Mostrando entradas con la etiqueta Psicoeconomía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Psicoeconomía. Mostrar todas las entradas

25 de marzo de 2011

Misturado 10

"Es la economía, estúpido"
Bill Clinton, 1992, carrera presidencial

La macroeconomía es una disciplina fascinante: creo que es la única que supera en esoterismo a la propia psicología, pero son más convincentes en hacer ver que saben de lo que hablan. Como nosotros, no saben predecir pero postdicen un montón. En fin, que en general escuchar una tesis de macroeconomía es como asistir a la revelación de los misterios de Eleusis. Entiendo poco, pero me parece entretenidísimo el dominó de las explicaciones: es una cadena lógica en la que todo está obligado a ser explicado, lo cual produce acabadísimos productos de la imaginación. Un blog que, aunque sigue siendo algo críptico, al menos parece honesto, es el de Antonio Iruzubieta: confieso que no entiendo ni la cuarta parte, pero hace un año estaba cerca del cero, así que progreso adecuadamente; la verdad es que lo sigo con la fascinación de quien escucha swahili por su musicalidad y con la (vana) esperanza de que se le pegue algo. No obstante, con la que cae está bien intentar entender qué ha pasado y qué podemos esperar; ahí van algunas recomendaciones estimulantes:

Inside Job: la verdadera historia de la crisis económica que padecemos. Todo ha cambiado para que todo siga igual. Los máximos responables de la debacle son los actuales asesores de la recuperación: igual estamos en la Edad Media y sin saberlo...En cualquier caso un documental fascinante y de una pedagogía muy lograda. Choriceo sin recato. Aviso al consumidor:  da un poco de miedo y potencia el resentimiento documentado.

El póquer del mentiroso: de Michael Lewis. Los 80. Memorias de un agente financiero en los comienzos del burbujón: es la inspiración natural hecha carne de Gordon Gekko. Divertido pero una confirmación algo pesimista de la inmensa capacidad de la estupidez (y la avaricia) humanas.


Un crack local de la crítica económica muy bien documentado y al que conocí personalmente (excelente tipo) y seguí en un ciclo de conferencias en BCN: Arcadi Oliveres, profesor de economía aplicada de la UAB. Aquí una conferencia del 2010 en castellano. Imperdible y un luchador honesto por la causa de la tasa Tobin.

En relación a las tesis de Arcadi, y a la prioridad absoluta de la (eficiente) lucha contra la pobreza, dos pendientes de publicación inmediata; parecen de los libros verdaderamente revolucionarios, al menos el primero (lean esta ardiente recomendación): Poor Economics, de Banerfit y Duflo; y More than Good Intentions, de Karlan y Appel. Para acabar con algo de esperanza...

Read more...

16 de enero de 2011

Schwartz 1 - Skinner 0

"Si tienen un motivo para hacer algo y yo les doy otro motivo para hacer lo mismo parece lógico que dos razones son mejor que una y es más probable que lo hagan. ¿Cierto? No siempre. Algunas veces dos razones para hacer lo mismo compiten una contra la otra en vez de complementarse y es menos probable que las personas lo hagan.
Les daré solo un ejemplo porque se nos acaba el tiempo. En Suiza hace cerca de 15 años estaban intentando decidir dónde depositar los desechos nucleares. Iba a haber un referendo nacional. Algunos psicólogos encuestaron a ciudadanos que estaban muy bien informados. Y preguntaron: "¿Estaría usted dispuesto a tener un depósito nuclear en su comunidad?" Sorprendentemente, el 50% de los ciudadanos contestó que sí. Sabían que era peligroso. Pensaron que iba a reducir el valor de sus propiedades. Pero tenían que depositarlos en algún lado y tenían la responsabilidad como ciudadanos. Los psicólogos preguntaron de manera distinta a otras personas. Preguntaron: "Si les pagamos seis semanas de salario al año, ¿estarían dispuestos a tener un depósito nuclear en su comunidad?" Dos motivos. Es mi responsabilidad y me están pagando. En vez de que el 50% dijera que sí, el 25% dijo sí. Lo que sucede es que en el momento en el que se introduce el incentivo se deja de preguntar: "¿Cuál es mi responsabilidad?" y lo que nos preguntamos es: "¿Qué me conviene?" Cuando los incentivos no funcionan, cuando los ejecutivos ignoran la salud a largo plazo de sus compañías en busca de ganancias a corto plazo que generarán bonos masivos la respuesta es siempre la misma. Dar incentivos más creativos.
La verdad es que no existen incentivos que puedan ustedes pensar, que sean lo suficientemente creativos. Cualquier sistema de incentivos puede ser arruinado por falta de voluntad. Necesitamos incentivos. Las personas tienen que ganarse la vida. Pero la dependencia excesiva de los incentivos desmoraliza la actividad profesional en dos sentidos de ese concepto. Las personas que hacen dicha actividad pierden moral y esto causa, a su vez, que la actividad pierda moral."
 
