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domingo, 2 de octubre de 2022

jueves, 21 de noviembre de 2019

NATALIA CARRIZO Aquí nos trae la América encendida





Aquí nos trae la América encendida
Aquí nos trae de cuero cuarteado
Tantos cuarteles después, aquí nos trae
suturando de talones el espanto
Pues por seguir caminando
andamos
por el vehemente río de nuestra potencia
a la amazonia verde de la libertad
Pues por seguir hallando
buscamos
de la entraña mina de la dignidad
las altas cumbres de nuestra independencia
Aquí nos trae, cuerpito ardido
tantos deshielos y aquí nos trae
muertas lágrimas de mar, aquí nos trae
oscura tierra tan fértil
Semilla, grano de tiempo, gota de ser
aquí nos trae
dispuestos-despiertos-ya no depuestos
Ahora tan nuestros, aquí nos trae
cuerpito ardido, ardiendo 


.



viernes, 15 de noviembre de 2019

JULIÁN AXAT ¿Y si los poetas de Chile hubieran quedado tuertos?





LOS POETAS TUERTOS DE CHILE


¿Y si los poetas de Chile hubieran quedado tuertos para siempre?
Fusilados sus ojos en una pared del olvido por
los carabineros que de nuevo trae la muerte
y dejan un Neruda amputado
sin mirada desde el sarcófago
meditando en las vaciadas calotas de todos los poetas de Chile
con antifaz de piratas encendidos
y sus versos arruinados con postas de goma
Un Huidobro embravecido en la barricada con una venda sangrante
Un Teiller encapuchado arrojando pétalos de sangre
Los Parra como cíclopes de los nervios ópticos
desarmando la lógica de la pirámide social injusta
todo tan antipoético
El fantasma de Bolaño preso en otra comisaría
¿Y si los poetas de Chile hubieran quedado tuertos?
Sus calaveras sostenidas como Hamlets al viento
y todos los ojos apiñados en un plato

por la saña de su presidente Piñera
para comida de las aves negras de la peste de la Historia

martes, 12 de noviembre de 2019

ÁLVARO GARCÍA LINERA Luchar, vencer, caerse, levantarse, luchar, vencer, caerse, levantarse




 LUCHAR, VENCER, CAERSE, LEVANTARSE, LUCHAR, 
VENCER, CAERSE, LEVANTARSE




          Tocan tiempos difíciles, pero para un revolucionario los tiempos difíciles es su aire. De eso vivimos, de los tiempos difíciles, de eso nos alimentamos, de los tiempos difíciles. ¿Acaso no venimos de abajo, acaso no somos los perseguidos, los torturados, los marginados, de los tiempos neoliberales? La década de oro del continente no ha sido gratis. Ha sido la lucha de ustedes, desde abajo, desde los sindicatos, desde la universidad, de los barrios, la que ha dado lugar al ciclo revolucionario. No ha caído del cielo esta primera oleada. Traemos en el cuerpo las huellas y las heridas de luchas de los años 80 y 90. Y si hoy provisionalmente, temporalmente, tenemos que volver a esas luchas de los 80, de los 90, de los 2000, bienvenido. Para eso es un revolucionario.


Luchar, vencer, caerse, levantarse, luchar, vencer, caerse, levantarse. Hasta que se acabe la vida, ese es nuestro destino.


viernes, 25 de octubre de 2019

JULIÁN AXAT Se vienen los Alienígenas




LOS ALIENÍGENAS


“Estamos absolutamente sobrepasados, es como una invasión
extranjera, alienígena, no sé cómo se dice”
Cecilia Morel de Piñera


en el horizonte
en el aire
en la noche
el próximo domingo
se vienen
los Alienígenas

en las alcantarillas
en el subsuelo de la Patria
en los próximos nacimientos
se vienen
irrumpen
los Alienígenas

en la tierra y no en el espacio
con el Sol entre las manos
de los márgenes y vértices
llegan con sus escafandras al viento
los Alienígenas

de pronto vienen
más que nunca
con manuscritos de luces
los ovnis de oro
para salvarnos
el próximo domingo
en toda Latinoamérica
con Alienígenas


