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Pajareo en el Alto Oja, La Rioja

 

Papamoscas cerrojillo, Arxiu RMiB


A finales de agosto de 2023 estuvimos alojados cuatro noches en la Casona del Pastor, en la localidad riojana de Valgañón. Es un caserón típico decorado como si fuera un museo etnográfico, que cuenta con un amplio jardín en lo que antaño fue el huerto. Es un estupendo y muy recomendable alojamiento rural del oriente riojano. Queremos agradecer a Jon su exquisito trato y sus maravillosos desayunos.


San Millán de Suso, Arxiu RMiB


Como en todo viaje familiar nos gusta conocer los monumentos, entre los que destacaré el monasterio de San Millán de Suso. Destaca por su antigüedad y por ser una mezcla de estilos que refleja el transcurrir histórico. Inicialmente fue un simple refugio eremita, morada del anacoreta San Millán (s. V). En los siguientes dos siglos se convirtió en un cenobio visigótico. En el siglo X se hizo una ampliación mozárabe que en 1002 quemaron las tropas de Almanzor. En el año 1030 se restauró y se recubrió con una ampliación románica.


Fragmento del códice Aemilianensis 60


Al valor histórico-arquitectónico se añade que en el siglo XI, un monje que copiaba el códice Aemilianensis 60 escribió unas glosas en euskera y unas anotaciones en un castellano muy primitivo, aunque algunos autores sostienen que se trataría de un dialecto riojano o navarro-aragonés. Este documento es muy importante porque es el primer códice que se conserva escrito en vasco y que añade las primeras anotaciones en lengua romance. Posteriormente se ha descubierto otro documento procedente de mismo monasterio, el códice Emilianense 46 fechado en el 946 que es el primer diccionario ibérico, un compendio de más 20.000 palabras ordenadas de la A, a la Z con las voces latinas, con la traducción al romance escrito en los márgenes de cada entrada, por lo que algunos filólogos consideran estos escritos como el origen del castellano.


La patatada de Valgañón 2023, Arxiu RMiB


De la gastronomía y de la convivencia con sus moradores destacaré la “patatada” que se celebra el penúltimo lunes de agosto, en el cierre de las fiestas. Los lugareños llenan la coqueta plaza consistorial de Valgañón con mesas y bancos corridos. Cocinan 1.700 raciones de patatas a la riojana con las que invitan a todo visitante que consiga hueco en sus mesas. A las 10 de las noche levantan las cintas que cierran el paso al “comedor” y se desata una loca carrera con el objetivo de conseguir un hueco donde sentarse. El rancho lo riegan con buen vino de rioja que finalizan con café y orujo, si quieres agua tienes el pilón fuente que se alza en el centro. Este ágape se convierte en una oportunidad única para conocer y departir con sus vecinos. A ojos ajenos estos parecen ser resultado de una mezcla étnica de vasco-navarros y castellanos. La razón es que estas tierras pertenecieron al Reino de Navarra y se repoblaron con vascuences, hasta que en 1076 Alfonso VI de Castilla se anexionó estas tierras. Aun así hasta el siglo XIV se reconoció el vascuence como lengua propia de sus ciudadanos, pero la uniformidad castellana acabó por imponerse, aunque la toponimia y muchos vocablos locales tienen claras raíces euskaldunas.

 

Sierra de la Demanda, Valdezcaray, Arxiu RMiB

EL MEDIO Y EL CLIMA

La comarca riojana del Alto Oja se extiende por 250 km², en la vertiente norte de la Sierra de la Demanda. Estos valles hacen frontera entre las tierras castellanas de Burgos por el oeste, mientras que por el sur limitan con Tierra de Cameros. La mayor altura de esta zona de las estribaciones noroccidentales del Sistema Ibérico es el pico de San Lorenzo con 2.271 m, situado muy cerca del Cabeza Parda con 2.117 m, mientras que la altitud mínima es 700 msnm.

