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viernes, 12 de febrero de 2010

Carta de amor a Seda (Baricco)

Seda,

Seda es algo aparte. No es un libro, porque aunque los libros pueden ser extraordinarios, seda es más. Seda es algo distinto. Seda se escurre entre los dedos de la visión, te atrapa con la finura de sus hilos líricos y te seduce. TE ATRAPA. Seda es una mujer con cara de muchacha. Seda es algodón escurrido en el vientre, en las manos, en la nariz. Seda huele a fresas, a limón, a melocotón en atardeceres de sueños felices. Seda es algo adolescente, una pasada; es algo maduro, una gozada; es algo viejo, eterna calma. Seda es tener sueño al comienzo de su lectura y llegar a la última página sin parpadear ¿Por qué se ha escurrido tan pronto las palabras entre las manos, los dedos, el pensamiento? ¿Por qué Seda es seda? Seda es desear quitar el libro de tu vista y que una fuerza terrible te retenga en la lectura, casi obligándote, flagelándote con cada frase. Exigiendo el olvido del cansancio corpóreo, trasladándolo entre las almohadas de sedas negras. Seda es el bien y el mal. Sorprendiéndote su fragilidad, tan grácil y elegante… tan monstruoso placer que no deja ni un respiro detrás de cada línea. Seda es clausurar y darte cuenta de que te estabas ahogando en la sed, de que el sueño se ha convertido en un mareo delirante y de que el reloj marca los minutos de un tiempo imprevisto en la madrugada lluviosa. Seda es viento. Seda es intimar en cada línea para no desviarse del placer literario. Seda es un viaje de un protagonista y un lector compinche. Seda es sorpresa final. Seda es decir: tan emocionado estoy con su lectura que no tengo miedo de hacer el ridículo, parecer cursi. Seda no me perdonará si no lo cuento. Seda es algo aparte. Seda no es solamente un libro. Seda ¿por qué tan corta? Seda es mujer con cara de muchacha. Seda, te volveré a leer. Seda, mil veces. Seda.


PD: Te leí y escribí esta carta el pasado año, no te olvido. Hoy, quiero recordarte, y también recordar quién era por aquel entonces.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Lola Buendía López, Los Valles Olvidados


El 10 de noviembre, dentro de la biblioteca pública de Arroyo de la Miel, Lola Buendía convirtió aquel edificio de historias encerradas bajo el papel en un lugar donde las letras cobraron voz propia, donde la literatura desnuda mostró una parte de su belleza más amplia: la comunicación entre los lectores y el autor. Los Valles Olvidados fue presentado primeramente por la Concejala de Cultura y la directora de la Biblioteca. Después, Ramón Alcaraz, director del taller literario El Desván de la Memoria nos habló de la escritura y también del goce que sentía al haber sido, como profesor, testigo directo del acto de creación. Luego nos deleitó con el hermoso prólogo que le ha dedicado a su alumna Lola. Por último la autora nos leyó algunos episodios interesantes del libro y aclaró las dudas a algunos de los presentes, que éramos muchos. Genial presentación para un libro todavía mejor.

Si desean más información de la autora o como conseguir el libro podéis entrar en el blog de la autora: BAJO MI OLIVO.




La autora nos invita a leer uno de los capítulos del libro


María

María tiene el cuerpo maduro y la mente de ángel inocente; está llena de un misterio descosido de la realidad, porque vive alejada del mundo y hasta de sí misma, enfrascada en la atención que le procuran los otros seres naturales y que le roban casi todo su tiempo y energías.

María nació con una gracia que le permitía comprender y sentir los amores y penas de los animales, las plantas y hasta de las piedras y de las estrellas, que para ella eran de la misma naturaleza que las de los demás seres del mundo.

Es la hija mayor de Anselmo, el pastor, y la que se levanta más temprano para ir a la fuente de la Canaleja a por un cántaro de agua para que su padre se lave, después sigue con sus tareas: dar careo a las gallinas para que picoteen algún gusano incauto, arrimar una piña al rescoldo para avivar el fuego, lavar la ropa en el pilón…, y así hasta la caída del sol. A esa hora desamarraba a las dos marranas que hociqueaban bajo las encinas y les daba suelta cuando percibía que ansiaban un macho. Anselmo había sido el gran descubridor de las leyes de la genética, desconocidas para los pastores y para él mismo en aquellos serratos, y se jactaba de que si una marrana blanca se cruzaba con un jabalí daría unas crías que valdrían más y sus jamones tendrían mejor sabor.

María, siguiendo su instinto, guiaba a sus hembras hacia los caminos donde las marcas de los árboles habían dejado una carta de presentación de uno de estos machos ásperos y salvajes, y podía oler su piel erizada e impregnada de ansiosa lujuria. Los jabalíes, que merodeaban emboscados, se dejaban engañar por estas hembras groseras y perezosas que aprovechaban la oscuridad y la ofuscación de sus congéneres evolucionados para que las dejaran preñadas. Luego, confirmando el saber del pastor, los lugareños asistían al nacimiento de unas crías híbridas con rayones en la espalda del color de algunos melones.

María realizaba estas y otras tareas sin rechistar, sin descomponer su cara dulcísima, porque su alma seguía intacta, sin desgastarse en arrebatos, pasos adelante y pasos que desandar. Su mente sin embargo era viajera y solía divagar hacia el territorio de los sueños. Permanecía absorta contemplando las estrellas, el deshilachado de las nubes o los aleteos de los gorriones en los olivos del camino.