Barry Schwartz, en TED sobre la sabiduría práctica.
 
Aquí el primer capítulo de su nuevo libro.
Y en su última conferencia TED, una idea muy curiosa: comenta que en Harvard, como manera de conectar a los estudiantes de medicina con los valores morales y la empatía en su desarrollo profesional, a los alumnos de tercero se les asigna un paciente...al que siguen durante todo el curso. El mismo paciente: "So the patients are not organ systems, and they're not diseases; they're people, people with lives. And in order to be an effective doctor, you need to treat people who have lives and not just disease". Me recuerda a esta entrada de Doctor en Alaska. En serio, suena una idea muy interesante; me la imagino aplicada a la facultad de Psicología y me gusta. Mucho.

Read more...

15 de junio de 2010

La intuición de Gigerenzer

Recientemente, y quizás como movimiento pendular desde el exceso racionalizador y objetivizador presente en el marketing actual en la medicina, el campo de la intuición ha recibido un impulso notable (desde el cero, eso sí), sobre todo como uno de los ámbitos en que probablemente más se moverá la investigación psicológica en los próximos años. El principal problema, por supuesto, es el de su definición: en MindHacks se citaba hace unos días un artículo de revisión del tema más o menos amplio en que desafortunadamente se acababa mezclando intuición con sesgos cognitivos (atencionales, de razonamiento).

