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CÉSAR CANTONI Libro de poesía y otros poemas





     AMANECER DE INVIERNO

El techo de chapa del galpón
amaneció escarchado 
y la humedad, al condensarse, 
gotea sobre el piso.
Las cañerías se congelaron
y el agua caliente 
no logra circular por ellas.
Mis manos y mis pies helados
me advierten que el invierno
es más cruento de lo que insinuaba.
Mientras enciendo la estufa,
el poema no escrito
aguarda que el corazón,
todavía adormilado,
acelere la sangre en las arterias  
y empiece a hablar.


     ENTONCES HABÍA DIOS

Entonces había Dios,
había esperanza,
había revoluciones.

Las revoluciones fracasaron,
la esperanza se perdió
y Dios no ha vuelto a dar señales.


     PERSPECTIVA

La Tierra es un planeta oscuro,
un lugar donde caben el hambre, el dolor,
la crueldad, el espanto, la muerte...
En todas partes hay barro, 
basura acumulada, podredumbre...
Sin embargo, si pudiéramos mirarla desde el espacio
veríamos que brilla como cualquier estrella.


     UNA VIEJA PELÍCULA

Anoche, miraba una vieja película por cable.
En un segmento de la misma, la actriz principal
se despojaba completamente de la ropa.

Contrapuesto a la luz de una ventana,
su cuerpo parecía esculpido por un artista
e invitaba a jugar los juegos del deseo.

La película fue filmada hace más de tres décadas.
Hoy, la actriz es una mujer madura,
con algunos problemas de salud.

Duele experimentar, en la confrontación retrospectiva,
cómo los cuerpos se enferman y degradan,
cómo la belleza prescribe, irremediablemente. 

No, no quiero ser impiadoso con la actriz,
pero prefiero recordarla ahora
en su icónica perfección de celuloide.


     PERCEPCIÓN DE VIEJO

El tiempo –diría un poeta
de vena metafórica–
es como un tren que no se detiene
en ninguna estación:

corre tan velozmente 
que, apenas abrimos la ventanilla
para ver el paisaje,
ya estamos arribando a destino.


     EL ÚLTIMO HOMBRE

Cuando la Tierra se deshaga
del último hombre,
le habrá ganado
la batalla a Dios.


     CREDO

Entre la razón filosófica 
y la razón científica, 
elegí la razón poética.


     LIBRO DE POESÍA

Leo el primer poema 
y no hallo una muchacha
dispuesta a seducirme.

Leo el segundo poema 
y no hallo un taxi que me lleve
hasta el Paseo del Bosque.

Leo el tercer poema 
y no hallo una pistola     
para apuntarle al autor a la cabeza. 

De manera que cierro el libro
y me pongo a mirar por la ventana:
afuera, la poesía de la calle
escribe su espléndida página diurna.



En Música continua. Antología personal, Proyecto Hybris Ediciones, 2023 / Selección de poemas y fotos de jmp de El último hombre (libro inédito incluido en esta antología personal) / 
En la Introducción escribe Juan Carlos Moisés: (…) El último hombre (inédito) cierra la antología. Confirmando el recorrido minucioso y crítico de su obra por el cuerpo expuesto de la realidad, se entrega a la resignación del fracaso, sea la revolución marxista universal o la historia argentina con sus muertes violentas, sea la vejez impiadosa o la inexistencia del cielo prometido. Pero, contra toda desesperanza, nos dice que “basta amar la poesía / para ser sorprendido por algún milagro”. Antes y después está la poesía, que sigue viva en la calle, escribiendo “su espléndida página diurna”. / 
César Cantoni (La Plata, 23 de febrero de 1951) / Poeta / 
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.- 


CÉSAR CANTONI Los escritores son seres muy imaginativos



SATÍRICAS

2. De esto y aquello 


Cuando Dios dijo “Creced y multiplicaos”, no contaba con los chinos.


Los caníbales siempre me parecieron gente de mal gusto. 


Hay personas tan encantadoras que uno quisiera no encontrarlas nunca. 


Era un hombre de principios: nunca terminaba nada. 


El día que los monos vieron a Darwin se resistieron a evolucionar. 


Un buen torturador siempre corta por lo sano. 


Las conferencias y las canciones de cuna suelen surtir el mismo efecto. 


Para museo de ciencias naturales basta la calle. 


La vida es así: justo cuando nos quedamos calvos se deja de usar el sombrero.


Dios hizo al hombre mortal y todos se pelearon por la herencia. 


El arte suele ser ingrato con los grandes maestros: los parricidas los desdeñan; los discípulos arruinan su estilo. 


Nunca me creí un genio de nacimiento. Mi genialidad es adquirida. 