Julián Axat (La Plata, 1976)

viernes, 23 de noviembre de 2018

CAMILA RAGAZZINI Silvio Rodríguez en Avellaneda



VOLVIÓ SILVIO

     Mis dedos son torpes. No los empujo a parodiar melodías porque apenas pueden sostener sin romper lo que apoyo en mis manos. Mis oídos no registran notas pero logran conversar con las canciones, aunque en ocasiones frustra y adormece sueños infantiles, es quizá uno de los logros más interesantes.

     En casa la computadora rezaba el Windows ‘98, no reproducía más que puteadas. Para escuchar melodías teníamos un equipo de música y varios cds con un contenido tan azaroso que generaba más confusión que ver una monja manejando una 4x4.

     Entre esos estaba el disco Mano a mano. Cantaban Luis Eduardo Aute y Silvio Rodríguez en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid; y parieron dos discos que escuché durante mi adolenfancia. Son las únicas canciones que reproduzco sin trastabillar en letras y ritmos, curioso, porque aunque escuché mil veces las letras del trovador cubano aún enredo la lengua intentando seguirlo. 

     En ese contenido azaroso había otros (h)artistas que no revelaré por vergüenza pero que igual les agradezco por no opacar, en las décadas que correspondan mi vida, a Silvio. “Pequeña serenata diurna”, “Sueño con serpientes”, “Te doy una canción”, “La maza”, “Óleo de mujer con sombrero”, “El necio”. Son algunas de las canciones que iban a conversar conmigo años después. También estaba “Ojalá” que grité ignorando su melodía cuando me rompieron el corazón por primera vez, y con dulzura -desafinada- cuando logré reconstruirlo.

     Tenía entradas hace unos meses para el Luna Park, pero festejé muchísimo cuando me enteré que un tipo que huele a callejuela y mantel nos ofrecía un Silvio en harapos, para todos. Llegué a casa luego de la noticia y puse uno de los conciertos que más me gusta: Ensayos y encuentros de 1985. No sé por qué. Tiene millones de encuentros que estremecen hasta pieles cubiertas de botox. Será quizás porque está llena de jóvenes irreverentes que cantan sus canciones con fuerza y a destiempo, agitando pañuelos felices, porque la historia era otra, o porque su camisa negra recién abrochada en el cuarto o quinto botón me genera una revolución hormonal propia de “desnuda y con sombrilla”.

     Suena y recuerdo mi particular gusto: “yo soñé con aviones que nublaban el día justo cuando la gente más cantaba y reía” (…) “Si pienso que fui hecho para soñar el sol (…) ¿Cómo es posible que duerma entonces entre saltos de angustia y horror?”. Converso, como intento hacer siempre. Pienso cuantas veces di amor a la militancia y cuantas me ha devuelto sobresaltos de angustia. Cuántas veces pregunté cuánto quedará de pesadilla. Por un segundo creo en las palabras que intentan prevenir a nuestra juventud de la eterna rueda latinoamericana y los dolores repentinos. Silvio charla ahora en mi cabeza mientras suena otra canción; casualmente vienen a convidar a arrepentirnos pero nosotros siempre preferimos jugar a lo perdido. Me río cuando dice, en la canción que resuena en la computadora y no en mi cabeza: “echaron basura en nuestro verde jardín (…) si capturo al culpable de tanto desastre lo va a lamentar”.

     Es una identificación clara “verde” y “jardín” pero teniendo en cuenta la coyuntura argentina me remite a otro verde y otro jardín. Sobre todo cuando, descarado y amenazante, le anticipa el lamento al culpable. Así es como sonamos las mujeres en el mundo. Descaradas, amenazantes.

     Vuelvo un poco en las canciones porque duele que el tuerto mande entre ciegos y apuntalen la vieja moral… “Mi amor es todo cuando tengo, si lo niego o lo vendo ¿Para qué respirar?”.