Intuición puede ser correctamente definida como "juicio con carga afectiva que surge a partir de asociaciones rápidas, no conscientes y holísticas". Hay dos procesos diferenciables de procesamiento de información: uno contextualmente dependiente, asociativo, heurístico, tácito, intuitivo e implícito/automático (y relativamente poco demandante respecto al uso que hace de recusrsos cognitivos; eso sería la intuición), y otro contextualmente independiente, basado en reglas, analítico y explícito (más lento y demandante). Adicionalmente podemos decir que la intuición se usa en decisiones que implican múltiples dimensiones, se basa habitualmente en un almacén amplio de experiencia previa, caracteriza (aunque no es exclusivo, claro) a los expertos, es difícil de articular consciente y verbalmente como proceso, y supone habitualmente una alta dosis de confianza personal.
Jung, que fue el primero en ponerla en el mapa de la psicología moderna, lo vinculaba a una disposición de personalidad, pero parece que es más universal, aunque las horas de vuelo ayudan mucho en el fortalecimiento de una intuición amplia, desarrollada y eficaz. Kahneman y Tversky mostraron nuestros sesgos cognitivos como ejemplo de que nuestras habilidades de razonamiento lógico-analítico eran más bien limitadas, pero esto centró una imagen de la intuición confusa y distorsionada, como si fuera el otro bando, el enemigo del ideal Razón, como si todo heurístico fuera una aproximación distorsionada y defectuosa a la realidad. Desde la psicoeconomía se insiste en la necesidad de reconocer la irracionalidad de nuestras decisiones, desde el movimento de los mercados de valores a nuestra evaluación en precio del valor de un producto, pero lo cierto es que intuición no significa toma de decisiones a partir del miedo/avaricia o cómo acabar pagando 30$ por un billete de 20$; esos son ejemplos de razonamientos distorsionados pero no de intuición per se. K y T ayudaron a desmontar el mito del homo economicus (tomador de decisiones racionales que maximizan la utilidad y por tanto agente de los mercados como escenario de equilibrio último óptimo - ya vemos que no) pero el concepto de intuición quedó relegado más o menos al cajón de la Bruja Lola.
Gigerenzer es un psicólogo alemán muy prestigioso que tiene un libro de divulgación serio y excelente sobre la intuición (Decisiones instintivas, Ariel 2008) y considera que ésta no es contraria al razonamiento, sino un tipo de razonamiento distinto, de claras raíces evolutivas, adaptativo y complementario del razonamiento lógico-analítico. Teorizador del heurístico de reconocimiento, Gigerenzer cree que esencialmente esta es la base de la intuición: un sentimiento en las tripas (marcador somático), un heurístico o regla que simplifica la decisión, unas capacidades cerebrales mínimas innatas combinadas con aprendizajes adecuados que fundamentan y pulen tales reglas, y un contexto estructurado (de forma que no hay intuiciones buenas o malas, sino adecuadas para tal o cual contexto específico). Al modo del análisis de Wittgenstein sobre cómo categorizamos qué es un juego, la similaridad multidimensional entre un situación que vivimos aquí y ahora con otras vividas con anterioridad (o con disposiciones innatas), y la capacidad de reconocimiento de la misma y por tanto de activar reglas de decisión y actuación simples, automáticas y eficaces son el eje de la intuición (no computamos la trayectoria de una pelota de béisbol para atraparla, al estilo robot de ecuaciones diferenciales, sino mediante procedimientos heurísticos mucho más rápidos y eficientes que un robot y además de serie: "fija la mirada en la bola, comienza a correr, y ajusta la velocidad de tu carrera de forma que el ángulo de tu mirada con la pelota permanezca constante" - esto no lo ha conseguido jamás ningún super-robot; la experiencia lo que hace es pulir los heurísticos, alimentarlos y darles más precisión y eficacia). La ventaja adaptativa y la base de la reivindicación de la intuición como una forma de inteligencia que ha de ser integrada, considerada (y por supuesto comprendida), es su valor necesario en un mundo incierto (el que hay) y su estilo particular de menos es más: ignorar información es muchas veces más importante para llegar a la solución correcta que el análisis concienzudo: por ejemplo en el triage de urgencias hospitalarias, pero también en la selección de una cartera de valores de bolsa, o qué PC comprar (estos y muchos ejemplos más son excelentemente diseccionados a partir de estudios y experimentos en el libro de G.; y con datos sobre su eficacia superior en contextos concretos respecto al razonamiento analítico). La inteligencia del inconsciente se refiere a la capacidad de analizar de manera rápida y eficaz cuál es el heurístico que se aplica en la situación presente. La intuición es la estrategia de la simplicidad frente a la incertidumbre.
What interests me is the question of how humans learn to live with uncertainty .Before the scientific revolution determinism was a strong ideal. Religion brought about a denial of uncertainty, and many people knew that their kin or their race was exactly the one that God had favored. They also thought they were entitled to get rid of competing ideas and the people that propagated them. How does a society change from this condition into one in which we understand that there is this fundamental uncertainty? How do we avoid the illusion of certainty to produce the understanding that everything, whether it be a medical test or deciding on the best cure for a particular kind of cancer, has a fundamental element of uncertainty?


Otro día supongo que continuaré con el uso de la intuición en psiquiatría/psicoterapia (tema interesante, porque es un contexto de una incertidumbre abrumadora). Mientras, les dejo con unas tablas curiosísimas que reflejan el tipo de trabajo en que ahora está embarcado el Max Planck Institute for Human Development que dirige Gigerenzer; lo llaman Educación en Riesgos, y ha provocado suficiente revuelo como para merecer un artículo reciente en NYTimes del descubridor del PSA usado rutinariamente parece que de forma ilógica (aunque no tanto en el marco de la medicina defnsiva imperante) para el screening de cáncer de próstata ("a profit-driven public health disaster"). Lo que pueden ver abajo es impactante:
.