Al termino del día, se dirigía a las orillas del pantano a dar de comer a las truchas. Iba desmigando un pedazo de pan y arrojándolo al agua para obligar a los peces a bailar para ella en las curvilíneas pistas que se formaban en el diamantino espejo. Miles de insectos se aferraban en los tallos de los juncos de la ribera y María percibía a los funámbulos absorbiendo las gotitas con las que nutrían sus cuerpos. Sabía cuándo una yegua había tenido trato con el caballo porque sentía blandos y calientes los ollares del animal y no se resistían al bocado. Era capaz de adivinar el palpitar de la nueva vida nada más palpar su panza y escuchar el gemido de las semillas en el instante en que se desmembraban para engendrar otro ser vegetal. Todo esto y mucho más era el patrimonio con el que había nacido la hija mayor de Anselmo, pero tan ignorado por él que nunca comprendió por qué la joven se marchó un día de la casa.

Con qué o quién soñaba la joven enajenada nadie lo sabía. Ella no conocía el amor de la carne de un hombre, pero en sus sueños siempre se hacía presente Ángel, el pastor del otro lado de la huerta de la Canaleja. María veía elevarse el humo de la chimenea de la casa del joven y adivinaba que sus hermanas le estaban preparando el almuerzo mañanero, y le llegaban oleadas a jara y romero, ese olor que emanaba de las ropas del muchacho y del que no pudo librarse desde que bailó con él en la fiesta de San Juan.

Que después no se vieran más, a pesar de la cercanía, era una ley cazurra de desavenencias entre los padres de ambos por una cuestión de lindes. Cuando María y Ángel se volvieron a encontrar en el siguiente solsticio, éste ya había entregado su cuerpo y su alma a Jana, la extranjera de cabellos color de paja como la que se agavillaba en la era.

Un día María desapareció carretera adelante siguiendo la Vía Láctea hasta que roló al Noreste. Le habían dicho en el mercado que en aquellas tierras ofrecían oportunidades a la medida de sus sueños. Tomó un autobús en el pueblo y viajó toda una jornada hasta que el vehículo se detuvo y vomitó a los viajeros.

El rastro de María se perdió durante las cuatro estaciones siguientes. En la primavera del año de la gran sequía, María volvió a casa de sus padres: enferma de alma, perdida la inocencia y perdido el don misterioso de comprender y compartir el pulso de la creación con el que había sido alumbrada.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

José Antonio Muñoz Rojas


Quién podría borrar el poema, el verso de un poeta, de un poeta tan grande, tan sencillo, quién se atreviera
 mataría
 cielos. 


"A ti, la siempre flor, la siempre viva
raíz, la siempre voz de mi desvelo;
a ti, la siempre luz, el siempre cielo
abierto a dura piedra y verde oliva"

José Antonio Muñoz Rojas

martes, 1 de septiembre de 2009

Yolanda Sáenz de Tejada "La Pregunta"


Hace ya bastante tiempo, una poeta andaluza, me sorprendió por su sinceridad lírica, por su espontaneidad, porque escribía sin miedo. Se le nota. Esta vez, uno de unos poemas, me ha llegado tanto al corazoncito que se me ocurrió la idea de poner un poema en mi blog. Le pedí permiso, et voilá. No es de los mejores, ella atesora escritos más valiosos bajo su luna, un lugar donde nos regala historias con versos y a donde es tan fácil viajar como hacer clic. Gracias, Yolanda.

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LA PREGUNTA

Una vez me hicieron una pregunta muy interesante.
Fue en Albacete, un chico que debió de pensar que yo era alguien importante (bueno, para mis amigos y familia lo soy, espero) o alguien famoso.


Si algún día llegas a la cima, me preguntó con un asomo de vergüenza entre los dedos, ¿te acordarás de mí?, ¿de este día que hemos pasado todos juntos y de lo que hemos hablado?... ¿te acordarás de esta felicidad que aprecio que sientes?...

Pensé mi respuesta porque hubiera sido fácil decir que sí pero quería contarle algo más,


decirle,
por ejemplo,
lo que vale plantar
una sonrisa
en mis
vértebras.


Explicarle,
también,
la profundidad
de sus palabras.
—que se aferraron
en mi
cerebromar
para siempre—


Y, subrayarle,
en el aire,
con mis
versos,
(como no)
que lo que más
vale de una persona
no es ella misma;
sino a quien
tiene a su
alrededor…


Alguien a quien quiero mucho y que estaba sentado a mi lado contestó entonces por mí: ella no se olvidará. Ella no…
Y yo agradezco que ese alguien (aunque sea uno sólo en el mundo), sepa que lo más importante para mí son las personas.
Nunca me olvidaré de ti, le contesté. Puede que de tu nombre o de tu cara, pero nunca de tu esencia y, mucho menos, de que me has hecho sentir.

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(Página Web de Yolanda: http://www.yolandasaenzdetejada.com/)

miércoles, 29 de julio de 2009

Maratón criticona de verano (1 tanda): Chéjov, Stevenson, Umbral, Poesía Árabe y Moro.

