Debajo de este merengue hay un bizcochuelo muy particular, no lleva mantequilla y su textura es liviana y suave, lo hemos bañado en abundante mezcla de leches: evaporada, condensada y común y buen extracto de vainilla para darle sabor, nada más. Este es un postre, no nació como una tarta o torta. Su origen se lo disputan entre mexicanos, centroamericanos y venezolanos. Esta receta me la regaló una amiga hondureña, que insistía en que ésta era la aunténtica, nunca lo sabremos, pero de cualquier manera se trata de una receta digna de ser probada, aunque sea una vez, luego, ya se harán adictos.
BIZCOCHUELO
4 huevos grandes separadas claras de yemas
1 1/2 taza de harina
1 1/4 taza de azúcar
4 cucharaditas de vainilla
3 cucharaditas de polvos de hornear
1 taza de leche
Batimos las claras a nieve y agregamos las yemas de una en una, luego el azúcar a modo que quede bien batido. La harina y la leche se van incorporando poco a poco con la vainilla.
Previamente se unta una fuente pyrex (40x25cm o 25 cms. de diámetro) con mantequilla y cuando el horno esté precalentado a 200 ºC se le agrega a la mezcla el polvo de hornear y se bate un poco más. Ponemos la mezcla en el pyrex y llevamos al horno por 30 a 35 minutos.
CREMA
3 yemas
1 lata de leche evaporada
1 lata de leche condensada
1 taza de leche natural (yo puse 1/2 de leche y 1/2 de ron)
1 taza de crema para batir (nata)
3 cucharaditas de vainilla
Todo se licúa y se agrega sobre el bizcochuelo caliente. Mientras se absorbe la crema se prepara el
BETÚN
4 claras de huevo
2 tazas de azúcar
1/2 taza de agua caliente
3 cucharaditas de vainilla
Hacer un almíbar con el azúcar, el agua y la vainilla. Batir las claras a nieve. El punto del almíbar se ve poniendo un poco en un plato con agua fría, cuando se hacen pelotitas está listo para incorporar a las claras, sin dejar de batir, seguir batiendo hasta que el merengue enfríe.
Este es lo que se conoce como merengue italiano, se hace con un almíbar muy fuerte, con punto de bolita, a unos 120º, que al incorporarse a las claras las cuece un poco, dándoles brillo y consistencia, es ideal para coberturas y postres. Hay también merengue francés, que se hace batiendo las claras e incorporando azúcar glas directamente, éste no se mantiene mucho tiempo y finalmente tenemos el merengue suizo que se hace batiendo las claras sobre baño María e incorporando azúcar glas, se usa para rellenos y para hornear.
Cubrir el bizcochuelo con el betún en la misma fuente en que lo hemos cocinado. Hacer piquitos con la espátula y quemar con el soplete.
* Como verán yo no lo he dejado en el pyrex, sino que lo he volcado sobre un plato, sólo para experimentar, creo que ha quedado muy bien. Pero también lo podemos servir como postre, en un pyrex rectangular o redondo, así se conserva toda la crema en el fondo, que en el caso del plato tenderá a salirse un poco.