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Estos días le he estado prestando atención a un viejo conocido. Como os comentaba en el mes de julio, John Mayall estaba otra vez de actualidad con un nuevo trabajo bajo el brazo. Se trataba de un disco de versiones de blues (¿de qué si no?) y de temas propios. Os decía también, lo mucho que me gustaba que el legendario Mayall, a sus 81 años, siguiera teniendo la ilusión y las ganas de escribir nuevas canciones. Una excusa más para girar y que no le tachen a uno de rentista, que parece estar muy mal visto. A mí y a muchos nos importa un comino que nuestras bandas favoritas graben nuevos álbumes pero algunos artistas necesitan algo nuevo que ofrecer al público o, al menos, mostrar que se han esforzado por hacer algo productivo.
Mr. Mayall no lo necesita pero ahí está y no voy a ser yo quien se queje. Y es que al famoso bluesman le pasa algo parecido a lo que le sucedía al gran Telmo Zarra, todo el mundo le quería y jamás nadie habló mal de él. El ex-jugador del Athletic se retiró mucho antes que el músico británico, por razones obvias, pero seguía siendo un modelo en quien fijarse dentro y fuera del campo. John Mayall no tiene prisa por colgar las botas y mientras el físico aguante (y parece hacerlo) ahí lo tendremos un año más girando y deleitándonos con su característica forma de cantar e interpretar un género que domina como pocos.
Find A Way To Care es la demostración de lo que estoy diciendo. No es un disco del que saldrás flotando ni despertará en ti nuevas sensaciones. Es un disco de rhythm & blues facturado con la finura y el saber hacer de un tipo al que aún le queda cuerda para rato, que es capaz de sacarse de la manga media docena de temas y rodearse de una banda lo suficientemente sólida para defender el disco a capa y espada. No, no será el gran descubrimiento del año pero te aseguro que pasarás un buen rato escuchando las viejas historias que este experimentado hombre quiere compartir contigo.
Nota: 7