrúpulos, frío. Lo ves y solo piensas que es un gran hijo de puta, vaya. Al menos, eso me transmitía a mí. En cambio, Michael Pitt aporta algo nuevo al personaje: humor. El de Arno Frisch para mí era muy calculador, serio (claro que tenía sus momentos también, al fin y al cabo el guión es el mismo...pero la manera de interpretarlo no tiene por qué ser la misma). Michael Pitt, con esas risas en momentos puntuales, y la expresión de su cara al decir ciertas cosas, le da un puntillo de humor psicópata genial.

Y dejemos las cosas claras: creo que estoy un poco enferma, porque me lo paso en grande con Funny Games. Y el culpable es Michael Pitt, su Paul. Su personaje consigue que empatice con él (lo que yo os diga, enferma perdida). Me río cuando él dice algo en tono sarcástico y tan enfermizo como mi cabeza cuando ve esta película. Yo también disfruto.

Al Paul de Michael Pitt también le da por reírse, o mirar -momento niño con la escopeta que él imita el ruido de un disparo- de manera que te hace pensar que está totalmente ido de la cabeza. Aunque es capaz de volver a ponerse serio -no del todo, que se está divirtiendo- y seguir jugando con la familia, y con todos nosotros.

Sabemos poco de él, aparte de su humor y sus hobbies tan peculiares. Sabemos que tiene un compañero, al que de vez en cuando, no trata demasiado bien. Es el líder. Todo está bajo su control. Todo. Su compañero, lo que pasa, las vidas de una familia entera, la película. Y también suponemos que debe provenir de una familia acomodada, ya que reconoce la marca de palos de golf y se ve que entiende del tema, y que además, sabe manejar un barco de vela. O viene de una familia con pasta, o se ha paseado ya por demasiados lugares de descanso de familias de clase media-alta y ya se ha familiarizado con todo.

Además de todo esto, es educadísimo. Ya puede estar diciendo que vas a morir, que lo hará de forma educada. Pero poco más. Eso le añade un misterio al personaje que me gusta. Hay poco que se pueda saber de él aparte de lo que te haga sentir cuando sale en pantalla.

En fin, que adoro esta película, y adoro a Paul. Michael Pitt se ganó mi respeto con esta actuación, aunque las veces que lo he visto demuestra que se le da bien esto de actuar. Gran psicópata. Y bueno, quizá muchos prefieran al Paul de la primera versión, y crean que también tenía su punto de humor. Puede ser. La recuerdo menos también. Pero sí recuerdo que me transmitieron sensaciones distintas. Y el Paul que me ganó y me hizo replantearme mi salud mental es el de Michael Pitt.

Grande Haneke, de todas maneras.

PD: No tiene nada que ver...bueno, algo sí, pero vamos... Damon Albarn en este video me recuerda al personaje de Michael Pitt en esta peli. Por aquello que van de blanco, son rubios, ojos azules, y están pirados. Salvando las distancias, no se parecen en nada, pero me recuerdan. Y encima homenaje a mi Alex DeLarge y su naranja mecánica con super temazo. Qué amor todo.

domingo, 10 de octubre de 2010

Un personaje: Machete

Al contrario que a más de uno, a mí el tito Robert Rodríguez me cae bien. Es un tipo majo, colega de Dios Tarantino, que cuando se juntan puede salir algo realmente orgásmico (Abierto hasta el amanecer y Grindhouse...amor infinito). Pero sin Quentin, Rodríguez también sabe trabajar, y cuando no hace pelis para sus hijos, le salen películas muy divertidas y amor.

No sé, algo de talento tendrá el chaval (¿chaval?) cuando se sacó de la manga un fake trailer de una película que no existía, pero que acabó existiendo. Creó a Machete (grande Danny Trejo), genio y figura. En tres minutos, es capaz de hacernos amar a Machete. De adorarle, de desear que se cargue a todo bicho viviente y que nosotros podamos verlo. Creó a Machete y nos dejó verlo allá por 2007. En tres años, olvidar su nombre ha sido imposible. Al igual que olvidar que no había que joder a los mexicanos. Al menos no a un mexicano como Machete.

Tres años después, tenemos la película que nunca iba a existir, pero que acabó existiendo. Contiene casi todas las escenas del fake trailer, y más. Pero no voy a centrarme en la película, ni siquiera en el personaje del cura, interpretado por Cheech Marin, mi personaje favorito. Porque sí, se pueden decir muchas cosas sobre la película y sobre lo enorme que es el cura a pesar de salir muy poco, pero vamos a hablar de Machete.