Lo más desagradable de algunas personas educadas, es su pésima educación.


Obrar con naturalidad exige mucho trabajo. 


A decir verdad, hice una segunda lectura de su libro. La primera me fue imposible terminarla. 


No estoy de acuerdo en que ciertos actos dejen de ser considerados pecaminosos; pierden exquisitez. 


Hasta donde puedo recordar, no me acuerdo de nada.


“Mejor solo que mal acompañado”, dijo el sustantivo. 


Que un joven estudie, trabaje, sea respetuoso y ayude a sus padres, es ciertamente preocupante. 


No quisiera llegar lúcido a la vejez; debe ser terrible estar cuerdo toda la vida. 


Lo bueno de la muerte es que no deja secuelas. 


El drama familiar de hoy es cómo hacer para que los padres acaten las decisiones de los hijos. 


¡Qué lindos los tiempos en que Drácula todavía podía salir de noche! 


Es común escuchar que ya vendrán tiempos mejores. Entonces, espero no estar vivo para comprobarlo. 


Las musas son las prostitutas de la poesía: siempre llevan a los poetas por mal camino.


A la h le gusta pasar desapercibida. 


De niños hacemos travesuras; de adultos, chiquilinadas; de viejos, disparates. 


Los jóvenes creen saberlo todo. Y es cierto, lo saben todo. 


¡Por favor, bajen el volumen de esa cumbia! ¡No deja escuchar la música!


Escribir un libro es muy fácil: sólo se necesita papel, lápiz y alguien que se crea escritor. 


En el principio, Dios reinaba en medio del vacío... Y apareció una diosa que no se conformaba con nada. 


“Últimamente, estoy medio desmemoriado”, dijo el muerto. 


Si un joven piensa en otra cosa que en divertirse, es un irresponsable. 


Un padre que hoy es capaz de controlar a sus hijos puede gobernar el mundo. 


No hay nada más provechoso que perder el tiempo. 


Los escritores son seres muy imaginativos: cada vez que escriben un libro piensan que se trata de “El Quijote”. 


¿Cómo es posible que amar sea un verbo regular? 


En los velorios, siempre el actor más verosímil es el difunto; a los deudos se les nota que actúan. 


No importa que no hayas escrito ningún libro, alguna sociedad de escritores te premiará por tu descollante trayectoria. 


Anoche soñé con Freud y esta mañana desperté con una erección. 


Cualquier norteamericano culto sabe que La Gioconda y la Mona Lisa son obras de Leonardo.


Ningún viaje turístico por Colombia debería excluir Macondo. 


Anónimo: Prolífico autor de la antigüedad de origen desconocido. 


“Cada una por su lado”, le dijo una paralela a la otra. 

Algunos escritores son tan perseverantes con su oficio que la pobre literatura no sabe cómo desembarazarse de ellos.


No debe molestarnos que la gente diga mentiras acerca de nosotros; mucho peor sería que dijera verdades.
 

Lo que se cuenta al oído tiene asegurada su difusión. 


El romanticismo es un movimiento absolutamente caduco; tan caduco que, en cualquier momento, puede volver a ser moderno. 


Las comas mal puestas les hacen zancadillas a las palabras.


Sería injusto que no lo felicitara: hasta ahora, nadie ha logrado plagiar a Borges mejor que usted. 


En cuanto a su poesía, debo reconocer que usted maneja muy bien los silencios y, sobre todo, los espacios en blanco. 


–¿Sabías que a la poesía la encontraron muerta? 
–No. ¿Qué le pasó? 
–La mató la literatura. 


Si Sócrates pudo llegar a decir “Sólo sé que no sé nada”, fue porque nunca visitó un cafetín porteño.


Comentario escuchado a un turista norteamericano en Venecia: ¡Qué atrasados...! ¡Todavía no fueron capaces de entubar los canales...! 


Todos los escritores deploran los premios literarios. Hasta que se los conceden. 


Nunca faltan las muestras en las que uno quisiera ver colgados a los pintores en lugar de sus cuadros. 


Hagamos la guerra en paz, dijo un idealista.


Finalmente, la Justicia resolvió dejarlo en libertad: había demasiadas pruebas para condenarlo. 

¡Qué imprudencia... A quién se le ocurre poner un arma en manos de un policía! 


La gente no hace más que decir tonterías todo el tiempo; lo admirable es la convicción con que las dice. 


Sí, duermo y holgazaneo. Pero no es lo único que hago. También holgazaneo y duermo.

Es fácil reconocer al turista norteamericano: nunca pregunta a quién honran los monumentos sino cuánto costó construirlos. 


¡Por favor, si estás enamorado, no escribas poemas de amor: la poesía no tiene la culpa! 