Gigerenzer sugiere una regla intuitiva clara que es la adaptada a este contexto: no pregunten a su doctor qué les recomienda, sino qué recomendaría a su propia madre (o padre).

Read more...

9 de junio de 2009

Predeciblemente Irracional

"Despite our best efforts, bad or inexplicable decisions are as
inevitable as death and taxes and the grocery store running out of
your favorite flavor of ice cream. They're also just as predictable."

Dan Ariely es otro de esos monstruos de la divulgación psicológica que siempre sospecho que sólo florecen en los USA del show business (aunque es israelí de origen): curioso, práctico, divertido, creativo, y a la vez argumentado, articulado. A pesar de la traducción del título de su libro al español, "Las trampas del deseo" (nosotros sí tenemos un montón de creativos en la traducción de títulos de libros y pelis en este país; parece un título de remix de soft-porn y Corín Tellado), Predictably Irrational es una extraordinaria introducción a la psicología de la toma de decisiones y conducta de consumo (o psicoeconomía) con toquecillos varios de psicología social. Quédense con algunos subtítulos de capítulos:
  • Por qué con frecuencia pagamos demasiado cuando no pagamos nada
  • Por qué no podemos obligarnos a hacer lo que queremos hacer
  • Por qué nos sentimos felices de hacer cosas, pero no si nos pagan para hacerlas
  • Por qué una aspirina de 50 céntimos puede hacer lo que una de 1 céntimo no puede
Ariely se introdujo en el estudio de la irracionalidad después de sufrir un accidente que le tuvo en la unidad de quemados con el 70% de su cuerpo dañado (tercer grado); allí se expuso a la irracionalidad en forma de protocolos de enfermería sobre cómo retirar las vendas en las curas (rapidito y del tirón) de manera que años después, en la Universidad, desarrolló una línea de investigación que ponía científicamente a prueba si era su versión (retirada lenta) o la de enfermería (retirada brusca y rápida) la que generaba menos dolor. Entonces volvió al hospital, pero aunque las enfermeras aceptaron la objetividad de sus hallazgos (lenta), desistieron de cambiar el protocolo porque "no había tomado en consideración la angustia de las enfermeras" cuando las vendas se retiran lentamente (flipen al unísono, por favor). De aquí, el sr. Ariely, que no tiene el más mínimo vestigio de resentimiento (algo que siempre admiro y es una de mis aspiraciones vitales ineludibles), despegó en su interés por diversas formas de irracionalidad humana (predecible). Es, en fin, un tipo que ha llegado a estudiar las opiniones de estudiantes universitarios sobre preferencias sexuales, probabilidad de embarcarse en ciertos comportamientos inmorales, o probabilidad de no usar condón en distintos escenarios, pidiéndoles que respondan en un portátil...mientras se estaban masturbando (los portátiles estaban plásticamente aislados; el tío es detallista e higiénico). También estudia la influencia de las expectativas sobre las preferencias entre distintas cervezas. Gracias a o a pesar de ello, es un crack de la Duke University y profesor visitante en el MIT.

Una transcripción de una entrevista de Punset en Redes, aquí.
Dos conferencias (con subtítulos opcionales en inglés) en TED, aquí (nuestras decisiones no son tan racionales como creemos) y aquí (las razones ocultas por las que a veces nos damos permiso para engañar y robar).
Su blog, en el lateral izquierdo, en blogs interesantes.
Algunas reflexiones relacionadas en psicoseando: aquí, aquí, y aquí.
Un artículo del NY Times, y un enlace en su blog para participar en uno de sus experimentos online.

Ariely dice estar trabajando actualmente en su tiempo libre en el libro que siempre quiso escribir: "Dining Without Crumbs: The Art of Eating Over the Kitchen Sink". Todo un clásico de la psicología aplicada sin explorar.

