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Hoy es el día perfecto para hablar de este disco. Nuestros amigos finlandeses están volando hacia tierras más amables y, si nada lo impide, antes de que acabe el año nos volveremos a encontrar. El otro rubio nórdico preferido de este blog es Mr. Michael Monroe. Lamentablemente aún tengo una deuda pendiente en cuanto a verlo en directo se refiere y, la verdad, no me importaría que fuera presentando este estupendo disco.
No entraré a valorar si es mejor o peor que el anterior pues creo que ambos están a la altura y simplemente es cuestión de gustos personales. El vocalista de Hanoi Rocks lleva en su ADN el rock and roll y no lo podría disimular aunque se lo propusiera. No es un simple cantante de punk al uso. Sus toques y esa evidente estética glam junto con melodías más pop y estribillos pegadizos, introduciendo solos de saxofón, da una muestra del amplio espectro que abarca este señor.
Echad una oída a temas tan dispares entre sí como la inicial This Is No Love Song, las dos siguientes pegadizas y más suaves como son Old KIng's Road y Goin' Down With The Ship, la ochentera y mi favorita Keep Your Eye On You, la sucia y alicecooperiana The Bastard's Bush, la macarra pero con clase gracias al solo de saxo del que os hablaba en Good Old Bad Days o el escupitajo explícito que es la brutal R.L.F.
Con esta primera parte del disco ya está todo resumido y sus intenciones descubiertas, si bien es cierto que sigue incorporando algunos matices como esa intro folk en Under The Northern Lights, pero en resumen está todo en esas primeras siete canciones. No quiero decir que el resto esté por debajo sino que es un compendio de lo dicho con anterioridad incluida la influencia de Alice Cooper.
Acabando la crítica, otro buen lanzamiento para este 2015 que espero sea la excusa ideal para, de una vez por todas, experimentar la sensación Michael Monroe en vivo, aprovechando que ya sé decir unas cuántas cosas en finés. ¡Ahora o nunca!
Nota: 8