¿El mejor poeta contemporáneo? Dante, naturalmente. 


Y después de crear el mundo, Dios dijo: “¡Qué macana!”


Se optimista: a fin de cuentas, nadie es eterno. 


Si algo les sugiere este libro, sepan que estoy dispuesto a aceptar cualquier elogio inmerecido. 


¡Feliz fin del mundo para todos!



En Pensar no cuesta nada, Proyecto Hybris Ediciones, 2020 / La Plata, Argentina / Fotos y video: jmp /
César Cantoni (La Plata, 23 de febrero de 1951) / Poeta / 

Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller.-

 

José María Pallaoro lee a César Cantoni / Selección de Satíricas, parte 2, “Del hombre y la mujer” / 





César Cantoni, Un arte invisible



Algunos poemas de Un arte invisible

FAMILIA TIPO CON PERRO

En la foto estamos papá, mamá, mi hermana,
el perro de la casa y yo.
Papá está serio, como siempre,
mamá está linda, como siempre,
mi hermana está asida al brazo de mamá,
el perro está absorto
y yo estoy más rígido que un soldado,
pendiente de la cámara.
Papá y mamá salieron de foco hace bastante,
mi hermana se jubiló,
al perro lo mató un tranvía
y yo, momentáneamente,
me aferro a esta foto que encontré entre otras,
plena de reminiscencias
y tan implacable como el tiempo.


1976

Ese año enterramos las armas
y las municiones:
el viejo revólver de papá,
y las dos escopetas de papá,
y la escopeta rota del abuelo,
y mi rifle de caza,
y las balas de plomo
y los cartuchos.
Todo lo enterramos
prolijamente en un baldío
para que la dictadura de turno
no se sintiera amenazada.


TEMA: EL UNIVERSO. EXPLICACIÓN GRÁFICA Y SENCILLA

El universo, también llamado cosmos o simplemente mundo,
es como un bolillero lleno de piedras gigantescas
que una mano invisible hace girar sin detenerse.
Algunas de esas piedras, como la Tierra, dan cobijo a la vida
y otras yerran en la desolación más absoluta.
Para la ciencia, el universo surgió de una explosión: el Big Bang.
Para la Biblia, en cambio, el universo es creación de Dios.
La Biblia enseña, además, que el Sol se mueve en torno de la Tierra,
pero un señor, llamado Nicolás Copérnico, insinuó lo contrario,
y otro señor, muy sabio, llamado Galileo Galilei,
demostró que Copérnico tenía razón.
Galileo fue condenado por refutar lo que estaba escrito
y tuvo que retractarse para no terminar en el cadalso.
Hoy, todavía hay muchos que creen que el Sol
se mueve en torno de la Tierra.
Por eso todo sigue tan mal como empezó.


SUPERVIVENCIA DE LAS CUCARACHAS

Vienen desde el origen de los tiempos. 
Sobrevivieron al Diluvio y a la bomba atómica.
Presenciaron el fin de los mamuts y de los dinosaurios.
Y un día verán sucumbir a nuestra especie,
confirmando el proyecto jerárquico de Dios.


UN ARTE INVISIBLE

El poeta camina
desnudo por la calle,
pero la gente no lo ve.

El poeta va al cine,
sale de putas,
viaja en colectivo,
siempre desnudo,
pero la gente
mira para otro lado.

El poeta no tiene modo
de llamar la atención,
porque la poesía
es un arte invisible.

La poesía se escribe
sin palabras.


El lunes 5 de diciembre a las 19:30 hs (puntual), presentamos UN ARTE INVISIBLE (Libros de la Talita Dorada, colección Tatuaje en el Viento), libro de poemas de CÉSAR CANTONI. El encuentro es en la ALIANZA FRANCESA, calle 59 N° 626, entre 7 y 8, de la ciudad de La Plata. Nos acompañarán con su presencia y palabras, los poetas Carlos Aprea y Sandra Cornejo. Cantoni leerá poemas de su nuevo libro. Y brindaremos por este arte invisible, la poesía, que nos cobija a todos.

César Cantoni, La conquista de América y otros poemas inéditos



RETRATO A LÁPIZ

Cuando el artista J. R. Butin me retrató a la edad de siete años,
no imaginó, seguramente, que se me caería el cabello,
tampoco que sería poeta –título discutible–
y mucho menos que, luego de cinco décadas y media,
su dibujo continuaría colgado en una pared de mi escritorio,
como si el niño lleno de ilusiones
no quisiera abandonar al hombre de hoy.



HOMO ERECTUS

Cuando la bestia se paró en dos patas
comenzó la civilización.
Manuel del Cabral

Animal del género de los homínidos, mamífero y parlante,
cuya columna vertebral le permite caminar erguido,
con la cabeza levantada y apuntando al cielo,
de donde emana su inclinación a la superchería.



