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sábado, 10 de agosto de 2019

EDUARDO DALTER Poema para ser leído en agosto




EL PUEBLO, IL POPOLO, THE PEOPLE


El pueblo es una latencia,
        una latencia palpitante,
una raíz, que en cualquier momento
hace una planta, un gran árbol
        o una enredadera
vigorosa, medular, indetenible;
        y ahí están
tu abuelo, tu antepasado pobre
(al que le faltaban siempre 5),
        y ahí están
mi viejo y tu viejo, sacudidos,
y los negritos, los trigueñitos,
los azulitos, y los que se
       despertaron tarde
y los que cruzaron la calle,
en plena lluvia, con un diario
       abierto en la cabeza,
les guste, queridos, o no les guste,
mientras el mundo sea mundo,
el pan siga siendo pan,
y el madrugador sol nos toque
      cada día la cabeza.


                                                                         Buenos Aires, 24 de marzo, 2019

sábado, 27 de octubre de 2018

EDUARDO DALTER Cómo era antes de que llegaran los palurdos




EDUARDO DALTER: GRAJEAS NACIONALES
                               

CUESTA IMAGINAR EL PAÍS
     cómo era antes de que llegaran los palurdos, con sus globos de gases venenosos y con su baile burdo en el balcón; llegaron con presidente cautelar, recuerdo, y con extraña infantería, hasta que trizaron y enmerdaron todo. Cuesta imaginar el país nuestro...



NOS PUSIERON CUATRO ATORRANTES
     a decir cuatro pavadas, como mensajes de gobierno; nos pusieron cuatro apostadores de ruleta a hablar de economía; nos pusieron por jueces y fiscales a gentuza de la mafia, mientras el contrabandista mayor comenzaba sus altas sesiones de desquicio.



CUANDO EN ESTE BARRIO
     nos sorprendió la invasión de ratas, algunos dijimos "esto es grave", pero muchos vecinos confundidos por la propaganda sintieron que el hecho era signo de buen augurio, y les abrieron las puertas; y así es que ahora somos noticia en los diarios del mundo...



ANTIGUAMENTE LOS OLIGARCAS
     les chupaban como Dráculas la sangre a los peones y les deslizaban vales miserables, y mandaban a su prole a estudiar capitalismo a Londres y modales a París. Había récord de tuberculosos y de analfas, pero el país era el Gran Granero. Nada es perfecto.



SE ROBARON TODO
     ¿Porque se robaron todo se quitaron las retenciones?; ¿porque se robaron todo la famiglia se resiste a pagar su vieja deuda?; ¿porque se robaron todo desembarcaron miles de marines?; ¿porque se robaron todo la banca declaró ganancias records y otras yerbas?




NO HAY PLAN MÁS EFECTIVO
     para el cierre indetenible de industrias que la acción de este gobierno: abrir fronteras a las importaciones, malherir el mercado interno y volver inalcanzables los servicios y los créditos; ¿tremenda destrucción insana para qué?; ¿de dónde vino esta orden?



DEBEN DARSE CUENTA
(más de medio país no come)
DEBEN DARSE CUENTA
(las pymes caen como moscas)
DEBEN DARSE CUENTA
(los jubilados sin remedios)
DEBEN DARSE CUENTA
(¿se entiende lo que digo?)



PENSAR QUE ESTA BAZOFIA GEOPOLÍTICA
     fue vendida a la ciudadanía como "revolución de la alegría", y en la que para acomodar números y negocios se les jodió la vida a los ancianos y se pretende rematar en el mercado inmobiliario 5 sedes de hospitales, entre otras cosas. Y además... ¡marines!


Buenos Aires, otoño-invierno, 2018

martes, 24 de julio de 2018

EDUARDO DALTER Aires de aniversario



EPIGRAMAS PARA OLVIDAR UN DÍA


Tu amado llega
en la madrugada a la estación
casi desierta, enciende un cigarrillo
y mira la hora.

Los perros duermen
sobre cartones, bajo el largo alero,
o debajo de los bancos
vacíos y entre sombras.

Será un día prometedor,
se dice pensativo y echa humo
mientras recuerda
haber cruzado el puente,

recuerda haber cruzado
la noche, la alta noche,
con camiones abandonados
en las playas de cantinas y de hostales.

