ÚLTIMAS NOVEDADES EN CANTABRIA: 1 ejemplar de Avetoro común (Botaurus stellaris) en las marismas de Alday (Juan Pardo, 28/12/2022). 1 ejemplar de Colimbo ártico (Gavia arctica) en el estuario del Asón (Alejandro García, 26/12/2022). 1 ejemplar de Ánsar piquicorto (Anser brachyrhynchus) en la ría de La Rabia (Máximo Sánchez, 01/01/2023). 4 ejemplares de Negrón especulado (Melanitta fusca) en el estuario del Asón (Alejandro García, 26/12/2022). 7 ejemplares de Serreta mediana (Mergus serrator) en el estuario del Asón (Alejandro García, 26/12/2022). PARA MÁS ACTUALIDAD VISITAR LA WEB: http://aves.eldelweb.com/Cantabria/noticias
Mostrando entradas con la etiqueta Aguila real. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aguila real. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de noviembre de 2020

OSOS, LOBOS y más en la MONTAÑA PALENTINA

Una semana entera de bicheo intensivo en la Montaña Palentina da para mucho, y las culebras y víboras de la entrada anterior son sólo la punta del iceberg. Pablo Varona, Julen Santacristina y un servidor le dimos a todo lo que corre, nada y vuela, y la búsqueda de los mamíferos más emblemáticos de la Cantábrica fue la motivación que más horas de sueño nos robó. Por suerte no fue en vano...

Amaneciendo en la Montaña Palentina...

El gato montés, a priori nuestro objetivo más asequible, resultó paradójicamente el que más difícil nos lo puso, teniendo que conformarnos con una observación muy breve. Sin embargo su búsqueda siempre resulta entretenida, pues no es el único en utilizar las campas aprovechando las primeras luces del día.

Gato montés (Felis silvestris)

Zorro rojo (Vulpes vulpes) y Ciervos (Cervus elaphus), VÍDEO

Alimoche (Neophron percnopterus)

Busardo ratonero (Buteo buteo)

Antes de salir el sol y levantar la niebla, el monte ya está muy despierto...

Nieblas matinales...

Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

El oso pardo era otro de los "tres grandes" con el que nos hacía ilusión cerrar la semana. Estaba complicado por lo temprano que había finalizado este año la temporada del Pudio (Rhamnus alpina), pero con perseverancia el grandullón terminó por dejarse ver. Debía haberse estado alimentando desde horas antes del alba, pues no tardó en encamarse a pesar de no haber siquiera amanecido.

Oso pardo (Ursus arctos), macho adulto

Durante las horas más avanzadas del día no faltaron recorridos en coche a lo largo de las numerosas carreteras secundarias de la Palentina, algo que siempre depara sorpresas. La más llamativa e incluso cómica (por las circunstancias de la observación) fue cuando un bisonte europeo surgió inesperadamente del bosque... Explico que la "Reserva del Bisonte Europeo" de San Cebrián de Mudá cuenta con varias manadas de esta especie en estado de semi-libertad en la zona.

Corzo (Capreolus capreolus)

Perdices rojas (Alectoris rufa)

Bisonte europeo (Bison bonasus)

A pesar de no tener bigotes u orejas, la hormiguera oscura era otro objetivo imprescindible para nosotros... y especialmente para mis invitados, pues más de la mitad de la población ibérica de esta amenazada mariposa se localiza en la Montaña Palentina. La generación y su planta nutricia estaban ya muy pasadas, de modo que el único ejemplar fresco que aún volaba lo pillamos por los pelos.

Hormiguera oscura (Phengaris nausithous)

Hayedo...

Abejero europeo (Pernis apivorus)

En una de nuestras rutas por cotas más elevadas nos topamos con una gran carroñada, sobrevolada incluso por un joven buitre negro. En los alrededores hallamos varios excrementos de al menos un lobo ibérico, quien sin duda llevaba más de un día visitando el cadáver de la desafortunada vaca.

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Excremento de Lobo ibérico (Canis lupus signatus)

Y hablando de lobos... ¡vaya si aparecieron! Al final, de manera completamente fortuita, disfrutamos del que posiblemente sea uno de los encuentros más memorables que tengamos en nuestras vidas con esta especie. Observaciones largas, cercanas y de varios ejemplares interactuando con los ciervos de la zona. ¡Ya no le podíamos pedir más a esta semana... ni a estas montañas!

Lobo ibérico (Canis lupus signatus)

Lobos ibéricos (Canis lupus signatus), VÍDEO

Lobo ibérico (Canis lupus signatus) y Ciervo rojo (Cervus elaphus)

Lobos ibéricos (Canis lupus signatus)

Me despido con este joven recién volado de águila real que se nos plantó delante mientras aguardábamos en el mismo lugar donde días antes nos deleitábamos con picos medianos y un impecable macho de picamaderos negro. Sin duda, otro de esos sitios de los que es mejor no dar ningún tipo de indicación.