NUEVO CREDO

Cualquiera puede inventar una criatura
(por ejemplo, un cocodrilo con alas)
y asignarle cualidades divinas.
En poco tiempo, una legión de adoradores
abrazará el nuevo credo.
Sólo hay que ser perseverante 
y predicar.



LA CONQUISTA DE AMÉRICA

Llegaron con espadas y arcabuces.
Los despojaron del oro y de sus dioses.

Para llenar el vacío espiritual,
les revelaron a un dios blanco.  

El oro –cinco siglos después–
siguen sin devolvérselo.



AMERICAN WAY OF LIFE

De chico, me encantaban
las series americanas,
que miraba en mi dormitorio
mientras tomaba la merienda.

¡Cómo anhelaba, entonces,
la hora de ser grande
para matar a mucha gente
y convertirme en héroe!



HUBO UNA ÉPOCA

Sí, hubo una época
en que quemábamos los libros
para no ser nosotros
los arrojados a la hoguera.



PARAFRASEANDO A FERNANDO PESSOA

Todas las cartas de amor son ridículas”, escribió el poeta.
Todos los poemas de amor también son ridículos.
El amor, incluso, es una cosa ridícula.
La gente mata o muere ridículamente por amor.
¿Pero quién que haya amado hasta el ridículo
no vio abrirse a su paso las aguas del Mar Rojo?



¿QUÉ ES LA POESÍA?

En un poema, una palabra sigue a otra palabra
como un auto sigue a otro auto en la calle.

De igual modo, hay una sintaxis del tránsito
–un fluir regulado por marchas y paradas– 
como hay una sintaxis del lenguaje.

Pero la poesía no es las palabras
ni los autos persiguiéndose.   

Tampoco es la consecuencia de una sintaxis o de otra.

La poesía es ese choque imprevisto en una esquina,
con muertos y heridos sobre el pavimento,
mientras suena furiosamente una sirena 
y llega la policía.



PIENSO EN UN POETA MUERTO

Pienso en un poeta muerto a los 25 años,
mientras leo un poema suyo en una revista
que tiene un nombre extravagante.
Probablemente, el poema
no logre sobrevivirlo mucho tiempo,
pero hoy es lo que respira todavía por él,
el único hueso que asoma de su tumba.



A DESPECHO DE LAS BUENAS COSTUMBRES

A despecho de las buenas costumbres,
“mierda” es una de nuestras voces más usadas.
Los espectadores salen furiosos del cine
porque la película resultó una “mierda”.
La esposa manda a la “mierda” al marido
y se marcha con su amante.
Y hasta los poetas, puestos a opinar,
tachan de “mierda” la poesía de sus pares.
Se dirá que los tiempos que corren carecen de lirismo.
Es cierto, ¿pero cómo hablar o escribir con palabras
que no coincidan con la realidad?



De: “Un arte invisible”, libro inédito.-

César Cantoni (La Plata, 23 de febrero de 1951). Poeta.
Foto: Horacio Preler, José María Pallaoro y César Cantoni, 2005.
Archivo de la talita dorada.-

César Cantoni, 12 poemas inéditos de 2013

















FAMILIA TIPO CON PERRO

En la foto estamos papá, mamá, mi hermana,
el perro de la casa y yo.
Papá está serio, como siempre,
mamá está linda, como siempre,
mi hermana está asida al brazo de mamá,
el perro está absorto
y yo estoy más rígido que un soldado,
pendiente de la cámara.
Papá y mamá salieron de foco hace bastante,
mi hermana se jubiló,
al perro lo mató un tranvía
y yo, momentáneamente,
me aferro a esta foto que encontré entre otras,
plena de reminiscencias
y tan implacable como el tiempo.



1976

Ese año enterramos las armas
y las municiones:
el viejo revólver de papá,
y las dos escopetas de papá,
y la escopeta rota del abuelo,
y mi rifle de caza,
y las balas de plomo
y los cartuchos.
Todo lo enterramos
prolijamente en un baldío
para que la dictadura de turno
no se sintiera amenazada.



EL MAYOR PROBLEMA DEL HOMBRE

El mayor problema del hombre
no es el analfabetismo sino la cultura:
las hormigas son analfabetas, pero tienen sabiduría;
el hombre suma conocimientos,
pero aún no ha logrado entender nada.



FÁBULA POSMODERNA

Según los expertos, muchas especies naturales
se hallan en vías de extinción.
Hablan de tiburones, ballenas, cocodrilos,
lagartos, lagartijas, águilas, cormoranes, lechuzas,
garzas, chinchillas, huemules, musarañas..., sólo para dar un ejemplo.
(Hasta el hombre, con su lógica destructiva,
ha puesto en riesgo su propia supervivencia.)
Al parecer, la naturaleza no sabe defenderse sola.
Salvo en el caso de las ratas,
que siguen multiplicándose.