     Silvio volvió y nos tentó a subir a un techo para presenciar desde un palco inventado el espectáculo que llevaba cuadras enteras. Levantando pañuelos. Cantando. Preguntando por Brasil. Silvio volvió y nos reparó por un ratito el corazón, en un escenario que quedará echando raíces en la memoria.

     Silvio volvió y ahora sé que no importa cuántas veces soñemos con serpientes si siempre habrá una fiesta en harapos que nos devuelva la alegría. Nos los dice un hermano que ha sangrado con nosotros. Nos los dice un cubano, lo dice un amigo.

La Plata, octubre / noviembre de 2018


El domingo 28 de octubre Silvio Rodríguez ofreció un concierto gratuito en Avellaneda.
Leemos en el portal Avellaneda (la foto de cabecera corresponde a este sitio):
Nadie, ninguna de las más de 100 mil personas que estuvieron ayer en la avenida Belgrano olvidará el regalo que Silvio Rodríguez le hizo al pueblo de Avellaneda una noche de octubre de 2018.
Familias enteras llegaron desde temprano con mate y reposeras bajo el puente Crucesita, sobre la avenida Belgrano, y coparon las plazas Lolita Torres y Ucrania y transformaron media ciudad en un gigantesco auditorio.
El trovador cubano junto a su banda brindaron un show de dos horas y media con las mejores de sus canciones, nuevas, viejas e inéditas. Fue una fiesta inolvidable, en la que Rodríguez emocionó al público con clásicos como Ojalá, Óleo de una mujer con sombrero y muchas más. “Buenas tardes a todos, todas y toditos”, saludó el músico y poeta ante los miles de aplausos. “Asumo este concierto como uno de aquellos que hacemos en los barrios de La Habana”, dijo y la ovación tapó el sonido de sus palabras.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue cuando el poeta cubano entonó Eva y espontáneamente la multitud elevó los pañuelos verdes. Al final de la canción las 100 mil personas reclamaron “aborto legal en el hospital”.
La fiesta había comenzado antes de la aparición de Rodríguez. Emiliano del Río, la oriunda de Avellaneda Patricia Malanca y el jujeño Bruno Arias calentaron la previa. Y también lo hizo la venezolana Cecilia Todd, presentada nada menos que por el propio Silvio.
“Nuestra América es nuestra y Silvio nos viene a abrazar para llenarnos de amor revolucionario”, dijo Paola Gallo, presidenta del Espacio de la Fraternidad Argentino Cubana (EFAC), junto al presidente honorario, Atilio Borón. Y agradeció a la Municipalidad por el esfuerzo en la organización del recital.
El intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, también aportó unas palabras antes del show de Silvio. “Es necesario recuperar la alegría en estos tiempos de persecución de líderes de la región. Necesitamos unirnos para recuperar a la Argentina en el camino de nuestros próceres, como San Martín, Artigas, Perón, y los luchadores populares, como el Che Guevara. Estamos de pie y vamos a luchar por la dignidad, por la libertad, por el trabajo”, expresó.
El embajador de Cuba en Argentina, Orestes Pérez Pérez, estuvo en el recital, además de personalidades del mundo artístico y político. Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, actores y actrices, cantantes, legisladores, intendentes, y todo el gabinete municipal.
El espectáculo fue declarado de Interés Municipal a través del Decreto 3185/18, y el Honorable Concejo Deliberante declaró a Silvio Rodríguez como Visitante Ilustre de Avellaneda.
“Asumo este concierto como uno de aquellos que hacemos en los barrios de La Habana” (Silvio Rodríguez)

lunes, 9 de julio de 2018

GABRIEL IMPAGLIONE Vuelo que viene




AVE PATRIA


¿águila guerrera
paloma tremante
ala invicta
o electrocutada
vuelo que viene
pájaro que va
pluma que cae
pico sin ramo
nido ocupado
trino fragmentado
silbo clandestino
fénix rematado
dividido canto
cóndor prisionero
gorrión extraviado
bandada dormida?

