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Extremadura: Tierra de Barros y la Serena

 

Lince ibérico en Andújar

La comarca de Tierra de Barros se extiende por el centro de la provincia de Badajoz, siendo su capital es Almendralejo. Nosotros nos centramos en conocer la zona oriental, y como base elegimos la localidad de Hornachos. En esta villa de orígenes mudéjares y moriscos, viven 3.375 habitantes, que se extienden por callejas tortuosas y estrechas que se encaraman por la ladera de la Sierra Grande de Hornachos. Los musulmanes coronaron el alto con una fortaleza que en la actualidad están reconstruyendo.


Hornachos


También aprovechamos la cercanía de la Serena, que se extiende por una llanura generada por la erosión fluvial. Esto implica que sus suelos son poco profundos y están salpicados de rocas graníticas, lo que no permite los cultivos tradicionales. La única actividad que soportan sus pastos finos y de poco porte, es servir de alimento de una buena cañada de ovejas y cabras. Esta zona ganadera, en 1734 llegó a tener 200.000 ovejas merinas, que además utilizaban la cañada real leonesa para trasladar sus rebaños en primavera, en busca de pastos frescos al norte. La ganadería extensiva ha permitido el mantenimiento de las mejores poblaciones de aves esteparias de Extremadura, y eso es precisamente, lo que nos atrajo a nosotros. 


Jara pringosa (Cistus ladanifer), Hornachos


Sus cabezas de partido son Castuera y Villanueva de la Serena, que se sitúan lindando con la provincia de Ciudad Real. El único cambio de usos lo produjo el desarrollo del Plan Badajoz, que en 1960 transformó en regadío las partes próximas al río Guadiana. Estas mismas llanuras de pastizales, en los duros inviernos, concentran la mayor parte de las grullas de Europa Occidental.


La Serena


Para aproximarnos con garantías de éxito a la biodiversidad de estas dos amplias comarcas, contactamos con la empresa Cata con Cati. Esta pareja se reparte el trabajo, él nos mostró los mejores lugares naturales y sus principales especies, mientras ella nos preparaba a medio día un cierre de jornada con una degustación de vinos, cavas, embutidos y quesos extremeños. 


Cata con Cati, gracias!!!!


Todo un lujo para unos sentidos satisfechos por la observación de la naturaleza. Por esto, recomiendo que contactéis con ellos antes de planificar un viaje a estas tierras y seguro que no os arrepentiréis.

 

Águila imperial, Hornachos

Hornachos, la Sierra Grande y el embalse de los Molinos

Para alojarnos elegimos Hornachos, ubicada en centro de los lugares más interesantes, que además de diversos alojamientos, cuenta con varios comercios, bares y restaurantes. Paseando por la parte alta de la localidad se puede observar collalba negra (Oenanthe leucura), roquero solitario (Monticola solitarius), buitres leonados (Gyps fulvus) y alimoche (Neophron percnopterus).


Hornachos


Esta área de La Sierra Grande de Hornachos fue declarada ZEPA y LIC en 1998, y 12.000 hectáreas son Zona de Interés Regional (ZIR). Las sierras de Pinos y la Sierra Grande recogen las aguas que acaban en el río Matachel, que regulan dos grandes embalses, rodeados de frondosas dehesas, de cultivos y bosque mediterráneo, en las que campean todas las grandes águilas peninsulares.


Culebrera europea


En el fondo del valle se encuentra el Embalse de los Molinos (Hornachos) que está rodeado de bosques, espacios de matorral repletos de conejos de los que se alimentan águilas imperiales (Aquila adalberti), culebreras (Circaetus gallicus), calzadas (Aquila pennata), milano negro (Milvus migrans) y busardo ratonero (Buteo buteo).

En el paso postnupcial alberga buenas concentraciones de cigüeña negra (Ciconia nigra) y anátidas, mientras que en la invernada se convierte en un gran dormidero de grullas (Grus grus). En la época de celo este es un buen lugar para observar el lince, más detalles en el apartado dedicado al lince ibérico (Lynx pardinus).


