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Rutas naturales pirenaicas

Buitre leonado


Son muchos los años que subo a los Pirineos para disfrutar de su naturaleza, aunque solo puedo dedicar unos pocos días al año. Cada viaje descubro pequeños secretos que pueden ayudar al naturalista que quiera descubrir esta enorme cordillera y algunos de sus rincones salvajes. Siempre intento complementar las jornadas en la naturaleza con visitas a lugares históricos, poblaciones singulares o templos románicos. En 2024 dedicamos unos días a finales de mayo que repartimos entre el Cadí, Andorra y el Port del Cantó, luego rematamos en Bielsa, con un paseo por el valle de Pineta, los miradores del Revilla y Arinzué, el Col de Sahún y los pinares de Plan. 

Según mi experiencia en los Pirineos es difícil obtener buenas fotos de las especies que se cruzan porque los encuentros con ellas suelen ser fugaces, aunque siempre hay lugares propicios en los que con un poco de suerte y pericia se pueden obtener buenos resultados fotográficos. Un naturalista que no sea un atleta capaz de cargar a la espalda todo el equipo y salvar fuertes desniveles cubriendo largas rutas, como es mi caso, debe conformarse con realizar aproximaciones en coche desde las que emprender cortas caminatas que le acerquen a parajes tranquilos y accesibles, en los que haya posibilidades de detectar especies singulares. En esta entrada facilitaré detalles de las rutas recomendadas y de las especies observadas. 

28 de mayo de 2024

Ruta 1, Cadí


Ruta 1.- Descubrir el Cadí por la Collada del Lletó

El Parc Natural del Cadí-Moixeró, es una sierra paralela a la cuerda central de los Pirineos que sirve de puente para conectarlos con las sierras del Prepirineo. En 1966 se declaró esta zona como Reserva Nacional de Caza y la Generalitat lo declaró parque natural el 15 de julio de 1983, es un área de 41.060 ha que se extiende sobre 15 municipios. Dada su enormidad tiene muchos lugares recomendables, como nos alojamos en la Seu d’Urgell elegimos hacer una ruta sencilla en el occidente del Cadí. Por la mañana cogimos el coche para subir por la LV-4008 hasta la aldea de Ortedó, en muchos planos aparece como Artedó. Dejamos el coche en el mismo pueblo y subimos siguiendo la pista que lleva hasta las cabañas de Lletó, al pie del Turó del Galliner, donde hay una estación para la observación del paso migratorio de las aves. La pista está en buen estado y se puede hacer con cualquier coche, pero andando se pueden localizar muchas más especies, y tanto su desnivel como por su longitud es una ruta asequible para todo el mundo. 


Coll del Lletó, Cadí

En las proximidades de Ortedó, entre los prados que se abren en medio del bosque abundan las aves, las más singulares que observamos fueron el picamaderos negro (Dryocopus martius), el pico picapinos (Dendrocopos major), el trepador azul (Sitta europaea caesia) y el piquituerto común (Loxia curvirostra). 

Pico picapinos

Cuando se gana altura, en la cercanía del collado, hay unas charcas junto al camino donde se ve tritón pirenaico (Calotriton asper) y en las zonas abiertas se solea la lagartija roquera (Podarcis muralis). Una vez se llega al collado en sus prados se ve el alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio). Esta es solo una muestra de la treintena de especies que pudimos ver esa mañana.

Ordino-Arcalís Andorra

Ruta 2.- Andorra, Ordino-Arcalís el reino de las marmotas

Por la tarde entramos a Andorra que cada día tiene más tráfico, nos dirigimos a la estación de esquí de Ordino-Arcalís que tiene la peculiaridad que permite acceder con el coche hasta los 2.396 m. de altitud, siguiendo una sinuosa pero perfectamente asfaltada carretera. Desde la Seu d’Urgell es una hora de trayecto, pero en el estío se convierte en un lugar muy tranquilo donde poder observar la fauna y flora alpina. Cuando se acaba el asfalto, pasado el orri (una pequeña cabaña cónica de piedra seca que utilizaban los pastores para ordeñar) se encharcan los arroyos que bajan de la montaña y en ellos hay rana pirenaica (Rana pyrenaica) y tritones. Desde allí, al atardecer, ayudados por los prismáticos se descubren numerosas marmotas alpinas (Marmota marmota) que se dedican a socializar en los prados. No faltan las collalbas grises (Oenanthe oenanthe) y el bisbita alpino (Anthus spinoletta). En verano esta estación de esquí ofrece la opción utilizar el telesilla de Creussans para acceder con toda comodidad a las cumbres, allí han montado el mirador solar de Tristaina, que debe ser un buen lugar para observar las aves, pero cuando llegamos ya estaba cerrado.


Vista al este desde Arcalís, Andorra


29 de mayo de 2024

Esa jornada la utilizamos para pasar a los Pirineos de Huesca, como era un viaje largo no pudimos hacer rutas largas, pero si nos permitió explorar áreas interesantes, algunas de ellas por primera vez y otras que ya conocíamos.

