(Tiempo de lectura: 1'50'')
No sé qué me está pasando últimamente con las novedades que estoy escuchando. No hay disco que no me guste o, al menos, no pueda sacar un buen puñado de temas. Una de dos, o me estoy quedando sin criterio y lo mismo me da ocho que ochenta o estoy escogiendo muy bien. Vale que juego casi sobre seguro con grandes y consagrados artistas, pero así y todo, no es normal. Lo más lógico sería que entre unos cuantos truños o discos solamente facturados con el pretexto de girar, se colara alguna sorpresa destacada, pero si me pongo a repasar las críticas que he hecho en las últimas semanas, me sale de nota una media altísima, cosa que me congratula.
Esta vez no será diferente. El co-fundador de los Eagles se ha sacado de la manga un precioso disco de raíces que merece ser escuchado con atención para no llegar a conclusiones equivocadas. Producido y co-escrito con Stan Lynch (baterista original de los Heartbreakers de Tom Petty) se trata de uno de esos trabajos que van ganando a medida que lo vas pinchando. En el Spotify está la versión deluxe y en un primer momento me eché a temblar dada la cantidad de canciones que aparecían. Me dije: mmm, unos cuantos temas resultones, otros tantos de relleno y a otra cosa mariposa. Error, craso error. Es cierto que esta edición puede parecer larga a primera vista pero es tan buena que se te pasará en un santiamén. Pero aviso, tardará en entrarte y cantarás sus canciones después de tres o cuatro intentos. A partir de ahí, querrás escucharlo día sí día también.
Y como muestra, un botón, desde la casilla de salida con una maravilla country titulada Bramble Rose, de Tift Merritt, cantada a tres bandas con la acertadísima voz de Mick Jagger y la algo más artificial de Miranda Lambert. El juego de voces con Merle Haggard en The Cost Of Living es también una delicia. Pero que nadie crea que Don Henley es un tibio al que no le va la marcha. No, Thank You es buena muestra de ello. Waiting Tables podría ser su particular Lyin' Eyes pero sin águilas de por medio. Take A Picture Of This que no me parecía gran cosa al principio me ha acabado seduciendo con ese comienzo tan royorbisiano. Todos relacionamos automáticamente Too Far Gone a Emmylou Harris en su arteciopelada voz pero he de decir que al señor Henley también le queda como un guante. That Old Flame con Martina McBride es quizá la más floja del disco y más parece una canción de Bryan Adams que del célebre baterista. The Brand New Tennessee Waltz viene a ser una mezcla de Dylan con el Concrete A Barbed Wire de Lucinda Williams. El estribillo de Words Can Break Your Heart es puro The Eagles. La otra joya del disco junto con el tema de apertura es el dueto con Dolly Parton en When I Stop Dreaming. Otra de mis favoritas es el góspel titulado Two Much Pride. Dylan vuelve a sobrevolar por la bella She Sang Hymns Out Of Tune. A Younger Man es otra meláncólico y bonito medio tiempo antes de despedir la función de una forma más movida y positiva con When I Am Now.
Simplificando tanto tinglado: un excelente álbum de country folk, con destacados juegos de voces (algo normal viniendo de quien viene), limpio, aseado y bien conjuntado.
Nota: 8'5