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miércoles, 24 de abril de 2024

JUAN GRABOIS Señor presidente

Marcha Universitaria Federal, 23 de abril de 2024



Señor presidente:
Muchas gracias.

     Se lo digo como un docente más, como un graduado más, como un ciudadano sin cargos que nació en el 83 cuando se recuperó la democracia, un argentino más que caminó hoy emocionado desde la Facultad de Derecho hasta Avenida de Mayo viendo la más grande unidad en la diversidad que me tocó apreciar.

     Todas las generaciones y clases sociales. La conciencia de los más pobres que sueñan que sus hijos puedan ser doctores, cartoneros que aunque hayan sido excluidos no quieren que excluyan a otros; la conciencia de los más prestigiosos científicos que agradecen a su Patria haberse podido educar en la universidad pública; la conciencia de hijos de albañiles que hoy son ingenieros, hijas de "domésticas" que hoy son abogadas, empresarios que no se olvidan sus raíces y no quieren privar a otros del derecho que los asistió.

     Usted logró un tremendo despertar de la conciencia cívica de millones. Nos recordó la fuerza del nosotros frente a la banalidad del "yo y solo yo”. Se lo agradezco. Ha revivido una gran esperanza.

     En reconocimiento a semejante hazaña, le regalo un consejo, ahora sí como dirigente político... político igual que usted. No tan importante como usted por supuesto. Libre de la tremenda responsabilidad que a usted le toca como gobernante, esa que no sabe asumir respetando la Constitución por la que juró y a cada habitante de este país que es de todos, lo hayamos votado o no.

     Sí, político, porque usted es un político, lo diga o lo niegue, tuvo un cargo político como diputado, ahora lo tiene como presidente, formó un partido político, participó en marchas y actos en calles, escuelas y plazas. Su partido tiene -en buena hora- agrupaciones estudiantiles en secundarios y facultades que enriquecen la democracia difundiendo ideas que no comparto pero que considero necesario debatir.

     Le regalo entonces, señor presidente, el consejo de un férreo opositor, enemigo si prefiere, pero que va de frente.

     Primero: no se equivoque. Aunque hayan ido todos los dirigentes políticos del país, desde los más oportunistas hasta los más comprometidos, no es la "política", ni los zurdos, ni los peronchos, ni ninguno de nosotros, orcos horribles para usted, los que hicimos esto. No tenemos ese poder, como usted y su partido tampoco lo tienen. 

     Lo que sucedió en cada rincón del país sólo sucede cuando algo mueve las placas tectónicas de una sociedad. Hoy fue la reacción de un pueblo que si hay algo que tiene claro, algo que ni la más encendida retórica libertina ni su innegable talento para el insulto puede oscurecer, es que la educación pública es un derecho inalienable.


     Segundo: pare ya con la agresión permanente a los estómagos de los niños y los cerebros de los jóvenes de este país que le dio el gigantesco honor de presidirlo. No se meta con lo más preciado que tiene un pueblo: sus hijos, su juventud, su futuro.

     No lo haga, porque el daño será grande y solo eso debería bastar como argumento, pero si no es por convicción, hágalo por conveniencia: serénese, reflexione, cambie... la reacción que su prepotencia está incubando ningún político la puede generar ni conducir. Le va a estallar en la cara. Entonces, se apagarán los elogios de los magnates y los mercados a los que es adicto, los amigos del campeón se fugarán con el mismo heroísmo con el que fugaron dólares, nadie lo va a recordar con amor y ni un millón de likes podrá consolarlo por haber perdido la oportunidad de gobernar dignamente al maravilloso pueblo argentino.

domingo, 21 de abril de 2024

MARIO GOLOBOFF Las luchas que avanzan con el día



CRECE MILAGRO 

Crece Milagro como el agua crece 
en tantas fervorosas marejadas 
de masas, que van siendo enamoradas, 
por lo que es hondo, fiel y permanece. 

Milagro niña crece, no la bajan 
los que sienten el odio de los blancos, 
los que, con la franqueza de los francos 
ondean multitudes que trabajan. 

No van a poder esta vez, Sala. 
No quebrarán, hipócritas, el ala. 
Ni cegarán la luz que se ensombrece. 

Hay un pueblo agotado que padece. 
Pero tu nombre es fiera y gallardía 
De las luchas que avanzan con el día.



Mario Goloboff (Carlos Casares, 1939) /
En Toda poesía es hostil al anarco capitalismo, selección y notas: Julián Axat / 1a edición La Plata, Argentina: Pixel, 2024 / Chile: Askasis, 2024 Libro digital, PDF ARCHIVO DIGITAL: Descarga Gratuita /

sábado, 18 de noviembre de 2023

TUTE No dejes tu futuro en blanco




FALSA LIBERTAD

     No cree ni en la democracia ni en el Estado. No cree en la patria ni en la bandera. No cree en la Justicia Social ni en la solidaridad, ni en dar una mano al que menos tiene. Solo cree en una libertad que no es humana: la del mercado. Y el mercado sin un Estado que lo regule, es un mercado despiadado con los más débiles. Ya lo vivimos. La libertad que avanzará si gana no será nuestra libertad. Será nuestra condena.