Port del Cantó

Ruta 3.- El Port del Cantó

Por la mañana temprano seguimos por la N-260 que permite pasar de la comarca de l’Alt Urgell al Pallars Sobirà y para ello hay que salvar el Port del Cantó situado a 1.721 m de altitud. En la collada hay una zona con prados rodeados de bosques donde se puede observar especies interesantes. Al norte reina en las alturas la cima de la Torreta de l’Orri de 2.438 m, cumbre del macizo d’Orri. A sus pies se encuentra el Refugi Comes de Rubió, a 1.980 m, abierto en temporada invernal. Desde el puerto se puede acceder siguiendo 6 km por una pista abierta del 1 de mayo al 15 de noviembre. Al sur se alza la Serra de Llagunes, a la que nos podemos aproximar desde el área de descanso del puerto, siguiendo la pista que sale dirección sur, que se dirige a la aldea de Vila-Rubla. Esta localidad pertenece al municipio de Montferrer i Castellbò, en esa zona se intercalan prados s y bosques alpinos en los que han encontrado dientes fósiles de arcosauriformes. Los bosques que hay al sur del puerto son un buen lugar para observar el picamaderos negro o el alcaudón dorsirrojo, el milano real (Milvus milvus) o el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus).


Monasterio de Santa Marñia de Obarra


Ruta 4.- El románico del valle de Isábena

A mediodía abandonamos la Alta Ribagorça catalana y siguiendo la A-1605 entramos en la Ribagorza aragonesa. Estos valles perdidos y alejados de todo esconden grandes tesoros artísticos del románico, como la catedral de Roda de Isabena del año 1030 que cuenta con una cripta y un claustro r espectaculares o el monasterio de Santa María de Obarra de los siglos IX y X. Ambos son de estilo lombardo, pero solo permiten visitas concertadas en días concretos por lo que hay planificar la visita con tiempo. Para comer en esta zona os recomiendo la Casa Restaurante la Cuadreta, al norte de Herrerías de Calvera. En esta zona se encuentra uno de los mejores hides fotográficos para aves carroñeras como el quebrantahuesos, que gestiona la asociación Bonansa Activa. El resto de la tarde seguimos camino hasta Bielsa donde nos alojamos.


30 de mayo de 2024

Ruta 5 Mirador del Revilla


Ruta 5.- El mirador del Revilla

Este valle del Sobrarbe está un poco escondido pero es muy recomendable recorrerlo para acercarse a los miradores del Revilla donde está garantizada la observación de quebrantahuesos. Para acceder hay que desviarse en la localidad de Hospital de Tella, en la A-138 y remontar el valle del río Yaga por la HFO-135AA. En el kilómetro 6,3 hay una curva muy cerrada a derecha donde hay un pequeño aparcamiento para 4 o 5 coches y unos paneles explicativos. De allí parte el sendero que en poco menos de 2 km te acerca los miradores de Angonés. 


Faldas del Monte Perdido desde los miradores

Desde ellos se domina el barranco de Angonés y el estrecho valle del Río Yaga que nace en el Collado de Añisclo y en las faldas de Monte Perdido (3.355 m.).


Valle del Río Yaga

Este mirador privilegiado que se encuentra dentro de los límites del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, desde allí se observan las idas y venidas de buitres leonados (Gyps fulvus) y varios ejemplares de quebrantahuesos. 


Buitre negro desde el Revilla

Con un poco de paciencia también se puede ver alimoche común (Neophron percnopterus), cuervo grande (Corvus corax), halcón peregrino mediterráneo (Falco peregrinus brookei) y hasta buitre negro (Aegypius monachus). 


Quebrantahuesos

A mitad del sendero hay un cartel que anuncia la Ermita de San Lorién, se encuentra apenas a una decena de metros trepando arriba por una trocha. Una vez se alcanza la pared vertical se observan los cimentos de lo que en su día fue una pequeña iglesia rupestre. 


Ruinas de la Ermita de San Lorien

Marcas históricas

Aunque pueda aparentar ser los restos de un chozo de pastores, en las paredes rocosas hay inscripciones cinceladas en la roca que pertenecen a varias épocas históricas. Ese lugar añade el aliciente que suele ser propicio para ver el treparriscos (Tichodroma muraria).


Alimoche


Este valle esconde más secretos, en el kilómetro 5,5 de la HFO-135AA hay un desvío hacía la localidad de Tella, que es la capital del municipio de Tella-Sin. Un kilómetro antes de llegar a esta localidad junto a una gran balsa sale un sendero que en apenas 20 metros nos conduce al dolmen de Tella, un interesante monumento funerario del neolítico. De nuevo en la carreta se accede al que es conocido como el pueblo de las brujas. Desde allí sale la interesante ruta de las Tres Ermitas, es un camino circular que nos conduce al templo de la Virgen de la Peña (XVI), a la Virgen de Fajanillas (XII) y a la ermita de San Juan y San Pablo que se alza protectora cerca del Puntón de las Brujas, un pico rocoso, para finalizar en Tella. 


