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20 enero 2026

Costumbres

 COSTUMBRES

Algunas costumbres llegan con la sangre, sin pedir permiso, como el color de ojos, la calvicie o la mala letra. En mi familia nunca hablamos abiertamente de ello, pero todos sabemos que algo raro, espeso y silencioso nos corre por dentro.

Mi abuelo coleccionaba dientes. Los guardaba en cajas de galletas danesas, bien ordenados por tamaño y estado. Decía que eran pequeñas pruebas de que la gente que pasa por tu vida siempre deja algo atrás.

Mi padre coleccionaba amantes. No las guardaba en cajas, claro, sino en agendas escondidas y mentiras mal contadas. Aseguraba que el amor se multiplica cuando se reparte. Mamá asentía y seguía cortando cebolla, como si no hubiera oído nada... (continúa leyendo aquí).

#ganador

#zenda #cuentosdenavidad


06 enero 2026

COSAS SIN IMPORTANCIA

 

COSAS SIN IMPORTANCIA

Por si una noche decide devolvernos lo que se llevó, nunca candamos la puerta. Más que por esperanza, por rutina. Desde que el mar se tragó a mi hermano, cada ola trae algo distinto: un zapato, un diente, un mechón de pelo... cosas sin importancia. Esta noche, la puerta se abrió de golpe. Entró un niño empapado. Tenía sus ojos, pero distintos. Hizo un amago de sonrisa y extendió la mano. En la palma sostenía un puñado de barro negro.

—Dice el mar que esto es tuyo —susurró.

El barro cayó al suelo; buscó hueco entre mis pies y, al tocar mis tobillos, comenzó a morderme, como si me reconociera.


Ganador semana 14 Relatos en Cadena

#RelatosEnCadena #ganadorSemanal #LaVentana #CadenaSer

27 abril 2025

La promesa


«Buenas noticias, papá ha despertado». Es un audio de mi hermana. Mamá también lo escucha y aprieta los puños. Intenta hablar, pero hace tiempo que las palabras la abandonaron. Al empujar su silla, noto cómo tiembla. Contra todo pronóstico, el viejo sigue vivo. «Tranquila, mamá, mientras respire volveré a intentarlo».




Primer Premio del XI CERTAMEN DE RELATOS YK MADRID-CASTELLÓN.

06 abril 2025

Cariño, tenemos un poema (Accésit Rincón de la Victoria)

 


Cariño,tenemos un poema ha obtenido el accésit del VII Certamen de Relatos Cortos de Rincón de la Victoria, en homenaje a Gloria Fuertes.

Es un texto un poquito más largo de lo habitual por aquí. 

Por si os apetece...









22 marzo 2025

CHIQUILLADAS

 

Aligeraron con el martillo, el taladro, los cinceles y la pistola de clavos para dejarlo colgado en la cruz antes de que la capilla se llenara de padres, invitados y catequistas. A pesar de que Grillo lo empapó con agua bendita y Gominola recitó en latín un salmo, capaz de resquebrajar las puertas del averno, no sucedió nada sobrenatural, salvo un par de madres desmayadas. Apenas tuvieron repercusión los lamentos infernales del crucificado, ensombrecidos, quizás, por el volumen de la música, que corrió a cargo de Jessi-Diyey. Ni el tipo vomitó verde ni su cabeza giró en círculos ni habló en arameo ni le quemó el crucifijo que incrustaron en su pecho. Tras el desconcierto inicial, todo quedó en una chiquillada: los niños ayudaron en la ‘desclavación’, pidieron perdón, aceptaron reprimendas y cachetes y corearon juntos el ‘oh happy day’ vestidos de comunión. Definitivamente, el padre Evaristo no era el demonio.

                                                      ilustración de @quepazamonstruo

Tercer premio Concurso Microrrelatos Infernales. Café Bar Los Infernales y Librería Los tres hermanos de Moriarty

21 mayo 2024

La estafa del amor

Una abogada ha cruzado el Atlántico buscándome. Ha aparecido en mi bufete, asegurando que soy la viuda de O’Connor, un multimillonario norteamericano fallecido recientemente. Sostiene que hace quince años, en primavera, contraje matrimonio con su cliente en el manido Las Vegas. Un dossier fotográfico más la confesión póstuma de O’Connor me sitúan allí. Según parece, tuve dos hijos, Winston y Abba. Imposible negarlo, los críos son idénticos a mí y ambos nombres me encajan: uno, mi tabaco favorito; otro, mi grupo fetiche. Ahora, con papá muerto, los huérfanos necesitan una madre que vigile su formación y atienda sus necesidades. He enviado tres transferencias para mover papeles, pero resulta imposible razonar con mis compañeros. Aseguran que estoy siendo estafada. ¡Envidiosos! Afrontaré mi nuevo destino, aunque lo más cerca que recuerdo haber estado de América fue cuando besé a un tipo disfrazado de Elvis mientras cantaba ‘Love mi tender’ en un karaoke.



#ganador abril microrrelatos de abogados 


26 noviembre 2023

Teoría de los imanes y viceversa

 (2º Premio IV Edición del Certamen de Relato Corto ‘Pueblos y Sabores’)


TEORÍA DE LOS IMANES Y VICEVERSA 

Sonia

Con motivo de nuestro décimo aniversario, Evaristo me sorprendió reservando mesa en un restaurante carísimo. Decían de él que ofrecía la mejor carta delicatesen de toda la comarca, con más de treinta y cinco platos para degustación, y, también, que su vino de Rueda tenía el sabor de las cosas que se hacen sin prisa. Igual que mi relación con Evaristo. Forjada pasito a pasito desde la escuela.

Me compré un vestido de satén en un tono dorado pálido porque sospechaba que íbamos a celebrar algo transcendental. Cuando llegué, él ya estaba sentado con su traje negro, en el lugar más íntimo de todo el local. Deslumbraba. Aún sin gafas, pude apreciar el aura que desprendía. Una silla mal colocada me hizo trastabillar un poco y creo que alguna copa rodó por el suelo, no conseguí verlo con nitidez. Evaristo se levantó, galante como siempre, y tomó amorosamente mis manos haciéndome sentar con rapidez.../... (continúa)

Evaristo

Reservé mesa en el restaurante más caro de la provincia y en el lugar más alejado de la entrada. No quería toparme con ningún conocido del trabajo o del gimnasio. Los precios de la carta no eran aptos para todos los bolsillos, por lo que no era probable que nos encontráramos con nadie. Había resuelto poner fin a mi relación con Sonia. Diez años juntos. Toda una maldita década tirada a un contenedor de residuos.

La vi llegar con su sonrisa pazguata, vestida de burbuja freixenet, sin el menor pudor y dando tropezones con todas las sillas. Sonia y su puñetera manía de no ponerse las gafas porque dicen que la afean. De la mesa contigua rodó una copa que empapó a un caballero. Tuve que levantarme a la desesperada para agarrarla por las manos, sentarla y disculparme con el resto de comensales. Vi mohines de desaprobación y sentí vergüenza, la verdad. Tanta, que necesité aflojarme el nudo de la corbata para evitar que mi cara se congestionara y acabaran reventado mis ojos.../...

 

Si quieres continuar leyendo, puedes hacerlo aquí.

 



16 octubre 2023

Lazos invisibles

 

Supe que el recluso solicitó cambiar de letrado. «Reclama imposibles», apuntaban. Me acerqué dubitativa. Tras las obligadas presentaciones cliente-abogada, intenté formularle algunas preguntas. Se adelantó admitiéndose culpable. Dijo que aceptaría cualquier pacto; que solo necesitaba poder despedirse de un amigo con el que siempre estuvo conectado. Últimamente, sospechaba que algo iba mal. Afirmó que, de no conseguirlo, olvidara el camino de retorno. Me conquistó cuando dijo que mis ojos eran campos de lavanda y que le recordaban a una hija que decidió enterrarlo hacía mucho tiempo. Resultó complicado. Demasiados impedimentos por parte de la prisión. Sherlock, así se llamaba su perro, iba a ser sacrificado. El tiempo apremiaba... Tras semanas de extenuante papeleo, el juez autorizó un vis a vis extraordinario. Sherlock estaba ciego, arrastraba desmañadamente las patas, pero algo invisible permanecía inalterable. Hubo babas, interminables abrazos y un llanto a dos voces. «Te eché de menos, viejito», repetía emocionado.


Microrrelato ganador septiembre Microrrelatos de Abogados. Aquí se recoge la noticia.