La historia lejana se repite,
pero nunca es ni será la misma,
decimos mientras va clareando,
y el tiempo lento nunca cesa,

cuando vos acaso ya estás
en camino y preferís recostarte,
estirar los pies y cerrar los ojos
o ver la carretera un momento…

Todo respira, palpita, todo va
al encuentro, en lo que será
un día una historia lejana
que nadie jamás sospechará.



Buenos Aires, 24/25 de abril, 2018
Foto. José María Pallaoro

viernes, 20 de julio de 2018

EDUARDO DALTER Marines en Buenos Aires


MARINES EN FLORIDA Y DIAGONAL


     Los vi en los diarios lejanos de la década de los arduos ’60, desembarcando firmes en la Rep. Dominicana y avanzando en Santo Domingo con sus siempre listas metralletas y con sus cascos, rubios todos, mascachicles y justicieros; después los vi… (en verdad nunca dejé de verlos), entre escombros, entre la muerte, siempre entre la muerte, desde Vietnam hasta Laos y Camboya, y después Grenada, Panamá, Somalia, Yemen, Irak, Afganistán, Libia… como los fieles representantes de la noche cerrada, la barbarie, y el despojo. Jamás imaginé que vería a uno, en verdad vi a 5, personalmente, en esta vida, pero la historia es ésta, ésta la infamia, y éstos los tratados puercos con que están desbarrancado y haciendo migas y polvo al país…


Buenos Aires, julio de 2018.-

domingo, 1 de abril de 2018

Eduardo Dalter, El pueblo canta en los estadios y en las plazas




EL PUEBLO CANTA
LAS PALABRAS QUE FALTARON


En soledad, absoluta soledad, y apretado,
el pueblo canta en los estadios y en las plazas
lo que los legisladores lúcidos omitieron decir
desde sus sillas; lo que los jueces y fiscales
lejos están de afirmar en los estrados y en la corte;
lo que los sindicaleros tamizan y disfrazan
en entrevistas, reuniones cerradas y plenarios.
Un canto que viene desde la médula,
el abuso, los silencios y las vísceras,
y que retumba en los recovecos y en las costuras de
       la historia.
Un canto que abrazó al país, que no pudo ya seguir
       callado.
Porque el pueblo, los aires, la nación, fueron dejados
a merced del perrerío hambriento y de los buitres;
a merced de los contratistas feroces y de los
       contrabandistas
(a merced, en fin, del andrajoso moral y del descaro).
En soledad, en absoluta soledad, y apretado,
el pueblo canta a toda garganta en los estadios…



                                                                                     Buenos Aires, marzo, 2018

                                                                                                            Foto: Jmp

miércoles, 1 de junio de 2016

Eduardo Dalter, Mal culiao


VECINOS CON BANDERAS

                               
                    ¡Mal culiao, mal culiao!

Le gritan de todo al ingeniero
      cuando llega
con su gobernadora flaca y
      sus custodios.
El aire a la redonda se tensa
      y se sacude
como con el revuelo de mil
      pájaros.
La gente que está con sus
      niños
en los brazos, o con sus
      viejas bicicletas,
o con sus ganas, ahí justo
      en la esquina,
debe ir recordando los
      momentos
más amargos de su vida,
      sino
no se explica tanta saliva
      y pulmón
y tanta fuerza para gritarle
      las barbaridades
más sinceras que le gritan.
      El ingeniero,
como todo zorro extraño,
      pone cara
de perro distraído, mente
      en blanco,
pareciera, o quizá, pienso,
      debe
decir tragame tierra, o qué
       es esto,
o la puta madre. Y así,
       página
barata y ruin de nuestra
       historia
patria, es también como
       los connacionales
estamos viviendo esta
       dura
y cochina temporada en
       el infierno.




.

viernes, 29 de enero de 2016

Eduardo Dalter, Lo que sueña nuestro bailador


OH BELLO PAÍS SUPERMERCADO

                                           
“Nuestro desafío es ser el supermercado del mundo.”

En el gran supermercado, que sueña nuestro bailador
y mandatario, ¿dónde estaría el sol y dónde la bandera?

¿Dónde la gente, el pueblo, con sus oleajes y tristezas?
¿Dónde la conciencia, la memoria, y dónde la obediencia?

¿En cuál góndola?; ¿entre las latas de arvejas y los
frascos de aceitunas?; ¿o entre los detergentes en oferta?

