Sencillamente un espacio terapéutico donde reflexionar, debatir y compartir con cierta ironía, y a quien le pueda interesar, mi percepción de la vidaa través de reflexiones al más puro estilo personal, aderezadas con buena música -y letra traducida, a veces de forma libre-. Nada o todo de lo aquí publicado responde a la casualidad, ...¿O sí?. Las casualidades NO Existen.
Tengo desatendido el blog, mucho, el propio, el ajeno y el de más allá, unos días complicados, sustancialmente más de lo normal, varios trastornos que acabarán siendo pasajeros, 1 problema, otro, 3, además de un terremoto de cuatro patas. ¡Qué vida!
Led Zeppelin. "Black Dog" (Live 1973)
(...) "Sigue mirando hacia arriba... ese es el secreto de la vida."
La música goza de la virtud de emocionar, del don de erizar la piel y hacerse notar cuando te recorre el cuerpo. Hay temas musicales que se sienten en el estómago, que se deslizan por la espalda y te alcanzan la cabeza cosquilleando la nuca... si viene de la mano de tu hijo, la magia del momento no tiene precio.
Gracias hijo, cómo he disfrutado desde el peldaño de abajo.
Led Zeppelin. "Stairway to Heaven" (Led Zeppelin IV, 1971)
(...) Hay una dama que está segura
de que todo lo que reluce es oro,
que está comprando una escalera al cielo,
y cuando llegue allí
sabe si las tiendas están todas cerradas,
con una palabra puede conseguir
lo que vino a buscar.
Y está comprando una escalera al cielo
Hay una señal en la pared
pero quiere estar segura,
ya sabes, a veces las palabras tiene dos significados.
En el árbol al lado del arroyo
hay un pájaro cantor que canta:
A veces todos nuestros pensamientos son dudas.
Uh, haz que me pregunte,
uh, haz que me cuestione.
Hay una sensación que tengo cuando miro hacia el oeste,
y mi espíritu está gritando por(que quiere) marcharse.
En mis pensamientos he visto anillos de humo
a través de los árboles,
y las voces de los que permanecen mirando.
Uh, haz que me pregunte,
uh, haz que me cuestione.
Y se dice en susurros que pronto,
si todos nosotros decimos la melodía,
entonces el gaitero nos guiará a la razón.
y un nuevo día nacerá para aquellos que aguanten,
y el bosque les devolverá un eco con carcajadas.
Si hay ajetreo en tu seto,
no te alarmes,
es solo la limpieza de primavera por la Reina de Mayo
Sí, hay dos caminos por los que que puedes ir,
pero a la larga,
todavía hay tiempo para cambiar el camino en el que estás.
Y haz que me pregunte...
Hay un zumbido en tu cabeza y
y no se irá, porque no sabes
que el gaitero te está llamando para que te unas a él,
querida dama, no puedes oír el soplido del viento,
y ¿sabías que tu escalera se apoya en el susurrante viento.?
Y mientras nosotros seguimos bajando por el camino,
nuestras sombras son más grandes que nuestras almas,
camina una dama a la que todos conocemos,
que brilla con luz blanca y quiere mostrar
como todavía todo se convierte en oro,
y si escuchas muy atento,
la melodía vendrá al fin a ti,
cuando todos sean uno y uno sean todo,
ser una piedra y no rodar.
Y está comprando una escalera al cielo.
.............. "No es blando el camino del cielo."
Lucio Anneo Séneca (4 a.C. – 65 d.C.). Filósofo, político, orador y escritor romano
¿Qué hay más allá?
Esa es la incógnita que plantea en la última producción de Malpaso, -me encanta ese nombre- el polifacético Clint Eastwood con su más reciente creación cinematográfica: "Más allá de la vida".
Leyenda viva y maestro del séptimo arte y fiel a su innata habilidad para mostrar la más pura esencia del ser humano, no solo conformándose en los estándares del amor, la justicia, o sencillamente descarnado la médula de la vida, en esta ocasión se permitido ir más allá, como convencionalmente han titulado su película Hereafter en España, hasta las últimas consecuencias, mostrando la miseria del hombre frente a la muerte, y lo que sea que venga después.
