Es otro ejemplo de
la magia de la fotografía. Esos regalos que te da de vez en cuando. Caía la tarde en la playa, la gente iba marchando y las gaviotas aprovechaban para acercarse y buscar restos de comida. La luz era preciosa y aproveché para tomarles algunas fotos volando. La imagen corresponde a un ejemplar inmaduro de una
Gaviota Argéntea (
Larus Argentatus) . Venía hacía mi desde el mar y le fui haciendo fotos hasta que pasó por encima y me tumbé mientras seguía disparando. Fue entonces, al visionar las tomas, cuando me di cuenta que e
n el mismo plano había un avión de pasajeros, aunque por supuesto fuera de foco. Lo dicho, pura casualidad pero
un estupendo regalo de esos que nos concede la diosa de la fotografía muy de vez en cuando.
Nota técnica.
Nikon D3100 Zoom 50-200 ISO 800 1/400 F:5,6 Prioridad apertura AF en modo de seguimiento 3D