EJERCICIO PRÁCTICO PARA NIÑOS EN EDAD ESCOLAR CON UN COROLARIO

Como se sabe, los minerales, los vegetales y los tejidos animales
tienen comportamientos diferentes.
Si tomamos, por ejemplo, un clavo, una papa y un trozo de carne
(no realizar con partes humanas la experiencia)
y los dejamos fuera de la heladera,
veremos que el clavo no se corrompe,
que la papa se corrompe mucho después que la carne,
que se corrompe rápidamente.
Corolario: el hombre, como se sabe, está hecho de carne;
en consecuencia, es lo más predispuesto a corromperse.



LA EDAD DE LA INOCENCIA

Mi perro, que apenas tiene un año,
acaba de romper las lilas
que planté esta mañana
y mueve la cola con euforia
cuando compruebo lo que hizo.

También yo, siendo pequeño,
rompía alegremente los juguetes
ante la desazón de mis progenitores.

A veces, me pregunto si Dios
no será un niño inocente todavía,
que, haciendo alarde de sus travesuras,
se pone a jugar con las estrellas.



LOS CAMINOS DE LA VIDA

Buda transitó el Noble Camino,
Lao-Tsé eligió seguir el Sendero,
Cristo tomó la ruta del Calvario,
yo, menos proclive a dogmas y vía crucis,
ando y desando una calle periférica
cuya única verdad son los grafitis.  
 


LA CHICA DE ENFRENTE

Es de noche y hace un calor insoportable.
Asomado a la puerta de mi casa,
escucho la Sonata para piano nº 1 en do mayor,
de Wolfgang Amadeus Mozart,
mientras la chica de enfrente
sale casi desnuda a la vereda
y pierdo el sentido de la música.



MIRANDO FIJAMENTE TU RETRATO

Durante tres días y tres noches
estuve mirando fijamente tu retrato,
insultándote y maldiciéndote,
deseándote las peores calamidades de la vida:
insomnio, dolores de parto, crueles enfermedades...
Y, sin embargo, no habías cruzado la calle con luz roja,
no habías dejado de pagar la tasa inmobiliaria,
no habías abortado ni matado a nadie.
Era la deserción de tu voz en el teléfono
el crimen sangriento que te hacía punible.



UN ARTE INVISIBLE

El poeta camina
desnudo por la calle,
pero la gente no lo ve.

El poeta va al cine,
sale de putas,
viaja en colectivo,
siempre desnudo,
pero la gente
mira para otro lado.

El poeta no tiene modo
de llamar la atención,
porque la poesía
es un arte invisible.

La poesía se escribe
sin palabras.



NO ME PREGUNTEN

No me pregunten
cómo se escribe un poema.
Si lo supiera,
montaría una fábrica.



GENTE DE LETRAS

Sálvame, Señor, de los poetas,
de los críticos literarios,
de los académicos de la lengua,
de los profesores de Lengua y Literatura,
de los ilustres literatos,
de los escribidores...
Y, sobre todo, de mí mismo,
sálvame, Señor.



César Cantoni nació en La Plata el 23 de febrero de 1951. Su obra poética publicada incluye los siguientes libros: Confluencias, 1978; Los días habitados, 1982;  Linaje humano, 1984; La experiencia concreta, 1990; Continuidad de la noche, 1993; Cuaderno de fin de siglo, 1996; Triunfo de lo real, 2001; La salud de los condenados, 2004; Diario de paso, 2008; El fin ya tuvo lugar (2012). Publicó, además, la plaqueta Irlanda, 1998, y los cuadernillos Intemperie y otros poemas, 2006, y Latencia: poesía y dictadura, 2013. Figura en más de veinte antologías poéticas, entre ellas: Antología de la Nueva Poesía Argentina, 1980; Poesía entre Dos Épocas (Argentina 1976-1983 / Inglaterra 1930-1939), 1985; Años de Ceniza y Escombros (Nueva Poesía de los Años ’80), 1988; 70 Poetas Argentinos (1970-1994), l994; Poetas Argentinos Contemporáneos, Tomo VI  l997; Entre la Utopía y el Compromiso. 16 Poetas Argentinos, 1997; Poesía hacia el Nuevo Milenio. Antología de Poetas Argentinos, 1999. Administra el blog de poesía platense “Los poetas no van al cielo” (www.lospoetasnovanalcielo.blogspot.com.ar). Reside en su ciudad natal.

Foto: CC. Archivo de la talita dorada.