¿Y dónde los lastimados y los desaparecidos del siglo?;
¿en la ancha playa donde se reciben las mercaderías?

¿De dónde el aire para respirar y vivir todas las horas?
¿Por dónde saldría el sol?; ¿dónde finalmente se pondría?


                                                     
Buenos Aires, enero, 2016

domingo, 13 de diciembre de 2015

Eduardo Dalter, Mientras el ridículo rubicundo bailaba


DEFENSA ENCENDIDA DEL BALCÓN

                                           
                              A Eva, en memoria

Mientras el ridículo rubicundo
bailaba, como en el quincho
de su quinta, y ella entonaba
cumbia en karaoke, yo pensaba:

¿podrá vivir el año que viene
la gente humilde del país?;
¿los jóvenes, los vecinos
podrán respirar, hablar tranquilos?

Mientras como zopenco bailaba
y reía, yo pensaba, pensaba,
y miles seguramente pensaban,
en la historia entrañable y grande

de ese balcón, y en cuánto
costaron los laureles y tristezas
entre las sombras, los bordes
y los hachazos de estos años.

Mientras el ridículo rubicundo
bailaba, como en el quincho
de su quinta. (Cómo bailaba, dios,
había que ver cómo bailaba…)

La historia era polvo, manojo
de ruina en sus pasos; y era
un baldío de fantasmas la Plaza
de niebla hundida y de olvido.




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viernes, 11 de diciembre de 2015

Eduardo Dalter, Si un zorro cebado se mete en tu movido gallinero


LA HORA DE LOS ZORROS

Si un zorro cebado se mete en tu
       movido gallinero,
¿qué esperás?, ¿qué se convierta
       en ciervo?,
¿en ardilla?, ¿o que se eche a
       dormir
y a roncar por largo rato?
       Como zorro,
ni lo dudes, y aunque de pronto
       livianamente
se ponga a bailar cumbia, hip
       hop
o vallenato, llegado el momento
       te abordará
por donde menos te lo esperes,
       y hará saltar
las calientes alambradas a toda
       su manada,
siempre ansiosa de un lugar y
       de alguna presa fácil.



.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Eduardo Dalter, Carta a los poetas y amigos


HAY UN AIRE TENSO A LA REDONDA


Hay un aire tenso a la redonda, más firme
y enrarecido cada hora, como para morder,
mal respirar, o ser trozado por cuchillo.

A la vez, en los suburbios lejanos parece
todo más inhóspito, entre cardos, casas a
medio terminar, y un afiche con promesas.

“Y ahora qué”, algunos se preguntan, sin
más, mirando el aire (que parece temblar)
y sintiéndose en la soledad más absoluta.

Aunque todos presumen, temen, intuyen,
que el tiempo será lo que será, para ser
vivido con las defensas que se puedan.

“Ahora caímos en la cuenta”, ya se oye
en las calles, en esas y otras palabras,
como atisbo de mea culpa o confusión.

La precariedad, la liviandad, desnudaron
su existencia, también la gula, el odio,
que sobrevolaron siempre el horizonte.

La historia, cada día, comenzará a decir
sus cuitas. En el lenguaje que bien sabe.

Buenos Aires, 5 de diciembre, 2015

lunes, 27 de julio de 2015

Eduardo Dalter, un desocupado



DESOCUPADO
Salmo 2000

Un desocupado, Dios, es una pieza única
que hace a tiempo completo su trabajo;
una pieza insustituible
       a todo el engranaje;
una mudez; un grito; un balbuceo;
un canal nivelador
       que espera aguas,
aparentemente más cerca de la sequedad
       y el olvido
que de la administración planificada
       de riquezas.
Un desocupado, Dios, con su desierto
       y su niebla,
vital a este equilibrio de espejismo,
donde cada cosa empuja o devora
       a cada cosa.
Se repite, se confunde, y se alza
ya como discurso
de escena, que el desocupado está
       desocupado
de toda función o todo uso,
mientras la máquina infernal, abismal,
       ahonda el pozo.





Poema leído por Eduardo Dalter en la jornada de Clausura del XXV Festival Internacional de Poesía de Medellín, en la Plaza de los Pies Descalzos, el sábado 18 de julio de 2015.
Eduardo Dalter (Buenos Aires, 1947).