Esta delicia me la ha enseñado mi querida amiga Kako, de www.kako-enguete.blogspot.com, ella lo hace una vez al año para celebrarse y creo que una vez al año es suficiente, pero a pesar del azúcar y la nata (y por eso mismo) es un postre inolvidable, con la frescura de las frambuesas se suaviza y alegra Verán que esta vez se me han ido un poco el horno, que con el merengue no se juega, pero ese tostado no le ha quitado sabor, más bien le ha añadido, pues a mi me encanta. No digo más y les explico, que no es fácil, pero sí que vale la pena.
Primero haremos la crema de relleno con:
1/2 litro de nata/crema
4 cucharadas de azúcar
Tendremos la crema/nata muy fría en la heladera desde el día anterior. La batimos a alta velocidad hasta que la veamos firme y agregamos el azúcar. La cantidad es optativa, si queremos podemos poner menos o simplemente no poner. Reservamos en el refrigerador.
Ahora toca montar la base, que es un merengue muy, pero muy suave, casi que apenas cocido. Para ello necesitaremos:
3 claras
1 taza de azúcar
1 cucharadita de polvos de hornear
2 cucharadas de maicena
Ponemos en la parte de arriba de un baño María las claras, el azúcar y el polvo de hornear. En la parte de abajo ponemos agua fría, sin que ésta toque el recipiente de arriba. Llevamos al fuego y batimos con batidor eléctrico a velocidad media primero y alta después, hasta que el agua comience a hervir, y ya el merengue esté firme. en ese momento quitamos del fuego y seguimos batiendo hasta que el merengue haya enfriado y agregamos las dos cucharadas de maicena, batiendo suavemente.
Tendremos por otra parte una bandeja de horno con papel levemente enmantequillado y otro papel de igual tamaño con una capa de azúcar flor para cuando saquemos el merengue del horno.
El horno lo precalentamos a 140 grados C.
Distribuimos el merengue sobre la bandeja con una lengüeta de goma y llevamos por 10 a 12 minutos al horno, sólo para que se afirme, de modo que al tocarlo no se hunda y esté apenas duro. Lo sacamos y volcamos de inmediato sobre el otro papel. Como el merengue se habrá secado y pegado al papel con que lo llevamos al horno puede costarnos quitarlo, para eso lo humedecemos pincelando con agua el papel. Como verán, se puede romper el merengue, pero no hay que asustarse, luego enrollado no se va a notar.
Una vez frío el merengue (esperar unos diez minutos) cubrimos con 2/3 de la crema y agregamos
1 taza de frambuesas
Enrollamos con ayuda del papel y decoramos con el resto de la crema y las frambuesas.
Llevamos nuestro rollo al refrigerador por tres a cuatro horas y consumimos de preferencia ese día o el siguiente.