Tras los insistentes
rumores durante todo el día de ayer a cerca de una grave enfermedad por parte de Malcolm y el posible fin de AC/DC, hoy ha habido noticias oficiales en el facebook de la banda.
Es decir,
Malcolm Young va a tomarse un descanso pero nada dice de que vaya a ser definitivo y mucho menos que
AC/DC se vaya a disolver.
Era el propio Brian Johnson esta mañana quien desmentía el rumor difundido en el día de ayer afirmando que seguirían en el tajo. También la revista
Billboard salia al paso de las habladurías
en este otro comunicado diciendo que había sido un e-mail anónimo enviado a una emisora de Perth el que había levantado todo este revuelo.
Sin embargo, muchos somos los que pensamos que cuando el río suena, agua lleva, aunque no sea todo cierto. Sea como fuere,
Malcolm, el verdadero cerebro en la sombra de
AC/DC está enfermo y no podrá continuar de momento. Por lo visto, era éste y no
Angus el problema de que la banda australiana hubiera tenido que retrasar sus intenciones de grabar un nuevo disco y salir de gira, como bien había insinuado
Brian. Recuerdo en el concierto de
George Thorogood del pasado año, cuando conocí a
Enrique de Córdoba, uno de los mayores y mejor relacionados fans de
AC/DC, y me dijo que uno de los miembros había estado enfermo pero no era
Angus. Nada más me pudo confesar y al preguntarle por
Malcolm me dijo que era uno de ellos y hasta ahí podía contar.
Hace sólo un par de semanas hablábamos en casa precisamente de los "imprescindibles" en una banda, es decir, aquellos que su figura e importancia es imposible de suplir y por lo cuál creemos que ésta tiene que llegar a su fin. Yo cité a
Malcolm como irreemplazable por muy desapercibido que intente pasar en escena. Si falta uno de los dos hermanos,
AC/DC no tiene sentido, contesté. Hoy se presenta ese dilema. Bueno no, a los demás miembros de la banda no, se nos presenta a los fans que siempre parecemos saber lo que es mejor para los demás.
Voy a desdecirme una vez más y después de analizar con la parte cerebral el caso, alejada de toda emoción, he llegado a la conclusión de que efectivamente ninguno somos nadie para creernos con el derecho de decidir por los demás. Por supuesto, podemos dar todas las opiniones que nos venga en gana, sólo faltaba, pero de la misma manara que
Apple no ha desaparecido tras la muerte de
Steve Jobs,
una banda, por muy grande que nos parezca (sea
Queen, Led Zeppelin, Allman Brothers, The Doors o cualquier otra que se os pase por la cabeza), no tiene porque hacerlo tampoco. Si no te gusta el producto en sí, no vayas a verlos ni compres sus discos, nadie te obliga. No nos olvidemos que
AC/DC serán más grandes que la vida, como se suele decir, pero no son una ONG o una fundación para hardrockeros irredentos, son una macro empresa, un gran negocio que ha creado mucha riqueza a su alrededor y que, además, ha llegado a conquistar los corazones y almas de millones de personas. Demos gracias entonces por ello pues y dejemos que cada cuál decida sobre su futuro.