Machete no envía mensajes. Machete improvisa. Machete no habla casi, pero a nadie le importa, porque cuando lo hace, vas a celebrar lo que diga como si fuera una revelación del mismo Jesucristo. Aunque diga "no me gusta el queso", qué más da, lo ha dicho Machete -y lo dice una adicta al queso-. Y lo más importante: Machete reparte hostias como panes y mata a la gente como si fueran cucarachas. Y eso mola. Cualquier cosa puede servirle de arma, incluso una mano amputada que no suelta una pistola. Qué estilo matando, oye, qué crack. Os digo yo que lo dáis cualquier objeto que penséis que no es peligroso, y lo convierte en un arma más.

De mayor quiero ser como él, no me harían falta bates de beisbol para defenderme de los malvados. Con cualquier cosa me apañaría y haría una sangría. Yay : D

Machete es un grande de la acción. Sus orgías son amor: con tías buenorras y de sangre.¡qué macho es!). Se merece su propia figurita de acción. Es un mito, y él lo sabe. Y lo sabemos todos. Y es que con ese nombre y esa forma de matar, no podría ser de otra manera.

Machete, tú molas.

Tal vez sea porque me tomo estas películas con el mismo cachondeo que se las toma Robert Rodríguez...aunque no concibo otra manera de tomármelas. Y oye, cómo se disfruta así. No entiendo las críticas tan bestias y tanta decepción, yo creo que da lo que promete. Aunque reconozco que la idea quizá se podría haber aprovechado un poquito más, que podría haber sido incluso más divertida (y ya lo es); tal vez sea porque hay un rato que se pierde un poco el ritmo y el rumbo, pero vamos. No voy a negar que me lo he pasado como una enana. ¡Gracias Machete por volver tres años después!

Y yo creo que de Machete se puede disfrutar más en compañía de colegas. En mi caso, de cierta persona, que tiene la suerte de que a su novia le gusten las pelis que parece que solo pueden disfrutar al 100% los tíos. Ah, y en versión original intuyo que mejorará y todo.

martes, 18 de mayo de 2010

Un personaje: Hit-Girl

Esta mañana mismo me he visto Kick-Ass, la cual se estrena el 4 de Junio, pero ya está por ahí en muy buena calidad. Sobre la película...¡geniaaaaaaal! Muy muy muy divertida, me ha encantado.

Pero la película es, sobretodo, Hit-Girl.

Hit-Girl, o Mindy, es una niña completamente adorable y monísima. Creo que tiene unos once años, y ahí la tienes: carita angelical, ojazos azules, rubita, con sus coletitas...para comérsela, vaya. Pero Mindy no es una niña normal, Mindy deja que su padre la dispare y para su cumpleaños se pide una buena navaja.

Mindy es Hit-Girl, una especie de heroína poco convencional. Bueno, su edad ya es un dato. No actúa en realidad contra los malos, más bien se guía por venganza, pero está perfectamente entranada para patearle el culo a quién se le ponga por delante.

En fin, que la niña adorable se pone su antifaz y su peluca morada y se pone a repartir hostias de una manera increíble. Que si desmiembra a tíos, que si les pega tiros de todas las maneras posibles, que si hace acrobacias... La puta ama, para qué andarse con rodeos. Quiero ser como ella.


Es genial ver a una niña de once años dando ese recital de violencia, y hablando tan mal como yo lo haría: llevas un arma de marica; ¡Se acabó el show hijos de puta!

La verdad es que sí, la peli siempre tiene un ritmo y un humor genial, pero cuando aparece Hit-Girl llegan los mejores momentos. Hace suya la película y se come al resto y a la cámara.

Ojito con la niña que la interpreta, Chloe Moretz. Está perfecta en el papel, creo que solo tiene doce añitos. Físicamente, me recuerda a Scarlett cuando era pequeña: rubia, ojos azules, muy guapa, labios gruesos... Como Scarlett lleva unas cuantas películas que solo las hace para demostrar que está buena (ya lo sabemos tía, lo sabemos desde hace mucho) y no se acuerda de que existen películas en las que se actúa -como hacía antes...-, me quedo con un seguimiento de Chloe Moretz. Aunque vaya a hacer de la Eli yanqui en el remake que no debería existir de Déjame entrar, esta niña promete. A ver qué camino sigue.

Ved Kick-Ass. Y si no os gusta aunque sea Hit-Girl, morid.

jueves, 15 de abril de 2010

Un personaje: Alex DeLarge

No estaba nada bien que aún no hubiera actualizado esta sección con mi querido Alex. Mal por mí.