Ruta 6 de Plan al collado de Sahún

Ruta 6.- La Val de Chistau y el Collado de Sahún

Por la tarde, en el km 72,5 de la A-138, unos metros antes de Salinas tomamos la A-2609 que se adentra en la Val de Chistau, siguiendo el río Cinqueta en dirección a su capital, Plan. En el km 8 después de salir de un túnel se encuentra el espectacular cortado de Peña Negra, allí mismo hay un muladar en el que una vez a la semana dejan reses muertas para alimentar las aves carroñeras y allí se concentra las aves. Siguiendo la carretera hasta la entrada de Plan hay que tomar un desvío al sur que cruza el río Cinqueta y se adentra en un bosque adulto de coníferas.


Vistas del Aneto desde Sahún, mayo de 2024

Es una pista aceptable para recorrer con cualquier vehículo, que va ganando altura mientras se adentra en un pinar espectacular que trepa hasta la collada de Campo Maruja (1.814 m.). Allí abundan los corzos (Capreolus capreolus) y las ardillas (Sciurus vulgaris), también se reproduce el mochuelo boreal (Aegolius funereus). Desde la collada, junto a una balsa se accede al bosque de la Machifembra. Este camino se cierra en época de reproducción para proteger uno de los últimos territorios de urogallo (Tetrao urogallus) aragoneses, esta es una zona de paso de quebrantahuesos y con un poco de suerte se ven desde muy cerca. La pista sigue ganando altura y enseguida llega al Refugio de Marradetas, unos pocos metros más y se llega al Collado de Sahún (2.202 m.). 

Vista al norte desde el Collado de Sahún, mayo 2024

En esta zona han desaparecido los bosques y reinan los prados alpinos en los que viven dos parejas de Collalba gris (Oenanthe oenanthe). Desde este balcón increíble se disfruta de una de las mejores vistas de los Pirineos. Al este se ve Cerler y detrás toda la cara oeste del Aneto con sus 1.404 m. Al norte del collado se alza el Mollón Cuadrado del Yerri (2.671 m.), al fondo a la izquierda el Pico de Bagüeñola  (3.401 m.) y al este la Tuca de Cambra (2.628 m.) y el Pico la Lastra (2.361 m.). Al sur dominan las alturas el Cerro Marradetas (2.194 m.) con el cercano farallón rocoso de la Turmosa mientras que en el oeste rematan el paisaje la Peña de las Diez (2.568  m.) y la de las Once con (2.651 m.). Sin lugar a dudas este es uno de los rincones imprescindibles del Pirineo.

Collalba gris


Fuentes y referencias: 

Bonansa Activa

https://birdingaragon.com/project/bonansa-activa/

Dolmen de Tella

https://tellasin.com/dolmen-de-tella/

El Cadí Moixeró

https://parcsnaturals.gencat.cat/ca/xarxa-de-parcs/cadi/gaudeix-del-parc/equipaments-i-itineraris/itineraris/itineraris-de-natura/

Ermita de San Lorién

https://www.sipca.es/censo/1-INM-HUE-003-227-024/Ermita/de/San/Lorenzo.html

Monasterio Santa María de Obarra:

https://museodiocesano.es/monasterio-de-obarra/

Ordino-Arcalís en estío:

https://www.ordinoarcalis.com/ca

https://www.ordinoarcalis.com/ca/experiencies/activitats-estiu/creussans#ade0b24c-222b-4830-9533-c534ac02eff0

Pirineos:

https://tr3smil.com/zona-9-maladeta-aneto/

Refugi Comes de Rubió:

https://www.refugicomesderubio.com/

Tella:

https://magicospirineos.com/tella

https://magicospirineos.com/ruta-de-las-3-ermitas-protectoras-de-tella

Templos de la Ribagorza:

https://turismoribagorza.org/images/PRE22/stories/secciones/zona_interactiva/folletos/Castellano/Cultura.pdf


Rafa, Gerardo y Aurelio en Bielsa


 Texto y fotos de Rafa Muñoz, Arxiu RMiB

VIAJE A LA MONTAÑA ASTUR-LEONESA, OSOS, LOBOS Y UROGALLOS

Urogallo (Tetrao urogallus)



En la crónica anterior narraba una salida para ver aves y mamíferos marinos en el Finisterre gallego que dista más de 1.000 kilómetros de València, para optimizar el viaje decidimos ampliarlo y aprovechar el desplazamiento para intentar ver oso en la Cordillera Cantábrica. La salida en barco estaba prevista para el día 26 de agosto por lo que hablé con mis amigos Aurelio Sanz y Gerardo Aísa para organizar una escapada que aunara naturaleza, historia y gastronomía, tres disciplinas por las que sentimos pasión, el viaje duró del 24 al 30 de agosto de 2020.

