Una delicia caribeña y centroamericana:básicamente frijoles (alubias/porotos) negros y arroz, como ven, tiene varios nombres, según el país. Cada familia tendrá su manera de hacerlo, como tantos platos típicos lo tienen alrededor del mundo. En este caso me rijo por la receta que me pasara una amiga nicaragüense, la diferencia está en la terminación de la cocción, ella la hace en el horno, yo directamente sobre la llama muy suave.
Para una olla grande, para diez o más porciones, los ingredientes son:
300 gramos de frijoles negros
1 taza de arroz común (o el que tengas a mano)
2 pimientos rojos
2 cebollas
1 ramo grande de cilantro
1 cabeza de ajo
1 cucharadita de sal de mar (si usamos sal común podemos poner más cantidad: 1 cucharada sopera)
Chorreón de aceite vegetal
Cocción de los frijoles: Dejaremos en abundante agua remojando la noche anterior nuestros frijoles y al día siguiente cocemos en el recipiente en que acostumbramos a hacer las legumbres: yo uso una olla a presión. Descartamos el agua del remojo y lavamos bien los frijoles. Los ponemos en una olla con agua suficiente para su cocción, en caso de usar olla a presión es necesario que el agua los cubra bien, quedando el agua un centímetro por encima de las legumbres. En esa olla agregamos 1 cebolla en cuartos, un pimentón (desvenado y sin semillas) también en cuartos, la mitad del ajo y la mitad del cilantro (NO ponemos sal, para no retardar la cocción). Tapamos la olla sellando la tapa y llevamos al fuego fuerte, una vez que comience a salir vapor reducimos a fuego bajo y dejamos por veinte minutos. Pasado ese tiempo los frijoles estarán cocidos, pero firmes.
Ahora preparamos el sofrito para armar el gallopinto:
Lo ideal es usar una olla de fierro o de barro, hoy he usado la de fierro, en el barro quedan mejores.
Picamos finamente la segunda cebolla, el pimentón, el ajo sobrante y el cilantro (éste último lo reservamos). Doramos con el aceite por 10 minutos la cebolla, pimentón y ajo y luego incorporamos la taza de arroz, doramos apenas un poco más. Ahora colamos los frijoles y también volcamos en el arroz cinco tazas de éstos. Finalmente tomamos dos tazas del caldo de cocción de los frijoles, disolvemos en él una cucharadita de sal de mar y agregamos. Dejamos hervir con olla tapada a fuego muy lento por 20 minutos. El arroz se cocinará, los porotos ablandarán lo suficiente y el conjunto estará seco y listo para degustar. En este momento agregamos el cilantro picado.
Como se ve en la primera foto, he preparado una especie de casado, plato muy popular en Costa Rica, donde el gallopinto va acompañado de plátano frito (he puesto banana), huevo frito, alguna carne y ensalada de repollo (Yo he puesto ensalada de palta y tomate). Este gallopinto o moros y cristianos o congrí podemos tomarlo como plato único, con una ensalada o con carnes, le va bien a todo.
El caldo de cocción de los frijoles se llama sopa negra, es contundente y muy sabroso, si les sobrara lo no tiren, es muy bueno tomado bien caliente, solo, con croutones o un huevo. No olviden poner entonces la sal que no agregamos en la cocción.
Acerca de la palta: A veces se complica esto de pelarla y cortarla en dos cuando no tenemos mucha práctica: lo más importante es escoger los aguacates en su punto de maduración, para ello NO es necesario tocar y apretar toda la palta, basta con hacerlo arriba donde está la unión con el tallo, si esa parte está tierna al tacto significa que ya está en su punto. Si está muy blanda es mejor descartar o dejar para puré. Luego cortamos en dos con un cuchillo (yo uso uno de serrucho) y la semilla quedarán en uno de los lados. Pelamos con el mismo cuchillo y luego lo clavamos fuertemente en la semilla de modo que ésta quedará pegada al cuchillo. Luego cortamos a nuestros gusto para presentar.
El aguacate se cree es originario del Perú. Es rico en potasio,Vitamina B6, E, A y B. Posee grasas monosaturadas (de las buenas, que son antioxidantes). Una máscara de aguacate dará luminosidad a nuestro cutis. Es por tanto, bueno para el corazón, la circulación y la piel. Ayuda a aliviar el Sindrome Premenstrual y protege contra el cáncer.
Se recomienda consumir con moderación, pues puede resultar pesado para nuestro hígado y tiene la no despreciable cantidad de 276 calorías por unidad de tamaño mediano.