Alex DeLarge es mi personaje favorito de toda ficción existente. Siempre hay uno que tiene que destacar, y es Alex. Quizá no sabría decir muy bien por qué. Sé por qué lo adoro, claro, pero no sé si sabría explicar por qué el cariño que le tengo es superior a cualquier otro personaje que también amo.
En fin, sea como sea, Alex es fascinante. También reconozco que Malcolm McDowell tiene gran culpa de ello. Pero Malcolm McDowell, al fin y al cabo, es Alex, así que es normal que tenga algo que ver. Le da una fuerza y un carisma brutales. Empezando por esa mirada. Alex es capaz de causar un efecto indescriptible cuando aún no le has visto decir ni una sola palabra, solo con la mirada inicial con la que se abre La naranja mecánica. Es impresionante.

Y es también su presencia. Y no hablo de su aspecto y de su vestuario, que sí, que mola. Me refiero a lo que transmite. Con su manera de hablar - y no solo las palabras que usa, si no cómo las dice-, sus gestos... simplemente, con estar ahí. Sabes que estás viendo a un grande, a un personaje inolvidable, a alguien con quien es dificilísimo que no acabes empatizando aunque haga todo lo que haga. Simplemente porque es él, porque es Alex.

Alex es bastante distinto a sus drugos. El resto me parece un grupo de adolescentes aburridos, sin muchas luces, que no tienen nada mejor que hacer, se divierten con la violencia y les gusta ganarse dinero a base de hacer el burro. Pero sin más. Alex es un mundo aparte.

Alex es muy inteligente. Y culto. No estamos ante un inútil que pasa de todo y que ni siquiera tiene curiosidad por nada, que se traga lo que le echen. Adora la música clásica, y detesta la música de moda que triunfa tanto. Y, en fin, solo hay que escucharle hablar. Probablemente, no haya muchos de su edad -supuestamente, Alex tiene 15 años al principio de la historia, si no recuerdo mal- con esos intereses, esos gustos, esa astucia...ni que tenga las cosas tan claras.

Alex sabe cuáles son sus pasiones. La música clásica, por un lado. Y por otro, la ultraviolencia. No, no es simplemente por pasárselo bien o por puro aburrimiento. Siente verdadera pasión por los actos violentos, es lo que más le hace disfrutar en la vida. Cada uno tiene su moral y aquello que le hace sentir mejor que nada en el mundo. Y Alex lo sabe, lo tiene clarísimo. ¿Porque, por una convención social, esté establecido que con lo que más disfruta está mal va a renunciar a ello?

No, no lo hace. Es admirable. Imagino que muchos censurarán sus actos, pero es admirable su actitud. Lucha por aquello que quiere. Hace lo que le da la gana. Vive su vida exactamente como él quiere vivirla, sin importarle qué puedan decir e incluso que pueda acabar en la cárcel (tras haber pasado por centenares de reformatorios). ¿Cuánta gente puede decir que tiene el valor de vivir su vida tal y como quiere? Cada cosa que hace, está decidida desde la absoluta libertad. Libertad en el sentido de que no se sujeta a nada, a nadie, para medir sus actos.

Además, qué queréis que os diga, me cae jodidamente bien. Y me hace sonreír, y reírme y disfrutar tanto como él cuando canta Singin' in the rain o cuando deja claro quién manda entre sus drugos. También tiene esto parte de su encanto: me hace disfrutar de su moral, que es distinta a la mía; de su manera de ver y disfrutar del mundo. Aunque también me hace sufrir cuando él sufre...no puedo pasarlo peor en la escena en la que está encerrado en una habitación y le ponen a Bethoven.
No puedo evitarlo, pequeño Alex. Te adoro profundamente. Y no quiero ni imaginar cómo habrías sido interpretado por otro actor...buff. Menos mal, que como bien dijiste tú, Malcolm, naciste para hacer esta película. Gracias por ser Alex, y el mejor actor que he visto en mi vida.

domingo, 7 de febrero de 2010

Un personaje: Marvin

Marvin es el robot depresivo de Guía del autoestopista galáctico, peli que muchos dicen que es malísima y yo digo que es entretenida, divertida, con puntos, original (¿y qué más se le puede pedir?) y, además, tiene a Marvin que es puro amor (y a Zooey Deschanel, que es tan guapa y tiene una sonrisa tan bonita).

Pues lo dicho, Marvin es un robot depresivo. Tiene una cabeza enorme, ojos tristes, y un cuerpecito demasiado gracioso que mueve sin entusiasmo por este cruel mundo. Imposible no adorarlo.