lunes, 6 de noviembre de 2017

Defender el techo democrático común


LA REPÚBLICA CRUJE, LA DEMOCRACIA Y EL PLURALISMO IDEOLÓGICO ESTÁN EN PELIGRO, LOS LÍMITES AL PODER SE BORRAN, NO ES MOMENTO DE DISCUTIR PREEMINENCIAS NI DE HACER ESPECULACIONES

     Por sobre las posiciones particulares y respetables de cada persona, grupo, partido, sindicato, profesión, convocamos a todos y a todas para defender el techo democrático común.

     Llevamos más de tres décadas de gobiernos democráticos, con sus virtudes y defectos, pero nunca como en este momento se han hallado en peligro las reglas básicas de nuestra convivencia plural.

     Los jueces, custodios de la Constitución y de nuestras libertades, han perdido imparcialidad, no investigan eventuales delitos, sino que autorizan vejaciones públicas a opositores sin ninguna necesidad procesal. El Poder Ejecutivo reclama jueces propios y amenaza a todo magistrado desobediente a sus designios.

     Se extiende el miedo, los artistas se sienten amenazados, se estigmatiza a los laboralistas como mafiosos, se proyecta la virtual derogación del derecho del trabajo, se amenaza la previsión social, se condena a subdesarrollos regionales por vía impositiva.

     El organismo que debe orientar la política criminal está a punto de perder su autonomía constitucional, para quedar reducido a una dependencia del Poder Ejecutivo.

     Esto no afecta a un grupo, a un partido, a ningún sector particular, sino a toda la sociedad, al sistema de pesos y contrapesos necesario para que nadie hegemonice el poder; el Estado de Derecho se desbarata.

     Ante esto, convocamos a unirnos poniendo de lado las respetables diferencias que debemos discutir en democracia, para defender el espacio mismo en que debemos llevar adelante nuestras saludables discusiones.

     Convocamos a la presentación que haremos ante esta emergencia en la sede del Congreso de la Nación el miércoles 8 de noviembre a las 17 horas.




Estela de Carloto, E. Raúl Zaffaroni, Horacio González, Mempo Giardinelli, Susana Rinaldi, Cristina Banegas…

sábado, 1 de abril de 2017

Ya se sabe quiénes son los condenados a pagar las crisis de reajuste del sistema


AYER, HOY, LA MISMA HISTORIA, EL MISMO DOLOR, LA MISMA LUCHA

     “Ya se sabe quiénes son los condenados a pagar las crisis de reajuste del sistema. Los precios de la mayoría de los productos que América Latina vende bajan implacablemente en relación a los precios de los productos que compra a los países que monopolizan la tecnología, el comercio, la inversión y el crédito. Para compensar la diferencia, y hacer frente a las obligaciones ante el capital extranjero, es preciso cubrir en cantidad lo que se pierde en precio. Dentro de este marco, las dictaduras del Cono Sur han cortado por la mitad los salarios obreros y han convertido cada centro de producción en un campo de trabajos forzados. También los obreros tienen que compensar la caída del valor de su fuerza de trabajo, que es el producto que ellos venden al mercado. Los trabajadores están obligados a cubrir en cantidad, en cantidad de horas, lo que pierden en poder de compra del salario. Las leyes del mercado internacional se reproducen, así, en el micromundo de la vida de cada trabajador latinoamericano. Para los trabajadores que tienen «la suerte» de contar con un empleo fijo, las jornadas de ocho horas sólo existen en la letra muerta de las leyes. Es frecuente trabajar diez, doce, hasta catorce horas, y más de uno ha perdido los domingos.”


Eduardo Galeano, Calella, Barcelona, abril de 1978.
“Las venas abiertas de América Latina”, 36ª edición, 1978.

Imagen: Ricardo Carpani, Desocupados, 1959.