Parecen un poco galletas y otro poco quequitos, por lo que un sobrino les ha bautizado como "galleques". Parecen que quedaron muy buenas, por que no duraron nada. La receta está copiada del blog de Bego Río , www.acordesculinarios.com . Ella las publicó para Navidad, pero las podemos seguir haciendo en el curso del año, son un vicio, aunque yo las he tuneado un poquito de acuerdo a lo que tenía en el armario. Probé hacerlas con cacao y quedan diferentes a las originales, pero muy buenas.
La receta alcanza exactamente para una bandeja de horno de 42x28 cms.
Derretir sin hervir 250 gramos de miel líquida (mejor si tienen miel batida)
250 gramos de azúcar
4 cucharadas de agua
Reservar
Juntar en un bol 500 grs de harina blanca cernida
1 cucharadita de clavos de olor en polvo
1 cucharadita de canela
1/2 cucharadita de sal
1 cucharadita de bicarbonato
ralladura de una naranja
2 cucharadas de cacao amargo (optativo)
Para la glasa 6 cucharadas de azúcar flor (impalpable)
Poner en la mesada
en forma de corona Los ingredientes secos
Agregar en el medio
de la corona La miel derretida con el azúcar
Amasar rápido, es una masa algo pegajosa, agregar harina para despegarla de la mesada y las manos y luego estirar sobre la bandeja de horno, dejándola de una altura de 1 centímetro. Marcar cuadraditos del tamaño del que queramos las galletas y llevar al horno precalentado a 180 ºC por 15 minutos
Sacar las galletas del horno, marcar nuevamente los cortes y pintar con la glasa. Una vez frías, cortar las galletas y guardarlas en caja hermética.