Desde que Clint se quitó la máscara de duro para hurgar nuestra fibra más sensible, ésta como el resto de entregas del genial director, no deja de tener efectos similares. Una película que al salir de la sala eres tú el responsable de imaginar y provocar el final, dejándote al tiempo una ligera resaca, que una vez superada y recobrada la conciencia, al día siguiente presenta en tu memoria escenas, conversaciones, angustias, clichés, que te invitan a reflexionar sobre lo mundana y efímera que es tu propia existencia.
La película comienza de forma explosiva, intensa y potente, para una vez mostrada la crudeza de la muerte y la suerte (curioso que solo se diferencien por una letra), sigue desarrollando tres crónicas inicialmente inconexas cuyo elemento común es su experiencia con ese cruel encapuchado empuñando su guadaña y que a nadie respeta y con quien nadie negocia. Tres personajes principales que irán forjando su propia historia en la búsqueda de sentido, por distintas motivaciones, de lo que pueda existir después de abandonar este mundo. No diré más de la película, no tengo ánimo de desvelar ningún dato ni detalle que es obligación del buen espectador descubrir. Como todas las obras de Malpaso Production, no acaba ni bien ni mal, cada cual que concluya; desde luego sí vale la pena, siendo ésta la más intimista, en mi opinión, de todas. Soberbia.
Valoraciones religiosas, espirituales, metafísicas o filosóficas aparte, no sé realmente si nos espera algo, o álguienes, si es blanco u oscurísimo, bueno o malo, pero desde luego mientras estemos sobre la Tierra, hay que saborear día y noche como si fuéramos mariposas.
Considero que soy suficientemente joven como para pensar en estas cosas y darles trascendencia, pero bien cierto es que, sin quererlo ni esperarlo y sin haberlo recogido en la agenda, una fracción de segundo puede cambiarte la vida (si es que con esto se permite el "chiste"),
Creo no tener ningún miedo a la muerte, aunque sí al dolor. Lo que más me jodería de coger el tunel blanco hacia el más allá, sería perderme todo de las personas a las que quiero. Porque aún me queda mucho por querer, y mucho que dar, y eso no se puede desaprovechar.
De todas maneras, cuando me entierren, no quiero funerales ni requiem. Solo quiero escuchar buen rock.
Led Zeppelin. In my time of dying. Physical Graffiti (1974)
(...) Cuando yo me muera, no quiero que nadie esté tristeTodo lo que quiero que hagáis es llevar mi cuerpo a casaSí, sí, sí, para que pueda morir en calmaSí, sí, sí, para que pueda morir en calmaJesús preparará mi lecho de muerteRecíbeme Jesús, recíbeme en medio del airePor si me fallan las alas, Señor, por favor recíbeme con otro parSí, sí, sí, para que pueda morir en calmaSí, sí, sí, para que pueda morir en calmaJesús... alguien, alguien...Jesus preparará mi lecho de muerteOh, San Pedro, a las puertas del cielo, ¿no me dejarás pasar?Nunca causé daño, nunca hice malOh, Gabriel, déjame soplar la trompetaOh, nunca causé, nunca causé dañoSólo fui joven una vez. Nunca pensé que le haría mal a nadieNo, ninguna vezOh, fui bueno con la gente. Bueno con alguien...Oh, fui bueno con la gente. Debo haber sido bueno con alguien...Y los veo en las callesY los veo en el campoY los oigo gritar bajo mis piesY sé que debe ser realOh, líbrame Señorde todo el mal que he cometidoPuedes librarme, SeñorYo sólo quise pasarlo bienEscucha marchar a los ángeles, escúchales marchar, escúchales marchar,Escúchales marchar, marcharOh, Jesús mío...Oh, no provoques mi muerte, ...muerte, ...muerte
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"Como no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir."