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Extremadura: Tierra de Barros y la Serena

 

Lince ibérico en Andújar

La comarca de Tierra de Barros se extiende por el centro de la provincia de Badajoz, siendo su capital es Almendralejo. Nosotros nos centramos en conocer la zona oriental, y como base elegimos la localidad de Hornachos. En esta villa de orígenes mudéjares y moriscos, viven 3.375 habitantes, que se extienden por callejas tortuosas y estrechas que se encaraman por la ladera de la Sierra Grande de Hornachos. Los musulmanes coronaron el alto con una fortaleza que en la actualidad están reconstruyendo.


Hornachos


También aprovechamos la cercanía de la Serena, que se extiende por una llanura generada por la erosión fluvial. Esto implica que sus suelos son poco profundos y están salpicados de rocas graníticas, lo que no permite los cultivos tradicionales. La única actividad que soportan sus pastos finos y de poco porte, es servir de alimento de una buena cañada de ovejas y cabras. Esta zona ganadera, en 1734 llegó a tener 200.000 ovejas merinas, que además utilizaban la cañada real leonesa para trasladar sus rebaños en primavera, en busca de pastos frescos al norte. La ganadería extensiva ha permitido el mantenimiento de las mejores poblaciones de aves esteparias de Extremadura, y eso es precisamente, lo que nos atrajo a nosotros. 


Jara pringosa (Cistus ladanifer), Hornachos


Sus cabezas de partido son Castuera y Villanueva de la Serena, que se sitúan lindando con la provincia de Ciudad Real. El único cambio de usos lo produjo el desarrollo del Plan Badajoz, que en 1960 transformó en regadío las partes próximas al río Guadiana. Estas mismas llanuras de pastizales, en los duros inviernos, concentran la mayor parte de las grullas de Europa Occidental.


La Serena


Para aproximarnos con garantías de éxito a la biodiversidad de estas dos amplias comarcas, contactamos con la empresa Cata con Cati. Esta pareja se reparte el trabajo, él nos mostró los mejores lugares naturales y sus principales especies, mientras ella nos preparaba a medio día un cierre de jornada con una degustación de vinos, cavas, embutidos y quesos extremeños. 


Cata con Cati, gracias!!!!


Todo un lujo para unos sentidos satisfechos por la observación de la naturaleza. Por esto, recomiendo que contactéis con ellos antes de planificar un viaje a estas tierras y seguro que no os arrepentiréis.

 

Águila imperial, Hornachos

Hornachos, la Sierra Grande y el embalse de los Molinos

Para alojarnos elegimos Hornachos, ubicada en centro de los lugares más interesantes, que además de diversos alojamientos, cuenta con varios comercios, bares y restaurantes. Paseando por la parte alta de la localidad se puede observar collalba negra (Oenanthe leucura), roquero solitario (Monticola solitarius), buitres leonados (Gyps fulvus) y alimoche (Neophron percnopterus).


Hornachos


Esta área de La Sierra Grande de Hornachos fue declarada ZEPA y LIC en 1998, y 12.000 hectáreas son Zona de Interés Regional (ZIR). Las sierras de Pinos y la Sierra Grande recogen las aguas que acaban en el río Matachel, que regulan dos grandes embalses, rodeados de frondosas dehesas, de cultivos y bosque mediterráneo, en las que campean todas las grandes águilas peninsulares.


Culebrera europea


En el fondo del valle se encuentra el Embalse de los Molinos (Hornachos) que está rodeado de bosques, espacios de matorral repletos de conejos de los que se alimentan águilas imperiales (Aquila adalberti), culebreras (Circaetus gallicus), calzadas (Aquila pennata), milano negro (Milvus migrans) y busardo ratonero (Buteo buteo).

En el paso postnupcial alberga buenas concentraciones de cigüeña negra (Ciconia nigra) y anátidas, mientras que en la invernada se convierte en un gran dormidero de grullas (Grus grus). En la época de celo este es un buen lugar para observar el lince, más detalles en el apartado dedicado al lince ibérico (Lynx pardinus).