Águila real (Aquila chrysaetos), juvenil

Águila real (Aquila chrysaetos) juvenil, VÍDEO

Y hasta aquí por hoy...
¡Gracias por seguir el blog!

 

viernes, 15 de marzo de 2019

Tarde de rapaces en Monfragüe

Como ya comenté al final de la entrada anterior, el pasado 24 de febrero me dirigí con Miguel, sus padres e Iraida Marijuán al Parque Nacional de Monfragüe, donde como bien es sabido se celebra la FIO. Allí nos encontramos tanto con Ismael Romero como con Miguel Martín y su padre, con quienes pasaríamos el día.

Águila real (Aquila chrysaetos)

La mañana la dedicamos a rondar entre los estands de la feria, y la tarde ya al pajareo puro y duro. Comenzamos por la Portilla de Tiétar, donde una joven águila real nos deleitó con varios lances fallidos sobre las palomas del lugar. Además nos sobrevolaron la pareja habitual de águilas imperiales y alguna cigüeña negra. Yo a mayores realicé una búsqueda intensiva de orugas de Charaxes jasius en los madroños que nos pillaban más a mano, pero no vi nada más allá de hojas a medio comer y varias camas viejas de seda propias de la especie.

Águila real (Aquila chrysaetos)

Águilas imperiales (Aquila adalberti)

En el Salto del Gitano las carroñeras se llevaron la palma. El halcón peregrino también pegó un par de pasadas sobre el mirador antes de desaparecer entre los cortados... La nota herpetológica la pusieron los tritones ibéricos.

Salto del Gitano

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Alimoche (Neophron percnopterus) y Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre negro (Aegypius monachus), joven

Halcón peregrino (Falco peregrinus)

Tritón ibérico (Lissotriton boscai)

Después de dar una vuelta, con las luces del atardecer, las águilas perdiceras finalmente hicieron acto de presencia recompensándonos con unas lujosas observaciones, las mejores de la especie para mí hasta la fecha.

Águila perdicera (Aquila fasciata)

Aquí la foto de equipo. Miguelito se nos escapó justo antes de decidir sacárnosla, pero para la siguiente no nos puede faltar.

De izquierda a derecha: Miguel Rodríguez, el que escribe e Ismael Romero

Y mientras tanto, un bando de grullas le ponían sonido a la despedida...

Grullas comunes (Grus grus)

Nada más que contar por hoy...
¡Gracias por visitar el blog!


domingo, 2 de septiembre de 2018

Tras las mariposas del Curavacas

A comienzos de agosto Juan Pardo, Gonzalo Pardo y un servidor nos embarcamos en una salida de dos días por el macizo del Curavacas en busca de algunas de las mariposas tanto diurnas como nocturnas de este espectacular entorno.

Pico Curavacas

Llegamos a Vidrieros y decidimos acampar ya en la base del pico, donde después de cenar nos animamos a encender un rato la bombilla de vapor de mercurio y con ello optar a ver especies que difícilmente encontraríamos de otra manera.

A la luz de la bombilla...


A pesar de las humildes condiciones del "escenario" disfrutamos de lo lindo, pues además de los típicos geométridos y noctuidos también cayeron varios notodóntidos, árctidos y la estrella de la noche: una Gastropacha quercifolia.

Ourapterix sambucaria

Gastropacha quercifolia

Furcula bifida

Notodonta dromedarius

Cilix glaucata

Arctia caja

Chelis maculosa

Tras esa noche de polillas y de lluvia de Perseidas, ya con las primeras luces del alba, emprendimos el rumbo hacia la cima del pico Curavacas por su vertiente sur. La temperatura aún era muy baja y durante las primeras horas no hubo movimiento de lepidópteros, aunque sí encontramos alguno descansando en la vegetación, incluyendo entre ellos un bonito ejemplar de Erebia palarica.

Hacia el Curavacas...

Zygaena lonicerae ?

Zygaena loti arragonensis

Oruga de Orgya aurolimbata

Crisálidas de Heterogynis sp.

Montañesa gigante o cantábrica (Erebia palarica)

 Proseguimos nuestra ascensión cruzándonos en nuestro camino con varios ciervos, un excremento de lobo y algunos de los pajarillos más madrugadores...

Pico Curavacas

Excremento de Lobo ibérico (Canis lupus signatus)



Cuando finalmente alcanzamos el Paso de La Llana comenzó el desfile de las erebias... Las Erebia lefebvrei se portaron más o menos bien, seguidas por una Erebia epiphron y alguna que otra Erebia cassioides.