Y es más imposible cuando lo oyes quejarse sobre todo, con un tono completamente pesimista y humano. De la vida, de seguir vivo, de los demás, de que no se aproveche su gran inteligencia (por eso tiene una gran cabeza : ) )...Bueno, en realidad se queja de todo. Lo hace como entre suspiros, resignado, triste, sin esperanza, desilusionado. La verdad es que cada una de sus quejas me hacían sonreír y me daban ganas de abrazarlo porque me parece totalmente adorable.

De todas maneras, comprendo a Marvin, yo también soy una pesimista en potencia, aunque en proceso de reconversión con efectos positivos. Pero a veces es inevitable. Al fin y al cabo, el mundo es lugar terrible y miserable que te hace perder la alegría.


Aunque otras veces, si lo miro con otros ojos, puede ser increíblemente precioso. En fin, depende del día, del momento. Pero Marvin, eres tan humano... Me río porque me caes bien, porque, aunque no lo sepas, eres gracioso y tus quejas son acertadas a pesar de parecer exageradas. Me río porque mucha gente tenemos un Marvin dentro de nosotros, quizá todos en determinados momentos. Lo que no me hace gracia es que todos no sean tan adorables como Marvin. Una pena.

Marvin y los depresivos/pesimistas majos (véase también Woody Allen, por ejemplo) son amor. Los que no sean majos, pero sí depresivos, que no vengan a darme el coñazo a mí con sus gilipolleces de amargados. Estos no son amor.

martes, 22 de diciembre de 2009

[Especial] Un personaje: Renton (Trainspotting)

Y llegamos a Renton. Bufff. Por dónde empezar...

Mark Renton (o también Rents, o Rent Boy en el libro) es el personaje más completo, seguramente porque es de él de quién se saben muchas más cosas y podemos escuchar sus pensamientos. Me resulta difícil hablar de él porque Renton es muchas cosas.

Ya lo he dicho más de una vez a lo largo del especial, pero sí, Renton está un poco desilusionado con el mundo, por decirlo de alguna manera. Renton piensa que demasiadas cosas que le rodean y que conforman el mundo son una mierda. La sociedad y su forma de vida son una mierda. Son existencias vacías, con miles preocupaciones y responsabilidades estúpidas que todos asumen para llenar sus vidas (un trabajo, una pareja...) y porque es "lo que hay que hacer". Por supuesto, también son esclavos del consumismo y de todo lo que la sociedad capitalista conlleva. Pero él no quiere una vida así, además, el mundo le deprime en cierta manera.

La heroína es otra forma de vida. "¿Quién necesita razones cuando se tiene heroína?"
Estar todo el día tirado metiéndose, estar por ahí con los colegas, no trabajar, robar de vez en cuando... Por supuesto, la sensación que da la heroína es jodidamente placentera. Y, según el Renton del libro, es la droga más sincera que hay, ya que no te hace ver el mundo de diferente forma. Con la heroína, sigues viendo que el mundo es una gran mierda, pero te ayuda a llevarlo mejor.



Aunque, de vez en cuando, Renton también es consciente de que la heroína, por muy maravillosa que sea, es una droga, y él un yonqui. Así que, intenta desengancharse. Pero no es muy fácil. La vida de la heroína tampoco es la vida ideal. Hay que buscar. El mundo está cambiando, las drogas están cambiando, la música está cambiando...
"Dentro de 1000 años no habrá ni tíos ni tías. Solo gilipollas."

Hay que buscar otra forma de vida, aunque sea más común, aunque te parezcas más al resto. Pero quizá eso es más sencillo. O no...

Renton es pesimismo, es sentido del humor que proviene muchas veces de su decepción, es crítico, es listo, sabe lo que pasa en el mundo y cómo funciona, tiene ideas por las que mucha gente de traje y corbata que lo despreciaría mataría por tener o ni sueña con que se les pudieran ocurrir; es buen amigo al fin y al cabo, es...es Trainspotting. Es inevitable que me sienta identificada con él en ciertos aspectos, y es inevitable pensar que sí, que la heroína es atractiva y que no puedes culparle por elegirla. No pasa nada, me ocurre siempre que veo Trainspotting...me dan ganas de chutarme. Comparto toda la visión del mundo que él tiene y sé que sin Renton, Trainspotting no sería Trainspotting. Y yo adoro Trainspotting sobre todas las cosas, es uno de mis mandamientos. Así que, adoro a Renton.

