No se me alteren, caballeros, no se me alteren. Hace unos días mi querido lector de pensamientos, Electrified, y reconocido moscardón eventual en esta casa, me comentaba que echaba de menos alguna voz femenina en esta sección. Lo había vuelto a hacer. Se había adelantado a mi intención a menos de una semana de la publicación.
Cuando comencé este serial, ya tenía en mente unos cuántos temas y artistas que pasarían por aquí sí o sí y entre ellos estaba la gran Donna Summer. Odio las cuotas, paridades y toda esa sarta de gilipolleces de políticos y planificadores varios; simplemente oigo muchas más canciones cantadas por hombres que por mujeres y por eso han ido saliendo más machos que hembras en todas y cada una de mis entradas y seguirá ocurriendo. Además, todo hay que decirlo, servidora pertenece (aún no sé si desgraciada o afortunadamente) al sexo femenino (que no género) y para estos menesteres le gusta lo que le gusta. Sé que la mayoría de los lectores son varones pero no creo que en esta tirada semanal se hayan sentido marginados e incluso alguno me ha dado las gracias pues sus parejas son, en gran mayoría, damas.
Recuerdo la primera vez que escuché este Love To Love You Baby, no como si fuera ahora, pero sí lo suficiente para acordarme de qué sentía cada vez que sonaba el maxi-single que había aparecido por casa. Yo era una mocosa en plena efervescencia y ya empezaba a comprender los entresijos de tener cierta edad. Por si esto fuera poco, los nada disimulados gemidos de Miss Summer, ayudaban a guiarte por el camino deseado y yo, digamos que me dejaba llevar.
He puesto la versión larga para que no se me quejen de que son todo temas cortos y no dan ni pa'pipas. En 17 minutos a muchos les da tiempo más que suficiente para esto, lo otro, lo de más allá e incluso a bajar a por tabaco, eso sí, con la intención de, luego, volver.