 

Primera tanda (5 libros)

Echaba de menos comentar algunos de los libros y películas que veo. Últimamente mi talante de crítico literario ha flojeado bastante por eso de cierra la boca y come, critica menos y escribe más. Más abajo inicié una lista de los libros que llevo leído este año. El método no es infalible porque tal lista hay que tenerla actualizada y yo llevaba casi un mes y medio sin colocar mis lecturas correspondientes, (la vagancia que uno trae adherida en el verano). Al final las he podido recordar casi todas  dejando en el banquillo dos o tres libros que cogí de la biblioteca y que han quedado olvidados. Me gustaría comprar todos los libros que leo, de este modo el olvido no sería tan inminente, pero para eso debería trabajar, y si trabajo no dispondría de tanto tiempo para leer. Conclusión: no olvidarme de hacer una lista. (Enlaces en violeta para conocer mejor al  autor o su obra).

Dicho esto, que casi no interesa nada ni a nadie, (más que a mí) comienzo esta maratón criticona. El violín de Rothschild y otros relatos (Anton Chéjov) es un libro imprescindible de este autor también imprescindible. El mismo cuento que da título al volumen, o el modernísimo de “El hombre enfundado” son realmente excepcionales. Casi me ha gustado más este tirón de cuentos que la más famosa saga de La señora del perrito y otros cuentos. En contraposición nos encontramos con El club de los suicidas (R.L. Stevenson); una novela corta de escaso valor literario, (eso es lo que me pareció). No me gustó, sobre todo el estilo, aunque debo reconocer algunas ideas muy originales y por extensión, perdonarlo pues fue este autor quién escribió la Isla del Tesoro. Absuelto entonces.

Si deseáis leer una novela para disfrutar de su estilo, de frases magistrales, de sorpresas gramaticales, de innovación y de un vocabulario exquisito os envío directo al mundo de Francisco Umbral. Hace un año leí una novela suya: El Giocondo que no me agradó demasiado, pero quedé conmocionado con la belleza de su lenguaje literario, esta vez, con más suerte me tope a Las ninfas. Una novela, quizás de las más cercanas a la ficción pura (aunque Umbral siempre toca su vida), graciosa, triste, real e imaginaria, subjetiva y que especialmente disfrutarán los escritores dado que gran parte de la obra discurre sobre la dudosa vocación de escritor del protagonista y algunos personajes secundarios. Las ninfas las fui alternando con una Selección de Poesía Árabe de sus autores capitales. Si os place voy a colocar algunos poemas que me sorprendieron por su belleza y sobre todo por su modernidad (teniendo en cuenta que los autores van del siglo IX al XI).

Debemos vernos sólo después del anochecer. / El sol es un chismoso, pero la noche/ Un chulo cuyas cortinas de burdel/ Protegen muchas citas.

.......

Sin llamarla, su imagen se curó,/ Mi pérdida cambió en una sensación/ de cercanía.

El sueño es una vieja puta que trae a mi/ amor a la cama/ Desde donde ella cálidamente descansa,/no importa lo lejos.

De Abdullah Ibn Almu’tazz

 

Ella abandonó mi lantiente corazón,/ Y éste forcejea en el lago de la ausencia. /

Dile a Narjess que debe rescatar a su víctima, /O será hallada culpable de asesinato por negligencia

De Abbas Ibn Al-ahnaf

Reíamos; nuestra risa delataba desprecio. / La gente en esta tierra debería vivir; con/ miedo./ Cuando los hombres estrechan la mano del tiempo, /el tiempo/ Los aplasta como vasos; pequeños trozos de cristal

De Abu Al-ala Al Ma’arri

Para terminar esta primera tanda os dejo con un poco de filosofía y literatura. Se trata de Utopía, (Tomas Moro). Me encantó. Mi afición por la Historia seguro que ha tenido algo que ver para quedarme fascinado por esta obra, sin duda, base de otras obras capitales que vinieron posteriormente. Con un estilo sencillo y claro nos adentramos en un mundo perfecto de la mano de uno de los pensadores más importante de toda la Humanidad.

moro3.jpg (243×300)

Y por ahora eso es todo, la segunda tanda versará sobre estos cinco libros: La colmena (Camilo José Cela); El Alquimista (Paulo Coelho); Vicente Aleixandre (Antología); El elogio de la locura (Erasmo de Rotterdam); Amuleto (Roberto Bolaño)

Artículo escrito por Juan Manuel Rodríguez de Sousa

viernes, 29 de mayo de 2009

Cita a la portuguesa

Pero los únicos que pueden cambiar el mundo son los pesimistas. A los optimistas ya les parece bien como está.


-José Saramago-

 

Esta cita se la dedico a una amiga, Desirée. Seguro que no la discute.

lunes, 18 de mayo de 2009

Mario Benedetti

Mario murió, pero seguirá allí donde le encuentren sus letras.

POEMA

  ¿y si Dios fuera una mujer?
-Juan Gelman


¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.

DOCUMENTAL SOBRE LA VIDA Y OBRA DE MARIO BENEDETTI

 

ARTÍCULO QUE ESCRIBÍ SOBRE "LA TREGUA" EN EL MES DE DICIEMBRE

Artículo en "EL PAÍS"

viernes, 12 de diciembre de 2008

LA TREGUA de Mario Benedetti.