Y sé que me encantaría charlar con él, quedar una tarde en uno de esos pubs escoceses. Sería mucho más interesante que hablar con muchísima gente tan bien vista, tan igual, tan conformistas...



Me hubiera gustado poner también un momento de la película, aunque es una frase breve, en la que dice que le roba unas pastillas a su madre, ya que ella es una drogadicta también, pero aceptada por la sociedad y con receta médica. En una frase tan simple, llega a decir tantas cosas...

Y cómo no, una escena eliminada que pude ver gracias al dvd edición especial (graciaaaas, graciaaaas...sí, ¡te lo digo a ti por regalármelo!), que salía tal cual en el libro. Es la entrevista de trabajo de Renton. Por supuesto, no hay que conseguir el trabajo. Empieza genial la entrevista hablando sobre lo maravilloso que era en el colegio, un colegio de prestigio - al que no fue, claro-,dónde estudió el entrevistador, que queda fascinado por las aptitudes de Renton. Le dice que parece ser que el trabajo es suyo, ya que es el más indicado para el puesto. Solo quería resolver por qué Renton llevaba tanto tiempo sin trabajar. La respuesta de Renton:
"La verdad es que he tenido un largo problema con mi adicción a la heroína. Me la he fumado, esnifado, tragado, metido por el culo e inyectado en vena. He intentado luchar contra esta adicción, y a menos que cuente con chanchullos en la seguridad social y robos, llevo años sin trabajo estable."

GRANDE.

PD: Ewan McGregor no podría estar mejor. Es impresionante. Le da demasiada vida a Renton. Es Renton, está claro.

domingo, 20 de diciembre de 2009

[Especial] Un personaje: Sickboy (Trainspotting)

Después de la necesaria pausa -por cierto, pusieron Pocahontas en Cuatro ayer- vuelvo con Trainspotting.

Dejaré a Renton por ser el protagonista para el final, así que toca Sickboy.

Sickboy es el cabrón. Uno de los dos cabrones, junto a Renton. Pero me caen demasiado bien, quizá por eso, porque son distintos, porque no intentan aprentar ser buenas personas. Es el personaje que más se parece a Renton, con el que mejor se entiende también, al que le une más amistad aunque el tiempo los distancie y no sean ese tipo de gente que se demuestra su afecto. En el libro, Sickboy es el único que visita a Renton cuando éste está encerrado en casa para dejar las drogas. En la película ese momento no aparece, pero creo que hay determinados momentos que demuestran la complicidad entre ambos. Pueden no parecer gran cosa, pero comparten ciertas cosas que no comparten con el resto. Ya lo he dicho: Sickboy es el que más se parece a Renton, se entienden.

Y dejando de lado su relación con Renton, Sickboy es un gran tío. En el libro, todas las frases suyas que tengo subrayadas, hablan de follar. Así es Sickboy, un yonqui, un cabrón, un amigo atípico, un tío quizá menos decepcionado con el mundo que Renton, o quizá simplemente es que es menos pesimista y encuentra otras forma de divertirse, entre las que se encuentran, claro, follar. Follar, putear a sus amigos, follar, putear a gente que no sean sus amigos, follar... Incluso, llega a convertirse en un chulo.

También tiene sus propias ideas, como Renton, sus teorías, su cultura musical, cinematográfica... Es un tío listo e independiente. Y su sentido del humor me encanta. Tiene sentimientos, aunque ninguno en la película se preocupe mucho por demostrarlos. Sobretodo, se puede apreciar en un momento de la película, probablemente el punto más dramático y duro; aunque Sickboy se lo guarda todo y no dice nada.

Qué queréis que os diga más, Sickboy es Sickboy. Podría escribir más y más, pero creo que nunca te puedes hacer a la idea de quién es Sickboy hasta que lo ves en acción. Le hace falta poco para dejar clara su gran personalidad, el carisma que desprende. Hasta ese rubio-blanco-pollo que lleva Johnny Lee Miller para interpretarlo le queda bien y le hace más único. Tiene clase.

Su verdaero nombre es Simon, por cierto. En la película no se nombra, únicamente en el libro.

Como el único video que hay en youtube suyo decente ya lo puse, y pensaba hacer un recopilatorio yo, pero me vacila un poco el ordenador y ya me ha dado pereza...así que, dejo un par de citas:

[Película]

Ursula Andress, la chica Bond por excelencia. Todo el mundo lo dice. La encarnación de su superioridad respecto a nosotros ¿no? Bella, exótica, altamente sexual y, sin embargo, totalmente inaccesible para cualquiera de nosotros. ¡Mierda! Quiero decir, admitámoslo, si se folló a uno de Edimburgo es capaz de follarnos a todos.