Santa María la Real de Aranda de Duero


24 de Agosto

Salimos de València con el objetivo de hacer noche en Palencia, a medio camino de Galicia. Paramos a almorzar en Aranda de Duero y hacer una rápida visita a bonita iglesia de Santa María la Real construida entre el siglo XV y el siglo XVI y su espectacular fachada de estilo gótico isabelino. Unos kilómetros más y llegamos a Palencia donde teníamos dos objetivos, visitar la Catedral Gótica de San Antolín de Palencia y sobre todo conocer la cripta que perteneció a un edificio visigodo de mediados del siglo VII, en tiempos del rey Wamba. Rematamos la jornada comiendo un sabroso lechazo en el Restaurante Asador La Encina aunque me pareció algo caro.

Cripta de la Catedral Gótica de San Antolín de Palencia


25 de Agosto


San Juan de Baños.


La mañana siguiente tras el desayuno nos acercamos Baños de Cerrato para conocer otra basílica visigótica, San Juan de Baños. Este sobrio templo es uno de los más antiguos de España, lo mandó construir el rey Recesvinto en el año 661. Me encantó la ventana de celosía en piedra que hay en el ábside y los círculos secantes labrados en los capiteles, sin duda estética típica de los visigodos.



Además de cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) pudimos observar Abubilla (Upupa epops), Estornino negro (Sturnus unicolor), Gorrión común (Passer domesticus balearoibericus) y Tórtola turca (Streptopelia decaocto).

Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)


Seguimos ruta toda la mañana para llegar a Ourense con el tiempo suficiente para estirar las piernas recorriendo el centro de la ciudad, alrededor de la catedral del siglo XII y su Pórtico del Paraíso,  además aprovechamos para comer unos estupendos platos de pulpo a feira, unas xoubas (sardinas) y zamburiñas en A Casa Do Pulpo. Después de comer seguimos viaje hasta Muxía, llegamos cuando ya estaba avanzada la tarde pero aún tuvimos tiempo de visitar el Santurario de Muxia y las piedras erosionadas lo rodean, estos bolos son protagonistas de innumerables supersticiones populares. Acabamos la jornada cenando en el bar restaurante A Marina un espectacular plato de percebes, raxo que es lomo de cerdo fresco frito con guarnición y la guinda la puso un buen vaso de orujo blanco.

Catedral de Ourense


26 de Agosto


Santurario de Muxía 


Esa mañana nos embarcamos para ver aves y mamíferos marinos, el lector puede ver la crónica en este enlace: 


Por la tarde salimos dirección Lugo donde visitamos las murallas romanas y la catedral románica de Santa María de Lugo que se terminó el año 1273. Pusimos broche a la jornada cenando de tapeo por la zona de Praza do Campo y hablando de osos y urogallos con el gran Daniel Pérez.

Muralla romana de Lugo


27 de Agosto

De nuevo subimos al coche para llegar a la capital de la Laciana leonesa, Villablino, que sería nuestra base hasta el día 30. Después de comer una espectacular parrillada el Bar-Restaurante El Ferial nos dirigimos a explorar el valle de Valdeprado, que pertenece al municipio de Palacios del Sil, en la comarca de Rivas del Sil. Esta zona es conocida en lengua leonesa como el “Concechu Palaciegu”, que lo forman una docena de pueblos: Villarino, Tejedo, Cuevas, Mataotero, Matalavilla, Valseco, Salientes, Salientinos, Valdeprado y Palacios del Sil. Estos valles han estado históricamente rodeados por dos potentes centros comarcales como son El Bierzo y La Laciana que han restado protagonismo a estos remotos valles donde solo viven 1.400 vecinos. Su mayor patrimonio es mantener vivo el País Patsuezu y su lengua leonesa que es una variante occidental de la lengua asturllionesa además de una naturaleza desbordante que ha sufrido grandes heridas producidas por las minas a cielo abierto. 


Bosques de Valdeprado


A Valdeprado se llega desde un desvío de la CL-631 frente a Páramo de Sil. Los primeros kilómetros destacan las grandes cicatrices de las minas y la proliferación de tendidos eléctricos que evacuan la Central Térmica de Anllares. Solo hace falta seguir unos metros esta carretera construida por la mina de Cerredo en Degaña para bajar mineral a la térmica para dejar atrás estas agresiones al paisaje y entrar en un valle recóndito con una vegetación exuberante que tapiza las laderas. Solo rompe el manto verde del valle, el río Ceronciecho y alguna braña,  en la cabecera del valle vuelven a abrirse las cicatrices de más minas a cielo abierto. 

Las Brañas son los pastizales de montaña que en verano ocupa el ganado trashumante procedente de Extremadura, principalmente ovejas y ganado vacuno de los Vaqueiros de Alzada asturianos que subían a las brañas en mayo y a finales de septiembre volvían a bajar a sus pueblos de origen, en las zonas bajas de Asturias.


