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olor nuevo

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Buenos Aires a los tantos días de marzo del 2021


Consecuente, ella empezó a lavar su ropa.
Puso agua en un balde
y agitó el jabón, con un sentimiento ambiguo:
era un olor nuevo y una nueva certeza
para contar al mundo.
“Mirar cómo se rompen las burbujas, dijo,
no es más extraño que mirarse a un espejo.”
Creía que hablaba para sus papeles
y se rió, mientras tocaba el agua.
La ropa se sumergía despacio, y
la frotaba despacio, a medida que
iba conociendo el juego.
Decidida,
tomó cada burbuja de jabón
y le puso un nombre; era
lo mejor que sabía hacer hasta ahora,
nombrar, y que las cosas
le estallaran en la mano. 



Irene Gruss



. Irene Gruss . Buenos Aires . Argentina . 1950. 2018
... Imagen . Sinister Kid


 

 

 .

cerrar los ojos

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Brandsen a los  ocho días de  septiembre del 2016 

Un exacto martillo de sil rojo
le laminaba el cobre de las piernas,
la subía, moldeándola, despacio,
cuando se desnudó para entregarse
al apetito verde de febrero.

Nunca mis ojos de cambiante niebla,
los ojos de mi sangre, vieron nada
de semejante musgo, nada vivo
parecido a sus ruedas harinosas,
a la espiral compacta de su cuerpo
resuelto en dos volcanes infantiles,
en un aéreo par de leche firme
sellada por coleópteros gemelos.

La humedad de su pelo en ramas iba
bailando en circular temperatura,
y la muerte se amaba en su epidermis,
en las pestañas, en el duro vientre
sostenido por una suave horqueta
de temblorosa oscuridad palpable.

(La muerte estaba en ella como en todo
lo que el hombre visita. Aun la gloria
lleva un trozo de muerte entre los dedos)

Con paso cerebral, dejé sus venas,
la delicada trampa de sus dientes,
su anatómico imán de carne y humo.
Después anduve al lado de una alondra,
visitando hormigueros, ayudando
a los monjes del trébol.

Esa tarde
adquirí, para siempre, mi tristeza.



Roberto Themis Speroni



. Roberto Themis Speroni . La Plata . Argentina .  1933 . 1967
.... Imagen . Sinister Kid





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para poder bailar


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Me dijiste que subiera a tus pies
para poder bailar.
Era de noche,
noche de unicornios y estrellas.
Subí con vértigo;
me estrechaste contra tu pecho.
Sonaba música de sirenas,
tenía miedo.
Comenzamos a dar vueltas
muy arriba,
suspendidos en el aire
-una suerte de Clark y Lana Lang-.
Pero me soltaste,
malnacido, me soltaste
como una flor tronchada.
Me clavé en las rodillas
las antenas de las casas,
la noche y el vértigo.


Carolina Otero



. Carolina Otero . Valencia .  España . 1977
.  Imagen . Sinister Kid




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madrid



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Muere la tarde detrás de mi ventana.
Suena, y sus ruidos me hablan de Madrid.
Temo a la noche que ronda esquizofrénica,
como un sereno loco que no me quiere abrir.
Los coches muy sumisos, como perros de chapa,
esperan a sus dueños dispuestos a vivir
El camino de siempre, el recorrido idiota,
de la casa al trabajo (hoy me acuerdo de ti).
Tengo un dolor muy nuevo que va estrenando heridas.
Mi cerebro, una esponja. Mi corazón un clip
que sujeta mi cuerpo y lo arrastra a tu vida.
Tengo un nudo en los ojos de enredarlos en ti.


Belén Reyes



. Belén Reyes . Madrid . España . 1964
..  Imagen . Sinister Kid




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dámelo


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Aunque sea terrible
¿dónde está la fuerza del amor?
¿Dónde su fuerza
aunque sea terrible?
Pero aunque sea terrible dámelo.
Dame la ternura. Dame su peso.
Su peso y su esperanza.
Dame el tiempo necesario
para que lo puedan ver mis ojos.
El tiempo justo
para escribir este poema.
Dame la nostalgia del amor perdido
para que no olvide.
¿Dónde está el sentido de la existencia
al salir a primera hora a la calle?
El acontecer de la vida
en esos segundos que parece que no son nada.
Dame el sudor de la frente
cuando me arrastro.
El abrazo del viento
–compartico a ciegas—
para que sienta su presencia.
Dame la lágrima y la pena
para que la convierta en oro.
La alegría para que la transforme
en tiempo detenido.
Dame la flor y el veneno.
La flor para compartirla.
El veneno para tomármelo por otro.
Dámelo, no tengas miedo.
A tu lado el sonido de unos pasos
–el aliento invisible—
es como la niebla un día de mayo.
Dame el amor
aunque sea terrible su final.
Aunque sea terrible su comportamiento diario
dámelo para amar y ser amado;
para saber que no estoy solo;
para escribir este último verso
antes de cerrar los ojos.



Kepa Murua





. .  Kepa Murua . Zarautz . País Vasco . España .  1962
...   Imagen.  Sinister Kid




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para siempre


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No tengo palabras lo suficientemente afiladas
como para arañarte la espalda
y dejártela marcada
                                para siempre.





Siracusa Bravo Guerrero



. Siracusa Bravo Guerrero . Sevilla . España . 1983
... Imagen .  Sinester Kid






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