La singularidad de estos valles y montañas es que retienen la humedad procedente del Cantábrico lo que provoca una elevada pluviosidad respecto al clima más marcadamente continental de la cercana meseta. En cambio la protección que ofrecen las cumbres frente a los vientos dominantes permite que se sienta la influencia mediterránea en las solanas más resguardadas. El macrobioclima es templado oceánico de tipo submediterráneo (LOIDI, DÍAZ & HERRERA, 1997) caracterizado por inviernos húmedos y veranos moderadamente secos (NÚÑEZ & MARTÍNEZ, 1991).


Acebo, Arxiu RMiB


 VEGETACIÓN

Gracias a las frecuentes y lluvias el sustrato mayoritariamente paleozoico ha sufrido una fuerte erosión que configura estrechos valles fluviales umbrosos, donde crecen bosques plano-caducifolios en los que destacan abundantes pies añosos de hayas (Fagus sylvatica), salpicados por servales (Sorbus aucuparia, S. aria), robles melojos (Quercus pyrenaica), tejos (Taxus baccata), acebos (Ilex aquifolium) o mostajos (Sorbus aria). En las zonas altas dominan las coníferas de repoblación, mientras que las proximidad de las cumbres más expuestas a la dureza invernal crecen espesos brezales (Erica arborea) y (E. australis) acompañados de enebrales rastreros (Juniperus alpina), pastos de cervunales (Nardus stricta) y praderas de siega.


Robledal de Roblegordo, Valgañón, Arxiu RMiB


En las solanas dominan los quejigales (Quercus faginea) y a sus pies crecen numerosas orquídeas del género Ophrys. En algunas laderas con pendiente acusada, entre los derrubios de grandes piedras crece el roble albar (Quercus petraea subsp. huguetiana). En las laderas menos abruptas del valle del río Ciloria cercanas a los poblamientos se intercalan pastizales con bosques de repoblación de pino silvestre (Pinus sylvestris), de pino negral (Pinus uncinata) o pino laricio (Pinus nigra salzmannii), del foráneo abeto rojo (Picea abies) o del abeto de Douglas (Pseudotsuga menziesii).


Dehesa de Valgañón, Arxiu RMiB


En el fondo de los valles crecen bosques de ribera maduros con chopos (Populus sp. pl.), sauces (Salix atrocinerea) en el entorno de zonas encharcadas, fresnos (Fraxinus excelsior), arces (Acer campestre), cerezos (Prunus avium) y, en ocasiones, tilos (Tilia platyphyllos) que escoltan los abundantes arroyos. Gracias a la abundancia del agua se intercalan huertos de frutales con perales (Pyrus sp.) y manzanos (Malus domestica) con pastizales de alfalfa y gramíneas. También hay puntos singulares como el bosquete de abedules (Betula alba) acompañados de mostajares (Sorbus aucuparia) de la Loma Sagarraya (Ezcaray).


Alcaudón dorsirrojo, Arxiu RMiB
 

VALGAÑÓN

Valgañón es el último pueblo de La Rioja, está en la cabecera del valle del río Ciloria, a orillas de la LR-111, por la que se accede al puerto de Pradilla (1.244 m) que da paso a las tierras burgalesas. Este pequeño pueblo se fundó para abastecer el desaparecido castillo de Grañón que en el 885 defendía las fronteras cristianas. Es un pueblo típico que esconde lo mejor en las afueras, allí se encuentra la coqueta iglesia románica de Nuestra Señora de las Tresfuentes (s. XII), donde destaca una copiosa fuente con tres caños (1680) por los que mana un agua deliciosamente helada en pleno agosto. La mayor parte de los momentos dedicados a la observación de aves los empleamos alrededor de esta villa que resumiré en unas rutas en las detallaré las aves singulares.

 

Carbonero palustre, Arxiu RMiB


Ruta de Prado Regala, valle de Ibaya, ermita de las Tresfuentes

Este recorrido sale por una pista de tierra que parte del suroeste de Valgañón, en dirección al Prado Regala. El primer tramo de discurre entre pastizales delimitados por bosques de ribera en la parte baja. En la parte alta se añaden algunas parcelas de cultivos de pinos madereros. En ese tramo abunda el papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca) y el carbonero palustre (Poecile palustris), como especies más destacadas des del punto de vista de un pajarero valenciano. Una escena poco frecuente la proporcionó un grupo de seis cornejas negra (Corvus corone) que acosaron y expulsaron un gavilán hembra (Accipiter nisus). Al llegar a una pequeña área con un paellero y dos mesas, esta intersección deparó la observación de muchas y variadas aves. 