PALABRAS DEL MES: lavanda, retorno, formular, pactos, conectado

Desandar

 Relato ganador #surrealismopuro convocado por Zenda e Iberdrola

Desandar

 

Fue mamá quién aseguró haber escuchado tres golpes en la caja, justo en el instante en que se derramó la primera paletada de tierra. Aunque algunas vecinas trataron de tranquilizarla, porque entendían su dolor, ella gritó a los sepultureros que abrieran de inmediato el ataúd. A regañadientes, aceptaron mientras se hacía el silencio en el camposanto. Dentro, papá, ataviado con el mejor de sus trajes, recibía el aire fresco con una amplia sonrisa y un poco de carraspera. En vida siempre había sido un hombre cordial y afable y, cuando llegaba el otoño, su garganta acostumbraba a resentirse. ¡Bienvenido, de nuevo, maldito otoño!, fue lo primero que dijo. Le ayudamos a incorporarse entre mamá, don Anselmo, el viejo párroco, y yo mientras sacudíamos de su ropa la arena y los pétalos de rosa que habíamos depositado en el interior. Si bien a mamá se le desparramaron los ojos de lágrimas por volver a escucharlo, dijo muy enfadada que, si aquello era otra de sus bromas, tenía muy poquita gracia, que habían venido todos los vecinos, los de las partidas de las tardes, sus amigas de manualidades y hasta Paquita Peña, la que –según decían en el barrio– era una hija secreta de mamá.

Papá pidió perdón a todos los allí reunidos por el trastorno de tener que devolver las docenas de ramos y coronas que habían traído para despedirle. Se disculpó con afecto de sus compañeros de “mus” por no poder acabar el torneo e hizo un guiño a Paquita Peña. Dicen que le escucharon decir que cuidara de su verdadera madre y que no hiciese caso de pamplinas de chismosas. Luego, besó en los labios a mamá y explicó que había olvidado algo muy importante. Que no sabía muy bien qué era, pero que necesitaba recuperarlo antes de encomendarse al sueño eterno. No hubo manera de hacerle entrar en razón, ni siquiera cuando le dijimos que tía Margarita estaba siendo trasladada al hospital tras desmayarse al verlo salir de la caja. Un infarto, creo que afirmó uno de los sanitarios. Menudo susto se llevó la pobre. Después de velarlo durante toda la noche y hartarse de llorar con mamá mientras lo amortajaba, parece que su maltrecho y deshidratado corazón no pudo resistir más emociones... 

(continúa leyendo aquí).



28 mayo 2022

Final inminente

 

Sufría terrores nocturnos, según dijeron los del orfanato. Tenemos la misma edad, pero parece más pequeño. Habla poco, no juega al ajedrez y le aterrorizan los escarabajos. Por algún trauma, supongo. Dice papá que debemos ser amables porque mamá necesita llenar el hueco que dejó Filfa.

Como buen noctívago, cuando se acuesta, no puedo evitar acercarme y susurrarle que esa era la cama de mi hermana muerta. Me chifla verle temblar.

Ayer nos comunicaron sus alergias y mamá comenzó a llorar… Yo las anoté para no confundirme, aunque sospecho que, más pronto que tarde, acabaré equivocándome como la otra vez.



Segundo premio CONCURSO DE MICRORRELATOS "Laberinto de palabras" Escritores de Rivas (Rivas Vaciamadrid)

Una vez es sí. Dos, no

 

Mamá era una mujer especial. Desde que conoció a papá, había documentado nuestras vidas en distintos álbumes. Era una delicia navegar a través de aquella enciclopedia vital repleta de fotos y recortes. En el álbum de estrellas aparecía su noviazgo, el primer beso, la boda. En el azul, el piso nuevo, cada mueble y la ampliación de la droguería. El rosa estaba dedicado a mi nacimiento, mis primeros años de colegio, los disfraces que ella inventaba. En el verde, la infidelidad de papá. Las pocas páginas del álbum negro sugieren dolor, quizás, celos o venganza...

A pesar del tiempo transcurrido, emociona ver que continúan juntos y que ya superaron los malos momentos. Es pura entrega que mamá no lo abandonara cuando supo del engaño, ni tan siquiera cuando papá enfermó repentinamente. Jamás quiso apartarse de su lado. Cada día diluye su medicación en zumo, le limpia los hilillos de baba de la boca, empuja con delicadeza su silla y sigue contando con él para todo. Esta mañana, antes de decidirse por el color de las nuevas cortinas, le ha pedido opinión a papá: «Parpadea una vez si te gustan. Dos, si no».


Microrrelato finalista VIII CERTAMEN DE MICROCUENTOS VALLECAS CALLE DEL LIBRO 2022

18 abril 2022

Dicen


 

Dicen

Ahogado en la laguna encontraron al viejo pescador. Dicen que hace años, se le ahogó una hija allí mismo, que estaba borracho y que aún rumia la culpa. Desde que murió su mujer, acudía cada tarde a ese lugar para reencontrarse con la pequeña. Dicen que se arrojaba sonriendo, con los bolsillos llenos de piedras. Que, cuando llegaba al fondo y sus pulmones rebosaban agua, algún tritón avisaba a la niña, que lo vaciaba y acomodaba en tierra firme hasta que se recomponía. Dicen que tanto dolor lo volvió loco y dicen, también, que desde su nicho la esposa ha celebrado este desenlace.