[Libro]

-Ahí está Planeta de los Simios-, me cuchicheó Sick Boy, señalando con la cabeza a un tipo que bebía en el pub. Parecía un extra de esa película. Como siempre, iba pedo e intentaba buscar compañía. Desgraciadamente, su mirada se cruzó con la mía y se me acercó.
-¿Te interesan los caballos?-, me pregunta.
-Nah.
-¿El rugby?-, ahora parece desesperado.
-Nah-, le digo. [...] De todos modos había perdido el interés por mí y se volvió hacia Sick Boy.
-¿Te interesan los caballos?
-Nah. También odio el fútbol y el rugby. El cine, sin embargo, me gusta. Sobre todo El planeta de los simios. ¿Has visto ésa alguna vez? Ésa sí que mola.

No sé para qué nos habrán entrado esas viejas perras. Nadie se las va a follar, ni siquiera aquí a estas horas. Preferiría meterla entre dos papeles de lija.

lunes, 14 de diciembre de 2009

[Especial] Un personaje: Spud (Trainspotting)

Más personajes, más Trainspotting.

Después del más cabrón, salto a Spud, sin duda el personaje más noble de la película. Porque no, no lo es el bueno de Tommy y sus sanas costumbres. Para mí, lo es Spud.

Spud no es tan listo como Renton y Sickboy. Digamos que Spud no es demasiado listo. Spud parece dejarse llevar un poco por las costumbres de sus amigos, a los que aprecia, seguro. Se divierte con ellos, confía, sobretodo en Renton. Y Renton es el que más simpatía tiene por Spud, el que más se preocupa por él.

Al fin y al cabo, Spud no tiene malas intenciones. Es bastante inocente, y acaba metido en más de un lío, que el pobre seguramente no se merezca. De hecho, acaba metido en un lío del que Renton se salva, auqnue ambos actuaran igual. Pobre Spud. Que el más bueno sea al que más cosas negativas le pasen...

Probablemente, es el personaje que más ternura me despierta. Vale, el único. Supongo que yo tampoco podría evitar preocuparme por él como Renton. Dan ganas un poco de cuidarlo, a ver si no se mete en tantos líos. Además, da momentos geniales de humor. No el humor de Renton y Sickboy, otro humor. Trainspotting da para mucho.

Y cómo no...dejo el gran momento de Spud, uno de los momentos más geniales de la película también: su entrevista de trabajo.


jueves, 10 de diciembre de 2009

[Especial] Un personaje: Begbie (Trainspotting)


Sigo con el especial, y comienzo con los personajes de Trainspotting, grandes culpables de que la película sea tan grande.

Empiezo con Begbie.

Begbie es el no-yonqui del grupo, pero muy distinto del bueno y saludable Tommy (no te emociones, ¡no te dedicaré una entrada entera por mucho que insistas, Tommy!). La droga le parece una mierda. Él tiene unas costumbres y aficiones mucho más sanas, como beber todo el alcohol que encuentre, ir armado con una navaja, y ocasionar peleas a propósito.

La verdad, es que Begbie es un cabronazo. No un cabrón al estilo Renton o Sickboy, es más hijo de puta, la verdad. Se me ha olvidado decir que también es homófobo, y que se vuelve loco porque Renton le dice que podría haberle gustado, refiriéndose a un lío que tuvo Begbie con un travesti, que acabó cuando descubrió que era un hombre.

No creo que el resto del grupo le tenga mucho cariño. Pero es un colega. Y un colega armado, así que, no hay más remedio.

Reconozco que la primera vez que vi la película, no le vi la gracia a Begbie. Es decir, entendía que Begbie era necesario en la película, es un componente genial. Pero él no me hacía gracia. Cambió rápido eso. Es un gran hijo de puta medio pirado, y creo que eso es lo mejor que puede decirse de él. Es como un psicópata moderado, cuyos grandes momentos se dan cuando lo libera. Me encanta la escena en la que se ve cómo Begbie tira una cerveza desde lo alto de un bar, y le abre a alguien la cabeza. Entonces, baja abajo, y se lía a gritos diciendo que matará a quien haya provocado eso. Y se lía a hostias. Genial.