Ermita Tresfuentes, Valgañón, Arxiu RMiB


El camino que sale a la izquierda remonta el valle del nacedero del río Ciloria. Transcurre por el fondo del estrecho valle donde crece un precioso hayedo. A la derecha de la intersección la pista pasa junto a aserradero para llegar a Nuestra Señora de las Tresfuentes, y este fue otro lugar productivo donde pude observar un pico menor (Dryobates minor).


 

Acebal de Lizcarro, Valgañón, Arxiu RMiB

Ruta al Acebal de Lizcarro

Al sur de Valgañón un sendero marcado deficientemente sube al Roblegordo, el camino empinado se interna en un robledal muy interesante. En la umbría de Encima de las Viñas, a 1.200 metros de altitud crece un excepcional bosque de acebos (Ilex aquifolium) de 10 ha, algunos de ellos superan los 10 metros de altura. Esta es una zona umbrosa donde prácticamente solo crecen acebos que parece ser el resultado de convertirse en un “bosque establo”. Por un lado los ganaderos evitando las cortas de leña, por otro las reses que no deben gustar morder sus hojas remadas por duras espinas, habrían favorecido el monocultivo de esta planta de la familia de las Aquifoliáceas. Respetando y favoreciendo el acebo frente a otras especies por su tupida cubierta que proporciona protección y frutos en lo más crudo del invierno, mientras que en lo más tórrido del estío se convierte en un refugio de frescor para los rumiantes que viven en extensivo en la vecina Dehesa de Valgañón (ORIA DE RUEDA & DÍEZ, 2002). Precisamente es dehesa fue otro de los lugares propicios para la observación de aves, allí destacaré la presencia de alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio), curruca tomillera (Curruca conspicillata conspicillata), escribano hortelano (Emberiza hortulana) y tarabilla norteña (Saxicola torquatus).

 

Tarabilla norteña, Arxiu RMiB

EZCARAY

La capital comarcal fue fundada en el siglo X por el reino de Navarra para defender sus fronteras en el valle del río Oja, a 813 msnm. Es la localidad más turística de La Rioja en la que se ha respetado el singular entorno urbano y abundan servicios de todo tipo. Desde la cumbre de la vecina Picota de San Torcuato, al sureste de la localidad, se domina el valle del Oja y desde allí se puede ver al buitre leonado y una pareja de alimoches. En la umbría del pico de San Lorenzo se montó en 1974 la estación de esquí de Valdezcaray donde han construido 23 km de pistas y diez remontes.

 

Verderón serrano, Arxiu RMiB

Ruta Valdezcaray

En agosto la estación invernal está desierta lo que facilita la observación de aves. Como más destacable señalar la presencia de verderón serrano (Carduelis citrinella). En las laderas y collados tapizados de brezales todavía quedan entre 30 y 60 parejas de perdiz pardilla (Perdix perdix hispaniensis), las últimas del Sistema Ibérico, una especie en grave peligro de extinción a nivel nacional. En los canchales pedregosos que rodean las cumbres más altas viven algunas mariposas escasas como son la erebia menor (Erebia epiphron), la endémica erebia azabache (Erebia lefebvrei demandensis) o la mariposa Apolo (Parnassius apollo) (Monasterio et al, 2015. Revista Belezos nº 27).


Perdiz pardilla, Arxiu RMiB

 

Bibliografía y referencias:

ACEBALES:

ORIA DE RUEDA, J.A. & J. DÍEZ. (2002) “Guía de árboles y arbustos de Castilla y León”. Cálamo. Palencia. 

BOSQUES DEL ALTO OJA:

https://silvestresezcaray.com/diez-bosques-imprescindibles-en-el-alto-valle-del-oja/ 

CÓDICES DE SAN MILLÁN:

GÓMEZ MORENO, M. (1926) “Orígenes del español. Estudio lingüístico de la Península Ibérica hasta el siglo XI”. 

CLIMA:

LOIDI, J., I. GARCÍA-MIJANGOS, M. HERRERA, A. BERASTEGI & A. DARQUISTADE. (1997) “Heathland vegetation of the northern-central part of the Iberian Peninsula”. Folia Geobot. Phytotax. 32(3): 259-282.

NÚÑEZ, E. & J. MARTÍNEZ ABAIGAR. (1991) “El clima de La Rioja. Análisis de precipitaciones y temperaturas”. IER. Logroño. 

FLORA:

GARCÍA-BAQUERO, G. (2005) “Flora y vegetación del Alto Oja (Sierra de La Demanda, La Rioja, España)”. Guineana, Vol. 11, págs. 3-250. ISSN 1135-7924.

https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1387705 

SENDERISMO EZCARAY:

https://www.senderismoezcaray.com/senderos-medios/acebal-de-valganon/

https://www.senderismoezcaray.com/senderos-cortos/la-picota-dominando-el-valle-del-oja/ 

SIERRA DE LA DEMANDA:

https://wikirioja.com/sierras/sierra-de-la-demanda/

VALDEZCARAY:

https://www.ecologistasenaccion.org/287843/valdezcaray-y-el-monte-san-lorenzo-no-son-un-parque-tematico/

 

Curruca tomillera, Arxiu RMiB

Texto Rafa Muñoz 2023. Arxiu Fotogràfic RMiB.


Escribano hortelano, Arxiu RMiB


AVES Y MAMÍFEROS MARINOS EN FINISTERRE

Págalo pomarino (Stercorarius pomarinus)



El día 26 de agosto mi amigo Gerardo Aísa y yo corrimos media península para ir al puerto gallego de Fisterra, nos embarcamos para ver aves marinas en un barco fletado por Daniel López Velasco y guiado por Guillermo Rodríguez, había que aprovechar que al final de mes de agosto y durante septiembre el paso postnupcial de las aves y mamíferos marinos está en pleno auge en esta zona del Atlántico.



En el puerto subimos a un barco acondicionado para el transporte de pasajeros tipo golondrina, aunque era una nave marinera como precisan estas bravas aguas. Abandonamos la tranquila ensenada de Finisterre, dejamos atrás el cabo granítico y el próximo peñón, el Centolo de Finisterre. Ya en mar abierto la niebla hizo acto de presencia y salvo contados momentos nos acompañó toda la jornada hasta que finalizamos la travesía en el puerto de Muxia.



A pesar de la poca visibilidad pronto aparecieron las aves marinas, primero las próximas a la costa y las que seguían a los pesqueros, vimos las habituales Gaviota patiamarilla (Larus michahellis) y Gaviota sombría (Larus fuscus) además de algún Cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis).



La primera delicatesen ornítica en aparecer fue el Alcatraz atlántico (Morus bassanus) a lo largo de la mañana vimos ejemplares con todo tipo de plumajes que incluso nos regalaron algún picado.

Págalo rabero (Stercorarius longicaudus)


La niebla se cerraba y la llegada de un Págalo pomarino (Stercorarius pomarinus) que pasó muy cerca de la embarcación nos hizo abandonar de golpe el sopor que provocaba el balanceo de la embarcación. Nuestro barco llevaba una velocidad media de 8 nudos y cuando más cerrada estaba la niebla levantó del agua dos grupos Falaropo picogrueso (Phalaropus fulicarius) que sumaban unos 20 ejemplares.

Gaviota de Sabine (Larus sabini)


Gaviota de Sabine (Larus sabini)


Gaviota de Sabine (Larus sabini)


Pronto aparecieron los primeros grupos de Gaviota de Sabine (Larus sabini) que descansaban plácidamente en la superficie mientras arreglaban su plumaje y 3 ejemplares de Págalo parásito (Stercorarius parasiticus) atentos para localizar algún posible objetivo al que acosar.