Pagaza piconegra, los Molinos del Matachel

Para recorrer esta zona, sugiero hacer una ruta circular en coche, que permite observar la mayor parte de las grandes rapaces, además de buitre leonado y negro. Partiendo de Hornachos, la primera parada sería en la presa de los Molinos, donde vimos pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica), somormujo lavando (Podiceps cristatus), andarríos chico (Actitis hypoleucos) y grande (Tringa ochropus), además de chorlitejo chico (Charadrius dubius). Después recomiendo seguir hasta Hinojosa del Valle, y a partir de esta localidad, seguir por la BA-131 donde hay unas dehesas espectaculares. 


Nutria, Andújar

Es muy productivo prestar atención a los cruces con los arroyos, donde vimos nutria (Lutra lutra), abejarucos (Merpos apiaster), cigüeñas (Ciconia ciconia), golondrina daúrica (Cecropis daurica) y ganso del Nilo (Alopochen aegyptiaca). Antes de llegar a Llera, coger la BA-080, para regresar hasta Hornachos, donde es fácil ver águila imperial.

 

Golondrina daúrica, Llera

El lince en el valle del Matachel.

Entre el año 2000 y el 2003, en la península ibérica solo quedaban 160 linces en libertad repartidos en dos núcleos, Doñana y Andújar. Gracias al Proyecto LIFE LynxConnect, en 2014 se liberaron los primeros ocho linces criados en cautividad, en el Valle del río Matachel. Cinco años después, en el año 2019, esta zona contaba con una población de 92 ejemplares.


Life Lynx Connect


En 2024 se estimó que entre España y Portugal, campaban 2.401 linces ibéricos, de los cuales 470 eran hembras reproductoras. En Extremadura se contabilizaron 181 ejemplares, incluidas 56 hembras reproductoras, que tuvieron 73 cachorros. Ese mismo año, entre Alange y Hornachos, se censaron 156 individuos, repartidos de la siguiente forma: 52 machos y 58 hembras, que tuvieron 42 crías. No se pudo determinar el sexo de 4 ejemplares, estos datos convertían este núcleo en el quinto más grande de la Península Ibérica.


Lince ibérico en Andújar

Con estos mimbres, no teníamos muchas esperanzas de poder observarlos, pero la realidad superó nuestras expectativas. El primer día hicimos una espera vespertina en el observatorio de la Piedra del Búho, en la cola del embalse de los Molinos del Matachel, en la pista que se dirige a los chozos de Llera. Desde una atalaya que cubre una gran extensión de terreno, tuvimos la gran suerte de ver 4 ejemplares, 2 adultos campeando, cada uno por su lado, y una hembra acompañada de un cachorro del año anterior, que incluso nos premió con una escena de caza de un conejo. Después de una corta carrera, lo atrapó y lo cedió al cachorro, para que practicará con la presa herida. La única pega es que estaban muy lejos para intentar una foto decente con mi teleobjetivo de 400 milímetros.


Observatorio del lince en Hornachos


En los cuatro días restantes que estuvimos en Hornachos, no volvimos a ver más ejemplares, pero por mala suerte. Nos avisaron que habían encontrado una hembra acompañada por cinco cachorros muy pequeños, pero cuando conseguimos llegar a su localización, se habían ocultado en el cubil y no volvieron a asomarse.

 

Vencejo real, Alange

Alange: vencejos y orquídeas

Esta zona situada al norte de Hornachos, está protegida por la figura de ZEPA, “Embalse de Alange y Sierras Centrales de Badajoz”. En el mismo paño de la presa crían más de 150 parejas de vencejo real (Tachymarptis melba), lo que permite observarlos a placer. Esto lo aprovecha la localidad para organizar todos los años un “Festival de los Vencejos”, que este año 2026 se celebrará los días 22, 23 y 24 de mayo. 