Pagaza piconegra, los Molinos del Matachel

Para recorrer esta zona, sugiero hacer una ruta circular en coche, que permite observar la mayor parte de las grandes rapaces, además de buitre leonado y negro. Partiendo de Hornachos, la primera parada sería en la presa de los Molinos, donde vimos pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica), somormujo lavando (Podiceps cristatus), andarríos chico (Actitis hypoleucos) y grande (Tringa ochropus), además de chorlitejo chico (Charadrius dubius). Después recomiendo seguir hasta Hinojosa del Valle, y a partir de esta localidad, seguir por la BA-131 donde hay unas dehesas espectaculares. 


Nutria, Andújar

Es muy productivo prestar atención a los cruces con los arroyos, donde vimos nutria (Lutra lutra), abejarucos (Merpos apiaster), cigüeñas (Ciconia ciconia), golondrina daúrica (Cecropis daurica) y ganso del Nilo (Alopochen aegyptiaca). Antes de llegar a Llera, coger la BA-080, para regresar hasta Hornachos, donde es fácil ver águila imperial.

 

Golondrina daúrica, Llera

El lince en el valle del Matachel.

Entre el año 2000 y el 2003, en la península ibérica solo quedaban 160 linces en libertad repartidos en dos núcleos, Doñana y Andújar. Gracias al Proyecto LIFE LynxConnect, en 2014 se liberaron los primeros ocho linces criados en cautividad, en el Valle del río Matachel. Cinco años después, en el año 2019, esta zona contaba con una población de 92 ejemplares.


Life Lynx Connect


En 2024 se estimó que entre España y Portugal, campaban 2.401 linces ibéricos, de los cuales 470 eran hembras reproductoras. En Extremadura se contabilizaron 181 ejemplares, incluidas 56 hembras reproductoras, que tuvieron 73 cachorros. Ese mismo año, entre Alange y Hornachos, se censaron 156 individuos, repartidos de la siguiente forma: 52 machos y 58 hembras, que tuvieron 42 crías. No se pudo determinar el sexo de 4 ejemplares, estos datos convertían este núcleo en el quinto más grande de la Península Ibérica.


Lince ibérico en Andújar

Con estos mimbres, no teníamos muchas esperanzas de poder observarlos, pero la realidad superó nuestras expectativas. El primer día hicimos una espera vespertina en el observatorio de la Piedra del Búho, en la cola del embalse de los Molinos del Matachel, en la pista que se dirige a los chozos de Llera. Desde una atalaya que cubre una gran extensión de terreno, tuvimos la gran suerte de ver 4 ejemplares, 2 adultos campeando, cada uno por su lado, y una hembra acompañada de un cachorro del año anterior, que incluso nos premió con una escena de caza de un conejo. Después de una corta carrera, lo atrapó y lo cedió al cachorro, para que practicará con la presa herida. La única pega es que estaban muy lejos para intentar una foto decente con mi teleobjetivo de 400 milímetros.


Observatorio del lince en Hornachos


En los cuatro días restantes que estuvimos en Hornachos, no volvimos a ver más ejemplares, pero por mala suerte. Nos avisaron que habían encontrado una hembra acompañada por cinco cachorros muy pequeños, pero cuando conseguimos llegar a su localización, se habían ocultado en el cubil y no volvieron a asomarse.

 

Vencejo real, Alange

Alange: vencejos y orquídeas

Esta zona situada al norte de Hornachos, está protegida por la figura de ZEPA, “Embalse de Alange y Sierras Centrales de Badajoz”. En el mismo paño de la presa crían más de 150 parejas de vencejo real (Tachymarptis melba), lo que permite observarlos a placer. Esto lo aprovecha la localidad para organizar todos los años un “Festival de los Vencejos”, que este año 2026 se celebrará los días 22, 23 y 24 de mayo. 


Ophrys fusca, Alange


Otro punto singular, son las laderas del castillo que corona el cerro del pueblo de Alange. En primavera las umbrías se llenan con una explosión de orquídeas. En un breve paseo logramos encontrar: Orchis champagneuxii; Orchis papilionácea; Ophrys lutea; Ophrys scolopax; Ophrys fusca y Ophrys incubacea.