     El domingo yo voto al otro candidato. Al que tiene un proyecto político desde una perspectiva social, al que tiene un proyecto de unidad que incluye la disidencia. El domingo voto a Massa, voto mi bandera.

NO DEJES TU FUTURO EN BLANCO  
#MileiNo #MassaPresidente / 

viernes, 26 de mayo de 2023

20 años




     Qué mejor lugar que volver a encontrarnos en la Plaza de Mayo, la plaza de la Patria. Hace exactamente 20 años llegábamos con él acá, a esta misma plaza.


     No duden que Néstor sigue viviendo en el corazón del pueblo, como en cada argentino y argentina a la que le dio dignidad. Los miro a ustedes y sé que de algún lugar él también nos está viendo y acompañando.



     Muchas gracias por tanto amor. Es lo que me ha sostenido en pie. Sin ustedes, sin el amor, sin los rosarios que me alcanzan, sin Dios y sin la Virgen; no estaría acá. (CFK)

miércoles, 7 de septiembre de 2022

LALO PAINCEIRA Nuestra Cristina




     No puedo dejar de pensar en el atentado a Cristina, gracias a Dios fallido. Nuestra Cristina. Y digo nuestra incluyendo a todo el pueblo argentino y de nuestra Patria Grande. El hecho de presenciar el intento de magnicidio me ha paralizado, sobre todo porque los que lo han incitado desde sus posturas públicas, televisadas y escritas, han retomado su prédica contra Cristina, la política más lúcida, corajuda y cristiana que los argentinos tenemos desde 1973 El triunfo del camporismo y de la Resistencia peronista en todas sus formas, incluyendo el Cordobazo y los movimientos populares de todo signo. Toda esa coyuntura fue el vientre que parió a Cristina ya la esperanza que nos nutre desde los 60, 70 y 2003 con Néstor y luego con ella, desde ya.
     Cristina es nuestra. Del pueblo que jamás se dejará avasallar y pisotear por la oligarquía y sus ciervos televisivos y de redacciones que siempre huelen a servidumbre. 
     Y lo afirmo hoy, 6 de setiembre, fecha que recuerda el golpe militar contra el caudillo popular de ese entonces, Hipólito Yrigoyen (algo que olvidan los ciervos políticos de Cambiemos). ¿Y saben por qué lo derribaron? Porque lo acusaron de corrupción, ¿Les suena? Líder radical que rompió la sucesión de gobiernos oligárquicos que permitía la limitación del voto. La Ley Sáenz Peña permitió que aquel grupo que había protagonizado revueltas y alzamientos a fines del siglo XIX y comienzos del XX, accediera a la conducción del país. Yrigoyen fue derribado siendo tan pobre como había accedido al Gobierno Nacional. Desde ya, nunca le probaron nada. Pero desde entonces el Poder Judicial de turno y la alta burguesía nacional acusará de corrupto a todo gobierno popular y hasta formará Comisiones Investigadoras con representantes de todos los partidos, incluyendo radicales, socialistas y hasta comunistas cuyas reuniones se trasmitían por radio y que jamás demostraron la veracidad de las manifestaciones enarboladas para justificar los golpes militares y la persecución a los obreros organizados. A partir del 55 hubo fusilados sin juicio anterior, encarcelamientos sin juicio anterior y desaparecidos. El primero, un integrante de la resistencia. Felipe Vallese. 
     ¿Se dan cuenta por qué atacan a Cristina y con qué sospechan? Con las mismas que derribaron a Yrigoyen ya Perón. Y no les importa no poder probar la veracidad de las evidencias porque siempre contarán con el respaldo servil de la gente que se cree periodista (perdón Roberto Arlt, perdón Rodolfo Walsh, perdón Jorge Money y tantos otros que sí fueron periodistas en serio y que no tuvieron que repita las palabras que otros les dictaban).
     Por eso quisieron matar a nuestra Cristina, la Cristina del pueblo. Porque no toleran más que se busquen la justicia social, la independencia económica y la soberanía nacional. 
     Cristina, con vos. Cristina presidenta, como canta el pueblo argentino., aquí tenés los soldados para la liberación. Algunos viejos como yo, pero la inmensidad de mujeres y jóvenes que te aman, como nosotros, son tu seguro.


La Plata, 6 de septiembre de 2022 / 
Eduardo “Lalo” Paanceira (La Plata, 26 de septiembre de 1939) / 