Tal vez no me gustaría tenerlo como amigo, por eso de ser tan cabrón y que en cualquier momento se volviera contra mí por algún comentario que le ofendiera navaja en mano, pero me gusta verle en pantalla. Hace al grupo de mis queridos yonquis todavía más peculiar. Y, Begbie, es el perfecto ejemplo de que el protagonista del bando de los buenos no debería llevarse tantos papeles, para dejar paso a personajes mucho más interesantes como Begbie. ¿Con quién os quedariáis, con una pelea liada de Begbie o ver pasearse a Richard Gere con su ramo de flores de perfecto galán o a Tom Cruise salvando el mundo de los terribles villanos y amenazas? Yo con Begbie, desde luego. Ayyyy, lo divertido que habría sido que Begbie protagonizara estas películas.
Aunque en realidad, todos los personajes de Trainspotting son un gran ejemplo de esto. Que vivan los antihéroes.

Ah, y Robert Carlyle, qué grande. No parece ni él, con esa mirada y expresión de cabrón desquiciado. Por cierto, Robert Carlyle dijo que creía que Begbie es un homosexual reprimido, por aquello que sucede con el travesti, y que Danny Boyle le ayudó con el personaje, y escogieron ropa y apariencia que se correspondiera con los homosexuales de la época.

Dejo la escena en la que ocurre lo del bar y una de las que mejor describe a Begbie. ¡Grande!


...tan grande como Renton cambiándole a Tommy la cinta casera porno con su novia por una de fútbol, para luego verla con Sickboy. Cracks.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Un personaje: Edward Bloom (Big Fish)

Edward Bloom es el protagonista de Big Fish. Edward Bloom es Big Fish, aunque tenga más personajes secundarios geniales o toda la magia que desprende o todas esas escenas increíbles...da igual, toda esa magia nace de Edward Bloom.

Edward Bloom es valentía, es optimismo, es ganas de vivir. Edward Bloom me ha enseñado que todo, absolutamente todo, es posible. Me ha contado, entre historia e historia, que hay que coger tu vida, cargarla a la espalda y vivirla, no esperar a que nadie la viva por ti ni a que te lo den todo hecho. Eso nunca. Hay que luchar por lo que se quiere. Aunque haya que llamar a todas las tiendas de narcisos del mundo, después de haber trabajado un año entero en un circo para conseguir a la persona con la que vas a casarte. Porque él sabía que se iba a casar con ella. Lo sabía, lo quería y lo consiguió. Así es Edward Bloom.Pero no solo me ha enseñado eso. De todas maneras, Edward Bloom siempre tiene algo que contar. Me encantan sus historias, son maravillosas, te hacen soñar. Y esas historias también son Edward Bloom. Porque a su hijo quizá le costara toda una vida entender que porque no haya sucedido tal cosa en el mundo real, no significa que esa historia no pasara como la cuenta Edward Bloom. Las historias que contamos, como dicen en la película, forman parte de nosotros, son nosotros, es nuestra vida, es una manera de transformar nuestra vida (y no solo sirven para eso, claro), por qué conformarnos con el mundo que nos dan...si podemos cambiarlo a nuestro antojo. Y nadie tiene la autoridad de decirnos que las cosas no son así, que eso no es cierto, que el mundo de la imaginación es menos importante que el que podemos tocar. Algo que no se ve no tiene por qué ser menos que algo que sí.

También me ha enseñado bastante del amor, o de historias sobre el amor, o ambas cosas.

"Para tu padre, solo existían dos mujeres en el mundo: tu madre, y todas las demás"

Seguro que no con todas se le detenía el mundo al conocerlas, por ninguna luchó tanto, ninguna le comprendió como ella lo hizo, ninguna le hubiera abrazado así en la bañera. De todos modos, Edward Bloom es único, y tenía que tener una mujer única.

Y no puedo acabar la entrada sin decir que Ewan McGregor es genial para ser Edward Bloom, por esa sonrisa que se saca no sé de dónde, pero esa sonrisa es Edward Bloom. E igual con Albert Finney, que nos da el único Edward Bloom que podría existir con esa edad, en cama, y aún contando sus historias.

martes, 27 de octubre de 2009

Un personaje: Nuria (Najwa Nimri) en 'Abre los ojos'

No sé si fue hoy mismo, o ayer. No recuerdo. El caso es que me acordé de la Nuria que interpretó Najwa Nimri en Abre los ojos, y ahora, cambiando la imagen de Los amantes del cícrulo polar que tengo en la columna de la derecha, he empezado a buscar a Najwa, y he llegado, inevitablemente, a Nuria.


Hay una cosa que me fascina de esta mujer, y no es extraño, imagino que a muchos más les pasa. Es su voz. Me parece que tiene una voz dulce y a la vez muy sensual. Fue perfecta para narrar en Los amantes del círculo polar, y no había voz más perfecta para repetir ese "abre los ojos", que funciona como despertador para Eduardo Noriega.