Montañesa azabache (Erebia lefebvrei)

Montañesa ojitos (Erebia epiphron)

Montañesa concéntrica (Erebia cassioides)

Pero la protagonista indiscutida del viaje fue la Erebia gorge, especie que sólo se había citado por primera vez en Palencia hace dos años en este mismo enclave, y de la cual acabamos encontrando varios ejemplares... ¡Una joya!

Montañesa sublime (Erebia gorge)

En la cima no faltaron acentores alpinos de diferentes edades ni tampoco un grupillo de cabras montesas, además de unas vistas soberbias del resto de las cimas importantes de la Montaña Palentina, tales como el Espigüete, Peña Prieta, Peña Redonda e incluso los cercanos Picos de Europa.


Acentor alpino (Prunella collaris), joven

Acentor alpino (Prunella collaris), adulto

Cabras montesas (Capra pyrenaica)​

En la cima del Pico Curavacas (2520 msnm)

Pico Espigüete (2450 msnm)

Peña Prieta (2539 msnm)

Ahora nos esperaba un precario descenso por la cara norte para llegar al Pozo Curavacas, nuestra próxima escala. Mientras tanto seguimos viendo más erebias de las previamente citadas además de otras mariposas de gran interés, como
Ptilocephala moncaunella, perteneciente a la rara y peculiar familia Psychidae.

Pozo Curavacas y lagunas asociadas

Ptilocephala moncaunella

Manto de púrpura (Lycaena alciphron)

Uno de los más frecuentes del día fue el árctido Setina flavicans, cuyas orugas se alimentan de Xanthoria parietina y otros líquenes que recubren las rocas.

Setina flavicans

Entre el resto de la fauna observada durante la bajada destacan los rebecos cantábricos y un saltamontes áptero endémico de nuestras montañas del que ya he hablado alguna que otra vez en el blog...

Podisma carpetana ssp. ignatii

Restos de Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax) depredada por Águila real (Aquila chrysaetos)

Rebecos cantábricos (Rupicapra pyrenaica parva)

No perdimos la oportunidad de acercarnos a las orillas de las lagunas glaciares que nos ibamos encontrando de camino al Pozo, donde además de diferentes anfibios de montaña también encontramos varias larvas de la libélula Aeshna juncea, habiendo descubierto con ello el segundo punto de reproducción conocido en Palencia para la especie.


Tritón alpino (Ichthyosaura alpestris)

Tritón alpino (Ichthyosaura alpestris) y renacuajo de Rana bermeja (Rana temporaria)

Rana bermeja (Rana temporaria)

Volviendo a las mariposas también nos topamos con dos pequeños tesoros de la alta montaña cantábrica: la Parnassius apollo y la Boloria pales. Además pudimos apuntarnos una Erebia meolans, nuestra sexta especie de erebia del día...

Apolo (Parnassius apollo)

Perlada alpina (Boloria pales)

Montañesa de banda larga (Erebia meolans)

Una vez en el Pozo Curavacas aprovechamos para descansar, refrescarnos y comer el bien merecido bocadillo. La pausa fue relativa, ya que continuábamos sin perder detalle de los lepidópteros que revoloteaban a nuestro alrededor, aunque las especies por aquí ya resultaron más "normalitas"...

Pozo Curavacas

Manto de oro (Lycaena virgaureae)

Adipe (Argynnis adippe)

Rey moro (Brintesia circe)

Abraxas grossulariata

No nos fuimos sin ver un par de machos adultos de la ya mencionada libélula Aeshna juncea; uno en el punto donde el año pasado Miguel Rodríguez y yo citamos la especie por primera vez en la provincia (ver aquí) y otro el de la foto, inmortalizado al comienzo de tomar la senda del valle de Pineda.

Aeshna juncea

Por tanto el camino de vuelta lo realizamos por el valle de Pineda, esperándonos todavía más de 20 kilómetros para regresar de nuevo a Vidrieros.
Una joven águila real reclamando sobre nuestras cabezas fue la encargada de insuflarnos el último chute de energía que necesitábamos para poder terminar.


Águila real (Aquila chrysaetos)

Inevitablemente nos alcanzó la noche y los últimos kilómetros nos tocó hacerlos con el frontral encendido, sumándonos algún animalillo más antes de llegar.

Arañas lobo (Hogna radiata)

Sapo común (Bufo spinosus)

Y así es como le pusimos punto y final a esta larguísima ruta, tan ambiciosa como productiva... ¡Espero que os haya gustado!

Gracias por visitar el blog.