Voy a cometer la osadía de hacer una crónica del concierto de ayer noche de THE NEW MASTERSOUNDS, grupo que, como ya sabréis los que me leéis habitualmente, descubrí antes de ayer gracias a un comentario de Jambandseurope, que me puso un poco al día.
Eso sí, antes de nada, protestar por la hora tardía del comienzo del bolo, a sabiendas de que esta banda suele tocar una media de más de dos horas. Y es que no se puede (debe) programar una hora de comienzo para las 22:30 un día de semana , por mucho jueves que sea, y que encima empiece una hora más tarde para así intentar “hacer caja”. Hoy en día, cada uno se tiene que ganar el pan como buenamente pueda pero no hay que olvidar que otros lo hacen al día siguiente o simplemente no tienen demasiadas ganas de trasnochar y llegar a casa a las 2 de la mañana. De hecho, no es la primera vez que me pienso muy mucho el ir a un concierto según la hora a la que se desarrolle y como yo, algunos más. Pero bueno, esto es cosa de este “bendito” país en el que vivimos y sus alocados horarios en todos los ámbitos.
Terminado ya mi discurso-protesta, nos meteremos en harina de este y no otro costal. Como digo, los ingleses comenzaron con “algo” de retraso y con una bastante concurrida sala Dom Pedro, a la que le costó lo suyo lograr tal ambiente. Caras poco habituales entre los presentes o quizá fuésemos nosotros los que desentonáramos, no sé.
Como no conozco su obra y soy una recién llegada, no esperéis un repaso exhaustivo canción por canción. Para eso os dejo el set-list donde podréis apreciar los más entendidos del lugar lo que fue la noche. Sólo hacer mención a esa versión de HENDRIX titulada “Ain’t no telling”, que agradecimos el sector más clásico del público y ese otro tema dedicado a Gijón de sus anteriores visitas a la ciudad.
En resumen, una agradable noche de baile mezclada con altas dosis de cansancio. La próxima vez no sé si más, pero sí mejor más temprano por favor.