martes, 22 de marzo de 2022

La unidad no se mantiene porque se la nombre

UNIDAD DEL CAMPO POPULAR: MODERACIÓN O PUEBLO

    “(…) La unidad no se mantiene porque se la nombre. Se mantiene si continúan activas las políticas que le dieron origen. Es desde el exterior de sí misma que la palabra unidad toma sentido. Hay unidad porque hay otra cosa que justifica que la unidad exista. Esa otra cosa son las políticas que la estructuraron. La negación de ese exterior constitutivo de la unidad despolitiza la discusión de las tensiones de la unidad.
    Las crisis suelen resolverse con la apelación a lo obvio: la unidad política requiere de permanente debate político. Ello es lo que falta y a eso convocamos. En este sentido, un grupo de compañeros y compañeras proponen, en un reciente documento, una discusión en la que el gobierno del Frente de     Todos parece no tener ni origen ni sujeto. Por un lado, la palabra unidad flota en un vacío autosuficiente, como si no hubiera sido consecuencia de acuerdos entre diversos sectores políticos. Por el otro, el sujeto al que debieran dirigirse las políticas públicas -la base electoral del Frente de Todos- es apenas nombrado en un par de párrafos rápidos. Ni la memoria colectiva, ni el pueblo trabajador, ni la base social del Frente de Todos son protagonistas. Apenas hace alguna referencia lejana a mantener la “unidad para construir la transformación material progresiva sobre la cual se despliegue el día a día de las trabajadoras y los trabajadores y sus familias”.
    Los términos “Macri”, “macrismo”, “Juntos por el Cambio”, “sistema financiero”, “precarización”, “concentración”, “desigualdad” no son utilizados en el documento citado. No hay oponente concreto.     En el mundo del consenso, y en las formas suaves del lenguaje, no hay lugar para oposiciones fuertes ni para el desarrollo de conflictos. Hay un lenguaje de la política encapsulado.
    Mientras tanto, la política gubernamental ha llegado a su punto más trágico: la preparación de escenarios de anuncios donde no se realizan anuncios. Es la práctica fallida de anticipar políticas que no se concretan: el mismo gobierno genera las expectativas y la defraudación de las expectativas. Allí irrumpen los instantes crueles en donde la moderación se transforma en impotencia. Deciden bajarle la intensidad a la política y, como efecto no deseado, suprimen a la política. Proponen ir despacio pero terminan inmóviles. Pretenden hablar suave pero se vuelven inaudibles. Todo lo que se presenta moderado termina siendo débil y sin capacidad transformadora. Es necesario recordarlo: los gobiernos no se evalúan por sus intenciones, sino por sus realizaciones.
    Juntos por el Cambio ha construido su identidad, supuestamente racional e institucional, en contraste con otra “irracional y extrema”, la de los partidarios y partidarias de la actual vicepresidenta. Trasladar ese criterio de legitimación política desde afuera hacia adentro del Frente de Todos estaría más en línea con la eliminación del adversario que con el compromiso de ampliar el debate político.
    Las crisis se superan muchas veces con redundancia: las diferencias políticas se resuelven con más política. A eso convocamos a los compañeros y compañeras que, lo sabemos, están plenamente comprometidos con la ampliación de la discusión pública.
    A riesgo de ser repetitivos: el problema del documento con el cual estamos dialogando, a nuestro juicio, es que, en sus páginas, no resulta nítido ni el origen de la unidad ni el sujeto destinatario de sus políticas. En ese sentido, la ausencia absoluta del nombre “Macri” es muy elocuente.
    El expresidente neoliberal le entregó el gobierno al presidente Alberto Fernández con una economía 4% más chica de cómo la recibió, con una caída de 20 puntos de los salarios reales y con sendas crisis externas y de endeudamiento (público y privado) mutuamente reforzadas. Tampoco es cierto que entregó un país sin déficit fiscal: sólo cambió la composición de ese déficit a través del incremento del pago de intereses de su creciente endeudamiento. En paralelo, el gobierno macrista avanzó con la colonización y la cooptación de las herramientas de poder del Estado, sobre todo en materia de política económica.
    Ni en aquel momento, apenas asumió el nuevo gobierno del Frente de Todos, ni ahora, en el documento con el que dialogamos, ha aparecido la decisión de describir con nitidez las ruinas que dejó este nuevo experimento neoliberal. Hay, por lo tanto, una doble renuncia al origen: a la constitución de la frontera con el macrismo, por un lado, y a la defensa del lazo representativo con los sectores afectados por ese proyecto neoliberal, por el otro. Esa doble renuncia es una sola: la nitidez del proyecto propio requiere de una clara diferenciación con el programa neoliberal.
    El dilema que se presenta entonces es que cuando se pretende hablarles a todos se termina hablándole a nadie. Cuando se pretende no pelearse con nadie, se termina peleado con todos. El conflicto existe.     No asumirlo, lejos de ampliar la base de sustentación, diluye, a los que no lo protagonizan, en la nada política.
    Por eso, el problema de la unidad se resuelve reponiendo el origen y el sujeto destinatario de la unidad. No se soluciona con una apelación a la reducción de la intensidad (es decir, a la moderación).         El problema más importante no es de velocidad ni de magnitud: es de orientación de las políticas.
    Paradójicamente, la unidad a la que se convoca, en el marco de políticas regresivas, puede profundizar la crisis de la otra unidad: la de la base electoral del Frente de Todos. La unidad por arriba puede continuar desorganizando la unidad por abajo. Por eso, no se puede pensar la unidad desvinculada de las políticas que esa unidad expresa en términos de políticas públicas. En este sentido, insistimos, en las dimensiones de representación electoral y social: la “Unidad” del Frente de Todos se rompió en noviembre de 2021 cuando más de cuatro millones de electores que lo acompañaron en el 2019, ya no lo hicieron en las elecciones de medio mandato. Reconstruirla es el objetivo.
    La debilidad de la diferenciación discursiva de ambos proyectos – el macrista y el de nuestro gobierno- se extendió al diseño de algunas políticas: en el último trimestre de 2020, con la centralización de la estrategia económica en torno a los lineamientos del FMI, comenzó un camino de ajuste relativo. Esta política económica se extendió hasta las elecciones PASO de 2021 (sólo comenzó a corregirse en el último trimestre de ese año). Si bien la crisis global producida por la pandemia sanitaria explica parte de la debacle electoral en las elecciones legislativas de 2021, no es el único factor. A ello hay que sumarle las políticas de ajuste implementadas por nuestro propio gobierno.
    La clase trabajadora, por ejemplo, perdió en la puja distributiva y se produjo una nítida transferencia de recursos del trabajo hacia el capital, con especial énfasis desde finales de 2020. Si comparamos el salario real promedio de los trabajadores registrados del bienio 2018-2019 con el mismo valor promedio del período 2020-2021, la caída fue del 8%. Este atraso del salario explica que el excedente empresario haya captado más de 3 puntos del PBI adicionales respecto del gobierno de Macri. Desde finales de 2020 el excedente empresario se recuperó en términos reales, mientras la masa de salarios perdió valor real.
    Volvemos al inicio, entonces: ¿Unidad para qué política? ¿Unidad que garantice la transferencia de recursos desde los trabajadores hacia el capital? ¿Unidad que rompa el contrato electoral y en la que los trabajadores resultan perjudicados?