Ophrys fusca, Alange


Otro punto singular, son las laderas del castillo que corona el cerro del pueblo de Alange. En primavera las umbrías se llenan con una explosión de orquídeas. En un breve paseo logramos encontrar: Orchis champagneuxii; Orchis papilionácea; Ophrys lutea; Ophrys scolopax; Ophrys fusca y Ophrys incubacea.

 

Ophrys incubacea, Alange

Ophrys lutea, Alange


Ophrys scolopax, Alange


Orchis champagneuxii, Alange



Orchis papilionácea, Alange

La Serena y las aves esteparias

Una de las jornadas recorrimos las llanuras onduladas, surcadas por profundos valles fluviales, que acogen una buena variedad y cantidad de aves esteparias. El mejor punto lo encontramos siguiendo la carretera comarcal BA-035, entre Cabeza del Buey y la presa del Zújar


Avutardas, la Serena


En ella pudimos disfrutar a placer con las exhibiciones nupciales de machos de avutarda (Otis tarda) y de dos parejas de sisones (Tetrax tetrax), en zonas como la Casa del Hatillo de la Viuda y el Cortijo de la Cabra


Gorrión moruno, Cabeza de Buey


Además abundaban las calandrias (Melanocorypha calandra), alondras (Alauda arvensis) e incluso una nutrida colonia de gorrión moruno (Passer hispaniolensis), en la única chopera que crece junto a la carretera. 


Elanio común, la Serena


Otros puntos interesantes para la observación de la avifauna fueron el puente del Almorchón o las carreteras de Castuera, donde localizamos aguilucho cenizo (Circus pygargus) y elanio común (Elanus caeruleus). Finalizamos la mañana en el embalse de Zalamea, donde destacó la presencia de varios individuos de críalo (Clamator glandarius).


Críalo, la Serena
 

El cernícalo primilla

Otra de las especies destacables de estas tierras es el cernícalo primilla (Falco naumanni), donde destacan las colonias de las iglesias de Puebla de la Reina y la de Ribera del Fresno. Esta última localidad se ha convertido en una de las escasas ZEPA urbanas, la LIFE ZEPAURBAN ES0000432, dedicadas a la protección de esta pequeña rapaz. El consistorio ha preparado un balcón observatorio frente a los tejados donde se concentran los nidos. Los mejores momentos para disfrutar del espectáculo de estas colonias, es a primera hora de la mañana y a última de la tarde.

 

Cernícalo primilla, Ribera del Fresno

Sanatorio de las Poyatas, Las Palomas.

Junto a la carretera EX-212, dirección Almendralejo, recorrimos un buen lugar para observar grandes rapaces. En concreto en los alrededores del sanatorio de la Poyatas. Este gran complejo se construyó para tratar la tuberculosis, entre finales del siglo XIX y principios del XX. Se cree que fue diseñado por el arquitecto sevillano Aníbal González, autor también de la Plaza de España de Sevilla. Se trata de un palacete rural y edificios anexos de estilo modernista, que estuvo activo hasta la década de los años sesenta, del siglo pasado, cuando aún mantenía 81 pacientes ingresados en sus 144 habitaciones. Hoy permanece cerrado y para acceder hay consultar con el ayuntamiento.

 

Buitre negro, Hinojosa del Valle

Mérida y las colonias de ardeidas


Puente romano de Mérida

Otra de las mañanas la dedicamos a recorrer las orillas ajardinadas del río Guadiana, a su paso por el casco urbano de Mérida. Justo al norte del enorme puente romano, en la orilla del casco histórico hay una serie de pequeñas islas cubiertas de carrizos. Una de las más grandes acoge una nutrida colonia de cría de moritos (Plegadis falcinellus) que ya tenían los pollos grandes, espátulas (Platalea leucorodia) con pollos pequeños, garzas reales (Ardea cinerea), garceta común (Egretta garzetta), garcilla bueyera (Bubulcus ibis) y martinetes (Nycticorax nycticorax). Sin duda, se trata de una visita obligada para cualquier ornitólogo. No hay que olvidar la abundancia de aviones, vencejos y golondrinas, además de los numerosos nidos de cigüeña blanca.




Sólo cinco días nos han permitido observar todas estas especies y muchas más, además hemos dormido, comido y bebido a muy buen precio y con calidad. 




El único problema de esta tierra, es su clima extremo, que tiene largos inviernos fríos y veranos sofocantes, casi no conocen la primavera ni el otoño, por eso es importante planificar bien el viaje, que bien merecen esta tierra y sus gentes acogedoras. Por último, pero no menos importante, agradecer el éxito de esta escapada a mis amigos y compañeros, Aurelio, Chemari, Gerardo y José Manuel, así como la profesionalidad y cercanía de Agustín y Cati, responsables de Cata con Cati.


Paloma bravía, Mérida


Enlaces y bibliografía

Alange y las orquídeas:

https://visitaalange.es/en/what-to-see-what-to-do/rutas/ruta-de-orquideas

Cata con Cati:

https://cataconcati.es/

Cernícalo primilla

https://www.zepaurban.com/es/zepa-urbanas/mapa-zepa-urbanas

Linces del Matachel:

https://amantesdelaornitologia.blogspot.com/2021/01/el-lince-iberico-en-extremadura.html

https://www.iberlince.eu/index_php/esp/buzon-de-sugerencias-50#.YABK2ehKiUl

https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/prensa/Informe%20censo%20lince%202024_16.05.2025.pdf

Sanatorio de las Poyatas:

https://peqarqueologia.blogspot.com/2016/05/sanatorio-de-la-poyatas-palomas.html

 


Texto y fotos de Rafa Muñoz

 

Ver linces en Andújar

 

Lince ibérico macho de tres años, Arxiu RMiB

Del 21 al 25 de noviembre de 2022 realizamos un viaje para intentar observar a nuestro felino endémico, el amenazado lince ibérico (Lynx pardinus), en uno de sus mejores reductos, la sierra de Andújar (Jaén). Además queríamos disfrutar con las águilas imperiales, nutrias, buitres negros y leonados, como especies más destacadas de la amplia que se puede disfrutar con facilidad en el parque natural de la sierra de Andújar.

 

Lince ibérico, Andújar nov. 2022. Arxiu RMiB

El lince ibérico

En la zona le llaman el “gato” y efectivamente el lince aparenta ser un gato grande moteado y  rabón. Tiene patas largas, más los pies que las manos que finalizan en unos pies grandes, sus garras son retractiles. En el extremo superior de sus orejas luce unos elegantes pinceles o penachos y de sus mejillas cuelgan dos bigoteras o barbas prolongadas. Su envergadura entre el hocico y la cola es de entre 80 y  110 cm, la altura ronda entre los 42 y 46 cm, su peso máximo alcanza los 16 kg.

Como la mayoría de los felinos son animales solitarios y territoriales, los dominios de los machos son más grandes y abarcan los de varias hembras. Sus territorios alcanzan entre los 4 y los 30 km². Alcanzan la madurez sexual entre los 2 y los 4 años de vida, las hembras finalizan su periodo fértil a los 9 años. En los meses de diciembre y enero entran en celo, ocasionalmente pueden emitir unos roncos maullidos. En esta época los machos se centran en marcar su territorio, el cortejo de las hembras fértiles y la defensa de sus feudos. Después de una gestación de 60-65 días realizan los partos entre marzo y abril. Nacen entre tres y cuatro crías por parto, pero generalmente solo sobreviven dos.

Son animales eminentemente crepusculares, son depredadores especializados en la captura del conejo, con uno al día tienen suficiente para cubrir sus necesidades energéticas, estos suponen el 70% de sus presas. Pueden capturar otras presas como corzos, crías de ciervo o gamos. No toleran la presencia de otros predadores por lo que no dudan en matar zorros, mustélidos o meloncillos, lo que paradójicamente beneficia a su presa, sus poblaciones aumentan al no tener que soportar más predadores. Acechan a sus presas como la haría un gato desde un oteadero, otras veces siguen sus rastros y se acercan sigilosamente hasta que logran acercarse a la distancia óptima, entonces con un potente salto se abalanzan sobre sus presas. 

 

Lince ibérico en Andújar, nov. 2022. Arxiu RMiB

Recuperar un felino al borde de la extinción

El lince es una especie singular que estuvo muy próxima a la extinción, en 2009 era considerado como el felino más amenazado del planeta (9). En 1985 se estimó que quedaban poco más de 800 ejemplares en libertad, pero después de comprobar la acelerada debacle de sus poblaciones que en 1999 apenas superaban los 200 linces en libertad, el Ministerio de Medio Ambiente con el apoyo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) diseñaron una estrategia para intentar revertir la eminente extinción, el objetivo era que en 2011 abandonara la categoría de en peligro crítico de extinción de la lista de la UICN (9). El plan comenzó a funcionar en 2001 y el año siguiente comprobó que solo quedaban 102 ejemplares en libertad, acantonados en dos reductos, 60 en la sierra de Andújar y 42 en Doñana (9).

En 2004 se inició el programa de cría en cautividad con 12 linces. Como eran muy pocos, entre 2004 y 2019 capturaron un total de 28 ejemplares para reforzar el núcleo reproductor. El primer nacimiento se obtuvo en 2005 y gracias al éxito del proyecto, a partir de 2010 comenzaron las sueltas de linces que hasta 2019 liberaron un total de 29 ejemplares (3).

Las entidades que se encargan de la reproducción de linces en cautividad son: el Parque Zoo-botánico de Jerez de La Frontera, el Centro de Cría de El Acebuche en Doñana, el Centro de Cría de La Olivilla en Córdoba, el Centro Nacional de Reprodução de Silves, Portugal y el Centro de Cría de Zarza de Granadilla en Cáceres.

Gracias a los esfuerzos conservacionistas y al refuerzo de poblaciones con la cría en cautividad, su población total en el mes de mayo de 2021 había subió a los 1.365 ejemplares. Ese mismo año se contabilizaron 500 nacimientos de 277 hembras reproductoras en libertad.

Al inicio de la segunda década del siglo XXI los linces estaban distribuidos en 13 núcleos poblacionales, todos ellos dentro de la Península Ibérica. Los 12 núcleos en territorio español contaban con 1.156 ejemplares. Cinco de ellos se ubican en Andalucía y cuentan con 519 individuos. Las tres áreas en Castilla-La Mancha tienen 473 individuos y la cuatro que hay en Extremadura alcanzan los 164 ejemplares, además del núcleo de Portugal tenía 209 linces.

Bajando al detalle de cada una de las áreas con poblaciones linceras, resulta que en Andújar y Cardeña viven 200 linces, en Guarrizas 164, en Doñana-Aljarafe quedan 94, en Guadalmellato 44 y en la Sierra Norte 17, todas estas zonas se encuentran en Andalucía.

En Castilla-La Mancha destaca el núcleo de Montes de Toledo que se ha convertido en el más poblado del estado con una población de 221 linces, en la Sierra Morena Oriental hay 170 y en Sierra Morena Occidental otros 82 más. En Extremadura el núcleo principal se encuentra en Matachel y acoge 121 “gatos”, le siguen la zona de Ortigas con 20, Valdecañas/Ibores con 14 y Valdecigüeñas con otros 9 ejemplares (4).

Es una especie en expansión y gracias al seguimiento de algunos ejemplares liberados con un collar radiotransmisor, se ha comprobado que son capaces de dispersarse muy lejos de sus zonas habituales. En 2019, gracias a una cámara de foto-trampeo se comprobó que un lince estuvo divagando por Villena, en la comarca del Alt Vinalopó, en el País Valencià (6).

Otro ejemplar llamado Litio, después de ser liberado en el Algarve Portugués, en junio de 2018 llegó hasta Santa Coloma de Cervelló, a escasos 15 minutos de Barcelona. Para ello atravesó toda la Península Ibérica y un espeso nudo de autopistas y carreteras del área metropolitana de la capital catalana (7).

A pesar de la mejora poblacional no se ha detenido el programa de Conservación Ex-situ del Lince. El año 2022 tiene 28 parejas reproductoras, de las que 21 lograron gestar un total de 55 cachorros, de ellos sobrevivieron al destete 19 machos y 23 hembras (8).

 


Gráfica de cachorros de lince nacidos en cautividad, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

 


La sierra de Andújar

El 28 de Julio de 1989 se declaró este parque natural, situado en la vertiente sur de Sierra Morena, al noroeste de la provincia de Jaén. Protege una superficie de 74.774 Ha de dehesas y bosques mediterráneos situados entre los 1.290 m del pico Burcio del Pino, en Sierra Quintana y los 200 m, en el límite más cercano a Andújar (10).

Su configuración geológica presenta tres tipos de rocas dominantes, destacan a ojos inexpertos los bellos granitos que forman unos “bolos” muy singulares, una vez erosionados forman suelos arenosos. Las duras cuarcitas están presentes en los cortados más abruptos mientras que las más generalizadas son las pizarras, como son muy sensibles a la erosión, forman relieves suaves, que resultan patentes en las frecuentes lomas redondeadas.

La mayor parte de la superficie del parque está ocupada por enormes fincas cinegéticas que tienen el acceso restringido por miles de kilómetros de cercados cinegéticos. Principalmente están dedicadas a la caza mayor, por lo que abundan los ciervos, gamos, corzos, muflones y jabalís, pero algunas crían de reses bravas, vacas de carne, ovejas, caballos y cerdos ibéricos.


Alcornoque descorchado, nov. 2022. Arxiu RMiB


Este es el reino de las grandes monterías, aquí practica la caza mayor gente poderosa y acaudalada. Lo hizo el dictador Franco y su sucesor Juan Carlos I, “el campechano”. La tradición no se ha perdido, uno de los vecinos nos aseguró que aunque se oculta celosamente a la opinión pública, también caza con frecuencia el rey Felipe I, “el preparado”. Pensar que cuando era un principito adolescente y simpático, en 1996, presentó la serie documental sobre la fauna ibérica, “La España Salvaje”, donde alardeó de su teórico ecologismo (5).

 

Rafi, macho de tres años en Cabeza Parda, noviembre de 2022, Arxiu RMiB

¿Cuándo y cómo observar al lince en Andújar?

El mejor modo de poder tener la fortuna de ver un lince es realizar esperas en las zonas apropiadas, con ayuda de prismáticos y telescopios terrestres hay que batir el terreno para intentar detectar el movimiento de algún gato. Puede ayudarnos estar atentos a las señales de inquietud de urracas o cérvidos, cuando detectan su presencia. Pero recordar que son felinos, por tanto cazadores eminentemente crepusculares, el resto de la jornada el lince se dedica al descanso, les gusta solearse en invierno o dormitar a la sombra en la canícula.

El periodo en el que están más activos coincide con el celo, dependiendo de la climatología oscila entre la segunda semana de noviembre y la primera de enero. Otro periodo de gran actividad es cuando tienen las crías crecidas, estas son juguetonas y se mueven alrededor de sus madres, además ellas deben alimentar más bocas y por tanto necesitan cazar más.

Un factor importante para el observador de linces es la suerte ya que se puede coincidir con ellos en cualquier pista o carretera del parque o del entorno. Para ayudarla hay que circular despacio y con los ojos abiertos ya que la posibilidad de atropellos o no descubrirlos es alta. Cuando se coincide con ellos, es mejor moverse despacio y sin hacer ruido, así comprobaremos que no nos tienen miedo y ellos son capaces de seguir a lo suyo, ignorándonos.


 

¿Dónde encontrar el lince en Andújar?

La Lancha

Sin duda el mejor lugar donde intentar ver un lince es La Lancha. Para llegar si partimos desde Andújar, en la rotonda de la avenida Blas Infante nº 6 hay que tomar la comarcal A-6177 que sale dirección norte. Tras 14,2 km se llega al alojamiento rural Los Pinos, que cuenta con un restaurante muy recomendable. Nada más pasarlo, a mano derecha, nace la estrecha carretera JH-5002 que serpentea entre chalets y enormes pinos piñoneros que con sus raíces deforman el firme asfaltado como si fuera papel, llevar cuidado si no queréis destrozar los bajos del vehículo.


La Lancha


Una vez dejamos atrás las segundas residencias, la carretera sigue ganando altura entre vallados cinegéticos donde abundan los ciervos y gamos, además del resto ungulados silvestres. Aquí se pueden ver páridos y arrendajos. Cuando se llega a una meseta, el bosque se abre y deja paso a una dehesa aclarada, circulamos junto a unos corrales tapiados y enseguida se llega a un tentadero circular.


Comederos de granito, Arxiu RMiB


A mano izquierda aparece una pista de tierra, señalizada con un rótulo donde pone: La Lancha. Hay que seguirla durante 4,5 km, es una pista muy deteriorada que puede transitar cualquier vehículo siempre que vaya muy despacio y esquivando los baches más profundos. En ese tramo hay dehesas abiertas donde pastan reses bravas, rodeadas de cérvidos, jabalís y cerdos ibéricos. Llama la atención la presencia de unos singulares comederos construidos por picapedreros que vaciaron enormes bolos de granito, que encontraremos alineados a ambos lados de la pista. Esta zona es muy buena para ver alaúdidos, pícidos, fringílidos, córvidos y rabilargos.


Buitre negro en la Lancha, noviembre de 2022. Arxiu RMiB


Cerca del final de este tramo se pasa junto a una elaborada puerta forjada con su nombre y una cabeza de ciervo, Cabeza Parda. Un vecino nos aseguró que su reciente heredero era contrario a la caza y no dejaba practicarla. Esto había disparado las poblaciones de cérvidos y como están encerradas en un espacio finito y en una época de sequía pertinaz, se había reducido la disponibilidad de alimento por lo que las reses salvajes padecieron desnutrición severa. Esto provocó que la guardería del parque obligara al propietario a descastar un buen número de venados para reducir sus poblaciones y como se negaba a la caza con armas de fuego, contrató a un arquero.


Segundo observatorio de los Escoriales, La Lancha, Arxiu RMiB


Desde Cabeza Parda la pista mejora considerablemente el firme, entramos en la mejor zona donde poder observar un lince ibérico en libertad. El camino baja por un vallejo donde la vegetación se cierra, cuando se vuelve a abrir el paisaje hemos llegado a los Escoriales. A mano izquierda vemos como descienden las onduladas laderas. Enseguida encontramos el primero de cinco miradores que apuntan a la cola del embalse del Encinarejo. Cualquiera de ellos es ideal para sentarse en silencio, con ayuda de prismáticos y catalejo, si contamos con un poco de suerte, podremos observar el gato. No descuidéis las espaldas, algunas veces los linces  atraviesan la pista ignorando a los observadores, en ocasiones pueden pasar muy cerca. Aquí mismo se observa con facilidad una pareja de águila imperial además de buitres negros y leonados.

Curruca rabilarga, Andújar nov. 2022. Arxiu RMiB


La pista continúa serpenteando por la ladera, atraviesa un collado y tras recorrer 2,8 km llega al mirador del Jándula, situado junto al poblado de la Lancha, donde se alojaron los trabajadores que construyeron este embalse. La distancia total entre Los Pinos y el poblado de La Lancha es de 17,2 km.