Read more...

23 de mayo de 2009

(In)felicidad en tiempos de crisis

Easterlin es un economista que en los 70 desarrolló la paradoja que lleva su nombre, y que viene a decir que aunque los ricos tienden a ser más felices en una misma sociedad, cuando se comparan países ricos y pobres no sólo no hay diferencias significativas, sino que en los casos en que un país aumenta su riqueza, no aumenta su felicidad. Easterlin sugería que es la riqueza relativa (por comparación) a tus conciudadanos la que importa. Wolfers y Stevenson dicen en Freakonomics que a la luz de nuevos métodos y nuevos set de datos, la paradoja no se sostiene: la correlación entre felicidad y pasta es de 0.8, y más bien lineal: el 10% de incremento aumenta la felicidad igual en USA y en Burundi (sólo que 100$ en Burundi son 20 veces más que en USA; eso sí es relativo).
Lyubomirsky, que es una reputada investigadora en felicidad, comentaba hace pocos meses que seguía fiel a Easterlin; después de todo, diversos experimentos en psicología social seguían confirmando que muchos prefieren ganar $50,000 al año cuando los compañeros de curro ganan $25,000 que ganar $100,000 al año cuando los compis hacen $200,000 (puesto así en frío parece idiota, pero somos predeciblemente irracionales [¿idiotas?]). Como la crisis es general y nos afecta a todos a la vez, las comparaciones permanecen similares y por tanto no somos más infelices. Wolfers ya le ha cortado el rollo en Freakonomics, alegando que los datos de Gallup siguen confirmando su perspectiva.
Para remate, publico una gráfica (de Psych Central) que indica que aunque el porcentaje de personas que hacen uso de medicaciones y servicios en salud ha disminuido en USA a lo largo de los últimos meses, en salud mental exclusivamente se da un incremento notable. Me da que Wolfers va a tener razón y que el optimismo, tan necesario en la vida, suele estar desinformado.

Daniel Gilbert, que es un señor a quien me gustaría parecerme cuando sea mayor (hay más candidatos; pero para ser sinceros, creo que al final no me esforzaré mucho y me concentraré en aceptar mis limitaciones) escribe en su blog (que actualiza una vez al año o así; mira, también es vaguete el tío) sobre el tema y ofrece como siempre una conexión iluminadora sobre lo que toca: en este caso, la incertidumbre. Si después de todo ahora vivimos mejor y tenemos más $ que nuestros abuelos, ¿qué causa esa sensación subjetiva de empeoramiento? Pues la incertidumbre, el hecho de no saber de qué va esta crisis, cuánto durará, ni hasta dónde llegará (ya se encargan los ministros de economía, presidentes y subsecretarios de confundirnos al respecto). Como ejemplifica Gilbert: los pacientes que sufren una colostomía y saben que es irreversible están mejor adaptados 6 meses después que aquellos que tienen posibilidades de que sea reversible. Nos ajustamos a lo que conocemos, pero no podemos hacerlo a lo desconocido.

Read more...

10 de octubre de 2008

Paga lo que quieras

Cuando estuve hace 20 años currando en una granja en Noruega, observaba con fascinación cómo dejábamos cajas de fruta en una mesita al borde de la carretera, y una cajita vacía al lado para que el comprador dejara la pasta...mientras seguíamos currando a 200 metros de allí; nadie supervisaba pero nadie hacía trampas. Siempre pensé que era una particularidad alucinante y extrañamente romántica de los noruegos, hasta que he leído una par de artículos en Freakonomics sobre el pay-as-you-wish en el país más materialista del mundo. No es que sea una estrategia siempre efectiva, pero hay varios casos en que se lo montan suficientemente bien para ahorrarse el sueldo del cajero. En la última variante, en una pastelería, los productos tienen un precio marcado, pero tú mismo calculas tu cuenta, depositas el dinero en el depósito de pagos, y adelante; incluso si quieres cambio, por no hacer el cálculo, te preguntan que cuánto han de devolverte!. Los dueños del negocio incluso dan porcentajes curiosos: sólo un 2% de consumidores bypasean la caja, y además en gran parte lo atribuyen a olvidos benignos; lo más impactante es que aseguran que un 3% paga de más! El negocio funciona tan bien que los currantes cobran más de 15 dólares la hora (supongo que correcto para el tipo de trabajo). Apuesto a que si pusieran espejos (artefacto conocido para provocar autoconciencia) y cartelitos con aforismos amables que aludieran a la importancia de la ética (otra forma de incentivar la conciencia moral que se ha demostrado efectiva), aún tendrían cifras más impactantes...

