Buscando como innovar con los repollos de la huerta di con esta receta, otra vez más en el libro de Good Housekeeping, debo confesar, uno de mis favoritos en la ya larga lista de mi biblioteca gastronómica, por más que lleguen nuevos títulos, siempre vuelvo a este viejo libro que me acompaña más de veinte años. Es la primera vez que probamos esta receta y vamos a repetir, los rellenos pueden ser infinitos, todo de acuerdo a lo que sean nuestras posibilidades y preferencias.
1 repollo mediano
1 cebolla
1 ramito de olores (bouquet garni)
1 litro de puré de tomates
1 litro de caldo
1 taza de carne de soja hidratada (la receta dice 250 grs. de carne de res)
1 taza de quínoa cocida (o arroz)
Primero limpiamos el repollo y reservamos dos hojas de afuera para taparlo. Ahuecamos con un buen cuchillo. Este proceso puede parece complicado, pero no lo es, simplemente van cortando al comienzo con cortes largos y luego al fondo ya con cortes más pequeños, como picando el repollo, como está crudo es suficientemente firme para que no se rompa el fondo.
Por otra parte ya tendremos nuestra quínoa o arroz cocido, de la manera que siempre hacemos. Yo pongo un poco de aceite en la olla, dorando allí dos o tres dientes de ajo, un poco zanahoria rallada, pedacitos de pimiento morrón y cebolla picada fina, agrego el arroz o quínoa y cubro con el doble de cantidad de agua. Cocino a fuego suave hasta que evapore el agua, app. 20 minutos. Recuerden, siempre la quínoa bien lavada para que no resulte amarga.
Picamos la cebolla y doramos en buen aceite, agregamos la carne de soja (u otra), y una taza del corazón del repollo que hemos sacado, bien picado, sazonamos con sal y pimienta y seguimos cocinando a fuego suave hasta que se cocine bien la carne. Mezclamos con la quínoa.
En una olla grande calentamos el puré de tomates con el caldo y el ramito de olores, sazonamos si es necesario con sal y pimienta.
Rellenamos nuestro repollo, lo tapamos con las hojas reservadas y atamos bien con hilo de cocina. Introducimos en la olla con el tomate y dejamos hervir a fuego muy bajo con la olla tapada por una hora. Dejamos descansar diez minutos y servimos. cortado en cuartos bañados en la salsa de tomates que se habrá reducido bastante. Lo que sobre lo reservamos para otra receta.