Hola chicas!!
Como decía ayer, voy a empezar con la serie de regalos que le hice a mi amiga, y el primero... por el título ya se vé que algo pasó, no??
Os cuento! Mi madre tiene una mega plantación de aloe vera, sí! a mí se me mueren todas las plantas y mi madre tiene el balcón que parece una selva, y una de esas plantas que siempre tiene es la aloe! Además, les vas cortando "patas" y las usa con sus cremitas... o sea, no es que SÓLO use aloe, porque no! es una forofa de las cremas -sobretodo de las caras-, pero entre crema y crema, pata de aloe!
En fin, le dije lo del cumple y que podría transplantarme una plantita y yo compraba el tiesto, lo decoraba y detalle de su parte! Y así lo hicimos! Voy a la búsqueda del tiesto... lo compro blanco, muy mono y muy soso, pero era lo que quería! Luego el domingo, me pongo con mi colección de washis... corto éste, corto el otro... y ya está!
Me voy a comer y... que veo!! washis saltando por todas partes! Se estaban retorciendo cual criatura maligna para acabar cayendo! (vale, exagero un poco... pero ya veréis las fotos!!).
Total,
consejo... cuando peguéis washi un poco de cola para reforzarlo no va mal, ya que en según que superfícies, se cae!
Aquí van las fotos:
La plantita con su nombre (en latín
Aloe Barbadensis Miller) en una etiqueta hecha con la Big Shot y para introducirla en la tierra, he usado un palito de los helados (como con la
tarjeta del helado) y los washis decorando el tiesto blanco.

Pasadas unas horas:
Peor aún:
Parecen gusanos de colores!!! Dan un poco de pena... marchándose cual Nemo!
Y acabaron:
Lección aprendida! O no?