Págalo rabero (Stercorarius longicaudus) 


Págalo parásito (Stercorarius parasiticus)


Págalo pomarino (Stercorarius pomarinus)


Págalo rabero (Stercorarius longicaudus) y Charrán común (Sterna hirundo)


Pasaron en vuelo algunos ejemplares de Charrán común (Sterna hirundo) y entre ellos había un par de Charrán ártico (Sterna paradisaea). Uno llevaba detrás un par de ejemplares de Págalo rabero (Stercorarius longicaudus) que le acosaban esperando que regurgitara el contenido de su estómago para consumirlo ellos, en mar abierto esta es la cotidianidad de las víctimas y de los piratas del mundo de las aves.

Calderón gris (Grampus griseus)


Delfín común (Delphinus delphis)


A lo largo de la jornada aparecieron un total de tres grupos de Delfín común (Delphinus delphis) en alguno se veían los jóvenes del año pegados a sus madres, cerca del segundo grupo encontramos un solitario Calderón gris (Grampus griseus).

Balsa de pardela pichoneta y una sombría


Pardela balear (Puffinus mauretanicus)


De todos los págalos el que menos se acercó a nuestra embarcación fue un Págalo grande (Stercorarius skua), otra especie que no recuerdo ver cerca de la barca fue la Pardela balear (Puffinus mauretanicus).

Paiño de Wilson (Oceanites oceanicus)


Delante Paiño de Wilson (Oceanites oceanicus) y detrás Paiño europeo atlántico (Hydrobates pelagicus pelagicus)


Paiño de Wilson (Oceanites oceanicus)


Llegamos hasta unos 20 kilómetros mar adentro sobre el fin de la plataforma continental, tras soltar "chum" aparecieron 5 Paiño de Wilson (Oceanites oceanicus) y 3 Paiño europeo atlántico (Hydrobates pelagicus pelagicus).

Pasó alguna Pardela cenicienta (Calonectris diomedea) solitaria que no perdía el tiempo con nuestra embarcación.

Pardela cenicienta (Calonectris diomedea)


Un insólito espectáculo despertó nuestra atención, a pocos metros delante de la proa el mar hervía. Pasaron unos segundos perplejos hasta que alguien dijo en voz alta que teníamos delante un enorme banco de Boquerón (Engraulis encrasicolus) al que atacaban desde abajo, debían ser atunes y eran grandes porque levantaron grandes salpicaduras, no muy lejos había posado un grupo de pardela pichoneta que no se dio cuenta o estaban bien alimentadas, solo picaron sobre el banco un alcatraz joven y una pardela sombría. El fenómeno desapareció tan rápido como había aparecido y volvió la tranquilidad la superficie.

Banco de boquerones atacado por atunes


Pasado el medio día viramos a norte y comenzamos a regresar a puerto dirección Muxia. Pasamos un rato con poco movimiento hasta que vimos una aleta dorsal erguida y recta que pertenecía a una Orca (Orcinus orca), poco después tuvimos otra subida de adrenalina con el soplo a babor de un Rorcual común (Balaenoptera physalus).

Rorcual común (Balaenoptera physalus)


Boquerones huyendo despavoridos, ampliando la foto se perciben las bocas abierta por estrés.


Pardela pichoneta (Puffinus puffinus) 


Se volvió a cerrar la niebla cuando pasamos junto a varias balsas de Pardela pichoneta (Puffinus puffinus) entre los que se alternaba alguna Pardela sombría (Ardenna grisea). Continuamos la navegación más relajados ante la falta de aves y como la niebla impedía la visión lejos de la borda nos fijamos más en el agua cercana al casco. Vimos ejemplares del curioso Cangrejo patudo (Polybius henslowii), son planos y flotan en alta mar, delante tiene las pinzas habituales pero los cuatro pares de patas traseros son aplanados y terminan con forma de remo lo que les facilita la navegación, ademas localizamos un pez Ballesta (Balistes capriscus) y tres respetables ejemplares de Marrajo común (Isurus oxyrinchus).

Pardela sombría (Ardenna grisea)


Quiero agradecer a todos los compañeros de travesía y especialmente a Daniel López Velasco la organización y flete de la salida, a Guillermo Rodríguez por el liderazgo y guía de esa jornada y a Carlos Gutiérrez-Expósito que cantó la identificación de muchas de las especies que se acercaban nuestra embarcación mientras la mayoría solo podíamos aspirar a hacerles una foto. 

