Si hace unas semanas era Joe Lynn Turner el que hablaba de la penúltima posible reunión de Rainbow con Ritchie Blackmore, hace unos días era David Coverdale el que se refería a la antepenúltima reunión de Deep Purple, no se sabe si con Blackmore o no, en una especie de rescate de Mk II/III/IV/ o Mk XXL. Una nueva fórmula con los viejos ingredientes de siempre pero mejorada, o eso creen ellos. O mejor dicho, él.
En una entrevista con motivo del inminente lanzamiento del nuevo disco de Whitesnake, The Purple Album y a la pregunta sobre qué tal relación tenía con Ian Gillan, Coverdale se salió con el último dislate: "I have absolutely no problem sharing a microphone with Ian. None. Y'know? To me, it would be the ultimate expression of gratitude to breathtaking loyalty from PURPLE fans. It's amazing. It truly is".
Lo que aún no tenemos claro es si Gillan pensará lo mismo y si, estando de acuerdo, cantarían ambos canciones de las distintas formaciones por las que pasaron o sería Coverdale el que se atrevería con Child In Time y Gillan con Mistreated. Un jaleo, vamos, y lo que les faltaba a los Gillan-Coverdale-heaters para cebarse aún más con estos dos mitos vivientes. No me quiero imaginar, mientras tanto, la cara de Blackmore regocijándose en el cóctel explosivo, cambiándose las polainas entre bolos conyugales. ¿Quién se llevará el gato al agua?