Presentación del blog

Sencillamente un espacio terapéutico donde reflexionar, debatir y compartir con cierta ironía, y a quien le pueda interesar, mi percepción de la vida a través de reflexiones al más puro estilo personal, aderezadas con buena música -y letra traducida, a veces de forma libre-. Nada o todo de lo aquí publicado responde a la casualidad, ...¿O sí?. Las casualidades NO Existen.

Seguidores

Temas principales

Acid Jazz Actualidad Acuarela Alberto Vargas Album conceptual Alvaro Amor Anglada Camarasa Aniversarios Antonio de Felipe Anuario Argelia Art Wanson Gallery Arte Avedon BSO Barbas Barceló Batallitas Belleza Billy Wilder Blake Edwards Blues Bossa Britpop C.N.M.V. Carmen Chema Madoz Chiste Cielo Cine Circo Club 27 Clásica Colaboraciones Colores Conciertos Coreografía Cracks Cumpleaños Curiosidades Cáncer Cómicos Da Vinci Dalí Dance Demonios Denuncia Deporte Derechos Desamor Dibujo Dios Disco Discurso Drogas Drácula Duetos Edgar Allan Poe Educación Einstein El Bosco El Principito El día de... Electrónica Emilio Duró Eros Exposición Fallas Felicidad Flamenco Folk Foto Fotografía Funk Gente Gif Grammy Grunge Guitarrísima Halloween Heavy Helmut Newton Herb Ritts Hijos Hip-Hop Ignorancia Impresionismo Indie Intrablogs Jazz Joan Miró Johnny Colt La Biblia Lachapelle Leibovitz Literatura Lovesong Luna MEME Magnum Man Ray Mandela Manu Brabo Marilyn Monroe Mario Testino Mascletà Matthew Rolston Medio Ambiente Mierda Muerte Mujer Musical NYC Navidad Oleo Paz Pecado Peloempuntasongs Periodismo Picasso Pin-Ups Plagio Poesía Polémica Positivismo Premios Psicología Publicidad Pulitzer Punk Reflexiones Relato Religión Remember Reto Risas Rn´B SDR´R SM Saint-Exupéry San Valentín Santos Inocentes Saramago Sexo Ska Sol Solidaridad Soul Spain Striptease Subasta Surrealismo Tecno The Wall Tiempo Tren Tv Valencia Van Gogh Versus Videhortera Voces abstracto acrílico amapolas apunte año nuevo beso fashion homonimosong lencería madre mar monstruos necrológica negocios nude política prejuicios primicia racismo rarezas suerte sueños supergrupo toros trabajo verano vida videoclips gloriosos videorpresa yo ´00 ´10 ´20 ´40 ´50 ´60 ´70 ´80 ´90 Ópera Óscar ángel
Mostrando entradas con la etiqueta Ignorancia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ignorancia. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de julio de 2015

Ojos que no ven...







Todas las fotografías son de Steven McCurry
(c) Magnum Agency / National Geographic
El orden lógico que suelo seguir a la hora de escribir una entrada en el blog responde a una asociación de ideas entre aquello que pretendo contar y el tema musical que acompaño, siendo este último el que surge inspirado por el asunto tratado salvo que claramente no haya una anécdota, noticia, serie fotográfica, reflexión o broma, y la música en sí misma sea la excusa. Por último encuentro la cita que en ocasiones se lleva todo el protagonismo, cuido que guarde coherencia al menos con el texto y si es posible también con la letra de la música. Sin embargo hoy los acontecimientos traen un orden distinto, todo danzará al son de la música.

Con la intención de publicar una canción que lleva tiempo rondándome la cabeza he querido inspirar todo el contenido en su letra, presentando diversos enfoques muy dispares y todos posibles, a su vez con distintas citas de las que beber, cuestión que ha hecho el juego más confuso. ¿Posibilidades?, múltiples autores: "Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias" (John Locke); "Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una" (Voltaire); "No hay mal (ni bien) que cien años dure", y el obvio "Ojos que no ven, corazón que no siente"... ya centrado en el refranero popular me lleva a hacer sonar notas aparentemente alejadas en el pentagrama: felicidad, ignorancia, emociones, conceptos suficientemente complejos y amplios como para permitir dedicar un blog específico a cada uno de ellos y que sólo pueden ser abordados por partes para indefectiblemente volver a juntarse.
Empezando por la noción de Felicidad, definir ésta o sus causas puede resultar agotador. Dijo Umberto Eco que “aquellos que aspiran a ser felices de modo constante (aquí o en otro mundo) son unos cretinos”. Precisamente sospecho que la causa de la infelicidad está en su permanente búsqueda sino de ésta de sus síntomas: en la pugna de lo beneficioso frente a lo adverso, el placer contra el dolor, la risa como respuesta a la tristeza, la eterna huida del miedo, de las angustias, de lo desconocido, la lucha contra la incertidumbre, de satisfacer los sentidos y las emociones. Percepciones subjetivas y muy relativas, cuando la "verdadera felicidad" o un concepto razonable de ésta es renunciar a esa idea imposible que es la felicidad permanente, lo cual aporta mucha tranquilidad por batalla perdida que es.
"La felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación" decía Inmanuel Kant, cuestión que no seré yo el que se atreva a rebatir, a lo que añado la cita de Miguel Delibes cuando dijo que "la felicidad no existe y a lo mucho que se llega, a lo largo de la vida, es a briznas de dicha que se deshacen como las pompas de jabón", obsesión constante de filósofos y pensadores y para los que no se ha encontrado fórmula.

Con un ligero esbozo de lo que puede significar la felicidad en su forma más esencial estaremos de acuerdo en que se trata de una aspiración universal, codiciada sin distinción de géneros, razas, religiones o credos, con una clara componente emocional y a la que con mucha suerte podremos aspirar a instantes fugaces, que cuanto más abundantes sean mejor y donde cantidad siempre es mejor que calidad. Ahora bien, pretendiendo gozar de muchos pequeños momentos felices habrá que sacrificar, renunciar y huir de los elementos dinamitadores, los que restan y generan frustración, los que apagan y atentan nuestra sensación de paz, y aquí, igual que es personal cada faceta vital que produce goce, también lo son las que cargan contra ella.

Lo material, o mejor dicho su ausencia no me frustran, mis necesidades esenciales e incluso a mayores están perfectamente cubiertas, y con total seguridad la de cualquiera que sea capaz de leer estas líneas. Dicho ésto, es función de lo poco o mucho materialista que cada uno sea, valorar su personal nivel de desgracia, si bien hay quien puede creer que tener una segunda vivienda es un concepto básico, podría asomarse aunque sea por "morbo", a la información de una O.N.G. cualquiera y disipar su triste y miserable idea; también podríamos extrapolarlo a problemas de educación, de atención sanitaria, servicios, capacidad adquisitiva, seguridad ciudadana, etc. y no por ello hay que admitir renunciar a muchos derechos que tanto ha costado alcanzar, pero que distan años luz del alcance de millones de personas de este mismo planeta. Eso sí, estas reflexiones implicarían empatía, adquirir conciencia de lo que este mundo realmente es y podría atentar con la noble idea de Groucho Marx: “Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna...

Nos conviene mantenernos ignorantes todo lo que podamos y reconozco ser el primero que evita cierta información por dolorosa, por debilidad, rasgar mi fibra sensible, por minar mis emociones, por hacerme sufrir. No sólo soy irresponsable por cambiar de canal o no profundizar en lo que no me conviene saber, sino que procuro “ocultar” a mis hijos una realidad cruda que sí les muestro en conceptos, como ideas por las que luchar, pero sin descubrir desnuda la evidencia. ¿Cobardes? ¿egoístas? ¿insolidarios?, ¿proteccionistas?, ¿cómodos?, es posible, o una nueva manera para “sobrevivir” o de liberación.

¿Dónde quiero llegar con todo esto?: A ningún sitio y tal vez ahí esté la clave, vivir y ser feliz es disfrutar de lo que que depare este viaje y adoptar la "ignorancia" como opción, sin hoja de ruta, sin ambiciosas metas que alcanzar y sin ánimo de querer explicar lo que probablemente no tenga explicación y mucho menos de un futuro incierto.

Posiblemente todo sea una cuestión de percepción, de algo que no existe o que sin embargo siempre ha estado ahí, la “felicidad” como proyecto aunque no como meta, un estado emocional del que si no se sabe o no se quiere ver, siempre es más fácil autocompadecerse justificando lo dura, triste y lamentable que es la vida. Es posible que de aquí derive la idea de que la justicia es ciega, pero ese sería otro dilema y quedaría demasiado largo.