 

El Encinarejo

El Encinarejo

Antaño fue una zona lincera muy buena pero en la actualidad hay menos posibilidades de encontrar al gato, sin embargo es un lugar de visita obligada y enseguida entenderéis porqué. Partiendo del complejo Los Pinos, siguiendo por la comarcal A-6177, tras recorrer 7,6 km se llega un estrecho puente de hierro que cruza el río Jándula, nada más atravesarlo nace una amplia pista con muy buen firme, entramos a El Encinarejo.

El camino de tierra circula paralelo al río que cuenta con un espectacular bosque de ribera donde reinan enormes pies de chopos, fresnos y olmos, algo más alejados del agua crecen enormes pinos piñoneros, grandes encinas y alcornoques.


Buitre leonado, Andújar nov. 2022. Arxiu RMiB


La pista sube una loma, cuando la corona, en el lado derecho del camino aparecen unos pretiles de piedra y una valla de madera. Desde allí, mirando al sur se domina una buena porción de terreno donde vale la pena hacer una espera. Siempre se ven venados o gamos, pero con suerte se puede encontrar algún lince o bisonte europeo que han reintroducido recientemente en esa finca. En la zona abunda el rabilargo, hay garzas, martinetes, martín pescador, cormorán en época invernal y oropéndolas en primavera y verano.


Urraca, Andújar nov. 2022. Arxiu RMiB


Bajando la suave loma, al alcanzar el nivel del río, aparecen un par de observatorios. El primero es el de Doña Rosa y el segundo el de Los Lastrones, ambos están techados aunque no están muy bien ubicados al quedar algo alejados del cauce. Tras haber recorrido 2,6 km se llega a los pies de la vieja presa del embalse del Encinarejo. Allí mismo, preferentemente a primera hora del día, se suele observar una pareja de nutrias y, en temporada, acompañadas sus crías.


Águila imperial ibérica adulta en la Lancha, nov. de 2022. Arxiu RMiB


Listas de aves observadas en eBird:

21/11/22.- 

https://ebird.org/checklist/S123153488

22/11/22.- 

https://ebird.org/checklist/S123153213

https://ebird.org/checklist/S123153305

https://ebird.org/checklist/S123153396

23/11/22

https://ebird.org/checklist/S123152912

https://ebird.org/checklist/S123152957

https://ebird.org/checklist/S123153029

24/11/22

https://ebird.org/checklist/S123152605

https://ebird.org/checklist/S123152741

https://ebird.org/checklist/S123152831

Águila perdicera en la Lancha, nov. de 2022. Arxiu RMiB

Bibliografía y referencias: 

(1)    https://elpais.com/diario/2001/04/16/sociedad/987372005_850215.html 

(2)    https://www.lynxexsitu.es/seccion.php?secc=NOTICIAS&id=115 

(3)    https://www.miteco.gob.es/es/parques-nacionales-oapn/plan-accion-2007_tcm30-61743.pdf 

(4) https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/transicion-ecologica/Paginas/2022/170622-linceiberico.aspx

(5)    https://www.turismodeandujar.com/parque-natural-sierra-de-andujar

(6)    https://valenciasecreta.com/lince-iberico-comunitat-valenciana/

(7) https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2021-07-23/el-lince-iberico-se-acerca-a-cataluna-y-aragon.html 

(8)    https://www.lynxexsitu.es/seccion.php?secc=NOTICIAS&id=115 

(9)    https://www.lynxexsitu.es/ficheros/documentos_pdf/37/bookexsituvargas2009_3.pdf 

(10) https://www.turismodeandujar.com/historia-de-andujar

  

Ciervo macho, Andújar nov. 2022. Arxiu RMiB

Texto y fotos de Rafa Muñoz