Read more...

3 de septiembre de 2008

Crisis económica e indefensión aprendida

Ariely hace notar en su blog la contradicción entre la actitud de los ciudadanos sobre la negatividad cataclísmica de la crisis en marcha, con el hecho de que los datos económicos no son tan negativos como sería deducible de ese sentimiento (en USA, pero aquí más o menos también). Su explicación de este fenómeno es que en el mundo interconectado e hiperinformado de hoy día, todos estamos expuestos a una lluvia informativa en que, de forma aparentemente imprevisible y quizás absurda, las piezas de la macroeconomía se han ido cayendo una tras otra justo cuando parecía que el progreso de nuestro capitalismo siglo XXI era imparable. Asçi que Ariely se acuerda del modelo de indefensión aprendida de Seligman y concluye que esta percepción de incontrolabilidad que súbitamente nos rodea y atrapa (frecuentemente en forma de reportajes periodísticos sobre mil y una historias de gente devorada por las hipotecas sin compasión alguna) sin que podamos sustraernos a ella podría explicar por qué nuestro pesimismo como consumidores parece hoy por hoy ligeramente desproporcionado en comparación con los indicadores económicos (mucho peores hace 25 años)...

Read more...

20 de julio de 2008

Revoluciones en marcha

Leo (via Mind Hacks) en el Times un artículo en que describen los tiempos actuales como una época de cambios importantes en la forma en que la política moderna aborda asuntos económicos y sociales de urgencia, y éstos cambios se centran en el papel determinante del estudio del comportamiento humano en contextos sociales (y como éste es un blog de psicología, me voy a explayar un poquito). Centrado en dos direcciones de influencia distintas pero complementarias, el autor señala en primer lugar la psicología evolutiva (en castellano se denominaba así cuando estudiaba a la psicología del desarrollo, de los ciclos vitales, pero realmente me refiero a la evolutionary psychology, o psicología basada en postulados evolucionistas neodarwinianos) con las aportaciones relativamente populares de un montón de gente que piensa muy bien (Dawkins - El gen egoísta-, Wright -The moral animal-, Pinker -Cómo funciona la mente-, Wilson - Consiliencia-): la conducta puede que sea parcialmente heredada; nuestros mecanismos mentales fueron supuestamente adaptativos hace 100.000 años aunque ahora nos desajusten; que un comportamiento aparezca años después del nacimiento no impide que sea heredado.
Una segunda fuente de cambio es la psicoeconomía. Puede que no seamos tan racionales en nuestra toma de decisiones: Kahneman ganó el Nobel del 2002 por sus investigaciones sobre el framing de las decisiones (el contexto, la formulación de la disyuntiva, influyen en la toma de decisiones) o la evidencia de mecanismos particulares en que procesamos la información (somos en general más intensos en nuestra aversión a la pérdida que en nuestro deseo de ganar) - (ver entradas 1 y 2). De ahí surgen libros como Nudge (ver otra entrada previa, 3), Sway, y otros desde que Malcolm Gladwell popularizó esta atención a lo no muy racional en La clave del éxito (The tipping point). Dicen las malas lenguas que precisamente Thaler, autor de uno de esos libros revolucionarios (Nudge) es una de las fuentes de influencia destacada sobre la nueva política económica que Obama pretende poner en marcha a partir de Noviembre...

Read more...