 

Ophrys incubacea, Alange

Ophrys lutea, Alange


Ophrys scolopax, Alange


Orchis champagneuxii, Alange



Orchis papilionácea, Alange

La Serena y las aves esteparias

Una de las jornadas recorrimos las llanuras onduladas, surcadas por profundos valles fluviales, que acogen una buena variedad y cantidad de aves esteparias. El mejor punto lo encontramos siguiendo la carretera comarcal BA-035, entre Cabeza del Buey y la presa del Zújar


Avutardas, la Serena


En ella pudimos disfrutar a placer con las exhibiciones nupciales de machos de avutarda (Otis tarda) y de dos parejas de sisones (Tetrax tetrax), en zonas como la Casa del Hatillo de la Viuda y el Cortijo de la Cabra


Gorrión moruno, Cabeza de Buey


Además abundaban las calandrias (Melanocorypha calandra), alondras (Alauda arvensis) e incluso una nutrida colonia de gorrión moruno (Passer hispaniolensis), en la única chopera que crece junto a la carretera. 


Elanio común, la Serena


Otros puntos interesantes para la observación de la avifauna fueron el puente del Almorchón o las carreteras de Castuera, donde localizamos aguilucho cenizo (Circus pygargus) y elanio común (Elanus caeruleus). Finalizamos la mañana en el embalse de Zalamea, donde destacó la presencia de varios individuos de críalo (Clamator glandarius).


Críalo, la Serena
 

El cernícalo primilla

Otra de las especies destacables de estas tierras es el cernícalo primilla (Falco naumanni), donde destacan las colonias de las iglesias de Puebla de la Reina y la de Ribera del Fresno. Esta última localidad se ha convertido en una de las escasas ZEPA urbanas, la LIFE ZEPAURBAN ES0000432, dedicadas a la protección de esta pequeña rapaz. El consistorio ha preparado un balcón observatorio frente a los tejados donde se concentran los nidos. Los mejores momentos para disfrutar del espectáculo de estas colonias, es a primera hora de la mañana y a última de la tarde.

 

Cernícalo primilla, Ribera del Fresno

Sanatorio de las Poyatas, Las Palomas.

Junto a la carretera EX-212, dirección Almendralejo, recorrimos un buen lugar para observar grandes rapaces. En concreto en los alrededores del sanatorio de la Poyatas. Este gran complejo se construyó para tratar la tuberculosis, entre finales del siglo XIX y principios del XX. Se cree que fue diseñado por el arquitecto sevillano Aníbal González, autor también de la Plaza de España de Sevilla. Se trata de un palacete rural y edificios anexos de estilo modernista, que estuvo activo hasta la década de los años sesenta, del siglo pasado, cuando aún mantenía 81 pacientes ingresados en sus 144 habitaciones. Hoy permanece cerrado y para acceder hay consultar con el ayuntamiento.

 

Buitre negro, Hinojosa del Valle

Mérida y las colonias de ardeidas


Puente romano de Mérida

Otra de las mañanas la dedicamos a recorrer las orillas ajardinadas del río Guadiana, a su paso por el casco urbano de Mérida. Justo al norte del enorme puente romano, en la orilla del casco histórico hay una serie de pequeñas islas cubiertas de carrizos. Una de las más grandes acoge una nutrida colonia de cría de moritos (Plegadis falcinellus) que ya tenían los pollos grandes, espátulas (Platalea leucorodia) con pollos pequeños, garzas reales (Ardea cinerea), garceta común (Egretta garzetta), garcilla bueyera (Bubulcus ibis) y martinetes (Nycticorax nycticorax). Sin duda, se trata de una visita obligada para cualquier ornitólogo. No hay que olvidar la abundancia de aviones, vencejos y golondrinas, además de los numerosos nidos de cigüeña blanca.




Sólo cinco días nos han permitido observar todas estas especies y muchas más, además hemos dormido, comido y bebido a muy buen precio y con calidad. 




El único problema de esta tierra, es su clima extremo, que tiene largos inviernos fríos y veranos sofocantes, casi no conocen la primavera ni el otoño, por eso es importante planificar bien el viaje, que bien merecen esta tierra y sus gentes acogedoras. Por último, pero no menos importante, agradecer el éxito de esta escapada a mis amigos y compañeros, Aurelio, Chemari, Gerardo y José Manuel, así como la profesionalidad y cercanía de Agustín y Cati, responsables de Cata con Cati.