    Queda claro: no estamos ante un problema de moderación o intensidad. El problema es de orientación de las políticas.
    La unidad del gobierno del presidente Alberto Fernández y de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner nació alrededor de un decidido proyecto de crecimiento con distribución e inclusión social.     Ese es el proyecto que nos convoca y que nos moviliza. Es unidad, sí: pero para llevar adelante un programa de transformaciones.
    En el contexto del acuerdo con el FMI, y de sus previsibles presiones trimestrales, resulta imprescindible dinamizar las instancias institucionales de debate, movilización y búsqueda de acuerdos en el Frente de Todos. Como se dijo en estos días: “Las diferencias que tenemos entre quienes debatimos cuál es la mejor manera de resolver este problema son infinitamente menores de las diferencias con quienes generaron este problema”.
    Tenemos una nueva oportunidad. Esta vez hay que ir a fondo: con institucionalidad y con decisiones consensuadas entre los integrantes de la coalición. Todos y todas juntos para sostener la utopía de una patria justa, libre y soberana.
    Lo afirmó de modo muy contundente Néstor Kirchner: “Todos hablan del consenso, de todos juntos. Sí, todos juntos, pero ¿para qué? ¿Todos juntos para hacer un acuerdo de espaldas a la gente para mantener la burocracia política? No.
    Todos juntos para transformar la Argentina, para renunciar a privilegios, para construir lo que nuestro país necesita. ¿Todos juntos para decir que hay que renunciar a principios que son fundamentales para construir este país, todos juntos para bajar banderas? No. Todos juntos para sostener banderas, para sostener principios, para sostener las utopías que creyeron toda la vida y que sostuvieron nuestro inmortal conductor Perón y la inmortal Evita que era la llama viva del cambio permanente. Para eso todos juntos”.
    La correlación de fuerzas no es una foto. Es una construcción social, un devenir dinámico y endógeno. No es un dato exógeno de una ecuación a “resolver”. Un elemento central en la constitución de la correlación de fuerzas son las propias acciones y posicionamientos. Analizar esa correlación de fuerzas sin incorporar cómo modificarlas es un mecanismo conservador que inmoviliza. Las políticas públicas rupturistas de un orden injusto e insustentable no son irracionales e infecundas; son las que mejoran la vida de nuestro pueblo, fortalecen la base material de nuestra economía y expanden los grados de libertad de la Patria.
    La obligación de la política nacional y popular es expandir el campo de lo posible y no al revés: a partir de la definición de lo posible, sostener el statu quo.
    Hay muchos ejemplos latinoamericanos que demuestran que las correlaciones de fuerzas económicas, sociales y políticas no son un “hecho natural”, fijo y establecido para siempre.     Mencionemos sólo el del compañero Néstor Kirchner: asumió el gobierno con el menor porcentual de votos de la historia argentina y una “correlación de fuerzas” mínima a su favor. La respuesta popular a cada una de las medidas de gobierno fue construyendo una nueva correlación de fuerzas que habilitó un período de 12 años de continuidad del gobierno nacional-popular y la concreción de decenas de políticas que mejoraron ostensiblemente los niveles de vida de nuestro pueblo y ampliaron derechos como nunca antes, desde el gobierno del primer peronismo con Perón y Evita.
    Esta perspectiva de una “correlación de fuerzas negativas”, que condicionan las posibilidades de llevar a cabo medidas de profundización de un modelo nacional- popular, se transforma así en una puerta de justificación que –con sus más y sus menos- favorece el statu quo, lo que en nuestras sociedades significa el mantenimiento de la inequidad, la desigualdad y el incremento de la pobreza. Y de allí surge la idea de que, lo que debe primar en el Frente de Todos a cargo del gobierno, es la moderación en la toma de definiciones políticas.
    El concepto “moderación” es por demás riesgoso para cualquier gobierno popular latinoamericano.     En primera instancia, porque todos los gobiernos de carácter nacional-popular deben enfrentarse cotidianamente con elites que aplican todo el tiempo la lógica de la desmesura política. La experiencia histórica de este Siglo XXI en América Latina nos indica claramente que, de manera precisa, aquellos gobiernos nacional-populares que aplicaron medidas que iban en contra de la lógica “moderada”, fueron no sólo los que más cambios positivos lograron, sino los que mayor apoyo popular tuvieron: Néstor y Cristina Kirchner, Hugo Chávez, los dos mandatos de Lula Da Silva, Rafael Correa, los gobiernos de Evo Morales.
    No parece que sea útil apelar a unidades de medida. Es decir, definir al otro según las cantidades de moderación con la que cuenta y, a partir de allí, delimitar el espacio político “extremo e irracional” que es necesario separar o marginar. Ello supondría trasladar al interior del Frente de Todos, las prácticas estigmatizantes utilizadas por el macrismo contra Cristina Fernández de Kirchner y el Kirchnerismo.
    ¿Es posible negociar con el poder real y las derechas desde la búsqueda de consensos basados en la idea de una moderación “compartida”? No pareciera ser el caso en estos dos años de experiencia de gobierno de nuestro Frente de Todos: la respuesta a propuestas políticas moderadas (acuerdos de precios, control cambiario, congelamiento de las retenciones, por ejemplo) y, aún, a políticas imprescindibles –por ejemplo, las políticas de cuidado y vacunación durante la pandemia global – contaron con la oposición brutal y desmedida de las derechas.
    ¿Cuáles fueron los consensos logrados de este modo? ¿Cuál es, entonces, la mejor estrategia para enfrentar en el contexto latinoamericano a las fuerzas de las derechas?
    La lógica de la moderación y la correlación de fuerzas negativa nos lleva a una paradoja circular: si los gobiernos toman medidas “moderadas”, entonces ganarían en gobernabilidad frente al poder real. El problema es que la moderación deja a los dos sectores en pugna –el poder real y los sectores populares- en situación de descontento: las elites de derecha y el establishment leen la moderación como debilidad de los gobiernos populares y, en vez reducir la presión política, la incrementan. A la vez, los movimientos sociales, los partidos políticos y los sectores populares sienten y viven –en el caso de los más vulnerables- la situación de que la vida cotidiana no les ha mejorado sustancialmente desde la llegada de un gobierno popular al poder.
    Cuando en el año 2019 la compañera Cristina ideó y convocó a la construcción de un Frente de     Todos como herramienta electoral para derrotar al más crudo neoliberalismo, se dirigió a todas las fuerzas del campo nacional-popular. La razón de ser de ese Frente de Todos no era, claramente, sólo derrotar al macrismo sino reponer e incrementar las políticas de derechos e inclusión de los 12 años de gobiernos nacional-populares movilizando al pueblo y nunca moderando sus demandas o “mandando a desensillar hasta que aclare”. La discusión, desde nuestro punto de vista, es sobre la orientación de las políticas públicas que deben expresar la unidad de las fuerzas que integran el Frente de Todos.
    Se sale con más política y no con más encierro.
    Se sale compartiendo con el pueblo el conocimiento de las dificultades: enfrentándolas y no eludiéndolas.
    Se sale convocándonos todos y todas a un proceso de discusión pública fecundo y fraterno.”