Urogallo (Tetrao urogallus)


Aquí crece una abigarrada vegetación; abedules, serbales, piornos, robles (Quercus robur, Quercus pétrea y  Quercus faginea), acebos, tejos, majuelos, saúcos y algún madroño mientras que en las solanas domina el matorral compuesto por brezo (Erica scoparia), tojo (Ulex europaeus) y retama negra (Cytisus scoparius). Muestra de la riqueza de este valle es que aquí se esconde uno de los mejores cantaderos de Urogallo cantábrico (Tetrao urogallus cantabricus) de la cornisa cantábrica además de un par de hembras con cachorros de Oso pardo europeo (Ursus arctos arctos) y el lobo ibérico (Canis lupus signatus).


Lobo (Canis lupus)


Este año 2020 los lobos frecuentan las zonas altas de la pedanía lacianiega de Sosas, desde mayo se ha denunciado en prensa cinco ataques al ganado atribuidos al cánido, el último ocurrió en el paraje de Alpandrín donde apareció muerto un ternero de tres meses el 1/9/20. Este año también se ha publicado en prensa varios encuentros de vecinos con osos, en las localidades de Sosas, Orallo y en Caboalles de Abajo. Se recogió cachorro de lobo huérfano en Abelgas de Luna y respecto al Urogallo en la Laciana se estima que todavía quedan entre 42 y 47 machos. El día 7 de septiembre se gravó otro vídeo de un oso pequeño por las calles de Caboalles de Abajo (Diario de León 8/9/20).

11/9 Leonoticias: El oso joven sigue apareciendo por las noches en Caboalles de Abajo para comer ciruelas, peras y frutos de la localidad. La Fundación Oso Pardo y la Guardia Civil han activado un protocolo para alejarlo de la localidad. No es la primera vez que un osezno se acostumbra a bajar a los pueblos, en 2014 un oso joven estuvo bajando a Castro en Somiedo a comer higos y manzanas entre las casas, toleraba la presencia de vecinos y turistas.

23/9 ABC Castilla León: Muere un oso atropellado a las 23 horas en la comarcal CL-626 de Villablino a Huergas de Babia.


Oso pardo europeo (Ursus arctos arctos)


Coronamos el valle de Valdeprado y salimos a Degaña, a la comarcal AS-15, seguimos dirección norte hasta el Observatorio de la sierra de Tablado, que está junto a la carretera nada más pasar Fondos de Vega, intentamos buscar nuestro primer oso pero nos tuvimos que conformar con observar cinco rebecos cantábricos (Rupicapra parva).


Rebecos cantábricos (Rupicapra parva)


Deshicimos camino para coronar el puerto de Cerredo y hacer una parada en las brañas de la zona. Observamos Busardo ratonero (Buteo buteo), Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus), Escribano cerillo (Emberiza citrinella), Tarabilla norteña (Saxicola torquatus), Urraca común (Pica pica) y Zorzal charlo (Turdus viscivorus), finalizamos la jornada cenando en Villablino en el Restaurante Asador Marga.


Tarabilla norteña (Saxicola torquatus)


28 de Agosto

Esa mañana el cielo amaneció cerrado de nubes y hacía fresco, subimos por la LE-497 hasta el puerto de Leitariegos, entramos en Asturias y seguimos unos pocos kilómetros hasta pasar Santa María de Brañas, en la carretera a mano izquierda hay un observatorio, el Mirador de Miravalles. Con la niebla solo pudimos encontrar Aguilucho cenizo (Circus pygargus), Arrendajo euroasiático (Garrulus glandarius), Busardo ratonero (Buteo buteo), Cuervo grande (Corvus corax) y Zorzal charlo (Turdus viscivorus).


Busardo ratonero (Buteo buteo)


Regresamos al puerto de Leitariegos donde añadimos a nuestro cuaderno Avión común (Delichon urbicum), Bisbita alpino (Anthus spinoletta), Buitre leonado (Gyps fulvus), Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus), dos corzos (Capreolus capreolus) una hembra acompañada por su corcino del año, el pequeño al empezar a mojarse con la lluvia se arrancó a correr como un poseido, daba vueltas de alegría alrededor de su madre que aparentaba ignorarlo. También vimos Curruca capirotada (Sylvia atricapilla), Escribano cerillo (Emberiza citrinella), Jilguero europeo (Carduelis carduelis), Lavandera blanca (Motacilla alba) y Pinzón vulgar (Fringilla coelebs).


Escribano cerillo (Emberiza citrinella)


Huyendo de la lluvia regresamos a Villablino y nos dirigimos a recorrer los bosques del río Bayo, en El Villar de Santiago donde solo añadimos a nuestro listado Carbonero común (Parus major) y Mito común (Aegithalos caudatus). En este macizo dominado por el pico Cueto Nidio de 1.773 m se esconde otro de los mejores cantaderos de Urogallo cantábrico (Tetrao urogallus cantabricus) y un lugar paradisíaco como es la Brañas de Cubacho.