LA TREGUA

MARIO BENEDETTI

 SINOPSIS

Publicada en 1960, LA TREGUA es la obra de Mario Benedetti que ha alcanzado mayor éxito de público. La cotidianidad gris y rutinaria, marcada por la frustración y la ausencia de perspectivas de la clase media urbana, impregna las páginas de esta novela, que, adoptando la forma de un diario personal, relata un breve periodo de la vida de un empleado viudo, próximo a la jubilación, cuya existencia se divide entre la oficina, la casa, el café y una precaria vida familiar dominada por una difícil relación con unos hijos ya adultos. Una inesperada relación amorosa, que parece ofrecer al protagonista un horizonte de liberación y felicidad personal, queda trágicamente interrumpida y será tan sólo un inciso ?una tregua? en su lucha cotidiana contra el tedio, la soledad y el paso implacable del tiempo.

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Desde la primera vez que me acerqué a esta obra, sentí una conexión especial con ella. A veces he llegado a pensar que fue escrita para tipos como yo. Y con esa convicción la releí una segunda vez. Un día escuché decir que si una obra perduraba en nuestra memoria, esa obra era irreversiblemente buena, o irreversiblemente mala. Después de leer a muchos autores, de haber pasado el tiempo, todavía sigo recordando las líneas de Mario como casi si fuera ayer. Quizás no sea una obra maestra, pero sí de esas que merecen la pena leer, o al menos, eso me pareció a mí. Porque cada uno, con sus gustos, es dueño de si mismo y de nadie más.

Yo tendría que sentirme orgulloso de haber quedado viudo con tres hijos y haber salido adelante. Pero no me siento orgulloso, sino cansado. El orgullo es para cuando se tienen veinte o treinta años. Salir adelante con mis hijos era una obligación, el único escape para que la sociedad no se encarara conmigo y me dedicara la mirada inexorable que se reserva a los padres desalmados. No cabía otra solución y salí adelante. Pero todo fue siempre demasiado obligatorio como para que pudiera sentirme feliz.”

Indagando un poco sobre la novela, he descubierto que se filmaron dos películas basadas en ella, eso al menos es una buena señal. (O mala, según qué obras y criterios). Las películas las intentaré ver con la mayor brevedad posible para comentar si hacen honor al libro, o en cambio, lo degradan hasta la mediocridad.

En fin, recomiendo esta lectura de un grande las letras hispanas que no sólo brilló dentro de la poesía, sino también supo hacerlo en la pequeña gota de literatura que sació mi sed en un día pretérito de este mundo.

“Ya pasó todo?", pregunté. "Sí, pasó todo." Era mentira, pero ambos compredimos que hacía bien en mentir"

 

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Recomiendo leer este ensayo para el que quiera conocer más:

ENSAYO SOBRE LA TREGUA, GRAN ARTÍCULO

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BENEDETTI-PORTADA

(PINCHA EN LA IMAGEN PARA LEER LA NOVELA EN PDF)

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Impresiones de VIVIR PARA CONTARLA, Gabriel García Márquez


Libro

Vivir para contarla es compendio y recreación de un tiempo clave en la vida de su autor, los años de la infancia y juventud, aquellos en los que se fundaría todo el imaginario que, con el tiempo, dará lugar a algunos de los relatos y novelas claves en la literatura en lengua española del siglo veinte.
Vivir para contarla es la novela de una vida y, a lo largo de sus páginas el
lector de García Márquez descubrirá ecos de personajes e historias que han poblado sus inolvidables novelas como Cien años de soledad o El amor en los tiempos del cólera, convirtíendose de este modo en una guía de lectura para toda su obra, un compañero de viaje imprescindible para iluminar pasajes y personajes inolvidables, que tras la lectura de estas páginas adquieren una nueva perspectiva.

(RESEÑA RECOGIDA DEL LIBRO)

........................................................................................PEQUEÑAS IMPRESIONES

Esta novela es un tocho de piedra, recomendado sólo para los lectores más voraces de Márquez o los aprendices a escritor cuya obra les resultará tan valiosa que se convertirá en un libro de consulta obligado para todos ellos. Porque este libro es una muestra del camino que Gabo debió recorrer para llegar a ser lo que hoy es: un buen escritor, meta que le acarreó problemas y disfrutes inimaginables.

La irrealidad de un país sumergido todavía en el pasado y posterior periodo de violencia brutal, interrumpido por una etapa liberal de gran progreso, la vemos a través de los ojos de un anciano que revive sus memorias. Es decir, no sólo son realidades contadas a través de un punto de vista particular, sino más bien el  retoque que da la bendición de los recuerdos y la maldad del olvido.

"Entonces recorría los cafés taciturnos de los barrios viejos en busca de alguien que me hiciera la caridad de conversar conmigo sobre los poemas que acaba de leer. A veces lo encontraba --siempre un hombre--- y nos quedábamos hasta pasada la medianoche en algún cuchitril de mala muerte, rematando las colillas de los cigarrillos que nosotros mismos nos habíamos fumado y hablando de poesía mientras en el resto del mundo la humanidad hacía el amor."