Firman: Teresa Parodi, Eduardo Basualdo, Liliana Herrero, Roberto Salvarezza, Adrián Paenza, Cynthia García, Alberto Kornblihtt, Rita Cortese, Noe Jitrik, Andrea Varela, Victoria Onetto, Carlos Rozanski, Araceli Bellota, Rubén Dri, Artemio López, María Pía López, Daniel Tognetti, Roberto Caballero, Alejandro Kaufman, María Sondereguer, “Mempo” Giardinelli, Marcelo Figueras, Gustavo Cirelli, Telma Luzzani, Andrés Asiain, Cynthia Ottaviano, Eduardo Rinesi, Jorge Elbaum, María Seoane, Carlos Barragán, Luisa Kuliok, Carlos Ciappina, Pablo Manzanelli, Martín Piqué, Silvia Delfino, Juan Martín Gené, Sandra Russo, Glenn Postolski, Rosa Bru, Conrado Geiger, María Quintero, Diego Hurtado, Raquel Robles, Juan Diego Incardona, María Sucarrat, Flavio Rapisardi, Ayelén Sidún, Mariano Hamilton, Viviana Vila, Sebastián Fernández, Ernesto Bauer, Juan Pablo Olsson, Paula de Luque, Julio Ferrer, Lalo Painceira, Marina Glezer, Julián Saud, Juan Alonso, Francisco “Paco” Oliveira, Alejandro Montalbán, Marina Arias, Marcelo Camaño, Susana Martins, Juan Valerdi, Eduardo Dvorkin, Marcelo Ruiz, Daniel Bello, Félix Requejo, Rolando González José, Adriana Serquis, Eduardo de la Serna, Jimmy Herrera, Tony Fenoy, Graciela Vazan, Ricardo Carrizo (Curas en Opción por los Pobres), Carlos Gómez (Curas en Opción por los Pobres), Rafael Villegas, María José Castells, Colectivo de Teología de la Liberación Pichi Meisegeier, Carta Abierta La Plata, Pablo Llonto, Stella Escoba, Sebastián Palma, Mónika Arredondo, Mauricio Erben, Cristian Weber, María Bernarda Tinetti, Pedro Dehleye, Ximena Talento, Luis Zarranz, Siro Colli, Liliana Viola, Emanuel “Peroncho” Rodríguez, Sergio Ranieri, Gustavo Bulla, Ricardo “Kiko” Cerone, Celeste Abrevaya, Julio Reta, Juan Montes Cato Verónica Baston, Pablo Bilyk, Raquel Márquez, Pablo Antonini, María Cabrejas, Alejandra Cebrelli, Juan Guzmán, Julia Narcy, Diego Conno, Julia Saud, Facundo Ábalo, Diana Rogovsky, Mauro Beltrami, Marcela Di Croce, Guillermo Clarke, María Cristina Demo, Ricardo Plazaola, Luis Schinca, Claudio Panella, Patricia Berrotarán, Fabio Prado González, Fabián Bertero, Cintia Rogovsky, Martín Daniel Castilla, Alicia Sarno, Omar Musa, Mag De Santo, Lucas Ayala, Guillermo Pilía, Flora Ferrari, Duilio Lanzoni, Carlos Schmerkin, Guillermo Wierzba, Ignacio Velez, Silvio Schneck, Aurelio Narvaja, Ilda Lucchini, Jorge Barbeito, Ursula Asta, Ana Berezin, Carlos Vargas, Mirta del Campo, Maximiliano Coria, Mirna González, Luis Freire, Eleonora Artigas, Juan Artigas, José Slimobch, Victor Portnoy, Monika Aredondo, Cristina Pilar Bejar, Mirta Botzman, Claudia Albertal, Fabian Gatica, y siguen las firmas