César Cantoni: Diario de paso, selección


Foto: César Cantoni. Archivo de la talita dorada.

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02.05.05

No eras mi tipo, como se dice,
pero, de haber podido, te hubiera regalado
los jardines colgantes de Babilonia,
aquella noche, en la desolación
de un parador de ómnibus, en medio de la ruta,
mientras esperábamos rehacer la marcha
que nos devolvería a La Plata
y el verano se apagaba sin gloria.

(Epílogo para un viaje de vacaciones)

_
05.05.05

Cada mañana, al despertar,
leía invariablemente el diario
sentado sobre el inodoro.
Y toda la belleza del mundo le sonreía,
desde una de las paredes,
en los labios sensuales
de una chica de calendario.

(El tío de Villa Crespo)

_
10.05.05

Si nada es gratuito,
me animo a decir
que ese puntito negro,
esa pequeña deyección de mosca
en la testa brillante –magníficamente
tonsurada– del santo de yeso
que está sobre la cómoda, es una crítica
a la fe iconoclasta de la casa.

(Si nada es gratuito)

_
29.06.05

Caminamos por la playa hasta la escollera,
un poco en la tarde, un poco en nosotros.
(Antes te habías reído de mi sombrero de paja.)
Descalzos, entre las piedras, los pescadores lanzaban
o recogían sus aparejos. Un pequeño navío,
que parecía sacado de una agenda turística,
se deslizaba imperceptiblemente sobre el horizonte.
(“Algún día, me gustaría habitar una casa frente al mar”, dijiste,
siguiendo con los ojos la línea de la costanera,
mientras un pescador devolvía un zapato muerto a las profundidades.)
El viento soplaba cada vez más fuerte
y el oleaje empujaba las boyas a la orilla.
Esa noche, en ese mismo sitio,
nos poseímos bajo la impávida luz de las estrellas,
no como quienes juran amarse para siempre
sino simplemente como quienes se aman.

(No como quienes juran)

_
14.07.05

Pues bien, éste es el mundo conocido
y no hay prueba de otro por ahora.
Los aviones se estrellan, los barcos naufragan,
los trenes descarrilan... En la guerra,
en medio de un sismo, en el quirófano,
la gente agoniza lastimosamente o muere de golpe sin explicación.
Esta mañana, para ser preciso,
un camión, que llevaba hortalizas,
atropelló a la perra del diariero y le rompió una pata,
sumándole un nuevo dolor al devenir.
Si yo fuera católico, diría que el Supremo sabe lo que hace
y no jaquearía al dogma con preguntas.
Está claro. Pero he aquí que, en el fondo, sigo siendo un niño
y aún conservo la manía inquisidora
de abrirles la panza a los juguetes.

(Éste es el mundo)

_
20.07.05

Es cierto, Cioran acorraló al demiurgo
hasta dejarlo sin respuestas,
pero su pensamiento fue tan devastador
que la gente prefirió, en general,
otras verdades a su verdad amarga,
una visión más amable e ilusoria de lo creado,
más complaciente con sus expectativas,
como quien se contempla de paso en un escaparate
y cree ver en el perfil grotesco
la belleza que no tiene.

(La gente prefirió, en general)

_
21.07.05

A veces, no descarto que el mundo constituya un sueño.
Otras, me inclino a creer que sólo se trata de materia acrítica.
Por lo demás, siempre surge un patético dolor de muelas
que excluye cualquier duda sobre sí.

(Puesto a especular)

_
26.07.05

1.
A unos se les revela la Virgen;
a otros, el Demonio.
A mí se me reveló la Nada.
Soy el nuevo gurú del siglo XXI
y hablo en nombre de lo que no es.

2.
Creo en el tiempo infinito,
no en la eternidad;

en la inmortalidad del cuerpo,
no del alma;

en la resurrección de los muertos,
pero sólo en este mundo.

3.
Mi dios me recuerda
que soy inmortal;
el carro fúnebre del tiempo,
que voy a morir.

4.
No pediré perdón,
no seré absuelto,
no levitaré tras la muerte,
no reencarnaré en mi cuerpo ni en otro,
no resucitaré en lugar alguno.

Simplemente me despediré de ustedes,
convencido de que no volveremos a encontrarnos.