Finalista semana 25 Relatos en Cadena. Cadena Ser

13 enero 2021

Down

 


Cojo tu mano y salimos corriendo hacia el lago. Recuerdo, como si el tiempo se hubiese detenido, tus ojos rasgados, aquellos deditos cortos, tu sonrisa incansable. Yo disfrutaba sumergiéndome hasta desaparecer de tu vista y cuando emergía fabulaba con las cosas mágicas que había descubierto abajo: dinosaurios de regaliz, estrellas parlanchinas, hadas con boca de pez… Me escuchabas boquiabierta, sin pestañear, deseando ser mayor para poder acompañarme. Ahora, el único consuelo que me queda es volver cada aniversario, cuando regresas a la superficie unos pocos segundos, para decirme —en tu lengüecilla de trapo— que todo era verdad y que en el fondo viven seres maravillosos.


Finalista semanal Relatos en Cadena Semana 15 (11/1/2021)

07 enero 2021

Un final inesperado

 

Me acerco y evita mis ojos. Lo huelo y, a pesar del tufo a medicinas, sigue oliendo a ella, a su colonia, a su tabaco. Querría comérmelo a besos; aceptar otra vez sus travesuras, pero tengo cincuenta años, dos hijas y la hipoteca pagada. Confieso que me presenté en su casa con un cuchillo. No quería matarla. Apenas humillarla y que me explicara algunas cosas. De repente Carlos apareció, nos encontró jugueteando en la cama y su corazón reventó. Quizás, ante lo esperpéntico de la escena, nos entró la risa nerviosa y tardamos bastante rato en avisar a emergencias.  

 

Tras más de 1500 microrrelatos, uno de los 10 relatos mejor valorados es este y formará parte de una antología cuyos beneficios irán a favor de Aones.

https://www.ellibroferoz.com/100palabras/

 

 

05 diciembre 2020

Fotógrafo de angelitos

 

Fotógrafo de angelitos

Con la boca cerrada, el pelo engominado y un trajecito de gala es como están más guapos. Para estas ocasiones, por el mismo precio, tengo uno de almirante con sus puñetas almidonadas y distintas condecoraciones a elegir. Lo podría arreglar la modista si le quedara grande. Por supuesto, este tipo de fotografías reclaman una luz cenital. El efecto viento, que tanto le gusta a la mamá, es caro, pero da movilidad a los cabellos y frescura y dinamismo a la instantánea. Va en gustos, pero el viento me pide a gritos una luz frontal en tono pastel. Siempre aconsejo los ojos entornados porque otorgan más viveza, algo de color en las mejillas y un ligero brillo en los labios. La fotografía es tremendamente caprichosa y agradece estos matices cromáticos. Sin lugar a dudas, aplicaría luces puntuales para iluminar solo esas pequeñas partes. En las manos, algunos padres piden un rosario, otros prefieren crisantemos y los hay que desean inmortalizar a sus pequeños con la Biblia. Si decidieran Biblia, una iluminación contra cenital desde abajo quedaría ideal. Admito cualquier tipo de sugerencias, pero es urgente que tomen una decisión cuanto antes porque pasado un tiempo comienzan a oler.


micro ganador mes de octubre ENTC. Tema: la luz.

11 octubre 2020

Legítima defensa


XII Concurso de Microrrelatos sobre Abogados

PALABRAS DEL MES: ecosistema, fauna, bosque, brotar, proteger (ganador mayo 2020)


LEGÍTIMA DEFENSA

Abel sigue permitiendo que sus vacas pasten en mi finca. Así sucede desde el principio, cuando distribuyeron las tareas laborales. Él, como favorito, eligió la fauna. Para mí quedó el durísimo ecosistema agrícola. Soy paciente, pero esta mañana he sentido impulsos criminales, propios de cualquier mafia, al contemplar cómo sus ovejas esquilmaban la última cosecha ecológica que comenzaba a brotar. Se me han hinchado… las narices. He agarrado una quijada de asno y le he atizado tan fuerte que ya es leyenda. ¡Debía proteger mi huerto! Inmediatamente, desde algún lugar del bosque, la Voz comenzó a interrogarme con preguntas malintencionadas del tipo «¿Dónde está tu hermano…?». He sido detenido por homicidio y tenencia ilícita de armas. Gracias al sindicato agrario, ahora, conozco mis derechos, así que, antes de declarar, exijo asistencia jurídica. Creo que concurren múltiples eximentes para exonerarme de culpa, sin sufrir el escarnio bíblico de la vez anterior.


