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miércoles, 20 de septiembre de 2017

Juan Aiub Ronco, ¿Dónde está Beatriz Ronco?




"yo me había hecho escritor para no ser escrito por mi madre,
para que mi madre no escribiera mi destino con el destino que ella juzgaba más alto,
escribo para no ser escrito".
Javier Cercas, El monarca de la sombras

     La mujer de la que no tuve tiempo de enamorarme cumpliría hoy 69 años y a pesar de mis intentos de escritura, no puedo evitar que su desaparición me siga definiendo.


     La extrañé con intensidad moderada hasta que fui padre, ahí todo estalló y su ausencia se me vino encima, quizá por egoísta necesidad, quisiera tenerla cerca para que me tienda una mano con mis hijos, me gustaría verla en el club, al costado de la cancha, tomando mate mientras ve jugar a sus nietos con la misma sonrisa de la foto, sonrisa vísperas de primavera.

     No importa cuánto escriba ni cuánto me repita, mi memoria arde en ella sobre un plano de soledad y desolación que las palabras nunca podrán trasladar. Exhausto de intentarlo, doy un giro, este no será un texto cristalino ni emotivo, lo siento lector, está a tiempo de abandonarlo, haré de su cumpleaños una pequeña acción de política, "vergonzosa utilización política", la desaparición forzada de mi madre ocurrida hace 40 años, está unida por impunes ríos de agua turbia a otras más recientes, vuelvo entonces a las preguntas circulares que, como yo, jamás se detienen:

     ¿Dónde está Beatriz Ronco?


     ¿Dónde está Jorge Julio López?


     ¿Dónde está Santiago Maldonado?


miércoles, 17 de agosto de 2011

Juan Aiub Ronco, un poema para Virginia Ogando



VICTORIA

En memoria de Virginia Ogando


Zanja llena de barro
siempre
hurgar
tantear a oscuras
un brazo igual al tuyo,
igual pero de varón
una nariz
dedos, varios dedos

Tocaste algo?
Sí, creo que son dientes.
Es él?
No, no es
otra falsa alarma

Alegría de la búsqueda se escurre
nunca será hallazgo

No es cierto que tu sonrisa hizo lugar a un cilindro helado
Ni que tu sangre perdió viscosidad sobre esos rulos dorados
no es cierto
Tus ojos fáciles no quedaron abiertos
Por fin los encontraste, el experimento funcionó


Juan Aiub, 15 de agosto de 2011.-