18 de julio de 2008

Pónganse el cinturón

A punto de estrenar paternidad me encuentro gastándome una pasta por artículos que nunca imaginé. Uno de los que más pican es la dichosa sillita para el coche; "bueno, si es por la seguridad de mi hijita, pues lo que sea", piensa uno cándidamente. Hasta que descubres que toda la información disponible evidencia que los cinturones de seguridad de toda la vida (ni siquiera en versión especial) son al menos igual de seguros en impactos frontales, y algo mejores en otro tipo de impactos (laterales, por atrás), al menos entre 2 y 6 años (los bebés no tienen opción, claro). S. Levitt lo cuenta en Freakonomics (mueren más niños al año por caídas en piscinas particulares, y sin embargo no está regulada una cancela o algo así), y además lo cuenta él mismo en esta charla en TED, imágenes de crash-tests incluídas. O sea, que mis 400 euros de Zapatero/Solbes van a mejorar la vida esencialmente de los de CasualPlay.

Read more...

30 de junio de 2008

Ética versus incentivos

En una entrevista muy interesante (como suelen hacer en La Contra, en La Vanguardia) hoy 30-6-08, Eric Maskin, premio Nobel de Economía 2007, sugiere que el comportamiento humano tiene más que ver con los incentivos (el interés propio) que con una ética primigenia (la justicia, p.e., que acaba siendo algo tremendamente relativo y subjetivo, y probablemente egoísta al final). Es una visión muy reducida del debate (más bien de uno de los debatientes) pero lo bueno de La Contra es lo bien que entrevistan Amiguet, Sanchís y Amela. Le dejan a uno con ganas de más. La presentación de Lluis Amiguet:

La ilusión de la ética
Disfruto aprendiendo y moderando un sugestivo debate en el Campus de Excelencia entre el Nobel Maskin y Kliksberg, asesor de la ONU y defensor del "capitalismo con rostro humano". Kliksberg denuncia la rampante falta de ética que hunde en la miseria a 800 millones de humanos. Maskin, frío y lúcido, replica que el mundo es hoy tan ético como lo fue siempre: "El ser humano siempre ha actuado por interés propio y no cambiaremos millones de años de evolución, pero sí podemos diseñar un sistema que nos dé incentivos para actuar en provecho propio por el bien común". Al final, Kliksberg se lleva los aplausos y Maskin, impávido, me susurra: "La ilusión es más popular que la razón".
También me ha gustado mucho que cuando le preguntan sobre la crisis actual (su alcance y duración) responda: "No lo sé". Hay que ser muy sabio para contestar esto.
Esto de los incentivos es una línea clásica de la economía que ha sido muy bien actualizada y con mucha originalidad en Freakonomics, un libro muy interesante de Levitt y Dubner que está en bolsillo; extra-recomendable.

Read more...

28 de abril de 2008

Precios precisos

Parece ser que la mayor efectividad en ventas de 19,97 sobre 20 no se debe (o no sólo) al efecto psicológico del cambio de dígito (decena en este caso), sino a que reflejaría a partir de su precisión un mayor valor inherente al producto:

" Why would this happen? As Janiszewski and Uy explain in the February issue of Psychological Science, people appear to create mental measuring sticks that run in increments away from any opening bid, and the size of the increments depends on the opening bid. That is, if we see a $20 toaster, we might wonder whether it is worth $19 or $18 or $21; we are thinking in round numbers. But if the starting point is $19.95, the mental measuring stick would look different. We might still think it is wrongly priced, but in our minds we are thinking about nickels and dimes instead of dollars, so a fair comeback might be $19.75 or $19.50. "

Read more...

23 de marzo de 2008

La recesión que se autoprovoca

Según Ariely y Novotney, es posible que la recesión económica en ciernes sea en gran medida una profecía autocumplida: de tanto nombrarla, es posible que las conductas de gasto se reduzcan...después de todo se supone que afrontamos una recesión...y así la potenciamos. Según la psicoeconomía, eso puede estar sucediendo.

Read more...

  © Blogger templates The Professional Template by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP