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jueves, 26 de marzo de 2015

Este jueves un relato; Palíndromos.

Este jueves nos conduce Charo, quien nos propone hacer una historia a partir de un palíndromo a nuestra elección entre los que ella nos propone, !ahí vamos!.


SE VAN SUS NAVES

Vino desde tierras lejanas donde no existe el mar, aquí tampoco hay mar, por eso siempre lo añoro, no se si fui yo quien le enseñé como bucear en mis ojos y pasear por el fondo del mar o simplemente sabía como hacerlo, el caso es que buceó. Él es el único ser que me miró sin miedo ni asustarse de mi cola de pez, puede que por ello yo si me asustase de él.
Al verme retroceder donde lo había provocado, armó su propia flota, nada lo detiene, es valiente, obcecado, nunca se pone límites, es un hombre con alma de pez… ¿cómo no enamorarse de él?.
Me miró desde lo alto de proa y me preguntó con la mirada tres atardeceres, tres, si iba a irme con él y yo no contesté, barada en la arena el ancla del miedo y mil cosas más que no entiendo me mantienen estática en la arena de la playa.
SE VAN SUS NAVES, por muchas vueltas del derecho y de revés que le de SE VAN SUS NAVES, ya no me mira, me tendió su mano llena de posibles, de sueños, de aventuras, de latidos, de deseos, de amor y yo me reforcé de escamas de acero… ¿o simplemente lo imaginó mi deseo?
.
Solo sé que ahora contemplo como SE VAN SUS NAVES, y lo leo del derecho y del revés, a través de un mar salado que se desborda por mis pestañas y no puedo ya hacer nada, SE VAN SUS NAVES y yo, sirena cobarde, me quedo en la arena barada y sin saber si una caricia suya sería capaz de hacer caer todas mis escamas.


jueves, 12 de marzo de 2015

Este jueves un relato; Miradas


Los humanos racionalizáis tanto las cosas que se os ha olvidado muchas que son sencillas y simples.
A ver cómo os lo explico, os pondré un ejemplo: las miradas.
Decís cosas como: “sentí su mirada clavada en mí”, “se me erizaron los pelillos del cogote como si alguien me estuviera mirando”… ¿a que sí?.
Eso es porque las miradas tienen materia, se os ha olvidado, pero las miradas necesitan un espacio, te tocan las de los otros, tú tocas a los otros con la mirada e incluso a veces, esa desazón que sentís y que echáis la culpa a la claustrofobia (que os gusta ponerle nombre a todo) es simplemente que vuestras miradas no encuentran espacio en el queexpandirse.
Imaginaros lo mal que lo pasé cuando decidí mudarme a la tierra firme y me metí en una casa rodeada de paredes, de ahí mi manía de tirarlas todas buscando espacio para mi mirada, me mudé a un ático y cambié el techo por uno precioso de cristal que me dejaba extender mi mirada hasta las estrellas… visualizadlo, ¿a que os sentís mejor solo de pensarlo?.
Recuerdo la primera vez que él me rozó con su mirada, no recuerdo ni el sitio ni el día, solo recuerdo que me tocó y yo involuntariamente exploré sus perfiles con la mía, nos reconocimos como seres parecidos y el deseo de tenernos fue tan intenso que todo desapareció a nuestro alrededor, nuestras miradas solo estaban la una para la otra…
Perdón que me disperso y yo venía a plantearos lo de racionalizarlo todo hasta olvidar que sois animales y que hay muchas, pero muchas cosas que ya no usáis porque están atrofiados vuestros sentidos, como por ejemplo el de las miradas.
Imaginaros el resto, hay algunos humanos que aún de alguna forma los usan, como él, que corresponde a cada uno de mis sentidos y los percibe perfectamente, todo es distinto, las caricias, los besos, los juegos… perdón que me disperso de nuevo, ¡esto del recién llegado calorcito primaveral me tiene todos los sentidos revolucionados!, ¿veis?, ¡eso es lo que os digo!, eso que sentís cuando llega la primavera sería otro buen ejemplo.
Nunca sé si me explico o seguiréis pensando que las sirenas somos bichos muy raros.

El resto de relatos en casa de nuestra conductora de este Jueves, Matices

jueves, 5 de marzo de 2015

Este jueves un relato: Con título sorpresa.

Para la convocatoria de este jueves Dorotea que es quien nos conduce nos retaba a asignarnos un título y escribir sobre él, me parece divertido y original a mi me ha asignado:
Romance de un ultaligero.


Erase una vez un ultraligero que se enamoró de una roca perdida en medio del mar.
Puede ser que viera en ella la consistencia, el peso, la rotundidad de sus formas tan contrarias a él mismo… ya sabéis que los contrarios se atraen.
Estaba desesperado por acercarse a ella y no sabía cómo, ¡eran tan distintos!
Pero mira por donde Cupido siempre encuentra extraños caminos para sembrar el amor.
Resulta que en esa roca solía parar una sirena que se entretenía oteando el horizonte vigilando por si aparecían náufragos a los que salvar.
El piloto del ultraligero también miraba hacia el horizonte pues siempre soñaba llegar un poco más allá.
Cupido sonrió e hizo que se cruzasen las miradas de sirena y piloto.
Ella al verle pensó que sería fantástico volar y él al verla a ella que bucear en los océanos debería ser toda una aventura.
Aterrizó sobre la roca con el ultraligero y se posaron sus ligeras alas sobre la roca estática y dura.
La roca se estremeció al notar el leve roce de algo tan sutil y delicado y el amor surgió llenándolo todo, invisible y tan presente como la sal en el agua.
Hicieron el amor entre el cielo y el mar, el agua se onduló de placer al ritmo de los latidos de los amantes, el viento se llevó los susurros de las hermosas palabras de amor que cruzaron entre jadeos e invadieron todas las costas de alrededor.
Aún hoy, si os sentáis en la orilla del mar con los pies en el agua sentiréis esa pasión que traen las olas de aquel inigualable encuentro y si sabéis escuchar, oiréis todo lo que se dijeron roca y ultraligero, no podéis escuchar con los oídos, si no con el corazón, probad.

Lo que pasó entre la sirena y el piloto no pensaréis que pienso contároslo ¿verdad?, que las sirenas somos muy discretas con nuestras cositas, ¿o no?, bueno, ya veremos, si os portáis bien, éso, os lo contaré otro día.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Las anclas perdidas…



¿Nunca os he contado porqué hay tantas anclas en Barbate?, espero que esto no salga de aquí que luego viene Poseidón a reñirme.


Pues ya no me acordaba, pero el otro día paseando por allí y verlas recordé que hubo un tiempo que los barcos piratas campaban a sus anchas por los mares, y si en los mares eran malos, no podéis imaginaros como eran al tomar tierra, así que las sirenas nos dedicábamos a robarles el ancla, y os preguntaréis que para que hacíamos eso, ¡cómo se nota que sois de secano!.

Un barco sin ancla no puede parar en la orilla a no ser que encalle, si no paran no pueden repostar y si encallan, tardan meses en poder volver a echar el barco a la mar.

Los piratas no podían estar mucho tiempo en un lugar porque los apresaban y sin repostar perdían las provisiones y morían en la mar… si, esos son los famosos barcos fantasmas.

De ahí viene también esa mala fama que tenemos las sirenas, porque mientras una cantaba para distraerlo, otras nos encargábamos de robar el ancla y dejarlas en una playa lejana. Por eso dicen, y no es cierto, se desvirtuó la historia, que los cantos de sirena hacían encallar a los barcos.

El problema vino cuando tuvimos que esconder tantas anclas, que unas cuantas vale, pero tantas se veían a legua y temimos que las encontraran los piratas y supieran de nuestra travesura.

Por aquellos entonces, los valientes pescadores de Barbate y pueblecitos cercanos pescaban el atún con grandes redes, a nado, era peligrosísimo, pero es un pez como todos sabéis exquisito, y alguna vez alguna de nosotras despistadas, nos dejábamos atrapar junto con los atunes, alguno de esos pescadores cayó a su vez en las redes de mis hermanas, que el amor es como una red invisible y fue surgiendo una cómplice amistad entre esos pescadores y nuestra especie.

Un día, una de mis hermana, enamorada y correspondida por un apuesto pescador le contó el problema que teníamos con las anclas y éste propuso a su cofradía que las usaran para sujetar las redes, así podría acumularlas a la vista, a la orilla del mar y todos pensarían que era un utensilio de pesca.

Lo curioso es que las anclas eran muy útiles y les ahorró mucho trabajo, ellos nunca hablarán de nosotras por agradecimiento y nosotras estamos agradecidas de su ayuda.

Ya no hay barcos pirata como los de antes, tampoco quedamos muchas sirenas y puede que esta historia se quedase en el olvido, pero al cruzarme con un viejo pescador de manos y piel curtida vi un brillo de reconocimiento en su mirada, yo le sonreí y el bajó la mirada contento y aceleró el paso.

Sé que nuestro secreto está a salvo, la palabra de un pescador vale su peso en atún rojo.

Ya nadie cree en sirenas, así que pescadores, os libero de vuestra promesa y podéis contar la historia tal y como ocurrió, al fin y al cabo, ¿quién iba a creernos?.

miércoles, 23 de julio de 2014

Un susurro para Mel...


Música es la primera palabra y la última que susurran mis dedos al pensarte, entre música te descubrí solo, pensativo y con esa forma de mirar el infinito que despierta la curiosidad de esta sirena por saber dónde viaja tu mente cuando te ausentas rodeado de gente.


Las sirenas no podemos resistir la tentación de acudir en ayuda de un náufrago y fui a recatarte, pero me paraste en seco con un estoy bien, yo soy así… a punto estuve de darme la vuelta cuando me miraste para prestarme el profundo mar de tus ojos para poder nadar y me rescataste tú a mí.

Las bromas son la forma de comunicarse entre personas que no se conocen y si estas surgen sencillas, rápidas y acaban en risas, una ya sabe que se entenderá con esa persona y decidí quedarme contigo, no, no te asustes, hay quien colecciona conchitas de mar, yo colecciono personas excepcionales y me las quedo para siempre, pregunta, pregunta a mis lokitos y ellos te contarán, ellos ya saben que quien tiene una sirena la tiene para siempre.

Tu sentido del humor y esa pasión que sientes por la música, es lo único que se de ti, eres un melómano empedernido, por eso ya eres Mel.

Pero parece que los hados están en contra y no me dejan capturarte, lo mismo es que te quieren para ellos, puede ser… pero soy hija de Poseidón, que se anden con cuidado, las sirenas no se rinden ante temporales ni resacas y tarde o temprano conseguiré llamarte amigo, no lo dudes.



Siempre cumplo mi palabra, tú me has regalado unas notas en tu guitarra y yo te prometí un susurro de tinta, pues esto niño es un susurro de tinta, he tomado prestada la imagen que te regaló tu amiga porque me parece perfecta para este susurro. ¡Daría cualquier cosa por verte la cara! Pero no dudo que eres inteligente, imposible no serlo y amar y saber tanto de música para poder entender lo que es tomar prestado un rol para escribir un relato literario lleno de metáforas, miles de besossssssssssssssssss.

jueves, 10 de abril de 2014

Este jueves un relato: “Que arte mi arma”.



Esta sirena ya pensaba que su alma era como el horizonte, siempre equidistante, si me acercaba a ella se alejaba, si me alejaba de ella me seguía con los mismos pasos.
¿Cómo explicar que sin alma no se puede susurrar en tinta caricias de papel?, ¿cómo contar sin palabras que el vacío del alma deja sin voz a esta sirena?.
Pero mira tú por donde  que este fin de semana unos duendes invadieron Sevilla de alegría, ¡que arte mi arma!, me han llenado los bolsillos de besos y abrazos, el corazón de latidos de todos los colores y han conseguido vaciar ese mar que me ahogaba por dentro al desbordarlo por las pestañas de risa, de emoción, de un montón de sensaciones indescriptibles e imposible de definir, solo los latidos las perfilan y como no, de tristeza al despedirlos.
A esos duendes que han invadido Sevilla,¡ gracias!, algunos lo han hecho con su presencia física y otros desde su corazón que estaba entre nosotros y me han devuelto el alma, aquí me tenéis de nuevo, los dedos desparramados sobre las teclas,  las musas volando y alborotando a mi alrededor bien alimentadas, ( ya sabéis que se alimentan de emociones, ¿verdad?)  y diciendo una vez y otra, “que arte mi arma”, con la de gente que hay en el mundo, tener la suerte de haber encontrado estos duendes jueveros que siempre me rescatan.

Os quiero con toda mi alma, si, esa que por fin se ha dado de bruces conmigo y mírala ella que "a gustito" y que contenta ha vuelto a instalarse en su casa, ¡pero que arte mi arma, que arte!.

El resto de jueveros, de amigos, de duendes en casa de nuestra Matices...

jueves, 26 de diciembre de 2013

Este jueves un relato: Cuento de Navidad



Una vez me contaron un cuento precioso, se llamaba Navidad. Me contaron que una vez nació un niño que era el hijo de Dios y que todos los años se celebraba este nacimiento, otro me habló de Papa Noël y de renos voladores, otro de Reyes Magos que su magia consistía en llegar a todos los hogares a dejar regalos en una sola noche, otro de cenas copiosas y otro que no era mas que un invento de los grandes almacenes para acrecentar sus ventas… así que lo que empezó como un cuento precioso se convirtió como siempre en un lío para esta sirena que sigue sin entender el mundo de los humanos, lo que si me llama la atención es que sea lo que sea eso de la navidad, todos los humanos hacen como si lo creyeran, ya sea poniéndose a favor o en contra de ella. ¿Quién entiende a los humanos?, no creen en sirenas y si en niños hijos de Dioses, señores con barba blanca y metiditos en carne que entran por la chimenea o camellos que en una sola noche llegan a dar la vuelta al mundo, ¿y que puede hacer esta sirena cuando llega la navidad?, pues si, eso, desear felices fiestas a todo bicho viviente con el que se cruza y simular que también se cree ese cuento del que hay tantas versiones como personas que lo cuentan, solo hay una cosa que me gusta de este cuento, que el amor parece poseer a todo el mundo y que saca lo mejor de cada persona, incluso de aquellas que son detractores de ella. No se quien inventó la navidad, pero fue un gran invento.
Asi que tú que te quejas tanto de ella, que refunfuñas diciendo que ya nadie se preocupa de los amigos, que odia reunirse a cenar con la familia porque es una tontería, hazme el favor de alargar la Navidad y coge el teléfono y queda con ese amigo que hace tanto que no ves y organiza cenas familiares en Febrero o en Agosto y di que para ti es Navidad!


Ah! Se me olvidaba lo más importante y es que para el año nuevo se piden deseos, mi deseo es que siempre sea Navidad, ¿se puede pedir eso?.

Para mi amigo Jose que no le gusta la Navidad... a lo mejor a ti no te gusta, pero tú le gustas a ella... miles de besossssssssssss.
El resto de participantes en casa de nuestra querida Matices

lunes, 20 de mayo de 2013

Teoría de los susurros

A veces te me resbalas

por la conciencia,

sin hacer ruido a penas,

sin ni si quiera pensarte,

es un latido suave

el delator de tu presencia,

la piel se me eriza

y las manos tienen

el recuerdo leve,

del deseo de una caricia

y luego simplemente desapareces

en un acto de voluntad férrea

que te aparta con delicadeza

de este corazón desobediente.

En vez de huir

cojo el móvil y te escribo…



Escúchame, aunque sólo susurre y mi voz no te llegue entre tanta algarabía, no pares, corre, esfuérzate y consíguelo, cuando hayas llegado a la meta, ponte otra más lejana y difícil o dejarás de ser tú… ven, te presto mi abrazo, descansa en mi pecho como si fuera una playa infinita, el flujo de mi sangre como el rumor de las olas, mis latidos son el son antiguo y milenario de todos los cantos de sirenas… ni si quiera tienes que llegar al filo de mi cuerpo para cobijarte, solo tienes que cerrar los ojos y descansar unos minutos cuando el cansancio te rinda, te queda menos y te queda todo, así niño, es la vida, pero tienes una sirena que te cuida, que no sirve para nada, pero sirve para todo, así niño, son los sueños. Te dejo miles de besossssss ahí, justo en tu mesa en un puñadito, para que los vayas cogiendo según los necesites.



Y vuelvo a ordenar los cajones,

te coloco de nuevo,

en tu sitio,

me acerco con cuidado,

te regalo una sonrisa

esperando que tal vez

te alegre un poquito el día

y me voy vestida

con la que tu respuesta

siempre me provoca

y vuelvo a escribir

la palabra AMIGO

por todas las paredes.




He aquí mi loca teoría de los susurros: tú debes creer que mis susurros son cantos de sirena que intentan acercarte a mí, sin embargo yo los uso para alejarte cuando, sin querer, te me cuelas. Terapia de choque creo que lo llamáis los humanos.

jueves, 7 de marzo de 2013

Este jueves un relato: Viento

El viento se desliza en los toboganes imposibles de tu pelo, y tras él me veo de nuevo como niña en domingo de parque.


El viento juega al escondite entre tus dedos, hace filigranas en tus manos que se llevan mi mirada en cada uno de sus movimientos.

El viento se estrella mimoso contra tu pecho, rebota y regresa a mí trayéndome el sonido de tus latidos, ¿o son los míos?.

El viento hace pacto con tus cuerdas vocales para arrancarte risas cantarinas o sólo las roza para crear tu voz hermosa, que me conquista en un susurro suave.

El viento roba el aroma de tu cuello y me lo trae sin pedirlo y elevo los ojos al cielo y pido:

-Eolo, ¡oh Dios!, ata el viento por favor, al menos cuando él esté cerca de esta sirena.

El viento, cógelo amor y enrédalo en mi pelo y que no se mueva, porque si vuelve a rozar tan solo uno de tus cabellos, me perderé, me disolveré, desapareceré como el viento al rozar tu piel.

Los demás compañeros donde mi querido Juan Carlos

lunes, 11 de febrero de 2013

¡Mi caballito de mar se ha enamorado de él!.




¿Sabéis esos dibujos animados en los que los humanos tenéis a un ángel y a un demonio uno en cada hombro?.


Pues bien, las sirenas, por si no lo sabéis, tenemos un caballito de mar y una medusa en cada uno y no se que hacer ya con la maldita medusa que me tiene al pobre caballito acorralado y mudo.

La medusa me tienta y me dice, míralo, no me digas que no te dan ganas de comértelo y lo miro y por Poseidón que hasta me tiemblan las piernas si se pierde mi mirada por sus contornos, se me erizan todas las escamas regodeándose de gusto, formando tal escándalo que temo que hasta los humanos de alrededor las oigan y agacho la cabeza y tapo mi rubor con mi melena para que nadie lo vea y miro al mi caballito pidiendo ayuda.

Y antes de que abra la boca mi ángel caballio de mar, va él, ais, él que me tiene loca por mucho que yo me contenga y me gasta una broma y le meto el codo en las costillas y se encoje como un niño travieso y se parte de la risa, y ¡hala! Ya tiene la medusa de nuevo como tentarme.

“Mira sirena esa sonrisa”, y no lo ha terminado de decir y ya estoy perdida en su boca, y va y me dice la muy medusa, “¿has visto alguna vez labios más apetitosos, no te dan ganas de morderlos?”

Y me llevo el botellín de cerveza a los míos porque temo que se desprendan ellos solos y necesito algo con lo que sujetarlos y entretener mis manos que arden por tocarle y perderse en él para no encontrarse nunca más, y vuelvo a mirar a mi caballito de mar para que me salve y me lo veo embobado ¡¡¡mirándole!!!,



Estoy perdida, mi caballito de mar se ha enamorado de él.

Mi medusa, esa rastrera, metomentodo y lianta lo ha convencido con su verborrea, ¡socorro!, ayudadme, necesito un caballito de mar urgentemente, Poseidón prometo ser buena, no enredarme tanto entre humanos y hasta aprendo a cantar como mis hermanas, pero dame un caballito nuevo que este no me sirve y temo perderme y perder todas mis escamas.

Mientras Poseidón oye mis súplicas, (ya sabéis como son los Dioses de caprichosos), echadme un par de cuerdecitas para atarme, me quedaré apartadita de él, os lo prometo, pero que todos los dioses le protejan como se le ocurra acercárseme ni en broma estando mi caballito de mar inutilizado, pero miradlo, ¡si hasta le salen corazoncitos de las orejas!

Esto señores es muy, pero que muy grave, vigiladme por Dios y no me dejéis salir de mi pecera hasta que hayan sustituido mi caballito de mar, o es a mi medusa la que me han de cambiar?... lokitos, esta sirena está averiada, a la espera de repuestos no me hago responsable de mi comportamiento, jejeje, ¡mejor no tentarme!.



lunes, 28 de enero de 2013

EL SURGIO DEL AGUA

Recuerdo perfectamente la primera vez que le vi, me pareció la criatura más hermosa del mundo, una perfecta estatua griega que hubiese escapado del museo arqueológico y hubiese tomado vida.

Mientras hablaba con una amiga común solo podía mirarle y pensar que podría pasarme las horas modelando en barro su precioso pelo ensortijado, su perfil perfecto, su largo cuello de cisne sin alas… recuerdo que cuando volvió del agua y empezó a presentarle mi amiga, yo estaba cambiándome de zapatos y tuve que pedir que esperara un segundo, (para variar mi don de la oportunidad es único ya me conocéis). Luego cuando pronunció su nombre pensé, “si es que hasta el nombre lo tiene bien puesto, habrá que vigilarlo, para que no se ahogue si se descuida contemplando su imagen reflejada en el agua”, luego reí para mi misma y me dije, “anda, anda, cuidadito no seas tú quien se ahogue mirándolo, sirena, ¡que es muy joven!” y adopté esa postura en mi tan habitual de madre, una infalible y perfecta muralla que no se ve ni a penas se detecta y que coloco probablemente para poner una distancia de esas que no hay forma de salvarla.

Luego fui conociendo a la gran persona que es, inteligente, honesto, con un gran sentido del humor, apasionado y comprometido con las cosas que le gustan y cree, humilde … creo que no tiene espejos en su casa o sus espejos le mienten, esta sirena nunca entendió eso de vuestros espejos humanos y no sé muy bien que hace alguien como él, en un grupo como el nuestro… así que surgió esa otra parte de mi incontrolable e insufrible que es hacer de Celestina, bien lo sabéis, él también, lo confieso, lo ha sufrido en sus carnes, por ello pido perdón a todos los dioses, me echó en cara el que quisiera emparejarle, insisto que es una parte de mi que no puedo controlar.

No se como nos quedamos solos a la hora de irnos de la fiesta, yo le había ofrecido que se quedara en casa a dormir para que no condujera hasta su pueblo, ¿queréis no pensar mal?, tengo una habitación de invitados y le prometí, y todos sabéis que mi palabra es ley, no meterle mano, pero entre bromas me dijo que llevaba mucho sin beber y que si no iba a meterle mano, estaba bien para conducir, que si, que ya me conocéis y soy una enreda, pero también sabéis que no soy peligrosa, emmm, bueno, no siempre.

Ya habíamos acordado que me acercaría al menos a casa para que no fuera sola, el había dejado de beber, pero yo no, y cuando me soltó eso de “me gustas tú…” para explicarme que mis intentos de Celestina eran en balde, lo reconozco, me asusté, se bien que el alcohol hace que uno actúe más con los sentidos que con la cabeza, y aunque sé que lo dijo de modo general y por ser galante, vi al hombre que es y no al niño que yo me empeño que sea, así, cuando nos alcanzó otro amigo y se ofreció a llevarme, ahí, justo ahí, me dije “quien evita la ocasión, evita el peligro”, no porque no me fiase de él, si no porque no me fiaba de mí misma y me fui con nuestro otro amigo… haced el favor que os oigo, no soy cobarde, pero quedarme no hubiese sido valentía, si no inconsciencia, ¡coma etílico más bien!.

Al día siguiente además de una tremenda resaca, sentí vergüenza de mi comportamiento, él lo había dicho en broma y yo me asusté como si lo hubiese dicho en serio, ¿pero de donde sale ese ego absurdo?, decididamente tengo que dejar la cerveza, encima haberme ido cuando ya había dicho que me acercaba no estuvo bien, lo se, tampoco está bien que le trate como a un crio, se que a veces le molesta, pero él necesita alguien con quien pueda hacer planes de futuro en el que se contemplen hijos, familia, yo vengo de vuelta de todo eso, le aprecio como amigo y como hombre es algo excepcional, pero las cosas son como son y las sirenas somos traviesas, pero tenemos muy claro que hay zonas en las que no se puede nadar.

Por eso sentía que debía darle explicaciones por si se hubiera molestado y le dije algo así como tenemos que hablar… pero no pudimos encajar agendas y parece que no está molesto, así que correré un tupido velo sobre lo que pasó, seguiré tratándole como a un niño y él seguirá diciéndome que parezco una maestra y olvidaré este episodio de mi vida en cuanto le de al intro para colgarlo en este blog donde os cuento todas esas cosas que esta sirena no entiende del mundo de los humanos, así sabréis que sigo viva, que sigo haciendo la idiota por ahí y que a veces suelto los deditos en el teclado para dar un toque de humor, a todas estas cosas que me pasan que en realidad son una ¡vergüenza!, prometo enmendarme y portarme bien… o no… que luego tendré que cumplir mi palabra.

martes, 4 de diciembre de 2012

Un sueño en Navidad

Andabas malhumorado, refunfuñando, mirando con el cejo fruncido a todo el que pasaba por tu lado, te paraste de repente bajo las luces de navidad que ya adornaban la calle y gruñiste sin siquiera mirarme:
-¡Que despilfarro!, las navidades no son más que un invento comercial, en vez de gastar dinero en luces, en regalos que no sirven para nada, ya podrían emplear ese dinero en dárselo a la gente que lo está pasando mal.
Yo no dije nada, volví a caminar a tu lado cuando tú comenzaste a hacerlo de nuevo, y con la cabeza agachada intentaba ocultar mi media sonrisa para que no pensaras que me reía de ti.
Seguías hablando a regañadientes, tu semblante cada vez más serio y viendo que yo no te decía nada de nada, ya no pudiste aguantar más y te paraste frente a mi.
-A ver, dime, ¿qué es lo que le ves a la navidad?, no eres creyente, no te gustan las compras, no necesitas ropa porque te visten tus escamas, siempre me hablas del colorido del fondo del mar, así que las calles adornadas te parecerán grises, entonces, ¿qué es lo que te gusta?, venga, dime.
Me acerqué a ti y te abracé para poder susurrártelo al oído y decirte:
-Me gusta que alguien tuviese un sueño y que en vez de olvidarse los humanos fueseis capaces de alimentarlo y hacerlo crecer y lo que es más sorprendente, compartirlo al unísono en muchas partes del mundo, y que de una forma u otra, la idea del amor y la paz lleguen a la vez a todos los rincones, no deja de sorprenderme el corazón humano, eso es lo que me gusta de la Navidad y si no me cuentas que es lo que te pasa en realidad, el porqué a ti no te gusta o que es lo que te pasa hoy, niño, no sabré como ayudarte, si es que te puedo ayudar a aprender a soñar.
A veces hay que dar un descanso a la mente, dejar de exigirse constantemente y abandonarse sin racionalizarlo a una idea, apasionarse y entregarse a ella y simplemente descansar y disfrutar, ¿me dejarás entonces enseñarte a soñar?, porque me has llamado para eso, ¿no?.
Sentí como la tensión de tu cuerpo se relajaba, rodeaste mi cintura con tus brazos y por primera vez desde que nos encontramos te dejaste abrazar y me devolviste el abrazo.
En un suspiro casi imperceptible dijiste, “estoy muy cansado”, y escondiste tu cara en mi melena.
-Pues ya sabemos por donde empezar, hoy solo descansaremos de la realidad, solo para volver a coger fuerzas, niño, pero hoy, solo nos dedicaremos a soñar y estas bonitas luces navideñas nos van a ayudar.


Epílogo:
No es malo soñar, no podemos sostener sobre nuestros hombros el peso del mundo constantemente, y no es malo olvidarse un ratito de las penas, de los problemas y disfrutar un poco de la Navidad, de los sueños y volver con energías renovadas para caminar con pié firme por el suelo, y eso lo dice una sirena, que mira que le cuesta…

martes, 23 de octubre de 2012

Una semana con el mundo del revés…



Felicidades mi amor, una semana o una vida desde que hemos juntado cielo y mar borrando el horizonte que los separaba, mira, ha dejado de existir limite y toco el cielo con las puntitas de mis dedos sólo por tí.


Siempre has sido tú incluso antes de que Fortuna nos cruzase que si no fuera porque sé que no es posible pensaría que naciste de un deseo de mi corazón, por pura magia y es imposible porque ni mis sueños pueden ser tan perfectos a este corazón rendido a tu ser, a tu mundo maravilloso, a tu voz que me desarma y me deja siempre ese nudo en la garganta que no me deja susurrarte amor cuanto te amo…

Y mis silencios no son más que un intento de contener mil mares de emociones que luchan por derramarse por mis pestañas, que las sirenas no lloran y esta sirena tuya solo susurra bajito, oye en ellos estos latidos que me tienen sin dormir por revoltosos, todos los besos que nacen de mis labios y se escapan sin control hacia tu boca, vida, tu boca que los derrite uno a uno hasta convertirlos en pura dulzura que me devuelves haciéndome la mujer más afortunada del mundo.

Ven amor, que te quiero regalar un paseo por el fondo del mar enredado en mi pelo, no preguntes porqué en mi mundo no se extrañan de verte en las profundidades abisales donde nunca ningún humano llegó jamás con vida, que de tanto nombrarte ya formas parte de este mar, no ves que festejan tu vuelta, siempre estuviste aquí jugando entre los corales, mezcladito en mi piel como la sal, que ya no saben si las escamas que luces son tuyas o mías ni si las alas que me han salido ya las tenía.

Tú yo escribiremos la más hermosa historia de amor.

Siempre has sido tú, eres tú, serás tú, VIDA.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Este jueves un relato: Relaciones. Rompiéndome entre tus dedos...

Foto: Enrique Lozano


A esta sirena que tiene cola recubierta de escamas le cuesta mucho caminar, da igual que me pongas alfombras rojas sembradas de pétalos de rosa, no importa que el camino que me propongas sea de hierba fresca y sombra de álamos a la vereda de un río, nada puedes hacer cuando el mar me llama y salte al agua y desaparezca para poder descansar.


No tienes tú la culpa.

Ni yo de ser un medio pez que juega a ser humana, el mar es mi casa… ese silencio que lo invade todo, ese abrazo suave y leve del agua, ese no saber si se está del derecho o del revés… es inevitable que me capture y me conquiste.

No me mires así que me pesa tu tristeza y tus lágrimas son piedrecitas en el camino que hieren aún más mis pies.

No me reproches ser quien soy, ¿no te advertí que era una sirena?.

Mira mi piel, se desquebraja si permanezco mucho fuera del agua, me romperé entre tus dedos si no me voy, mírame agotada y ese reguero de escamas que voy dejando…

Te haré el amor esta noche, te susurraré al oído cuanto te amo e inventaré cuentos que hagan reír a tus labios, esos labios que tantas veces han calmado mi sed de besos, te cobijaré entre mis brazos hasta que te duermas y velaré tu sueño para que solo sueñes cosas bellas, pero por la mañana déjame volver al mar antes de que me convierta en sal.


Os dejo esete poema de mi querido Hipogeo, nunca os he hablado de él, ¿no?, que raro, ya sabéis, seguid mi consejo y pasaros por su casa, es uno de mis favoritos... al fin y al cabo hoy me siento sardinilla más que sirena y él es mi Boquerón, ¿como no encajar los dos escritos? y ha sido pasar por su casa, leerlo y ver que era perfecto para este cuento y robérselo ¿o es tomarlo prestado?... mmm ya veremos si no me gano un cosqui por impulsiva...

(...pobres humanos persiguiendo sirenas, pobres sirenas si pretenden ser humanas para amarlos... )


Poema:

rompen contra la arena del silencio


lo que no tiene nombre

violentas las palabras

y un murmullo de mar

fugaz como la espuma

da ritmo musical al alarido

de un náufrago que muere y que renace

que se hunde se ahoga asciende sale a flote

aspira bocanadas de aire y laso

bracea contra el tiempo y la marea

en pos del mismo canto de sirenas

de idéntico El Dorado inexistentes

desde que el ser humano en un lamento

se transmudó en poeta

 
El resto de relaciones en casa de nuestra conductora de este Jueves, nuestra San

jueves, 9 de agosto de 2012

El don de la magia de Pía.