lunes, 9 de diciembre de 2019

MAÑANA MARTES, ES LA FIESTA DE TODOS





Mi nena ha venido al pueblo y yo la fui a buscar
me fui hasta la estación de tren para verla regresar
con todos los muchachos vamos a conmemorar

Y vamos a tocar un rocanrol en la plaza del pueblo
y vamos a tocar un rocanrol y nadie nos va a parar
con todos los muchachos vamos a conmemorar




jueves, 2 de mayo de 2019

CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER Bajo la lluvia pude contarles




     Bajo la lluvia pude contarles también que, cuando venía en el avión de Aerolíneas Argentinas, se había acercado una señora para saludarme y contarme que a su padre en el PAMI no le querían poner una prótesis. Eso era lo que ya estaba pasando en la Argentina: un gobierno que no cuidaba ni se ocupaba de los argentinos ni de las argentinas. También les dije que en esos meses había guardado un responsable y democrático silencio, precisamente por respeto a la voluntad popular, pero que la voluntad popular no la tenía que respetar únicamente la oposición sino también el gobierno que había ganado prometiendo que no iba a devaluar, que no iba a echar a la gente de sus trabajos, que no iba a haber tarifazos y que no iba a haber ajustes.

     Desde esa tribuna improvisada percibí el enojo de muchos compatriotas contra el 51% que votó al gobierno de Macri. Les pedí que no se enojaran ni con su amigo, ni con su vecino, ni con su pariente porque eso nos dividía y no nos servía, que creía que teníamos que trabajar unidos, que entendieran que no todos podían defenderse de los medios hegemónicos de comunicación que les habían picado la cabeza durante años con mentiras, infamias y barbaridades. Que para mirar al futuro había que construir un gran frente ciudadano, donde no se le pregunte a nadie por quién votó, ni en qué sindicato está, ni en qué partido, sino si le está yendo mejor o peor que antes, porque el punto de unidad precisamente era la batalla por los derechos perdidos o por la felicidad perdida y porque nuestro lema “la Patria es el otro” había pasado a ser “la Patria es del otro”.