Pardela sombría (Ardenna grisea)


En mar abierto es difícil la identificación de aves y mamíferos, el movimiento de la embarcación, la fugacidad de las observaciones y las difíciles condiciones de luminosidad a las que hay añadir la poca experiencia de pajareros de secano como yo hacen muy necesaria la presencia de expertos como Carlos o Guillermo. ¡Muchas gracias!

Pardela pichoneta (Puffinus puffinus)


Texto y fotos de Rafa Muñoz 2020.

3/9/2020

No me cuadraban las fotos que obtuve de unas aletas dorsales y pregunté en diversos foros, no había unanimidad aunque todo apuntaba a otro tipo de rorcual. En cuanto pregunté a Gorka Ocio no dudó, las fotos pertenecían a un Rorcual aliblanco (Balaenoptera acutorostrata).
Muchas gracias txabalote!!!!!

Rorcual aliblanco (Balaenoptera acutorostrata)


Rorcual aliblanco (Balaenoptera acutorostrata)


Rorcual aliblanco (Balaenoptera acutorostrata)


Págalo pomarino (Stercorarius pomarinus)


TÉCNICA DE PESCA DE ALCATRACES, PARDELAS Y GAVIOTAS DESDE TARRAGONA.

Tarragona 21 de febrero de 2015

Gaviotas reidora, cabecinegra y una patiamarilla inmadura que es la que ha conseguido el bocado

El sábado repetí con la magnífica salida para observar aves marinas que organizan los compañeros del GEPEC desde el puerto de Tarragona. Consiguen fletar por un precio muy  asequible un barco del tipo golondrina que une a la estabilidad amplitud para ofrecer muchas de plazas con total comodidad y buena visibilidad a un montón de observadores de aves, esa misma mañana nos embarcamos un buen puñado de valencianos. A las nueve de la mañana zarpamos con un mar liso como un plato el único pero fue la mortecina luz que dejaba pasar un cielo cubierto de nubes lo que hizo difícil obtener fotos decentes.

Dos gaviota patiamarilla inmaduros, "los chicos malos" del bando.

Para atraer a las aves primero las van cebando tirando pedazos de pan duro que consiguen atraer la atención de las gaviotas del interior del puerto que siempre están hambrientas y persiguen de cerca la embarcación, gracias a su número avisan a las especies pelágicas que patrullan el mar abierto en busca de comida. Las más numerosas son las gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus), les siguen por número las gaviotas patiamarilla (Larus michahellis) de todas las edades, las fotogénicas gaviotas cabecinegra (Larus melanocephalus) y las invernantes gaviota sombría (Larus fuscus).

Alcatraz planeando en busca activa de alimento

Las gaviotas con su grácil vuelo batido siguen el barco sin aparente esfuerzo, solo están concentradas en pelear los trozos de pan flotante. La posibilidad de poder conseguir un mísero trozo de pan es bastante azarosa, depende de su proximidad al chusco cuando llega al agua, luego influirá el tamaño del pedazo y la habilidad que tengan para ser las primeras en cogerlo con el pico, o en quitárselo a otra vecina más pequeña, además necesitarán potencia y rapidez para poder en escapar del resto de gaviotas que no dudaran en acosarla para que lo deje caer y entonces vuelta a empezar la pugna. Todo este espectáculo está envuelto por el griterío de sus típicas risas, por remojones y persecuciones. Es una guerra que aparentan ganar los individuos que tienen más hambre, eso las hace más audaces y agresivas en la pugna con el resto.

Gaviota de audouín sin ganas de entrar en peleas con los demás.

Se acercaron varios cormoranes (Phalacrocorax carbo) pero no pueden competir ya que tienen un vuelo más lento, son más pesados y menos ágiles, esta no es su guerra, a diferencia de las gaviotas ellos pueden bucear en aguas someras y consiguen pescar tras una corta persecución, esa mañana enseguida abandonaron la estela del barco. Una vez salimos del puerto pudimos ver alguna gaviota de audouín (Ichthyaetus audouinii) pero aparentan ser menos agresivas y no entraron en la pugna con el resto o no debe gustarles mucho el pan duro.


