Soy de las que piensan que Thin Lizzy sin Phil Lynott nunca debió continuar, al igual que Queen sin Freddie Mercury es algo que ha carecido de sentido desde el primer momento. Scott Gorham y compañía llevan años girando por ahí bajo el nombre sagrado, sin importar lo más mínimo estar faltando al respeto de cientos de fans que, desde un primer momento, han aborrecido semejante absurdo combo. Tuve ocasión de verlos en el Azkena hace un par de años y lo único que me mantuvo entretenida fueron los gestos y posturas testosterónicas del amigo Marco Mendoza, con eso lo digo todo.
Bueno, pues después de estar de bolo en bolo y de la ceca a la meca, se cambian el nombre para atención: ¡grabar un disco y así respetar la memoria de Lynott! El nuevo alumbramiento llevará el "olvidable y confundible" nombre de Black Star Riders. Estoy segura de que cada vez que alguien nos diga que estos tipos estarán de gira en tal o cual mes, preguntaremos cientos de veces quiénes son. En fin. Mejor confusos que insensatos, por decirlo suave.
En enero comenzarán a grabar bajo las órdenes de Kevin Shirley y se espera poder liberarlo en mayo, con la primavera. Se caen de la formación Brian Downey en la batería y Darren Warton en los teclados y la actual queda así:
Ricky Warwick (vocals)
Scott Gorham (guitar)
Damon Johnson (guitar)
Marco Mendoza (bass)
Jimmy DeGrasso (Alice Cooper, Megadeth, David Lee Roth, Suicidal Tendencies) (drums)