     Aquella convocatoria amplia a la conformación de un frente ciudadano era tal vez premonitoria de la creación de Unidad Ciudadana como espacio político ese 20 de junio de 2017 en el estadio de Arsenal en Sarandí. A esa altura del discurso había evidencia, y muy sonora, de que gran parte de la multitud no sólo estaba molesta con el 51% que había votado a Macri, sino que estaba muy, pero muy enojada con los legisladores que habían integrado nuestras listas y a los pocos días de asumir como diputados decidieron irse de nuestro bloque. Es que no sólo habían hecho perder al peronismo la mayoría legislativa en la Cámara de Diputados, sino algo que es infinitamente más grave: habían votado leyes propuestas por el gobierno de Cambiemos en contra de los intereses del país y del pueblo. El enojo estaba particularmente dirigido hacia un diputado que desde agosto de 2009 y hasta el 10 de diciembre del 2015 había sido, nada más ni nada menos, que el director general de la ANSES, uno de los cargos más relevantes por presupuesto y competencia de la administración pública nacional. Me gritaban: “¿Y con los traidores qué se hace?”. Y pedían que el legislador devolviera la banca. Mientras tanto, desde el fondo empezó a crecer un cántico con insultos hacia el diputado, que me decidió a intervenir para serenar y distender: “Así no van a convencer a nadie”, les dije. Tenía razón, aunque ellos también. No en los insultos, eso nunca sirve. Sí en estar enojados. El caso de este legislador era muy particular. No era un dirigente como otros, que tuviera historia ni militancia propia en nuestro partido o en las fuerzas aliadas, que hubiera desempeñado una función o cargo electivo con anterioridad por mérito propio. Tampoco era conocido. Su lugar en la política, su notoriedad, el alto cargo que ocupó en nuestro gobierno y su presencia en la lista de diputados nacionales del 2015 se debieron, pura y exclusivamente, a decisiones que yo había tomado. No tengo dudas que esa fue la razón del enojo.

     Cuando promediaba el final de mis palabras frente al edificio de Comodoro Py, ya había dejado de llover y, a pesar de la espera, la multitud seguía compacta. Pude percibir claramente una enorme cuota de angustia, de dolor, de incertidumbre. Les prometí que iba a seguir batallando para que la gente volviera a ser feliz, para que vuelva a sentir que la libertad no es un sueño imposible, que no quería ver a una dirigente social como Milagro Sala encarcelada, sin que se supiera a ciencia cierta de qué se la acusaba, por qué se la juzgaba, porque eso atentaba contra los derechos y garantías en una democracia. Les pedí que no se preocuparan por mí, que había renunciado voluntariamente a tener fueros porque no los necesitaba, tenía los del pueblo. Que necesitábamos recuperar la libertad, luchar contra la estigmatización de los opositores, porque teníamos que volver a soñar y a poder realizarnos en libertad. Libertad para volver a crecer y a trabajar, para sentir que el gobierno los cuidaba y no los maltrataba. Porque las argentinas y los argentinos debían ser cuidados, merecían ser cuidados. Les repetí que no se preocuparan por mí, porque yo no les tuve ni les tendría miedo, había sido honrada con el voto popular y como había respetado esa voluntad, también exigía al gobierno electo que respetara y honrara esa voluntad porque a eso se habían obligado, prometiendo que todos los días los argentinos iban a vivir un poco mejor e iban a ser más felices. Se les prometió que nadie iba a perder lo que ya tenía. Sentí que los miles que me acompañaban esa mañana hubieran querido prolongar ese momento de reencuentro, de afecto. Les agradecí y les dije que aun cuando estuviera nublado, el sol siempre saldría otra vez. Y esa mañana en Comodoro Py, cuando terminé de hablar, no sólo la lluvia había cesado sino que, además, un tibio sol asomó entre las nubes e iluminó esa multitud conmovedora. ¿Había sido sólo un discurso o la descripción anticipatoria de lo que ya algunos empezábamos a ver? Siempre sostuve que ser dirigente no es tener o ejercer un cargo, por más alto que este sea, sino la capacidad de poder ver y anticipar lo que vendrá. Aunque debo reconocer que no siempre es posible anticipar la violencia política planificada, como la que me tocaría vivir con mi familia apenas un año después.


Cristina Fernández de Kirchner (Tolosa, partido de La Plata, 19 de febrero de 1953)
En Sinceramente, 2019. Páginas 66 y 67

miércoles, 10 de octubre de 2018

NICOLÁS CASULLO Ser peronista es leer de una determinada manera la patria herida




NICOLÁS CASULLO, PRESENTE

     Ser peronista es leer de una determinada manera la patria herida, porque el peronismo te da una cosmovisión, una forma de interpretar las cosas. Cuando el peronismo es atacado por la derecha o la izquierda, quiere decir que el peronismo está funcionando como peronismo, a lo mejor en sus estertores, pero está funcionando. Hoy aparece claramente una articulación entre la crítica que le hace la derecha conservadora neoliberal y la crítica que le hace la izquierda marxistoide, la falsa izquierda nacional. Cuando el peronismo se sitúa en la centroizquierda, reactiva permanentemente estas circunstancias. Lo hizo en el ’45, en el ’55 y en el ’73".


(De una entrevista de 2008 en Página/12)

lunes, 24 de septiembre de 2018

El amor y la igualdad




PARA QUE REINE EN EL PUEBLO  

Los muchachos peronistas,
todos unidos triunfaremos,
y como siempre daremos
un grito de corazón:
“¡Viva Perón, viva Perón!”.


Por ese gran argentino
que se supo conquistar
a la gran masa del pueblo,
combatiendo al capital.
¡Perón, Perón, qué grande sos!
¡Mi general, cuánto valés!
Perón, Perón, gran conductor,
sos el primer trabajador.