Paloma bravía, Mérida


Enlaces y bibliografía

Alange y las orquídeas:

https://visitaalange.es/en/what-to-see-what-to-do/rutas/ruta-de-orquideas

Cata con Cati:

https://cataconcati.es/

Cernícalo primilla

https://www.zepaurban.com/es/zepa-urbanas/mapa-zepa-urbanas

Linces del Matachel:

https://amantesdelaornitologia.blogspot.com/2021/01/el-lince-iberico-en-extremadura.html

https://www.iberlince.eu/index_php/esp/buzon-de-sugerencias-50#.YABK2ehKiUl

https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/prensa/Informe%20censo%20lince%202024_16.05.2025.pdf

Sanatorio de las Poyatas:

https://peqarqueologia.blogspot.com/2016/05/sanatorio-de-la-poyatas-palomas.html

 


Texto y fotos de Rafa Muñoz

 

SISÓN Y AVUTARDA EN LA MANCHUELA CONQUENSE

Sisón común (Tetrax tetrax)



El Sisón común (Tetrax tetrax) es una de las dos avutardas que tenemos en Europa, es la más pequeña de las dos, cuenta con un peso que oscila entre 700 y 900 gramos de peso. Son aves parcialmente migradoras que una vez finalizada la reproducción realizan desplazamientos de media y larga distancia para concentrarse en zonas de invernada que repiten cada año (García de la Morena et al., 2007). En invierno huyen de terrenos labrados sin cubierta vegetal, prefieren barbechos y campos de leguminosas o de alfalfa (García de la Morena et al., 2004).

Manchuela Conquense


A mediados de marzo una vez finalizado el periodo invernal regresan a sus zonas de reproducción, nada más llegar los machos comienzan una llamativa exhibición que pretende atraer a varias hembras a su territorio. Durante el crepúsculo cuando detectan la proximidad de una hembra realizan saltos verticales mientras agitan las alas y emiten un reclamo sonoro parecido a un resoplido, estos lugares reciben el nombre de tribuna (Cramp y Simmons, 1980). El cortejo lo mantienen hasta el apareamiento a principios de junio (García de la Morena et al., 2007).

Sisón común (Tetrax tetrax)


Un vez cubiertas las hembras los machos se desentienden y son ellas las que se encargan de la incubación y la crianza de los pollos en solitario. Para anidar eligen parcelas con presencia de leguminosas y barbechos (Martínez, 1994; Campos y López, 1996) y sitios con abundancia de flores que favorecen la presencia de insectos como artrópodos, acrídidos, formícidos y coleópteros (Faria et al., 2012). Inician las puestas en mayo, ponen 3 y 4 huevos (Cramp y Simmons, 1980). La incubación dura en torno a 20-22 días. Los pollos son nidífugos y permanecen al cuidado de su madre hasta otoño, se alimentan de insectos y tienen predilección por los saltamontes, llegan a comer unos 200 al día (Bretagnolle et al., 2011). En este periodo seleccionan zonas con vegetación crecida superior a los 15 cm (Silva et al., 2007) como barbechos de más de dos años o rastrojos que les faciliten pasar desapercibidos y encontrar alimento (Tarjuelo et al., 2013). Acabada la reproducción a finales de junio abandonan las zonas de cría y crecimiento de los pollos para formar bandos en las zonas seleccionadas para el estiaje (García de la Morena et al., 2007).

Sisón común (Tetrax tetrax)


El sisón es el ave esteparia más amenazada de Europa. Antaño era abundante en gran parte del continente y hoy solo quedan unos pocos ejemplares en Cerdeña, Francia, Ucrania y Rusia. Las causas de su dramática reducción son la pérdida del hábitat. Les afecta severamente la eliminación de parcelas "mosaico" entre cultivos extensivos de cereal de secano y pastizales abiertos con presencia de tomillares, eriales sin cultivos o lindes donde se ocultan muchos de los insectos que les sirven de alimento como los saltamontes y los grillos. Acusan la utilización de herbicidas que elimina sus presas y les puede llegar a perjudicar por envenenamiento. A estos factores hay sumar las pérdidas por caza furtiva, atropellos, electrocuciones y colisiones con tendidos eléctricos y emparrados. Se alimentan de plantas y artrópodos, ocasionalmente consumen caracoles, lombrices, ranas y ratones (Cramp y Simmons, 1980).

Sisón común (Tetrax tetrax)


Las mejores poblaciones de sisón están en la Península Ibérica que acoge más de tres cuartas partes del total de las aves europeas. Dentro de Iberia los mejores santuarios están en Castilla La Mancha que alberga el 46% de las aves españolas, le siguen las comunidades de Madrid y Extremadura. Según el último censo realizado por SEO/BirdLife entre 2005 y 2006 en España habría entre 71.100 y 147.700 sisones. Pero este censo es solo una aproximación ya que tiene bastantes limitaciones, sirva como ejemplo que no se censó la Manchuela Conquense ni en época de reproducción ni en la invernada y justamente allí queda una de las poblaciones próximas a València en la que SEO BirdLife estimó en el año 2007 que había entre 72-74 sisones.

Sisón común (Tetrax tetrax)

Parece que el sisón ha sufrido una reducción generalizada de al menos un 30% de su población desde mediados los años 90 del siglo XX (García de la Morena et al., 2007) por tanto se le asignó la categoría de Vulnerable. Diez años después en la decimotercera conferencia de las partes (COP13) del Convenio sobre Conservación de Especies Silvestres Migratorias (CMS), celebrada en la ciudad india de Gandhinagar, se decidió que el Sisón debía ser declarado en Peligro de Extinción al comprobar un aumento del declive del 76% de sus poblaciones. ¡Si aplicáramos el mismo porcentaje de reducción a la población española esta pasaría de 46,94 millones a solo 11,17!

Aguilucho lagunero en la Manchuela


En el País Valencià el sisón debió estar presente en la parte interior del territorio ligada a los cultivos de cereal de secano y limítrofes con Cuenca, Albacete y con Murcia, pero la transformación de estos cultivos y la fragmentación del hábitat provocaron su práctica desaparición en el último tercio del siglo XX. La única población que nos queda en la actualidad se encuentra en la comarca de l’Alt Vinalopó, Alacant, se estima la presencia de entre 8 y 17 machos durante el periodo 2003-2009 (Campos Roig y Alberdi Pozurama, 2015). Algún individuo aislado se ha observado en València, en los términos de Ayora y Camporrobles, sin duda un divagante procedente de los territorios vecinos manchegos.

Avutardas en la Manchuela conquense


LOS SISONES DE LA MANCHUELA CONQUENSE

La Manchuela Conquense está delimitada por las localidades de Villanueva de la Jara, Iniesta y Villarta al norte con límite sur en el límite provincial con Albacete. Desgraciadamente Castilla La Mancha desprecia esta zona como área esteparia y la única figura que protege estas 28.978 hectáreas es la IBA 460 que ocupa parte de las cuadrículas UTM: WJ8060, WJ9060, XJ0060, WJ8050, WJ9050 y XJ0050.

Ganga ibérica (Pterocles alchata) en la Manchuela


LA AVUTARDA EN LA MANCHUELA CONQUENSE

La otra gran ave esteparia europea es la Avutarda común (Otis tarda) también presente en La Manchuela. El Grupo Utiel Requena de la SVO realiza un seguimiento de esta especie en la Manchuela Conquense desde el año 2000. El año 2019 se censaron un total de 38 ejemplares mientras que este año 2020 he podido localizar un total de 45 ejemplares lo que convertiría este registro en el máximo obtenido en la Manchuela por la SVO. Con todo estas cifras parecen alejadas de los registros obtenidas por SEO BirdLife el año 2007 que estimaban una población de entre 103 y 155 avutardas y que sirvieron para justificar que La Manchuela Conquense fuera declarada Área de Importancia para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad (IBA), sin duda esta es un área importante necesitada de urgente protección pero algunos creemos que el conteo de SEO fue demasiado optimista.