Este cuento es para Pía, la hija de mi amigo Manu que es la continuación de otro que le escribí a su hijo Iker, os dejo el enlace porque creo que es difícil seguir este sin conocer el otro:
El secreto de la sirena.

En el Secreto de la sirena, utilicé el nombre de Miguel en vez del de Iker porque lo escribí en un arrebato y no había pedido permiso para usar el nombre del niño, esta vez si he usado los nombres verdaderos con permiso de su progenitor.






De repente aparezco en un lugar que me suena, miro alrededor, ahí está el estanque, ¿Cuánto hace ya?, ¡tres años por lo menos!, vuelvo a estar en el aeropuerto de Bilbao, te busco a ti o a Iker pero me topo con un par de ojos relucientes, verdes como los reflejos del mar Caribe, que me miran con curiosidad, una preciosa niña de un año más o menos, me agacho y le pregunto su nombre, luego me río para mí misma, ¡si ni siquiera sabrá hablar!.


- Me llamo Pía.

Un escalofrío me recorre la piel, la chiquilla no ha abierto la boca y mi mente me aclara de repente “nombre nórdico de su abuela materna que acaba de fallecer” y ya se quien es, claro, ¡es tu hija!, es más bonita si cabe al natural que las fotos, me agacho para mirarla mejor y suelta una carcajada cristalina, me toca las piernas…

- ¿Y tus escamas?...

Me miro asombrada y veo que efectivamente no luzco mi cola de pez si no mis piernas humanas, no lo entiendo, debo de estar aquí por una gotita de agua y ¿Pía sigue hablándome sin abrir la boca o es que estoy ciega además?.

- Si que estás aquí por una gotita de agua, y ¿porqué quieres que abra la boca para hablar contigo?, sólo puedo hablar contigo, aún no he aprendido el lenguaje humano, ya voy entendiendo muchas cosas, ¡pero no se hablar!.

- Claro, que razón tienes, solo los niños conserváis el don de la magia, luego, lo vais perdiendo, en cuanto aprendas a hablar ya no podremos hablar así, pero sigo sin entender porqué no tengo mi cola de pez si me has llamado con una gotita de agua.

- No te he llamado yo, has sido tú la que te has puesto la gotita de agua…

Me llevo la mano a la frente y ¡es cierto!, tengo una gota de agua que se escurre por mis dedos bajo mi incrédula mirada, no tanto como la tuya que nos miras a las dos intentando averiguar que hacemos mirándonos sin decir nada de nada, te la enseño y no tienes ni idea de qué es lo que te quiero decir.

- Te parecerá bonito venir a mi tierra y no avisar siquiera, ¿no?, y ¿como has encontrado a este revoltillo?, menudo susto me ha dado, en un segundo se me ha despistado.

La coges por debajo de los brazos y la elevas todo lo alto que te permiten tus brazos, ella ríe de nuevo a carcajadas y simula volar…

- Pues, verás… creo que me ha encontrado ella a mí, creí que me había llamado con una gotita de agua, pero mira – levanto un poco mi falda para que veas mis piernas, ya a la vista sin necesidad de levantarla, así que la bajo inmediatamente un poco azorada- ¿ves?...

- Hombre, pues sí, emmm… ¿bonitas piernas?... -y te encojes de hombros atravesándome con la mirada y una sonrisa burlona- pero no es sitio este para esto ¿no?.

- ¡No hombre!, déjate de bromas que esto es muy serio, ¿no ves que no tengo mi cola?, y ¡soy yo la que tengo la gota de agua en la frente!.

- No se lo que quieres decirme, toma a Pía que voy a por Iker que al final pierdo a uno y la cabeza por tu culpa, sirenas, ¿Quién las entiende?- y sales corriendo y en un segundo te pierdes de nuestra vista entre la gente-

- Bueno, Pía, nos hemos quedado solas, pero no te preocupes que papá viene en un segundo, ha ido a buscar a tu hermanito.

- Ya lo sé y también sé porqué te has puesto una gotita de agua en la frente…

- ¿Yo me he puesto una gotita de agua en la frente?... ¿porqué?...

- Porque se te está olvidando pasear por el fondo del mar y necesitas a papá para que te recuerde que es ser una sirena.

Empiezo a reírme de su ocurrencia, pero esos ojos verdes clavados en mi, interrogantes, me hacen parar y recapacitar justo cuando llegas con Iker que se abraza a mis piernas y ¡está hecho un hombrecito!, ¡cuanto ha crecido en estos años!, te devuelvo a Pía y abrazo a Iker que me dice al oído, -¿Dónde están tus escamas sirena?-

- Creo que las he perdido.

- No las has perdido, solo necesitas un empujoncito para volver a encontrarlas – y miras a tu padre con la misma sonrisa burlona que has heredado de él.

- ¿Se puede saber que es lo que os traéis entre manos los tres?- miras a Iker a Pía y me dejas clavada a tus pupilas esperando una respuesta.

- ¿Crees que he perdido las escamas?, ¿Qué he dejado de ser una sirena?...

- Eres una sirena, puede que tengas demasiado polvo en los pies, puede que hayan perdido el brillo tus escamas y que hayas olvidado nadar por el fondo del mar que es lo mismo que volar, pero eres tú y no debes olvidarlo- y sin mediar ni una sola palabra más sueltas a Pía en el suelo, me coges en brazos ¡y acabo de nuevo en el estanque!.

- ¿No te referirías a este tipo de empujoncito verdad Iker?- mi cola de pez sale por el bordillo del estanque y pienso – Lo que faltaba, ¡vuelta a empezar!, espero que en la sala VIP no haya nadie…

Vuestras risas se oyen por encima del murmullo de la gente y le digo a Pía, solo con el pensamiento

- Qué razón tienes, la gotita de agua esta vez me la he puesto yo, hace falta que los amigos, los que te quieren, de vez en cuando te recuerden quien eres.


viernes, 11 de mayo de 2012

Espejos, ¡que gran invento!.



A esta sirena le llama mucho la atención ese invento humano que llamáis espejos, tened en cuenta que en el mar no tenemos de eso, a veces nos miramos en la superficie del agua, cuando el mar descansa en calma chicha, pero el agua a penas dibuja los perfiles y no da una imagen tan nítida como los espejos.


Sin embargo, estoy algo confundida, creo que los espejos no funcionan correctamente, no se si hay algún sitio para dirigirse y poner una queja, he observado que a personas perfectas, preciosas y extremadamente hermosas, los espejos les devuelve una imagen que no es correcta y se ven feos, se avergüenzan de su imagen y hacen cosas terribles como no comer,vomitar, se disfrazan con eso que llamáis ropa y se tapan hasta convertirse en verdaderos espantajos, ¿cómo es esto posible?, si hasta su tristeza ilumina cada rincón por el que pasan?.