En esta rememoración se palpa las historias verídicas que proporcionaron a Gabo el principio de sus grandes obras literarias. Por eso, para los que admiréis a Márquez, recomiendo esta lectura después de haber leído un número aceptable de sus obras. Imprescindibles son la Hojarasca, Historia de un Naufragio, El amor en los Tiempos del Cólera, Crónica de una Muerte Anunciada y la magistral Cien Años de Soledad. Pero también reitero que esta obra tiene un valor incalculable para el que quiera aprender a escribir y se inicie en los senderos de la literatura cuya acción no es fácil, ni mucho menos.
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Me atreví a preguntarle cuál era la razón de fondo, y su respuesta fue de una simplicidad escalofriante:

-- Porque dejar de fumar sería para ti como matar a un ser querido.

Fue una deflagración de clarividencia. Nunca supe por qué, ni quise saberlo, pero exprimí en el cenicero el cigarrillo que acaba de encender, y no volví a fumar uno más, sin ansiedad ni remordimientos, en el resto de mi vida.

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Crítica sesuda de RICARDO FAJARDO

Crítica muy completa de María José López Pourailly

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PRIMER CAPÍTULO DEL LIBRO EN PDF

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jueves, 13 de noviembre de 2008

Hans Christian Andersen, EL SOLDADITO DE PLOMO

Buenos días, buenas tardes o buenas noches, según a quién convenga. Hoy me he acordado de uno de mis escritores favoritos, y por arte de magia y google me he topado con un vídeo que me ha emocionado de lo bien realizado que está, nada, que me ha gustado tanto que lo pongo aquí para que todos podáis verlo también.

Más abajo, incluyo uno de sus cuentos más famosos: EL SOLDADITO DE PLOMO para aquellos que deseen entrar en este mundo mágico que construyó Andersen con su pluma. El vídeo es de TITIRIMUNDI. Un saludo a todos y a disfrutar.

EL SOLDADITO DE PLOMO


Érase una vez un niño que tenía muchísimos juguetes. Los guardaba todos en su habitación y, durante el día, pasaba horas y horas felices jugando con ellos. Uno de sus juegos preferidos era el de hacer la guerra con sus soldaditos de plomo. Los ponía enfrente unos de otros, y daba comienzo a la batalla.

Cuando se los regalaron, se dio cuenta de que a uno de ellos le faltaba una pierna a causa de un defecto de fábrica. No obstante, mientras jugaba, colocaba siempre al soldado mutilado en primera línea, delante de todos, incitándolo a ser el más valiente.

Pero el niño no sabía que sus juguetes durante la noche cobraban vida y hablaban entre ellos, y a veces, al colocar ordenadamente a los soldados, metía por descuido el soldadito mutilado entre los otros juguetes. Y así fue como un día el soldadito pudo conocer a una gentil bailarina, también de plomo. Entre los dos se estableció una corriente de simpatía y, poco a poco, casi sin darse cuenta, el soldadito se enamoró de ella.

Las noches se sucedían de prisa, una tras otra, y el soldadito enamorado no encontraba nunca el momento oportuno para declararle su amor. Cuando el niño lo dejaba en medio de los otros soldados durante una batalla, anhelaba que la bailarina se diera cuenta de su valentía. Por la noche, cuando ella le preguntaba si había pasado miedo, él le respondía con vehemencia que no. Pero las miradas insistentes y los suspiros del soldadito no pasaron inadvertidos por el travieso que estaba encerrado en una caja de sorpresas. Cada vez que, por arte de magia, la caja se abría a medianoche, un dedo admonitorio señalaba al pobre soldadito. Finalmente, una noche, el travieso estalló.

-¡Eh, tú, deja de mirar a la bailarina! -el pobre soldadito se ruborizó, pero la bailarina, muy gentil, lo consoló:

-No le hagas caso, es un envidioso. Yo estoy muy contenta de hablar contigo.

Y lo dijo ruborizándose. ¡Pobres estatuillas de plomo, tan tímidas, que no se atrevían a confesarse su mutuo amor! Pero un día fueron separados, cuando el niño colocó al soldadito en el borde de una ventana.

-¡Quédate aquí y vigila que no entre ningún enemigo, porque aunque seas cojo bien puedes hacer de centinela!

El niño colocó luego a los demás soldaditos encima de una mesa para jugar. Pasaban los días y el soldadito de plomo no era relevado de su puesto de guardia. Una tarde estalló de improviso una tormenta, y un fuerte viento sacudió la ventana, golpeando la figurita de plomo que se precipitó en el vacío. Al caer desde el alféizar con la cabeza hacia abajo, la bayoneta del fusil se clavó en el suelo. El viento y la lluvia persistían. ¡Una borrasca de verdad! El agua, que caía a cántaros, pronto formó amplios charcos y pequeños riachuelos que se escapaban por las alcantarillas. Una nube de muchachos aguardaba a que la lluvia amainara, cobijados en la puerta de una escuela cercana. Cuando la lluvia cesó, se lanzaron corriendo en dirección a sus casas, evitando meter los pies en los charcos más grandes. Dos muchachos se refugiaron de las últimas gotas que se escurrían de los tejados, caminando muy pegados a las paredes de los edificios. Fue así como vieron al soldadito de plomo clavado en tierra, chorreando agua.

-¡Qué lástima que tenga una sola pierna! Si no, me lo hubiera llevado a casa -dijo uno.

-Cojámoslo igualmente, para algo servirá -dijo el otro, y se lo metió en un bolsillo. Al otro lado de la calle descendía un riachuelo, el cual transportaba una barquita de papel que llegó hasta allí no se sabe cómo.

