Espero que hayan pasado un buen fin de semana, yo he cocinado bastante y entre otras cosas salió este postre. Siempre que hago un postre nuevo me preguntan cómo le voy a poner, y es cierto que debería ponerle nombres a las comidas por que luego me las piden otra vez y nadie sabe cómo se llaman, y empiezan los líos "el postre que hiciste aquella vez" no sirve, pero de verdad no se me ocurrió nada para esta simpleza, que se hace en un dos por tres y sabe muy bien. Aquí empezamos a disfrutar las las primeras frutillas (fresas), pero si no tienes frutillas a mano lo puedes hacer con otras frutas, kiwis, melocotón en latas me parecen buenas opciones.
Para un molde rectangular mediano (diez porciones app)
Si tienes un molde de silicona desmoldará sin problemas, si tu molde es metálico lo deberás forrar con papel plástico para que no se pegue.
10 frutillas grandes
1 paquete de gelatina de naranja (puede ser light o con azúcar)
300 grs de queso ricotta
300 grs. yogurt sin sabor
ralladura de una naranja
Limpiamos y disponemos las frutillas cortadas en el fondo del molde.
Hidratamos la gelatina con un chorrito de agua y luego agregamos 50 ml de agua fría.
Mezclamos bien en un bol el queso, el yogurt y la ralladura de naranja, agregamos la gelatina y seguimos mezclando hasta que esté todo bien homogéneo y llevamos al refrigerador hasta el día siguiente o al menos seis horas antes de servir, para lo cual damos vuelta el postre sobre el plato de servir.