Con su físico rotundo, la CHICO, fue una de esas actrices encasilladas durante un porrón de años en aquel mal llamado cine de "españoladas", destacando además en obras de Revista; pero no estaría demás que echáramos un ojo a la larguísima filmografía de esta señora para darnos cuenta de que fue mucho más que todo eso, destacando como secundaria de lujo en un par de obras absolutamente esenciales del cine español como son "Cría Cuervos" de Carlos Saura o "La casa de Bernarda Alba".
Fue compañera y amiga de otra actriz fundamental, que ya no se encuentra entre nosotros, llamada RAFAELA APARICIO, con la que apareció en numerosas ocasiones y que tanto me gustaba ver en la pantalla. Juntas formaron un gran tándem y era un verdadero placer verlas actuar con esa naturalidad que sólo te proporcionan las más grandes. Además, tanto una como otra me recordaban a mi abuela. La una por compartir el mismo nombre y la otra por hacerlo con ese genio y temperamento que tanto caracterizaba a la abuela. Con ella precisamente, pasé unas cuantas tardes viendo películas donde alguna de estas dos damas nos hacían disfrutar de veladas inolvidables. Por todo ello, hoy he vuelto a echar la vista atrás y a recordar que todo lo bueno se acaba y casi antes de que nos demos cuenta.
FLORINDA, descansa en paz.