-¡Pongámoslo encima y parecerá marinero! -dijo el pequeño que lo había recogido.

Así fue como el soldadito de plomo se convirtió en un navegante. El agua vertiginosa del riachuelo era engullida por la alcantarilla que se tragó también a la barquita. En el canal subterráneo el nivel de las aguas turbias era alto. Enormes ratas, cuyos dientes rechinaban, vieron cómo pasaba por delante de ellas el insólito marinero encima de la barquita zozobrante.

¡Pero hacía falta más que unas míseras ratas para asustarlo, a él que había arrasado tantos y tantos peligros en sus batallas! La alcantarilla desembocaba en el río, y hasta él llegó la barquita que al final zozobró sin remedio empujada por remolinos turbulentos. Después del naufragio, el soldadito de plomo creyó que su fin estaba próximo al hundirse en las profundidades del agua. Miles de pensamientos cruzaron entonces por su mente, pero sobre todo había uno que lo angustiaba más que ningún otro: era el de no volver a ver jamás a su bailarina...

De pronto, una boca inmensa se lo tragó para cambiar su destino. El soldadito se encontró en el oscuro estómago de una enorme Ave, que se abalanzó vorazmente sobre él atraído por los brillantes colores de su uniforme. Sin embargo, el Ave no tuvo tiempo de indigestarse con tan pesada comida, ya que quedó prendido al poco rato en la red que un pescador había tendido en el río. Poco después acabó agonizando en una cesta de la compra junto con otros pájaros tan desafortunados como él. Resulta que la cocinera de la casa en la cual había estado el soldadito, se acercó al mercado para comprar pescado.

-Este ejemplar parece apropiado para los invitados de esta noche -dijo la mujer contemplando el pescado expuesto encima de un mostrador. El Ave acabó en la cocina y, cuando la cocinera la abrió para limpiarlo, se encontró sorprendida con el soldadito en sus manos.

-¡Pero si es uno de los soldaditos de...! -gritó, y fue en busca del niño para contarle dónde y cómo había encontrado a su soldadito de plomo al que le faltaba una pierna.

-¡Sí, es el mío! -exclamó jubiloso el niño al reconocer al soldadito mutilado que había perdido.

-¡Quién sabe cómo llegó hasta la barriga de esta Ave! ¡Pobrecito, cuantas aventuras habrá pasado desde que cayó de la ventana!

Y lo colocó en la repisa de la chimenea donde su hermanita había colocado a la bailarina. Un milagro había reunido de nuevo a los dos enamorados. Felices de estar otra vez juntos, durante la noche se contaban lo que había sucedido desde su separación. Pero el destino les reservaba otra malévola sorpresa: un vendaval levantó la cortina de la ventana y, golpeando a la bailarina, la hizo caer en el fuego . El soldadito de plomo, asustado, vio como su compañera caía. Sabía que el fuego estaba encendido porque notaba su calor. Desesperado, se sentía impotente para salvarla. ¡Qué gran enemigo es el fuego que puede fundir a unas estatuillas de plomo como nosotros! Balanceándose con su única pierna, trató de mover el pedestal que lo sostenía. Tras ímprobos esfuerzos, por fin también cayó al fuego. Unidos esta vez por la desgracia, volvieron a estar cerca el uno del otro, tan cerca que el plomo de sus pequeñas peanas, lamido por las llamas, empezó a fundirse. El plomo de la peana de uno se mezcló con el del otro, y el metal adquirió sorprendentemente la forma de corazón. A punto estaban sus cuerpecitos de fundirse, cuando acertó a pasar por allí el niño. Al ver a las dos estatuillas entre las llamas, las empujó con el pie lejos del fuego. Desde entonces, el soldadito y la bailarina estuvieron siempre juntos, tal y como el destino los había unido: sobre una sola peana en forma de corazón.

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La primera imagen la he sacado de un blog curioso. Dejo aquí la dirección: MINIATURAS EN PAPEL

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martes, 5 de agosto de 2008

EL BUSCÓN

 

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Me veo dudoso en recomendar esta obra de Quevedo. Con ello no estoy poniendo en duda la calidad de tal obra, porque sería ridículo ahondar en el tema. Es un clásico y punto. Pero es un clásico peculiar, porque aquí se encuentra la picaresca llevada al extremo. Es una forma casi esperpéntica (aquí Valle-Inclán tendría algo que decir) de literatura: la descripción de los personajes es una verdadera caricatura, los momentos nada escatológicos, o los sucesos más increíbles y miserables se entrecruzan unos con otros sin parar ni un segundo en toda la historia. Ello provocará más de una carcajada en lector que durante la lectura tendrán la diversión asegurada.