Otras personas por lo visto les devuelve una imagen perfecta de ellos mismos y se llevan todo el día adorándose cual Narciso mirándose a la orilla del lago que le dio muerte y no lo entiendo, son personas feas, toscas, sin ningún tipo de respeto ni delicadeza para con los demás puesto que están demasiado enfrascados mirándose en estos espejos y los ves sonreír y adorarse, cuando en realidad su sonrisa termina oscureciendo cada rincón por el que pasan.

Debe ser que las sirenas, a falta de espejo usamos a los humanos, si, es cierto y es un secreto así que no lo contéis, que Poseidón puede enfadarse mucho conmigo y castigarme sin jugar con las olas este fin de semana, es que es muy suyo, ¿sabéis?, y un cascarrabias.

A lo que iba que me disperso, los ojos humanos son los mejores espejos, porque sabes de antemano que van conectados directamente con el corazón y no son imparciales, que el corazón de cada espejito humano hace verte de una forma o de otra y así una se va conociendo escuchando a cada uno de los espejos con los que te cruzas.

Así hay espejos, por llamarlo de alguna forma ya que más os menos sirve para lo mismo, que te miras en ellos y te ves hermosa, esos espejos tienen un corazón que siempre sabe ver la parte hermosa de cada persona, esos espejos hay que mantenerlos muy cerquita de una, porque te miras en otros y… mejor no volver a mirarse en ellos, no se si me explico, porque a veces ocurre que una se convierte en lo que reflejan los espejos, mejor alejarse de ellos.

Acaba de ocurrírseme que el mal funcionamiento no está en los espejos, yo me reflejo en todos ellos de la misma forma, y no es que cada humano tengáis un espejo en el que os reflejéis de tal o cual manera, ahora que lo pienso he visto varios humanos mirarse al mismo espejo y ver cosas distintas, no sólo la imagen.

Ahora sospecho que el problema va a estar en el corazón, tengo que darle un par de vueltas más a este pensamiento, no se si vosotros que sabéis mucho de espejos podréis ayudar a esta sirena que está cada vez más perdida y confundida en vuestro mundo, ya que los espejos tienen mucho que ver con la felicidad o la tristeza, con la alegría o el dolor, pero esa es otro pensamiento que os plantearé otro día, miles de besossssssssssssssssssss.

lunes, 30 de abril de 2012

El pescador de sirenas.

Porqué quieres enamorarme, mis escamas son afiladas y si te acercas, aunque yo no quiera te cortarás, luego me dolerá contemplar tus heridas, las lavaré con agua salada, pero escocerá y terminarás odiándome a pesar de estar cuidándote.






Voy a enamorarte sirena, quieras tú o no quieras…






Me molesta tu insistencia y me revuelvo incómoda en la roca, te ríes de mí al notarlo y me regalas una de esas amplias sonrisas que me sonrojan…






No insistas, ya te avisé que tengo el corazón cubierto de escamas, un mar infinito por explorar y no quiero ni puerto ni pecera donde regresar.


Lo susurro bajito porque no quiero que mi voz te hiera…






Me rodeas, me abrazas por la espalda, despliegas tus alas y echamos a volar… de nada sirve que me resista, que te haya dicho mil veces que las sirenas solo somos de mar y de tierra, el vértigo me invade y retuerce el estómago hasta cortarme la respiración, vuelas al ras del agua para que pueda rozar las olas con mi pelo y luego aterrizamos suavemente de nuevo en la roca, me cuelgo de tu cuello para no caerme y posas un beso en mis labios que provoca un vértigo peor en mi que el vuelo…






Hasta mañana sirena…






Te vas y se que tengo un día entero para volver a pegar mis escamas antes de que vuelvas para arrancármelas o desaparecer, que se bien que eres pescador de sirenas, pero no cuidador de corazones…


jueves, 1 de marzo de 2012

Este jueves un relato: “El apego a un objeto”.

Cuando era pequeña atesoraba de todo, desde cajitas de cerilla de restaurantes y hoteles hasta palos de chupa chups, era un continuo enfado para mi madre, maniática del orden, el abrir mis cajones y encontrarse de todo, no tiraba nada de nada porque todo tenía un sentido, una historia y un porqué tan importante que me pedía hacer limpieza y yo era incapaz de deshacerme de nada.

Sin embargo la vida me ha traído y llevado tantas veces que tuve que ir dejando muchas cositas por el camino y despedirme de ellas no sin una punzada dolorosa en el corazón y para colmo lo de amanecer una mañana con cola de pez, ¡hala!, ya me explicaréis donde guarda una sirena algún objeto, así que tuve que aprender a vivir ligera de equipaje…


Ahora no atesoro objetos, atesoro sensaciones, sentimientos, sobre todo sueños, los voy enredando en mi pelo, así antes de irme a dormir y desenredar mi melena paso mis dedos por mi primer amor, del que solo quedan las sensaciones, por el primer balbuceo de mis pececillos, que me hicieron tremendamente feliz,  por las risas que han arrancado de mi alma mis amigos, borrando todo rastro de tristeza,  por esa mirada suya que ha hecho vibrar mi corazón de forma tan inesperada que de repente ha cuajado mi pelo de sueños, ¿queréis probar?, no seáis tímidos y pasad la mano por mi pelo, ¿los notáis?, ¿los sentís?...
…ese beso que nunca encuentra el momento y deja en los labios esas ganas de saber a que sabe y el alma hecha ¡un flan!, esa caricia que enreda entre tus manos juguetona y te quedas avergonzada sin saber donde meterlas antes de que se escape y no puedas controlarla, ese corazón que da un triple salto al oír su voz y te obliga a bajar la mirada al pecho por si se ha escapado ¡el muy malabarista!, ese rio salvaje de sangre tumultuosa que invade las venas y cada milímetro de piel con solo evocar su nombre, ese rubor que de repente notas al cruzar una mirada y rezas a un Dios en el que no crees para que las capas de maquillaje sean suficientes para ocultarlo y no lo vea…


¿Qué os parece? y es que amigos míos, esto de ser sirena vieja y no poder controlar los sueños como si fuera una niña ¡es un problema! y no me miréis así que no me he enamorado, que no tiene ya una edad para esas tonterías y mis escamas siguen siendo del más duro acero templado, a mi me da que va a ser la menopausia, ya lo veréis o la primavera que ya se acerca y anda haciendo de las suyas...
Me han dicho que hay una almeja mágica, en la que puedes guardar lo que sea de cualquier tamaño, ando buscándola por los siete mares, a ver si meto todos estos sueños, los encierro y los controlo de una vez por todas y convertirla en un colgante y cuando lo consiga, vendré y haré este jueves, que ahora mismo no tengo apego a ningún sujeto, digo, objeto, no se en que estaré pensando y os diré:


Tengo un colgante en forma de almeja al que le tengo mucho apego, pero no os contaré esto de los sueños porque ataré mis deditos para que se callen de una vez, que no puedo con ellos, lo mismo también los meto dentro, ¡deditos quietos!.