Río Bayo, Rioscuro


Regresamos hasta la localidad de Rioscuro para visitar el Castro de la Muela datado en el siglo II a.C. Fue un asentamiento fortificado de los astures sobre un cerro a orillas del río Sil, desde el que se dominaba el valle pero la riqueza aurífera de esta tierra atrajo a los romanos que controlaron estos valles un siglo después.


Muralla Astur del Castro de la Muela 


En el río vimos Ánade azulón (Anas platyrhynchos), Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), Garza real (Ardea cinerea), Mirlo acuático (Cinclus cinclus) y un grupo de Trucha común (Salmo trutta). La trucha ibérica o común no puede frezar en los embalses por falta de condiciones adecuadas por lo que se ve obligada a remontar los ríos cuando se aproxima el período de reproducción. A finales de verano o principios de otoño la población tiende a concentrarse cerca de los afluentes, los remontan a medida que las aguas se enfrían y es en esta época cuando las podemos encontrar agrupadas en aguas oxigenadas y poco profundas como era el caso.

Trucha común (Salmo trutta)


Después de la larga mañana nos dimos un buen homenaje gastronómico comiendo un enorme cachopo de cecina en el Bar-Restaurante El Ferial.

Cachopo de Cecina en el Restaurante El Ferial de Villabliño


Nada más comer subimos por la comarcal LE-495 hasta el Puerto que es la entrada sur al valle de Somiedo, en Asturias. Aquí hay varios miradores donde es posible observar oso. El primero está nada más coronar el puerto de Somiedo, al pasar la localidad llamada El Puerto, siguiendo por la AS-227 hay un pequeño mirador al pasar la primera curva a izquierda, justo antes del típico cartel de tráfico que reclama precaución ante la posibilidad de encontrar osos en la carretera. Desde allí se domina toda la cabecera del valle y se ve la localidad de La Peral.

El Puerto visto desde La Peral, Somiedo




Tras bajar un par kilómetros se llega al desvío que que conduce a La Peral, allí hay uno de los miradores más propicios para observar al plantígrado, el Mirador del Rey. Antes de entrar en la aldea se deja el coche en un amplio parking y se sube andando hasta la localidad, nada más entrar a mano derecha se sigue una estrecha calleja que enseguida se convierte en una senda que mira al este y gana altura hasta el mirador. En las proximidades había situado uno de los grupos que guían las empresas locales de observación de fauna. Nosotros solo observamos Avión común (Delichon urbicum), Buitre leonado (Gyps fulvus), Pardillo común (Linaria cannabina mediterranea) y Tarabilla europea (Saxicola rubicola).


Brañas desde La Peral


Como no vimos mucho movimiento ya que era un poco temprano y la tarde se estaba cerrando de nubes que amenazaban lluvia decidimos seguir bajando el valle hasta la localidad de Gúa, un par de kilómetros antes de Pola de Somiedo.


Braña de Mumiám


Grupo de empresa para  observación osos en La Peral


Entre las cuatros casas que tiene la aldea de Gúa hay un campo preparado para los observadores de fauna y este año tenía mucho éxito ya que casi todos los días se veían varios osos, a primera y a última hora del día. Como no se puede aparcar en la localidad y en la estrecha carretera AS-227 apenas hay apartaderos para dejar los vehículos mucha gente opta por dejarlos en Pola de Somiedo y subir andando los dos kilómetros que separan ambas localidades.

Observadores de osos en Gúa, Somiedo


Tras dos vueltas conseguimos encontrar hueco junto a la carretera y subimos hasta el mirador de Gúa. Allí había un montón de observadores debidamente espaciados con sus mascarillas y pertrechados con catalejos, potentes teleobjetivos, sillas e impermeables. Todos miraban la ladera contraria a la del pueblo, a la Sierra de Perlunes y allí había un  Oso pardo (Ursus arctos) joven poniéndose morado a comer avellanas y bellotas. Estaba lejos pero con la óptica se veía perfectamente, lo observamos a placer e hicimos unas fotos testimoniales hasta que empezó a llover con fuerza por lo que decidimos volver al coche para regresar a Villablino, faltaba muy poco para la puesta de sol.


Oso pardo en Gúa


29 de agosto

En Villablino estuvo lloviendo toda la noche y amaneció igual, hacía 8 grados por lo que era la primera jornada fresca de todo el verano y nosotros teníamos frío. No tenía sentido intentar volver a ver más osos a Asturias ni estaba el día para hacer ninguna ruta andando por lo que decidimos explorar las carreteras de lo que se conoce como Los Cuatro Valles. Siguiendo LE-493 salimos de la Laciana para una vez atravesar El Villar de Santiago entrar en la comarca leonesa de Omaña.

Ermita de Santa Ana, Barrio de la Puente, Omaña


Al cambiar la comarca la vegetación se abre, desaparecen los espesos bosques de la Lanciana y encontramos campiñas con bosquetes y pastizales, en el fondo del valle había un precioso bosque de galería. El paisaje denota la acción de la mano del hombre pero también el abandono de muchos años, los campos y pueblos aparentan estar dormidos. La carretera sigue el descenso del río Omañas hasta la aldea de Aguasmestas donde tras pasar lo que fue un puente romano a mano derecha se abre otro valle perdido, el Valle Gordo.