(Breviario de herejías)

_
18.08.05

Con el último sol muere la ilusión del día.
Los negocios bajan las persianas
y las calles van quedando desiertas.
El canillita apila, entonces, los diarios matutinos,
hace un fardo con ellos y los deja en el suelo.
La pequeña florista, mientras tanto,
con la piel erizada por el frío,
se abriga como puede contra las paredes.
Desde la cocina de los restaurantes
llega ahora hasta la puerta el típico olor de las frituras
y los bares acogen a putas y dipsómanos.
En la esquina de la Universidad,
una mujer, que blande un crucifijo en una mano
y aprisiona una Biblia en la otra,
anuncia a los desavisados el final de los tiempos.
Artera, la noche avanza hacia el momento exacto
en que el suicida apretará el gatillo.
Sí, todos los proyectos de vida fracasaron a esta altura
y el mundo parece cansado de rodar.
Cuando el viejo mendigo se duerme finalmente
sobre un lecho de bolsas y cartones,
ya no es posible esperar ningún milagro.

(Con el último sol)

_
12.09.05

No escribía al dictado del corazón,
sino del hígado cirroso.
No escribía para los hombres satisfechos,
sino para aquellos que sufren
la quemadura de la vida.
No escribía porque la poesía
fuera capaz de redimir al mundo,
sino porque estaba seguro
de que no existe salvación.

(Bukowski o le mal de vivre)

_
24.12.05

Un Papá Noel sonríe al que lo mira
desde el escaparate reluciente
de una casa de regalos.
Con espíritu celebrante,
la gente se agolpa por la calle,
cargada de paquetes.
Sólo los perros, que duermen
plácidamente en la vereda,
permanecen ajenos al rito navideño.
La noche va cayendo ahora
y el cielo se puebla de bíblicas señales.
Entre el culto pagano y la fe cristiana,
la cruel realidad de los chicos que mendigan
sigue reclamando un redentor.

(Crónica de Nochebuena)

_
24.12.05

No puedo afirmar si era el espíritu navideño,
un delirio momentáneo
o el amor consumado esa mañana
lo que la hacía cantar
detrás del mostrador,
pero juro que estaba feliz,
realmente feliz con sus ojeras.

(La muchacha del despacho de pan)

_
13.01.06

Desnudas, a la orilla del río
–la radio a todo volumen,
la ropa apilada al descuido sobre la arena–,
mientras untan su cuerpo con cremas bronceadoras,
las chicas, esta tarde, no dejan lugar
para el escepticismo.

(Desnudas, a la orilla del río)

_
15.01.06

1.
Me tiendo desnudo a tomar sol.
Debajo de mi espalda,
el pasto es blando como una cama.
Cierro los ojos y dejo que las hormigas
caminen por mi piel,
que hagan de mi ombligo
un hormiguero.

2.
En la playa, juego con ella a la paleta.
Tras un giro imprevisto, uno de los dos
tropieza y cae; el otro ríe.
Luego reímos los dos juntos.
Sin querer, somos felices
con una inocencia
que habíamos olvidado.
¡Pero qué pronto
todo esto dejará de ser real!

(Días de enero)

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04.02.06

La calle nos mira a través de la ventana.
Los árboles parecen centinelas en la oscuridad.
Con el aire caliente del verano,
entra la noche y se mete en la conversación.
La luna desciende hasta el mantel.
Nunca hemos sido demasiado líricos
(no sería ético que lo fuéramos),
pero a veces el mundo nos ofrece un pacto
y sentimos que todo cabe en una metáfora.
Incluso, nosotros.

(La calle nos mira)

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21.02.06

Iba a arrancar el auto aquella tarde
cuando una mariposa,
que apareció de la nada,
se puso a danzar sobre el parabrisas.
Es el espíritu encarnado de Chuang Tzu
que prenuncia el estío
”,
exclamó mi acompañante.
Y yo le creí,
porque basta amar la poesía
para ser sorprendido por algún milagro.

(En la playa de estacionamiento)

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16.03.06

Nunca pude recordar el nombre de los coleópteros,
de los montes volcánicos, de los ciclones.
Últimamente, he olvidado el nombre de algunas mujeres,
de muchos libros, de ciertas disciplinas.
De a poco, me voy quedando con las palabras justas,
las que aún son capaces de nombrar
la tragedia o los sueños,
mientras la realidad se adueña de lenguajes
cada vez más inútiles.

(Nunca pude recordar el nombre)

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29.03.06

Eliot tenía una conciencia rancia
y sus ropas olían a alcanfor,
lo que no le impidió
ser un poeta a la altura de su tiempo,
dejando en claro que la poesía
se halla siempre por encima del hombre
y que nadie escribe realmente lo que quiere
sino lo que ella le dicta.

(Nadie escribe lo que quiere)

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31.03.06

Yo me pregunto: Rilke,
siempre lagrimeando sin pausa
sobre cartas y libros,
tan lleno de espiritualidad,
¿no tuvo nunca una indisposición hepática,
nunca una cena indigesta
lo llevó a vomitar hasta las tripas?