IBA 460 Manchuela Conquense


Los días 21 y 22 de julio realicé mi visita anual y además de un macho de Sisón común (Tetrax tetrax) que ilustra esta crónica y de 45 ejemplares de Avutarda común (Otis tarda) encontré Calandria común (Melanocorypha calandra) y una Ganga ibérica (Pterocles alchata).

Lavajo de la Marca en la Manchuela


Estos llanos permiten la presencia de una amplia diversidad de predadores, encontré un juvenil dispersivo de Águila real (Aquila chrysaetos homeyeri), Aguilucho cenizo (Circus pygargus), Aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus), Busardo ratonero (Buteo buteo), Cernícalo primilla (Falco naumanni), Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus) y Halcón peregrino mediterráneo (Falco peregrinus brookei).



Quedé sorprendido por la abundancia de un ave que uno no esperaría encontrar en un área esteparia, al atardecer grandes grupos de Ánade azulón (Anas platyrhynchos) que sumaron un total de 70 individuos volaban entre los secanos y viñas para entrar en los lavajos donde además se alimentaba un Andarríos chico (Actitis hypoleucos).

Otras aves presentes fueron la Corneja negra (Corvus corone), Cuervo grande (Corvus corax) y Mochuelo europeo (Athene noctua), Urraca común (Pica pica), Chotacabras cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis), Golondrina común (Hirundo rustica), Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus), Jilguero europeo (Carduelis carduelis), Mirlo común (Turdus merula), Paloma torcaz (Columba palumbus), Pardillo común (Linaria cannabina mediterranea) además de Conejo (Oryctolagus cuniculus) y Liebre ibérica (Lepus granatensis).

Ganga ibérica en la Manchuela



Texto y fotos de Rafa Muñoz 2020.


BIBLIOGRAFÍA

Bretagnolle, V., Villers, A., Denonfoux, L., Cornulier, T., Inchausti, P., Badenhausser, I. (2011). Rapid recovery of a depleted population of Little Bustards Tetrax tetrax following provision of alfalfa through an agri-environment scheme. Ibis, 153: 4-13.

Campos, B., López, M. (1996). Densidad y selección de hábitat del Sisón (Tetrax tetrax) en el Campo de Montiel (Castilla-La Mancha), España. Pp. 201-208. En: Fernández, J., Sanz-Zuasti, J. (Eds.). Conservación de las Aves Esteparias y su Hábitat. Junta de Castilla y León, Valladolid.

Campos Roig, B., Alberdi Pozurama, M. (2015). Sisón común (Tetrax tetrax). Pp. 184-186. En: López Iborra, G., Bañuls Patiño, A., Zaragozí Llenes, A., Sala Bernabeu, J., Izquierdo Rosique, A., Martínez Pérez, J. E., Ramos Sánchez, J., Bañuls Patiño, D., Arroyo Morcillo, S., Sánchez zapata, J. A., Campos Roig, B., Reig Ferrer, A. (Eds.). Atlas de las aves nidificantes en la provincia de Alicante. Publicaciones de la Universitat d’Alacant – SEO/Alicante, Alicante. 543 pp.

Cramp, S., Simmons, K. E. L. (Eds.) (1980). The Birds of the Western Paleartic. Vol. II. Oxford University Press, London.

Faria, N., Rabaca, J. E., Morales, M. B. (2012a). The importance of grazing regime in the provision of breeding habitat for grassland birds: The case of the endangered little bustard (Tetrax tetrax). Journal for Nature Conservation, 20 (4): 211-218.

García de la Morena, E. L., de Juana, E., Martínez, C., Morales, M. B., Suárez, F. (2004). Sisón común Tetrax tetrax. Pp.202-207. En: Madroño, A., González, C., Atienza, J. C. (Eds.). Libro Rojo de las Aves de España. DGCONA/SEO BirdLife, Madrid. 452 pp.

García de la Morena, E. L., Bota, G., Ponjoan, A. y Morales, M. B. (2006). El sisón común en España. I Censo Nacional (2005). SEO/BirdLife. Madrid.

Cometa Neowise desde la Manchuela