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sábado, 24 de octubre de 2015

Raviolones negros "my way"

He estado soñando con hacer estos raviolones desde el momento que tuve el polvo de calafate en mis manos y qué mejor ocasión que este domingo en que se celebra el Día de la Pasta.

Les cuento que el calafate es un producto propio de la Patagonia, uno que crece de manera silvestre en cualquier rincón donde pueda hacerlo bajo el implacable viento y los largos y nevados inviernos, el calafate insiste en salir airoso a regalarnos unas bellas flores amarillas en primavera que se transforman en  dulces y fragantes bolitas de color casi negro que los niños cosechábamos y comíamos a dos manos, -y los no tan niños también-. Es muy parecido al arándano, por lo que "creo" que podremos usar polvo de arándanos para reemplazarlo.

Hasta ahora yo sólo conocía la pasta teñida con tinta de calamar para lograr el color negro, pero esto me ha encantado.

Los viejos habitantes de la Patagonia, los Aonikenk, que la recorrían de Norte a Sur hasta hace unos cien años atrás en busca de alimento llamaban KON al calafate, quizás sabían muy bien de sus propiedades, ya que se trata de una baya con un muy alto contenido de antioxidantes .

  Con el tiempo esta  fruta se ha convertido en un símbolo de la Patagonia, dicen que "el que come calafate ha de volver " y ya no sólo se consume fresca y recién cortada de su mata, sino que se transforma en mermelada, licor, cubierta de tartas y finalmente ahora tenemos el polvo liofilizado de calafate que  podemos incorporar en repostería, cremas, sopas, pastas y por supuesto en nuestros cereales. El color es impresionante, aunque  no cambia mucho el original sabor de la pasta común, en todo caso el aporte en color bien vale la adquisición.
Nota: Si quieres comprar el calafate liofilizado podrás hacerlo directamente a su productor; KON. Búscalo en Internet.

 Ingredientes de la masa para 18 raviolones

300 grs. de harina común
3 huevos
3 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de sal
1 cucharada de polvo de calafate (Optativo)

Si no tienes polvo de calafate, que es lo más probable, puedes hacer la masa sin el.

Ponemos la harina en la mesa haciendo un hueco en el centro donde agregaremos el resto de ingredientes y amasaremos hasta obtener una masa compacta que nos permita estirarla con el rodillo/uslero/palote. Si es necesario agregaremos más huevos, nunca agua.

Cortamos la masa en dos mitades y estiramos cada una por separado hasta obtener una "sábana" firme, pero lo más delgada posible. Luego pondremos montoncitos de relleno a una distancia de 4 cms. pintaremos el contorno del relleno con agua y luego taparemos con la otra parte de la masa presionando con los dedos y luego con el cortador de pastas.



El relleno de zucchinni y champiñones 

1 zucchini
1/2 cebolla
12 champiñones
1/4 brócoli
1 cucharada de orégano
sal y pimienta

Picamos la cebolla en brunoise y doramos cinco minutoscon un chorro de aceite, luego incorporamos los champiñones en láminas, el brócoli en ramitos pequeños y el zucchini en brunoise , sazonamos con el orégano, sal y pimienta y dejamos a fuego muy suave por diez minutos. Enfriamos antes de usar, sino la masa se ablanda en contacto con el relleno caliente.

Hervimos abundante agua en una olla con sal y una hoja de laurel, cocemos allí los ravioli, el tiempo es muy corto, en cuanto flotan ya están listo, dos a tres minutos.

Servimos cubiertos con pesto.

El pesto es algo que no puedo dejar de hacer cada verano en cantidad suficiente para todo el año, lo guardo en frascos en el refrigerador y  las proporciones son las siguientes:

1 taza de albahaca picada
1 diente de ajo molido
1 puñado de nueces picadas
3 cucharadas de queso parmesano
1/2 taza de aceite de oliva virgen extra