Por ejemplo, un fuerte es la descripción caricaturesca:

 

 

Entramos, primero domingo después de Cuaresma, en poder de la hambre viva, porque tal laceria no admite encarecimiento. Él era un clérigo cerbatana, largo sólo en el talle, una cabeza pequeña, los ojos avecindados en el cogote, que parecía que miraba por cuévanos, tan hundidos y oscuros que era buen sitio el suyo para tiendas de mercaderes; la nariz, de cuerpo de santo, comido el pico, entre Roma y Francia, porque se le había comido de unas búas de resfriado, que aun no fueron de vicio porque cuestan dinero; las barbas descoloridas de miedo de la boca vecina, que de pura hambre parecía que amenazaba a comérselas; los dientes, le faltaban no sé cuántos, y pienso que por holgazanes y vagamundos se los habían desterrado; el gaznate largo como de avestruz, con una nuez tan salida que parecía se iba a buscar de comer forzada de la necesidad; los brazos secos; las manos como un manojo de sarmientos cada una. Mirado de medio abajo parecía tenedor o compás, con dos piernas largas y flacas. Su andar muy espacioso; si se descomponía algo, le sonaban los huesos como tablillas de San Lázaro. La habla hética, la barba grande, que nunca se la cortaba por no gastar, y él decía que era tanto el asco que le daba ver la mano del barbero por su cara, que antes se dejaría matar que tal permitiese. Cortábale los cabellos un muchacho de nosotros. Traía un bonete los días de sol ratonado con mil gateras y guarniciones de grasa; era de cosa que fue paño, con los fondos en caspa. La sotana, según decían algunos, era milagrosa, porque no se sabía de qué color era. Unos, viéndola tan sin pelo, la tenían por de cuero de rana; otros decían que era ilusión; desde cerca parecía negra y desde lejos entre azul. Llevábala sin ceñidor; no traía cuello ni puños. Parecía, con esto y los cabellos largos y la sotana y el bonetón, teatino lanudo. Cada zapato podía ser tumba de un filisteo. Pues ¿su aposento? Aun arañas no había en él. Conjuraba los ratones de miedo que no le royesen algunos mendrugos que guardaba. La cama tenía en el suelo, y dormía siempre de un lado por no gastar las sábanas. Al fin, él era archipobre y protomiseria

 

Sin embargo, estos clásicos tienen el inconveniente del castellano antiguo, y yo he notado que El Buscón es una obra con un vocabulario vulgar que obliga ir a la consulta de un diccionario. Yo recomiendo ediciones donde se expliquen las palabras raras, ediciones que cualquier persona podrá encontrar fácilmente. Es recomendable porque amenizan la lectura al ahorrarse uno el buscar entre las páginas de un diccionario.

En fin, aún con la necesaria consulta al diccionario, recomiendo esta obra porque cumple de sobra con sus objetivos de entretenimiento y de mostrar la España de esos tiempos. Una delicia, un vino dulce para saborearlo y festejarlo, porque este libro es una fiesta de subnormales, advenedizos, ricachuelos y miserables. Y punto. En fin, os dejo con el hambre que se pasaba en aquella época y lo tan consistente que eran aquellas sopas:

“Bendecía las ollas y al espumar hacía cruces con el cucharón. Yo pienso que las conjuraba por sacarles los espíritus, ya que no tenía carne”

Pueden encontrar la obra digitalizada en la Biblioteca Virtual Cervantes.

Pinche y comience a leer "El Buscón"

Aquí os dejo con tres estudios de la obra; otros, más informados que yo, se han encargado de hacer una labor realmente exquisita:

Obra extensa que profundiza en la obra de “El Buscón”:

Introducción a "El Buscón" Ignacio Arellano

Aquí podrá encontrar unos breves apuntes:

Lillian von der Walde Moheno

Y cómo no, en la famosa wikipedia hay un artículo interesante, conciso, donde se resume los capítulos y donde se dan una serie de enlaces muy acertados.

http://es.wikipedia.org/wiki/El_buscon

sábado, 8 de marzo de 2008

LA HISTORIA INTERMINABLE de Michael Ende

LA HISTORIA INTERMINABLE

                          Sinopsis

El Reino de Fantasía está en un serio peligro. ¡Está desapareciendo! Sólo hay un ser que podría ayudarles: un ser humano, un niño llamado Bastián. Pero este niño habita en el mundo real, no en fantasía. ¿Cómo podrá ayudar a sus amigos?

Tendrá que lanzase en la mayor aventura de su vida, ayudado por sus preciados compañeros: Atreyu y Fújur el dragón de la suerte. Todo aquel que lo acompañe, incluido usted, el que está leyendo en este mismo instante, comprenderá que el destino de todos los seres, tanto de fantasía como del mundo real, están unidos y que si fantasía perece también desaparecerá toda la inocencia del mundo, todas las esperanzas, sueños e ilusiones.

Crítica

por Juan Manuel Rodríguez de Sousa

Historia

La historia se divide claramente en dos partes y cada una de ellas es imprescindible para lograr comprender la historia entera.

Podríamos decir que es una obra bien estructurada, que quizás resulte a veces “pesada” o “reiterante”, sobre todo, cuando la sucesión de aventuras parece interminable: no todos los países y criaturas de fantasía despiertan el mismo interés, es cuestión de gustos.

Personajes

Están tratados desde una absoluta inocencia, es decir, parece que mientras lees la obra no se aportan datos sobre estos. Pero esto no es así, ya que son las acciones y el comportamiento ante determinados escenarios los que muestran al personaje. Es decir, no explica, sino muestra. Y eso, es una virtud.