Spiritualized. "Out of sight" (Let It Come Down, 2001)

(...)
Ojos que no ven es siempre un corazón que no siente
y creo que un corazón que no siente son ojos que no ven
Sólo buscaba algo de paz y tranquilidad de espíritu
y no pude encontrar mi paz
Dicen que más dura es la caída
pero me he caído y no estoy seguro
Sabes que he caído otras veces
y sencillamente no puedo soportar caer más.

Si soy bueno podría añadirme años de vida
pero prefiero añadir algo de vida a mis años
La vida es realmente lo que haces, dicen
Ni siquiera he podido decidir hoy
El mundo sigue girando, me mantiene en mi sitio
De donde estoy tan sólo hay tres millas hasta el espacio
la posición del espacio es todo el espacio que puedo soportar
la gravedad sigue manteniéndome abajo.


...............
"Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe, y saber lo que no debiera saberse."
François de la Rochefoucauld (1613-1680). Escritor francés.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Sin sorpresas

Titulares, Estambul 2011 - Ph.: Sergio DS
Observo, escucho y leo y ya no entiendo, soy incapaz de discernir cuánta “certeza” hay en la información que con dificultad proceso, atenta a mi razón y a mi personal sentido de justicia, cada vez me alejo más de estos tiempos revueltos que nos está tocando vivir saturados de intereses, que no valores, en los que ni creo ni con los que me identifico.

Políticos en los que ya no confío nadan entre aspavientos en un sistema que se ahoga en sus propias tripas y vómitos expositivos, despojos de su hacer y no hacer. Medios de comunicación que no combaten contra el mal sino que pretenden perpetuar sus alianzas a través de información malévola. Cólera colectiva y caldo de cultivo de movimientos sociales retroalimentados por nuestra propia torpeza, por que para qué engañarnos, en realidad no conocemos verdad, no aprendemos o lo que es peor, no queremos; nos hacemos avezados en todo sin saber de nada, sin criterio, hablando por la voz de contertulios de diario que tampoco dominan y como mucho intuyen, pues difícil es por no decir imposible ser experto en tanta materias y tan diversas sobre las que no callan, y al final disfrutamos observando como se balancea el ahorcado que nada tiene que ver y que sin embargo sí hacemos culpable de nuestras miserias, porque en nuestra opinión lo merece. Como colofón, cuando logras desviar la atención hacia al otro lado te asaltan con un gran titular sobre el psicópata que todos llevamos dentro y de los que según parece existe una fuga masiva, la mayor aberración que jamás hubieras imaginado te martillea la cabeza y ahí quedará atrapada un tiempo recordándote lo miserable que puede llegar a ser la bestia humana.

Duele estar informado.

Me declaro confeso ignorante, es más, quiero y debo serlo por supervivencia, mi instinto de conservación lo reclama, si cada vez me reafirmo más en mi declaración del "ojos que no ven" como terapia, con el desconocimiento como pieza clave en un probable camino hacia la felicidad, ahora estoy categóricamente convencido en hacer una seria cura de desinformación. Pudiera sospecharse de ser una práctica irresponsable, egoísta, impropia, insolidaria, pero a mí me compensa, así podré dormir sin tener que agotarme escuchando nanas.
Respeten mi sueño... ¡Buenas noches!

Radiohead. "No Surprises" (OK Computer, 2006)

(...)
Un corazón que está
tan lleno como un vertedero.
Un trabajo que lentamente te mata,
heridas que no sanarán.

Te ves tan cansado e infeliz.
Derroca al gobierno,
ellos no hablan por nosotros.

Llevaré una vida tranquila.
Un apretón de manos
de monóxido de carbono.

Sin alarmas y sin sorpresas,
sin alarmas y sin sorpresas,
sin alarmas y sin sorpresas.
Silencio, silencio.

Este es mi último espasmo,
mi último dolor de estómago.

Sin alarmas y sin sorpresas,
sin alarmas y sin sorpresas,
sin alarmas y sin sorpresas, por favor.

Una casa tan bonita,
y un jardín tan bonito.

Sin alarmas y sin sorpresas,
sin alarmas y sin sorpresas,
sin alarmas y sin sorpresas, por favor.


...............
"España está políticamente muy mal, y culturalmente peor".
Luis Antonio de Villena, en una reciente entrevista en Jot Down.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...