Pardela balear esperando una oportunidad para llegar al cebo.

Una vez en mar abierto Albert Cama y su compañero Roberto cambiaron el tipo de cebo, empezaron a lanzar pequeños peces de uno en uno que no tardaban en hundirse, fue entonces cuando se añadieron dos nuevas especies, la pardela balear (Puffinus mauretanicus) y el alcatraz (Morus bassanus). Como nos seguía la cohorte de gaviotas  la posibilidad de éxito de las pardelas radicaba en acceder a los peces que se hundían y quedaban fuera del alcance de las gaviotas que no pueden bucear. Llegaban con su aerodinámico planeo y a diferencia del alcatraz se sumergían con un torpe chapuzón, luego unos cortos aleteos bajo el agua les permitían alcanzar algún pedazo de cebo, pero pocos ejemplares se acercaron.

Sin duda los reyes dominantes eran los alcatraces (Morus bassanus), para ello cuentan con poderosas razones evolutivas, tienen mayor tamaño, una forma aerodinámica que les permiten un vuelo que alterna los planeos con cortos pero poderosos golpes de ala, cuando algo llama su atención hacen un
breve cernido, se quedan inmóviles y una vez localizado el objetivo se dejan caer en picado. Entran en el agua como una flecha y logran bajar muchos metros para recoger los pequeños peces que ya están fuera del alcance de las gaviotas.


Alcatraz cuando encuentra un objetivo y realiza un breve cernido para fijar objetivo.
Graznido de aviso, justo antes de dejarse caer en picado


Para evitar los accidentes que podría provocar un choque con otras aves, antes de dejarse caer emiten dos cortos graznidos de aviso, pliegan las alas y pican, con las alas semiplegadas dirigen la caída, justo antes de entrar en el agua las estiran totalmente hacía atrás para zambullirse ofreciendo la mínima resistencia al agua, se convierten en una flecha.


Inmaduro de alcatraz a mitad caída, con alas flexionas guiando el picado.
Justo antes de entrar en el agua con las alas casi totalmente retrasadas para obtener la mínima resistencia en la superficie
Alcatraz adulto recién emergido se prepara para tragar el bocado desde la cabeza, a favor de escama.

Las gaviotas resignadas abren paso, se apartan del proyectil-alcatraz que les pide paso con un picado espectacular. Otra cosa que me llamó la atención fue el momento en el que los alcatraces emergen, salen de golpe como cuando un corcho vuelve a la superficie y salta del agua. Después posados en reposo en la superficie tragaban la presa y volvían a levantar vuelo con un corto correteo a modo de impulso, enseguida volvían a intentar ganar posición en la vertical sobre la que caían los pequeños peces para repetir el intento de pesca.

La rara en estas aguas, una gaviota cana.
Una gaviota cana (Larus canus) poco habitual en el Mediterráneo, fue la única especie que durante unos minutos robó el protagonismo a los alcatraces. Esa mañana faltaron otras especies más escasas que buscamos los ornitólogos, los págalos, alcas, y algún frailecillo pero no me importó, me permitió concentrarme en la belleza y las técnicas de los alcatraces, era todo un placer el poder observarlos a muy pocos metros de distancia.

Las elegantes gaviotas cabecinegras.

De regreso pasamos por Deltebre intentando observar la mega-rareza que se está viendo este invierno, por primera vez en España hay un alcaudón pardo (Lanius cristatus), no tuvimos suerte. No me importó, ese día en mi cabeza solo había sitio para los picados de alcatraz. Estas salidas son muy recomendables para ornitólogos, fotógrafos o simples amantes de la naturaleza, sin duda una de las experiencias que no debes perderte, si quieres probarlo consulta la web de GEPEC pinchando aquí y reserva rápido que las plazas se agotan enseguida. Gràcies Albert Cama, com sempre!


La "tropa" valenciana

Texto y fotos de Rafa Muñoz, tomadas el mismo 21/02/2015.