                                                                    ****


31 octubre 2019

Sin palabras. Ganador Mensual REC




Con el derecho siempre procuro mirar para otro lado o lo cierro y me hago el dormido cuando te oigo abrir la puerta de casa. Sé que te limpiarás los restos de maquillaje y que con una toalla frotarás hasta hacerlas enrojecer esas partes de tu cuerpo que sientes tan sucias. Como cada noche. En silencio, sin encender la luz, te quitarás los pendientes y los dejarás sobre la mesilla. Te acostarás de lado para ver salir el sol. Si me esfuerzo un poco, sé que te escucharé llorar. Yo sentiré un dolor en el vientre como de hambre por no atreverme a decirte que tampoco hoy encontré trabajo.



Ganador septiembre, Relatos en Cadena. Cadena Ser-

04 marzo 2018

Hacia el ocaso


Ha vuelto a entrar. Fiel a su cita de cada mañana. Hoy arrastra un poco más los pies y observa, como asustado, a derecha e izquierda. Sus ojos se me antojan más viejos que de costumbre. ¿Lo de siempre?, pregunto mientras le sirvo un tazón de caldo. El mismo de todos los días. Me mira, pero ya no me recuerda. Saca una fotografía chamuscada de su cartera y me pregunta si la conozco. No, le digo tragándome las lágrimas, pero es la trapecista más hermosa del mundo. Al viejo le brillan los ojos cuando escucha estas cosas.

Cómo decirle que el circo cerró sus puertas hace años. Cuando el incendio.

¿Estoy bien maquillado, muchacho?, pronuncia con una sonrisa del chiquillo que conserva desde entonces. Sí, respondo, como los grandes payasos. Pero, una vez más, compruebo que su pulso ha fallado al intentar enmascarar las cicatrices que quedaron del fuego, cuando escapaba conmigo bajo las carpas. Para qué atormentarle recordando lo sucedido si mañana, cuando despierte, lo habrá olvidado todo. Volverá a pintarse su sonrisa; maquillará de colores su rostro y, como cada día, esperará sentado en la barra del bar que mi madre regrese a buscarle.


Ganador convocatoria enero 2018 ENTC
Se trataba de poner palabras a esta evocadora foto de Thomas Hoepker. 

01 junio 2015

El legado



Abuelo siempre olía a pólvora. Sentado en su sillón orejero, consumía largas jornadas mimando las figuras que componían la maqueta de su batalla. Contiendas de pinceles, cepillos, lijas y esmaltes para otorgar identidad a centenares de aguerridos soldados y a decenas de cañones de diferentes libras. Calzaba botas militares y dirigía los despliegues de tropas desde su viejo catalejo.

Anochecía cuando avisó a abuela para mostrarle el último cañón. Ella bisbiseó algún cariñoso reproche, maldiciendo el poco tiempo que le dedicaba. Él, avergonzado, la sentó en su regazo y susurrándole hermosas palabras de amor, a las que no acostumbraba, se quedó dormido. Fue su manera de decirle adiós.

Con el tiempo, descubrí detalles sorprendentes en sus figuritas de plomo. Un mismo rostro repetido, una y otra vez, en la cara de cada soldado: el de abuela. Y en correajes, casacas, bocamangas o escarapelas, un testamento de poesía cincelado en minúsculas letras que hizo feliz a su enamorada hasta que nos dejó.

Los domingos son una fiesta cuando vienen mis nietos. Tomo posesión del sillón del abuelo, me calzo sus botas y, a través del catalejo, les narro batallas de amor y plomo, y todo recupera ese añorado olor a pólvora.




*Ganador mes de mayo ENTC

23 marzo 2015

Cabos sueltos



A petición de la médium, mamá comenzó a preguntar. Habían vestido al polichinela con ropa de Agustín y el pelo era idéntico. Él respondió a todo: el nombre de su hámster, su rey mago favorito… No había duda, era el espíritu de mi hermano. Mamá abrazó al muñeco mientras papá extendía un cheque a la vidente.

Hemos vuelto a compartir habitación, como antes, aunque sigo teniendo mucho miedo de las cosas que hace. Le he dicho que seré bueno, que no contaré nada, pero creo que desconfía y, esta vez, no quiere dejar cabos sueltos. Insiste en que sé demasiado.





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Este micro resultó ganador el pasado 21 de marzo en Wonderland.
Menuda suerte estoy teniendo. Cuando se grabe el audio lo dejaré enlazado AQUÍ, por si os apetece escucharlo.






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