Pero el caso, iba a hablar de Nuria, no de Najwa, pero creía conveniente -y me apetecía - aclarar que esta mujer tiene algo que me encanta, así que lo que posee el personaje de Nuria para mí puede estar influenciado por eso. En fin, que Nuria es el personaje que más me gustó de Abre los ojos. Con diferencia. Cada vez que aparece en pantalla, es sensualidad, es misterio...para mí, la llena. Y no me olvido la imagen que he puesto arriba, que capturé yo misma, cuando el personaje de Noriega entra en su habitación y la ve allí, así, en su cama, vestida de rojo de pies a cabeza.

Como siempre. Porque es la mujer de rojo, bastante simbólico por cómo es el personaje, y yo diría que ayuda a darle más aire de sensualidad y de personaje pasional. Hasta su coche es rojo. Cómo no.

La cuestión es que, para mí, Najwa se come a la insulsa de Penélope Cruz - a la cual me dieron ganas de matar cuando se "reía" o "lloraba" en esta película -, pero de calle. A su personaje, a su actuación y a lo que transmite. Ni Pe de mimo ni nada. Yo me quedo con la mujer de rojo. Inconscientemente, incluso este personaje me influyó para crear a la protagonista de un relato. También siempre iba de rojo, era sensualidad. Pero era rojo hasta su pelo, y no fumaba, nunca.

No sé, tal vez exagero. O tal vez es que no pude evitar que me atrapara, porque desde el principio usó su voz, que sabe que es mi punto débil.
Como no encuentro ningún video en una escena suya, dejo el trailer, así relleno más, y a ella se la ve. Aunque me ha defraudado ver que en el trailer no se la escucha decir "abre los ojos". Gran fallo, pero bueno, una excusa para recordar la que es, de momento, mi película favorita de Amenábar.

jueves, 15 de octubre de 2009

Un personaje: Harpo Marx


Ya, ya sé que Harpo en realidad no es un personaje en concreto, pero a la vez sí lo es. Harpo Marx, al fin y al cabo, se creó a sí mismo, al mismo personaje que interpretó siempre y que siempre conseguía hacerte reír (en esto, los Marx me recuerdan a Woody: siempre con su mismo personaje, y siempre tan geniales).

Hace poco que hablé de los Marx, pero estaba viendo videos en youtube y no me he podido resistir a hablar, esta vez, de Harpo, ya que la otra vez puse un video de Groucho y Chico y, bueno, a Harpo le tengo un cariño muy muy especial. Y sé que esta no va a ser la última vez que hable de él ni de los Marx en general.

Harpo es para mí el más tierno de los tres. Groucho es el ingenio y el humor personificados, Chico el perfecto enlace entre ambos: para que Harpo tenga un cómplice haciendo de las suyas y Groucho pueda dejar plena libertad a su berborrea y Chico provoque malentendidos e intercambie juegos de palabras con él. Y sí, Harpo es tierno. Aunque a veces se dedique a perseguir mujeres, me parece tan tierno, tan adorable. Quizá porque me recuerda a un dibujo animado. Mentira, me recuerda no: sé que lo es. Tal vez por sus expresiones y sus ojos de niño -además de dibujo animado-. Sea como sea, Harpo era un genio, y me ha regalado muchos momentos.

Buscando en youtube, he encontrado algunos momentos. Supongo que si me pongo a pensar - y a buscar más- se me ocurrirían muchos otros, pero es que eso son los Marx: cada vez que aparecen, te arrancan una sonrisa y te enseñan momentos que te gustaría guardarlos todos en algún lugar al que pudieras acceder en cualquier momento.

Este es uno de Sopa de ganso, mi segunda película favorita de ellos porque estuve toda riéndome. Es genial Harpo en esta escena, cómo cabrea al tío, cómo la lía, cada gesto que hace...



Este es otro de la misma película, más corto, junto a Groucho, sus bocinas entran en acción...y su cuerpo:



Y, en Tienda de locos, cómo no: tocando el arpa, no podía faltar. Me maravilla cuando toca, no solo por su talento, sino por cómo le cambia la expresión de la cara. Aquí, intercala esa expresión con las más cómicas, porque trata de hacer un número distinto. Es su número musical más divertido...en solitario, porque en la misma película tiene uno junto a Chico al piano que es demasiado gracioso, pero eso para otro día.



Qué grande, Harpo. Cómo consigues hacer reír, hacer feliz...despertar tantos sentimientos sin que haga falta ni una sola palabra.