No sé por qué este plato no tiene más difusión, es sencillo, pocos ingredientes, económico y le gusta a todos, o casi todos, ¡no falta el mañoso!. Lo he preparado para el fin de semana y chicos, grandes, vegetarianos y carnívoros quedaron todos contentos. Su base es la bechamel y choclo=maíz=elote. Y miren qué fácil:
Para seis porciones
2 paquetes de 450 grs. de choclo congelado (maíz, elote)
1 litro de bechamel
6 huevos, ojalá de gallinita feliz
Primero hervimos el choclo (maíz, elote) según indicaciones del fabricante, también podemos usar maíz en latas o fresco. Luego preparamos
La bechamel (salsa blanca)
1 litro de leche
8 cucharadas de maicena
3 cucharadas de mantequilla
media cucharadita de nuez moscada
sal y pimienta a gusto
Cuando empezamos a hacer la bechamel encendemos el horno a 180 grados.
Entibiamos la leche, retiramos la cacerola del fuego y sacamos dos tazas de leche donde disolveremos la maicena. Reincorporamos a la cacerola, reincorporamos al fuego suave y seguimos calentando y revolviendo hasta que hierva y empiece a espesar. Retiramos del fuego y agregamos la mantequilla y los aliños.
Para evitar que se formen grumos es muy importante que la leche del la olla y la que sacamos para disolver la maicena siempre tengan las misma temperatura, no disolver la maicena en leche fría.
En esa bechamel vamos a incorporar el maíz (los choclos o elotes) y repartimos en seis fuentes levemente aceitadas (esto no es indispensable, pero sirve para que no se pegue la bechamel) y que puedan ir al horno. En cada una incorporamos un huevo, haciendo un hueco con una cuchara o la cáscara de un huevo bien lavada para que el huevo se hunda un poco en la bechamel, así:
Llevamos por 20 minutos al horno, hasta que los huevos se vean cocido. Servimos enseguida.