Esta tarde he ido al cine con mi madre a ver Brave en la única sesión que quedaba ya, la de las 18:00 de la tarde, horario infantil. Pero menos mal que mucho niño no había y no han dado la tabarra. Sin embargo, siempre hay alguien que te molesta y por su culpa te distraes y te pierdes parte del corto que en ese momento estaban echando antes de que empezara la película. Ese corto se llamaba "La luna". Muy bonito, me ha gustado mucho ver tantas estrellas y el niño que lo protanizaba tenía una cara muy cuca.
Pues lo que decía, la gente llega tarde, se sienta y luego vienen otras dos personas y se dan cuenta de que los asientos no cuandran y en vez de mirar sus entradas te culpan a ti, como si fueras tú la torpe, te hacen levantarte, mirar de nuevo tus entradas y perderte parte de lo que estabas viendo porque efectivamente los torpes son ellos por no llegar a su hora pero sobre todo por no comprobar las entradas. Pero claro, aquí lo fácil es siempre echarle la culpa a los demás. Joder, lo que me molestan estas cosas. Yo pensaba que los niños me iban a molestar, pero no, la que me ha molestado ha sido la señora que iba con su nieta.
Y después de esta tediosa anécdota quería contaros lo contenta que he salido de la película. Ha sido preciosa, preciosa por los paisajes de Escocia, preciosa por el mensaje que nos ha transmitido el argumento de la peli y preciosa, preciosísima la pelirroja protagonista. Jo, yo quiero una igual en mi vida. Mi destino está en Escocia ;)
Mérida, que es como se llama la prota, de pequeña con esos rizos pelirrojos, ojos azules, narizita puntiaguada, pequitas, era una monada. Me ha gustado mucho ver cómo jugaba al escondite con su madre, o cómo se le antoja el arco de su padre y éste le ragala por su cumple uno pequeñito de su tamaño, jijiji.
Igualmente me gustó la escena en que la niña se asusta y se esconde bajo el manto que tejía su madre para subirse a su regazo y ésta le dice que siempre estará con ella, una escena muy tierna.
Luego están los peques, los hermanos pelirrojos, traviesos de Mérida que al convertirse en ositos son una auténtica cucada, ohhhhhh, qué cositas.
Y las cositas esas azules que no recuerdo su nombre y que te marcaban el destino también son la mar de simpáticas.
Quien no la haya visto, se la recomiento porque es fantástica. La peli está plagada de muchos toques de humor, de ternura, amor, es sencillamente una auténtica belleza.
Para terminar, dejo aquí algunas imágenes de la peli.