Por los principios sociales
que Perón ha establecido,
el pueblo entero está unido
y grita de corazón:
“¡Viva Perón! ¡Viva Perón!”.


Por ese gran argentino
que trabajó sin cesar
para que reine en el pueblo
el amor y la igualdad.
¡Perón, Perón, qué grande sos!
¡Mi general, cuánto valés!
Perón, Perón, gran conductor,
sos el primer trabajador.


Imitemos el ejemplo
de este varón argentino
y siguiendo su camino
gritemos de corazón:
“¡Viva Perón! ¡Viva Perón!”.


Porque la Argentina grande
con que San Martín soñó
es la realidad efectiva
que debemos a Perón.
¡Perón, Perón, qué grande sos!
¡Mi general, cuánto valés!
Perón, Perón, gran conductor,
sos el primer trabajador.


A 70 años de la primera grabación de “la marchita”.
Porque la lucha continúa. ¡Viva!


Resistimos en los '90,
volvimos en el 2003.
Junto a Néstor y Cristina,
la gloriosa JP.


miércoles, 18 de julio de 2018

LEÓN PEREDO Poesía no digas que el invierno mata de frío





y qué gana la poesía
con decir, por ejemplo:
el invierno mata de frío.

no gana nada
porque es mentira.

inviernos eran los de antes
cuando la división del trabajo
hacía cazar a los varones
y recolectar frutas a las mujeres
ahí sí que haría frío!
cuando por toda casa se tenía una cueva.

pasada la revolución industrial
hecha la revolución francesa
hoy hay gas
y si no hay gas
hay garrafas,

y además hay casas
o departamentos o monoambientes
o lo que fuere
para que el invierno no lastime
no mutile
no queme.

poesía no digas
que el invierno mata de frío
porque no es verdad.

lo que mata es el precio del gas.
lo que mata es la garrafa a mil quinientos pesos,
por ejemplo.

porque cómo hace el que vive con lo justo
ajustado, medido, interceptado por la miseria?

poesía no digas que el invierno está matando niños
porque no es verdad.

el que está matando niños es el precio de
los alquileres, el precio de los zapatos
el precio de las bufandas, el precio de las camas
y de las frazadas y de la leche y del pan nuestro de
cada día.

poesía no digas barbaridades
eran los de antes los inviernos
el frío no mata a nadie
es el precio del frío
y quienes fijan ese precio
y quienes sonríen asegurando
que nos salvamos de ser otra venezuela
que estamos bien, que menos mal,
que cambiamos.

domingo, 1 de abril de 2018

Eduardo Dalter, El pueblo canta en los estadios y en las plazas




EL PUEBLO CANTA
LAS PALABRAS QUE FALTARON


En soledad, absoluta soledad, y apretado,
el pueblo canta en los estadios y en las plazas
lo que los legisladores lúcidos omitieron decir
desde sus sillas; lo que los jueces y fiscales
lejos están de afirmar en los estrados y en la corte;
lo que los sindicaleros tamizan y disfrazan
en entrevistas, reuniones cerradas y plenarios.
Un canto que viene desde la médula,
el abuso, los silencios y las vísceras,
y que retumba en los recovecos y en las costuras de
       la historia.
Un canto que abrazó al país, que no pudo ya seguir
       callado.
Porque el pueblo, los aires, la nación, fueron dejados
a merced del perrerío hambriento y de los buitres;
a merced de los contratistas feroces y de los
       contrabandistas
(a merced, en fin, del andrajoso moral y del descaro).
En soledad, en absoluta soledad, y apretado,
el pueblo canta a toda garganta en los estadios…



                                                                                     Buenos Aires, marzo, 2018

                                                                                                            Foto: Jmp

lunes, 11 de diciembre de 2017

Carlos Aprea, La tela zurcida flameará

Madres de Plaza de Mayo, marcha de la resistencia, diciembre 2017

ICTERICIA NACIONAL

Otra vez, intemperie,
te acompaño
desde el mangrullo de los vientos
del poema,
hay tareas y se buscan
oficiantes para urdir la trama perdida,
aprender a zurcir,
como zurcieron otros en una historia larga,
la tela rasgada de los sueños.
Hay emplastos sobre el hígado enfermo.
Habrá convalecencia,
ver lo que no vimos en la sangre,
palpar la propia piel en noche oscura.
Agüeros a la luz de una vela
sobre la bilis derramada.
Buscaremos espejos que perdimos atrás,
enamorados de nuestro propio rostro,
distraídos con nuestra propia voz
hasta entender el mal que nos habita
y tiñe ahora todo el territorio.
Otra vez, intemperie,
porque nunca
olvidamos tu soberanía.
Al tiempo
y al poema purgando
el pus de las palabras,
al tiempo
y al trabajo volveremos.
El cuerpo retomará su fórmula,
el hierro de su sangre,
el hígado podrá recomponerse.
Saldremos
a compartir la terapéutica,
más sabios, más austeros y más cautos.
Somos muchos
en esta noche inesperada,
somos millones hurgándote intemperie.
Ningún trabajo es fácil,
ningún trabajador está demás,
si sabemos sumar necesidades
la tela zurcida flameará.



Villa Elvira, otoño de 2016