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| Photo: Richard Avedon |
No hay quien toque la guitarra como
Albert Collins, a mi juicio de los mejores guitarristas de
blues sin duda alguna, una raza aparte, el "guitarrista de blues más potente del mundo" según publicó en una ocasión
Musician Magazine. No es únicamente por su gélido tono y su increible reverberación, el sonido fresco que le es distintivo ni su peculiar forma de afinación en clave menor que practica a su
Fender Stratocaster, en la que coloca una cejilla en mitad del diapasón provocando notas inauditas en el tradicional blues. Tampoco por su frenético ataque de las cuerdas con sus dedos, ya que jamás utiliza púa, esencialmente es por su entrega sobre el escenario, con o sin público, siempre completa, total, capaz de provocar tras un insistente punteado, alargando las notas más allá de lo posible, y más tarde, cuando parece imposible sacarle más y quebrarla con una repetición de golpes secos exprimiéndola, baja el volumen de la guitarra hasta sucumbir una trémula melodía que acaba ahogando, para enseguida volver a resucitar. Sencillamente la comunión de su voz desgastada y su guitarra resultan espectaculares, como si se tratase de brujería.
(...)
Creo que... mi nena tiene un hueso del gato negro, oh sí, sí
Creo que... mi nena tiene un hueso del gato negro
Parece que todo lo que hago,
parece que está mal
Mira, intenté con ahínco
llevarme bien con esa mujer mía
mira, intenté con fuerza, sí todo
llevarme bien con esa mujer mía
Parece que cuanto más lo intentaba
es cuando más andaba estafando y mintiendo, oh
Sí, lo hizo
Bajé de Dallas, Texas
hasta Wichita Falls
Tengo que pensar sobre esa mujer de largas piernas
No estaba caminando
Creo que mi nena tiene un hueso del gato negro, oh sí, sí
Creo que... mi nena tiene un hueso del gato negro
Parece que todo lo que hago,
parece que lo hago mal.
(Black cat bones -
lyrics)
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"¡Mil millones de Brujas y duendes!"
Capitán Haddock, personaje de historietas de Las aventuras de Tintín.