(Leyendo a Rilke)

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14.04.06

Si quiere, póngase usted mismo el disfraz de lo infausto,
lo luctuoso, lo maligno, Artur Lundkvist,
y deje a la corneja vivir según sus hábitos,
que la pobre no es más que un ave como tantas;
carroñera, sí, pero una criatura de Dios,
a fin de cuentas. Con todo respeto,
usted parece católico por su maniqueísmo simbolista.
Nuestra especie ha probado con creces
que puede ser más vil que un pájaro carnívoro.
¿O acaso la corneja no come del muerto
que antes fue víctima de alguna mano humana?

(Nuestra especie ha probado con creces)

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16.04.06

Domingo a la mañana. Los pastores
recorren las calles de la villa vecina,
llevando la salvación a domicilio.
En cada puerta que tocan, dejan
publicaciones con la geografía del cielo
y fórmulas para orar y alivianar las culpas,
mientras los perros ponen a prueba su fe predicadora.
(Ellos son la verdad de las Escrituras
en este suburbio del planeta
donde la pobreza es una penitencia diaria.)
Luego, con la tranquilidad de haber servido a Dios,
se alejan entre anuncios de alguna catástrofe inminente
y ladridos que no garantizan su regreso.

(En cada puerta que tocan)

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19.04.06

El primer día que fui a la casa de mi compañero,
éste tomó un cráneo humano que guardaba en un cofre
y lo alzó hasta mis ojos sin mediar palabras.
No era Hamlet planteándose la duda que lo consumía,
sino un chico riendo con fuerza de mi estupefacción.

Hoy, mientras miraba las fotos en que estamos juntos,
recordé una vez más el curioso episodio.
Mi compañero no podía imaginar entonces
con cuánta ironía la temprana muerte
habría de apropiarse de su calavera.

(No era Hamlet)

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28.04.06

Ese humo que sale de la chimenea
es el difunto que pierde gravedad. Ahora
remonta la arboleda, corre hacia el río
y, finalmente, desaparece entre las nubes;

mientras en la receptoría del crematorio
los afligidos deudos –sus almas todavía sujetas
a la ley de Newton– reciben, como último legado,
un puñado de harina en una urna.

(Ese humo que sale)

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03.05.06

Vivió al costado de un monte.
El día que murió,
lo enterraron al pie de un árbol.
Ahora es ese árbol.
Cuando el sol está más alto,
da sombra tres metros
alrededor.

(De la transformación de la materia)

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11.05.06

Finalmente, levanto el tubo del teléfono,
marco el número del Más Allá y espero.
El número marcado no corresponde a un abonado actual”,
dice la voz de la telefonista,
y luego la comunicación se corta.
Con el desánimo propio del momento,
me recluyo, entonces, en mi habitación
y hago lo mismo que suelen hacer todos:
rezo, aferrado a la vida.

(Finalmente, levanto el tubo)

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POST SCRIPTUM

¿QUIÉN LE DEVOLVERÁ SU VOZ?

Murió Vallejo, murió el desheredado.
Murió el César, el cholo, el susodicho.
Murió de la muerte hacia dentro y hacia fuera,
con toda la vida que tenía delante.
Y ahora, ¿quién le devolverá su voz a la poesía? ¿Quién
escribirá “hialóidea” cuando haya que escribir “hialóidea”?
¿Es posible el poema sin César, sin Vallejo?

Murió el poeta, sí, murió con aguacero.
Murió al cabo de los ríos que le dieron el habla.
Murió con el alma y la tristeza expuestas,
abrazado a la carne de su muerte viva.
¿Qué lugar reservarle, pues, al neologismo?
¿Qué hacer con el tropo, el ripio, el encabalgamiento?
¿Cómo arrancarle al verso la metáfora nueva?

Pero, ¿murió Vallejo como dicen todos?
¿Murió el hombre? ¿El paria? ¿El revolucionario?
¿Aquél que nació de grande para nombrar de nuevo al mundo?
Hermano, si de veras moriste, Dios cobije tu sueño.
De otro modo, no juegues como niño, no te escondas,
no nos dejes tan solos con la lengua nuestra,
no nos largues tan rotos de palabras.

De “Diario de paso”, Ediciones Hespérides, 2008.
Selección de textos: José María Pallaoro.



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César Cantoni nació en La Plata el 23 de febrero de 1951. Publicó en poesía los siguientes libros: “Confluencias” (1978), “Los días habitados” (1982), “Linaje humano” (1984), “La experiencia concreta” (1990), “Continuidad de la noche” (1993), “Cuaderno de fin de siglo” (1996), “Triunfo de lo real” (2001), “La salud de los condenados” (2004) y “Diario de paso” (2008). Editó, además, la plaqueta “Irlanda” (1998) y el cuadernillo “Intemperie y otros poemas” (2006).
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