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martes, 21 de junio de 2016

Azkena Rock Festival 2016


El año pasado fui muy crítico con el cartel y la organización del Azkena. En mi opinión, hubo muchos aspectos (ausencia de un cabeza de cartel para el sábado, política de comunicación errónea o inexistente, sonido e infraestructura deficientes,…) que no estuvieron a la altura, ni de la historia y la categoría del festival, ni de las expectativas creadas en los fieles seguidores del mismo.

Pero igual que digo esto, es de justicia también decir que, a mi modo de ver, la edición de 2016 ha sido sobresaliente en todos los aspectos. Y esto es algo por lo que hay que felicitar y dar las gracias a la organización.

Llevo ya un buen puñado de “Azkenas” a mis espaldas y, en ninguno hasta éste, había visto un recinto tan cuidado y preparado con tanto esmero: decoración atractiva y realizada con gusto, amplias posibilidades de comida y bebida, baños suficientes y que en todo momento evitaron las largas colas, diversas actividades paralelas (motorshow, wedding chappel, póker,…), carpas instaladas para guarecerse de la más que presumible lluvia, escenarios amplios y dotados de equipos de sonorización que esta vez no merecen reproche alguno,… 


Y, por supuesto, lo que sin duda es lo más importante de todo: un cartel potente, confeccionado con gusto y rematado con ese regalo que ha sido darnos la posibilidad de ver a una de las bandas más grandes de la historia.

Me quedo como ejemplo de buen hacer, la forma en que se solventó el problema generado por la caída, a diez días vista, de Primal Scream, cabezas de cartel del viernes. La organización, perfectamente podría haberse escudado en la falta de tiempo para amortizar el puesto, o sustituirles por alguien de menor nivel. Pero, no sólo no hizo eso, sino que decidió dar un golpe de efecto contratando como sustitutos a los Hellacopters, banda si cabe aún más atractiva y difícil de ver. Lo dicho: ¡chapeau por cómo se han hecho este año las cosas!

Dicho esto, baste ya de temas organizativos y vayamos al grano. ¿Qué resumen puedo hacer de lo visto y oído en estos dos días de festival?

VIERNES

Lucinda Williams: primera toma de contacto con el festival y pequeña decepción. Lucinda lo intentó, pero el concierto estuvo marcado y deslucido por la persistente lluvia. Espero quitarme la espina viéndola en sala cuando vuelva por nuestro país.


Blackberry Smoke: me gustaron mucho su propuesta y su estilo. Por momentos, sonaron como unos hermanos pequeños de mis adorados cuervos. Aunque a veces se mostraron también algo planos y dieron la sensación de ir con el piloto automático puesto y guardando energía para el día siguiente (actuaban en el Stone Free Festival de Londres, junto a Alice Cooper entre otros). No obstante, me encantaría volver a verlos con su show completo.


The Hellacopters: el gran concierto del viernes. Una banda que transmitió magnetismo y toneladas de actitud encima del escenario. La presencia de Dregen a la guitarra aporta mucho poderío escénico. Sonaron compactos y se hicieron acompañar de un juego visual de luces que realzaba aún más el show. Si he de poner un pero, lo tengo claro: hubiera preferido un setlist más variado y no centrado casi únicamente en su primer disco. Aun así, concierto muy pero que muy disfrutable. Espero que decidan seguir adelante con el proyecto y podamos repetir con ellos en un futuro cercano.


Danzig: un esperpento. Soy fan suyo desde hace muchos años y me gustaría poder valorarlo de otra forma, pero no sería fiel a la realidad vivida. Si me he de quedar con alguna parte positiva del show, sería con su actitud (ese no fue el problema) y con el hecho de haber tenido delante a un tipo que para mí es mítico, interpretando algunas canciones que también lo son. Pero, el resto, fue casi todo catastrófico: un sonido malo de solemnidad. Una banda muy justita, con un guitarrista que abusó continuamente de los armónicos. Y un Glenn que, a pesar de que lo intentó, nunca pudo demostrar ser ni la sombra de lo que fue. Desafinando casi con cada frase y teniéndonos todo el concierto entre la risa y el llanto. Una pena.



SÁBADO

Luke Winslow-King: concierto en la Plaza de la Virgen Blanca. Y, como suele ser habitual en todos los que allí se celebran cada año, altamente disfrutable. Blues pantanoso, ritmos criollos y unas pizcas de country interpretados por una muy buena banda. Tomo nota para cuando volvamos a tenerlos a tiro.


Radio Birdman: no soy un gran fan suyo, pero por momentos me gustaron bastante. Sonaron rabiosos y dieron la sensación de estar poniendo toda la carne en el asador. Una buena primera piedra de toque para ir calentando la jornada vespertina del sábado.


Imelda May: magnífica. Otro de los grandes conciertos de esta edición. Tiene canciones. Tiene una enorme banda. Tiene un vozarrón que tira para atrás. Y tiene un atractivo físico tremendo (si cabe, más ahora con su nuevo y recién estrenado look). En definitiva, lo tiene todo para seguir creciendo a pasos agigantados. Un lujo.


The Who: simplemente maravillosos. Un concierto para el recuerdo. De esos que no se olvidan, pasen los años que pasen. Emocionante, intenso y divertido, a partes iguales. Con un sonido casi perfecto, un setlist lleno de hits, una banda tremenda, un Pete inmenso a la guitarra y un Roger maestro a la voz. Simpáticos y caballerosos. Dos auténticos gentleman. Creo que a todos se nos pasó la hora y media volando. Y creo que no hubo nadie que no saliera de allí con una sonrisa de oreja a oreja. Sólo me cabe decir una cosa más: gracias Azkena por haberlo hecho posible.


Marky Ramone's Blitzkrieg 40 Years of Punk: perfectos para descargar adrenalina después de la tensión emocional del concierto anterior. Hora y cuarto ramoniana, sin descansos ni sorpresas. One, two, three, four! Mención especial al cantante que se ha sacado Marky de la manga en esta ocasión: una bestia parda de escenario que hace recordar tremendamente al añorado Joey. Perfecto broche al fin de semana.


Y sí, lo sé, amigos. En el cartel había muchas bandas más…Y hubiera visto gustoso a algunas de las que me perdí, como The London Souls, Vintage Trouble, 091, Fields of Nephilim o Supersuckers. Pero cuando uno acude a un festival, ya lo hace sabiendo que es imposible abarcarlo todo. Yo, con lo que elegí, tuve más que de sobra para irme satisfecho y pensando en la edición del año que viene...

Enhorabuena a la organización. The kids are alright! ¡Nos vemos en el Azkena 2017!


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