Es innegable que el personaje más trabajado es el mismo Bastián, sobre todo, debemos valorar su trasformación en el mundo de fantasía y el final que aporta a la historia. Pero tampoco se nos puede pasar por alto personajes como Atreyu o Fújur; o la Emperatriz Infantil, el padre del niño… cada uno tiene un cometido que cumplir

Originalidad

La originalidad de LA HISTORIA INTERMINABLE es innegable. Por supuesto, el tratamiento del mundo de fantasía aborrece de muchos tópicos que por otra parte parecen imprescindibles, porque aunque den un tono de torpeza, sí que proporcionan el mundo perfecto de las fantasías humanas. Es decir, Michel Ende en este aspecto no ha podido recrearse en un universo propio y original, sino que tenía que mostrar –siempre desde su particular imaginación- el mundo de fantasia que los propios seres humanos creen. Debía mostrar de alguna manera elementos típicos de este mundo como elfos, princesas, magos, troles... Pero no es aquí donde radica la originalidad que yo he mencionado. Esta  parte de la dualidad de dos mundos que se necesitan uno a otro, y la ineludible intromisión de Bastián para salvarlos.

Pero también encontramos muchas más cosas que demuestran el genio del autor: en la “utilidad” del sustrato fantasioso para sobrevivir ante los problemas del mundo real –y tal como ocurre en el libro- , incluso para resolverlos. Pero incluso el libro va más allá: en la necesidad de estos dos mundos como dos plataformas universales que se sostienen en equilibrio y que dependen unas de otras. Pero también demuestra la necesidad del ser humano de pasar un buen rato imaginando a dragones y princesas. ¡Qué no es tan malo!

Estilo

Quizás sea este su mayor defecto. Debo decir que he leído la obra traducida y en este apartado es difícil saber con claridad la calidad estilística. Pero si he podido apreciar algunas carencias: una fluidez falsa conduce a párrafos que desembocan a menudo en la torpeza. También he notado una carencia de lirismo, lo cual no es un defecto ni una virtud, pero que demuestra una “forma de redactar” que dependen de según los gustos de cada cual. En general el estilo está muy por debajo del valor literario en sí que se  puede disfrutar en la obra.

Páginas

En mi libro tiene alrededor de 500 páginas, lo que de alguna manera, le confiere la categoría de novela “gruesa”. Es verdad, es un tocho y, precisamente, no se hace corto. Parece que cuando terminas de leerla has leído muchísimo más de 500 páginas, pero es ese preciso momento, a las puertas del final, es cuando hubiera gustado tener un tocho de 10.000 páginas.

Lo peor y lo mejor

-Lo peor: el inicio de la novela, hasta que no te acostumbras al estilo y a la historia, es difícil meterte en ella.

-Lo mejor: todo lo demás. Si consigues penetrar en la historia, no querrás dejar de leer y a la vez, sentirás el temor certero de que no es un “libro interminable” pero sí una historia interminable.

Recomendable

A todos aquellos que disfruten de la fantasía, que estén dispuestos a creer que, sin ella, los seres humanos somos menos seres humanos, y que de alguna manera, es necesaria para sobrevivir en este mundo tan gris, o solamente, para pasar un rato agradable. Tampoco hay que ponerse muy filosóficos.

Por supuesto, yo he sacado mis propias metáforas en este libro, muchas de ellas coinciden con otros lectores, otras no. En definitiva, es un libro para sacarle partido. Yo no voy a desvelar los grandes descubrimientos que he realizado, soy generoso pero no tanto.  Ahora, ¡A disfrutar de la novela!

Nota: 8

La historria Interminable, r

Más información de la novela en la Wiki

Comprar LA HISTORIA INTERMINABLE en Casa del Libro

jueves, 6 de marzo de 2008

El Psicoanalista

El Psicoanalista (The Analyst) - John Katzenbach

"Feliz 53 cumpleaños, doctor. Bienvenido al primer día de su muerte. Pertenezco a algún momento de su pasado. Usted arruinó mi vida. Quizá no sepa cómo, por qué, pero lo hizo. Llenó todos mis instantes de desastre y tristeza. Arruinó mi vida. Y ahora estoy decidido a arruinar la suya. Al principio pensé que debería matarlo para ajustarle las cuentas. Pero me di cuenta de que eso era demasiado sencillo. Es un objetivo patéticamente fácil, doctor. Acecharlo y matarlo no habría supuesto ningún desafío. Y, dada la facilidad de ese asesinato, no estaba seguro de que me proporcionara la satisfacción necesaria. He decidido que prefiero que se suicide".

Quién dijo que escuchar las penas de los pobres desgraciados e intentar ayudarles a solucionar sus problemas era un trabajo pasivo se equivocaba, ¡qué se lo digan a Ricky!

De esta manera se desata la trama principal de la novela, pero una vez que lees como comienza todo, no podrás dejar de leer hasta saber su final.

Desde el principio todo son novedades una detrás de otra que no te dan descanso para poner en orden las ideas, pero a cambio tenemos una estructuración de la obra perfecta que indica diferentes fases de las que el protagonista pasa para llegar a su meta.
En un principio puede parecer pesado, su tamaño y la ausencia de diálogos pueden motivar el cansancio pero la curiosidad de saber cada detalle fomentará tu rapidez por saber la verdad. Sin duda es un libro para disfrutar tranquilamente mientras investigas en el misterioso mundo de la psicoanálisis y todo los riesgos que conlleva y en eso, nuestro querido Ricky es todo un experto.

el_psicoanalista

Reseña escrita por Antonio Soe