Este jueves nos conduce Sindel, ella es la culpable de que haya dado rienda suelta a mis dedos, con lo controladitos que yo los tenía, aissss, allí encontraréis un maravilloso y mágico mundo de objetos.

jueves, 23 de febrero de 2012

Este jueves un relato: Me ocurrió algo extraordinario: El helado de manzana…




Mi vida era un caos, mi pecera, esa en la que viví mil años feliz, con cristales limpitos, plantas hermosas y barcos piratas hundidos llenos de bellas joyas se me había quedado pequeña, más bien diminuta, los barcos de adorno habían perdido los colores, los cristales eran oscuros y no dejaban pasar la luz y las plantas habían muerto, pero después de esos mil años encerrada en ella, no se como deciros, tenía miedo de salir de ella, pero una sirena no puede vivir más tiempo encerrada o se muere, así que a pesar de todo salí de ella.


Los habitantes de la casa no me entendieron, todos me gritaron y los que no, me miraban de reojo:

- “ Mírala, tenía la mejor pecera del mundo, pero qué se habrá creído, saliendo de ella y echando a andar.“

…las sirenas no lloramos, así que nadie vio mis lágrimas ni entendió que necesitaba aire y respirar.

Un día una amiga me dijo:

-¿te vienes a la playa a pasar el fin de semana?.

- Si, claro, eres genial, eso es lo que necesitan mis escamas, ¡el mar!.



Salimos a pasear por el paseo marítimo y entramos a comprar unos helados y me pedí uno de tarta de manzana, nos sentamos mirando el mar.

No existe nada como el mar, sólo mirarlo y te acaricia, te consuela, te habla.
Le di un mordisco al helado, cremoso, exquisito, jamás había probado ese sabor, dulce y refrescante de la fruta, el crujiente cucurucho de galleta que se rompía en mi boca invadiéndola, las gotitas de helado que resbalaban y capturaba ávida con mi lengua mientras contemplaba la inmensidad de mi mar, ¡ais! mi mar, tan simple, tan azul, tan ondulante, puede que mi pecera fuera más hermosa, pero no hay nada como la inmensidad del mar.
La combinación de algo viejo y familiar como el mar, con lo nuevo y sorprendente del fantástico helado de tarta de manzana, obró la magia necesaria para que, al menos en ese momento, mi alma recuperara la calma, la paz, se curara y volvieran a nacer todas mis escamas nuevas y relucientes.

- ¿Sabes?, esto es mejor que un orgasmo, un día tengo que escribirlo.

Mi amiga todavía se está riendo, y ya sabéis que las sirenas siempre, siempre cumplimos nuestra palabra, de esto hace ya como cinco o seis años, pero aquí está contado lo extraordinario que puede ser el helado de tarta de manzana para una sirena.



Si, lo sé, vosotros los humanos pensaréis que eso de describir como una experiencia extraordinaria lo del helado de tarta de manzana es una tontería, pero dejadme que os diga que cada experiencia que recordamos, es única, por quien la vive, en el momento concreto que lo vive y como la siente y no hay normas para ello… el corazón es igual de complicado para las sirenas como para los humanos, estad atentos siempre a esas pequeñas cosas que se convierten en algo extraordinario, en ellas se esconde la felicidad.



Maru nos acerca este jueves a las demás experiencias inolvidables…

jueves, 26 de enero de 2012

Este jueves un relato: Brujas. (La bruja del mar):



No, esa del cuento de la sirenita no es la bruja del mar, ¡que sólo es un cuento!, os contaré como nos conocimos y nos hicimos amigas para siempre...



Iba yo nadando (que no andando, ¿os habéis dado cuenta que con una pizca de dislexia se puede confundir?, emmm, perdón, sigo que me pierdo) feliz por los fondos marinos, (tralalaralaaaa), nadando entre algas que hacen cosquillitas, acompañada por peces de colores, caballitos de mar y medusas iridiscentes, (éstas son imprescindibles, sobre todo porque por el fondo hay poca luz y ellas son como las luciérnagas para los humanos, emmmm, perdón he vuelto a perderme…), cuando vi salir burbujitas de una cueva y claro, esta curiosidad mía, hizo que entrar a ver de dónde salían y he ahí que había una mujer blanca como el nácar, no de piel, no, en ella todo era blanco, su piel, su pelo, sólo los ojos tenían un celeste tan claro que apenas se diferenciaba del blanco total, resplandecía como las medusas y en contraste con la oscuridad de la cueva era precioso, nadaba alrededor de una pequeña boca volcánica que es de donde salían las burbujitas, como bailando, y entre el calorcito que daba la lava al agua y el espectáculo precioso que me ofrecía yo me quedé embobada mirándola como hechizada.
- Acércate Susurros y baila conmigo.
Yo que soy una sirena fácil, obedecí y me puse a dar vueltas a la imposible hoguera marina más feliz que una codorniz en medio de un campo de trigo.
De repente se pararon las burbujitas y las dos nos quedamos paradas y al mirarnos comenzamos a reír a carcajadas al unísono.
- ¡No sabía que era tan divertido esto de bailar en el fondo del mar!, ¿cómo sabes mi nombre?, ¿nos conocemos de antes?, sé que tengo memoria de pez, pero no consigo recordarte y alguien como tú es difícil de olvidar hasta para mi neurona oxidada.
- No nos conocemos, pero es que ¡yo soy bruja!
- Sí, ya, claro- miro de reojo el travieso caballito de mar color rojo que gusta de gastarme bromas de este tipo, jeje - verás, es que yo no creo en las brujas.
- Ni yo en las sirenas, pero aquí estamos ¿no?
Todavía suenan nuestras carcajadas por los fondos marinos, si vas a la playa, mete la cabeza debajo del agua y seguro que nos escuchas reírnos , ¿qué lo habéis hecho y no nos habéis oído?, aissss, ¿cuántas veces voy a tener que enseñaros a oír con la imaginación?, es en ella donde las sirenas y las brujas existimos, ahí es donde reside la magia y sin ella no habría ni sueños, ni futuro, no dejéis de usarla o desapareceremos, los seres mágicos y los humanos.

 Más brujas este jueves en casa de mi hermanita que es una bruja, brujita linda, en su blog Cama de sueños...