Construcción tradicional de Omaña


Este valle es todavía más olvidado si cabe, hay seis poblaciones que pertenecen al municipio de Murias de Paredes donde apenas quedan cincuenta habitantes que todavía hoy mantienen vivo el idioma leonés. La estrecha carretera sigue el trazado del río Órbigo por donde transcurre el Camino de Santiago Olvidado que lleva hasta Fasgar y de allí pasa a la comarca del Bierzo. Este valle fue ocupado por los romanos que explotaron minas de oro, en la Edad Media, entre los siglos X y XII, por aquí transitaba el antiguo Camino de Santiago por la Montaña que recorría un total de 637 kilómetros desde Bilbao hasta Cacabelos, municipio próximo a Ponferrada donde se unía al posterior Camino Francés. Este camino olvidado seguía por el sur la cornisa Cantábrica para evitar a los musulmanes que ocupaban prácticamente toda la llanura de Castilla y León


Río Omaña, 


En Barrio de la Puente todavía queda un coqueto puente romano pero en el valle destacan las rústicas iglesias construidas después del siglo XVII con fachadas abalconadas y torres en forma de espadaña que generalmente tienen dos campanas tamaños diferente. Además de llamar a oficio se tañían para comunicar eventos, como el toque de arrebato que era el aviso de alguna alarma como un incendio o el toque del tente nube para conjurar nubes sospechosas de provocar calamidades para las cosechas. Los adustos edificios tienen planta rectangular y suelen tener un atrio cubierto para proteger de las inclemencias, allí los paisanos dejaban las madreñas alineadas y a resguardo mientras asistían a las ceremonias religiosas. Los domingos a la salida de misa se celebraban los concejos que trataban los problemas comunales. Solo por señalar algunas citaré San Pedro Apóstol de Cirujales, Ermita del Santo Cristo, Ermita de Santa Ana, Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, iglesia parroquial de Barrio de la Puente de 1773, Santa María de Fasgar y la Ermita de Posadas de Omaña.


Corneja negra (Corvus corone)


El día seguía cerrado y llovía a ratos por lo que solo pudimos observar Busardo ratonero (Buteo buteo), Corneja negra (Corvus corone), Escribano cerillo (Emberiza citrinella), Papamoscas gris (Muscicapa striata striata), Pinzón vulgar (Fringilla coelebs), Serín verdecillo (Serinus serinus), Tórtola turca (Streptopelia decaocto) y Zorzal charlo (Turdus viscivorus).


Papamoscas gris (Muscicapa striata striata)


Desandamos camino para regresar al valle del río Omañas y en la localidad de El Castillo hicimos una parada para almorzar a base de suculentas chacinas caseras en el Bar Hermanos Prieto. Esta localidad debe su nombre al Castillo Medieval de Benal que ya era citado en 1366, fue propiedad de los Condes Luna y servía para proteger el Camino Real, originalmente fue un castro amurallado y después fortaleza romana que hoy en día está en estado ruinoso. Hicimos otra parada muy recomendable en la localidad de Soto y Amio, en la fábrica de embutidos Honorio Fuertes Álvarez, situada junto a la carretera para comprar alguno de sus estupendos productos.

El Castillo


Seguimos bastantes kilómetros sin parar remontando la CL-626 hasta entrar en la comarca de Babia tras bordear el embalse Barrios de Luna, a la altura de la localidad de Pobladura de Luna retomamos las paradas para observar aves cuando la lluvia amainaba, a los pies de la impresionante Sierra de las Grajas vimos Bisbita campestre (Anthus campestris), Buitre leonado (Gyps fulvus) y Corzo (Capreolus capreolus).

Bisbita campestre (Anthus campestris)


Se acercaba el medio día cuando nos acercamos a Riolago para visitar el Palacio de los Quiñones, un caserón señorial del S.XVI donde hoy se encuentra la Casa del Parque Natural de Babia y Luna. Arreció la lluvia y nos fuimos comer un estupendo y económico menú en el restaurante Fuensanta. Una pareja de ancianos de la mesa de al lado nos contaba que los osos se habían generalizado en las comarcas de Babia y en Omaña, que atacaban los abundantes ruscos de abejas de la zona y que incluso los veían en algún paseo por los alrededores de estos pueblos.

Palacio de los Quiñones, Riolago


Retomamos camino y en Huergas de Babia vimos Busardo ratonero (Buteo buteo), Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus), Culebrera europea (Circaetus gallicus), Tórtola turca (Streptopelia decaocto) y Urraca común (Pica pica). En el Puente de Las Palomas que separa las comarcas de Babia de la Laciana vimos Chova piquirroja (Pyrrhocorax graculus).

Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)

Ya en Villablino siguió la lluvia pero en un paseo junto al Arroyo de la Fleitina añadí al cuaderno de campo especies como el Ánade azulón (Anas platyrhynchos), Andarríos grande (Tringa ochropus), Gallineta común (Gallinula chloropus), Golondrina común (Hirundo rustica), Lavandera blanca (Motacilla alba), Martín pescador común (Alcedo atthis), Pinzón vulgar (Fringilla coelebs) y Verderón común (Carduelis chloris).

Martín pescador común (Alcedo atthis)


30 de agosto

Se había acabado nuestro viaje pero nos esperaba un largo regreso de 856 km. Para hacer más llevadero el trayecto Villablino-León-Burgos-Madrid-València contamos todas las especies que vimos. Un Águila calzada (Aquila pennata) en Arganda, 50 Buitre leonado (Gyps fulvus) entre Burgos y el límite provincial de Madrid, un Buitre negro (Aegypius monachus) en Guadalix de la Sierra, 27 Busardo ratonero (Buteo buteo) solo en la CL-626 dentro de la comarca de Babia, además de Culebrera europea (Circaetus gallicus) en Villargordo del Cabriel y un Milano real (Milvus milvus) en Lerma.


Buitre negro (Aegypius monachus)



EL PROBLEMA DE LA MINERIA EN LA MONTAÑA LEONESA

Históricamente La Laciana y el Alto Sil han sido valles mineros, lo que en un principio consistía en excavar galerías que necesitaba una amplia plantilla de picadores para extraer carbón a partir de 1990 se convirtieron en explotaciones mineras a cielo abierto. Para acceder a las vetas de mineral la empresa Coto Minero del Cantábrico taló bosques y desmontó montañas enteras con maquinaria pesada. A consecuencia de ello se contaminaron los acuíferos y el río Sil, todo gracias a subvenciones millonarias. Se generó grandes escombreras de escorias con las que se enterró más hectáreas de bosque y a diferencia de las explotaciones tradicionales la minería a cielo abierto no necesitaba tantos puestos de trabajo por lo que cientos de mineros fueron al paro y tuvieron que emigrar.

Lavadero de carbón y vagones abandonados en Villablino


Se abrieron minas en zonas protegidas sin los preceptivos informes como ocurrió con la mina de Fonfría y Europa sancionó al estado español por la concesión de licencias a la Minero Siderurgia de Ponferrada sin los preceptivos informes de impacto ambiental. Hubo evasión de impuestos con los beneficios mientras el carbón extraído era de muy baja calidad.


Escorias de carbón abandonadas en Villablino


El responsable principal era el empresario Victorino Alonso, dueño de la concesionaria Coto Minero del Cantábrico, además fue nombrado presidente de Carbunión la patronal del carbón, pero llama la atención que este empresario era uno de los mejores amigos del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Su empresa recibió entre 1990 y 2012 un total de 2.110 millones de euros de subvenciones con el objetivo de crear industrias y puestos de trabajo alternativos para la reconversión de la minería tradicional pero esos fondos no repercutieron positivamente en la Laciana, se utilizaron para poner en marcha las explotaciones a cielo abierto con las que destrozar el medio ambiente y se despidió a la mayoría de los mineros leoneses condenando a la comarca a una despoblación irreversible.


Vagonetas de carbón sobre antigua vía minera, hoy vía verde en Villablino


Con los beneficios de la explotación a los que sumó 20 años de subvenciones por explotaciones que no eran económicamente rentables, Victorino Alonso creó su propio grupo empresarial, que cuenta con diversas compañías mineras, constructoras, empresas de maquinaria, de restauración medioambiental, inmobiliarias, etc. En el año 2010 el Tribunal Supremo condenó en sentencia firme a varias sociedades de Victorino Alonso por fraude en la calidad del mineral a una multa de más de 13 millones de euros, se demostró que había realizado maquinaciones para entregar carbón de baja calidad a la Central Térmica de La Robla que sin embargo era certificado como mineral de primera y se cobraba como tal repartiendo el beneficio ilícito entre los implicados.

Descendientes de los Astures


El resultado es que hoy en día tenemos dos comarcas condenadas a la despoblación y además buena parte de las montañas leonesas se han convertido en agujeros gigantescos llenos de escorias, hay un ferrocarril minero perdido, con vagones abandonados y estaciones cerradas. En 1991 se gastaron 4.000 millones de pesetas para construir un lavadero de carbón con más subvenciones que se cerró y abandonó en 2017. En Villablino llama la atención la cantidad de bloques de viviendas de baratas que hay y los pocos habitantes que las ocupan, en 1996 había 15.000 habitantes en todo el municipio y hoy quedan poco más de 10.000. Con todo la montaña leonesa a pasar de la minería a cielo abierto es un lugar que respira la pureza de una naturaleza desbordante y el alojamiento la restauración no están masificadas y los precios son muy razonables. Es uno de los lugares imprescindibles que ha de conocer un naturalista y cualquier viajero que busque autenticidad.

Desfiladero del Sil desde el Puente de las Palomas


Texto y fotos de Rafa Muñoz 2020.