Adoro este disco. Es el típico EP que te pones cuando tienes prisa y necesitas que te den un empujón porque no desarrollas.
Corría el año 1997 y los añorados KYUSS ya no existían como tal. Siempre he sentido debilidad por JOHN GARCÍA y he ido siguiendo su carrera allá por donde haya ido, todo lo contrario que me ocurre con JOSH HOMME, al que después de dejar KYUSS ya no soporto. Lo siento, no aguanto a QUEENS OF THE STONE AGE y no pido perdón por ello. Su concierto de hace unos años en Vitoria en el Azkena fue de lo más inaguantable y soporífero que he sufrido en mi vida. Eso de creerse demasiado a sí mismos es algo que me supera y además tenía unas ganas horribles de ver a MONSTER MAGNET que se los comieron con chips.
Pero lo que hoy me ocupa es este frenético EP salido de las entrañas del señor GARCÍA. Un enfermizo trabajo de un altísimo nivel para mi gusto que no hubiera desentonado en ninguno de los discos de la banda de California. Y es que no me negaréis que no es el disco ideal ahora que empieza a llegar el buen tiempo. Somos muchos por aquí arriba los que desearíamos quemarnos en el árido desierto con esta banda sonora.
Desde esa atmósfera asfixiante en "The Prizefigater" nos damos cuenta de que las tibiezas no tienen cabida en este disco. "Muezli" es la continuación perfecta y "Pilot the dune" es una de mis canciones preferidas de los 90, con ese "pesado" final made in BLACK SABBATH. Toda una hostia a los gilipollas que pululan por este mundo que son unos cuantos. El cuarto y último tema "July" es otra gozada y un corte perfecto para disfrutar en un bochornoso día de playa. Lo que yo llamaría la canción del verano vaya.
Así que ya sabéis, si tenéis este disco por casa rescatarlo del olvido inmediatamente y si no, ya estáis tardando en adquirirlo.