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a tontas y a locas


Buenos Aires a los dieciséis días de mayo del 2023

me desperté abierta igual que el cielo para ti.
soy toda coraje, lluvia, semillas.


dejábamos latir toda la prisa
rozábamos el aire bailando a la mañana
usábamos vestidos y guirnaldas
nos dábamos mil besos de leche de luna
cantábamos canciones, tragábamos manjares
tocábamos la fruta esparcida en el jardín
mordíamos los labios frescos y rosados
pintábamos el aire con los dedos
la piel entre las telas susurraba unos te quiero
manchábamos los libros con palabras regaladas
a tontas y a locas, amamos en colores
colgamos de las lianas
frutillas imperfectas, promesas derretidas
y fuimos un destello
comimos el tesoro
trepamos hasta adentro, nadamos y giramos
por fin encandiladas


Gabriela Bejerman 

 

 .   Gabriela Bejerman  .  Buenos Aires.  Argentina . 1973
... Imagen . Lina Scheynius

 

 

 

  .

hoy

.

Buenos Aires al tercer día de  abril  del 2023




Hoy
paseé al perro
limpié la casa
regué las plantas
mandé mails
escribí un par de páginas que no me disgustaron
salí a correr
tomé cerveza
escuché una banda que me gusta un montón
Fui a una fiesta
saludé a gente con abrazos largos
bailé
tomé fernet
tuve conducta
supe irme a tiempo
Y nadie me preguntó por vos.



Maia Tarcic



.    Maia Tarcic . San Miguel de Tucumán . Argentina . 1987
... Imagen . Lina Scheynius


 

 

 

 .

haciamos el amor con música clásica

.
Buenos Aires a los veintitrés días de febrero del 2023
 



Hacíamos el amor compulsivamente. Lo hacíamos deliberadamente.

Lo hacíamos espontáneamente. Pero sobre todo, hacíamos el amor diariamente. O en otras palabras, los lunes, los martes y los miércoles, hacíamos el amor invariablemente. Los jueves, los viernes y los sábados, hacíamos el amor igualmente. Por últimos los domingos hacíamos el amor religiosamente.

O bien hacíamos el amor por compatibilidad de caracteres, por favor, por supuesto, por teléfono, de primera intención y en última instancia, por no dejar y por si acaso, como primera medida y como último recurso. Hicimos también el amor por ósmosis y por simbiosis: a eso le llamábamos hacer el amor científicamente. Pero también hicimos el amor yo a ella y ella a mí: es decir, recíprocamente. Y cuando ella se quedaba a la mitad de un orgasmo y yo, con el miembro convertido en un músculo fláccido no podía llenarla, entonces hacíamos el amor lastimosamente.

Lo cual no tiene nada que ver con las veces en que yo me imaginaba que no iba a poder, y no podía, y ella pensaba que no iba a sentir, y no sentía, o bien estábamos tan cansados y tan preocupados que ninguno de los dos alcanzaba el orgasmo. Decíamos, entonces, que habíamos hecho el amor aproximadamente.

O bien Estefanía le daba por recordar las ardilla que el tío Esteban le trajo de Wisconsin y que daban vueltas como locas en sus jaulas olorosas a creolina, y yo por mi parte recordaba la sala de la casa de los abuelos, con sus sillas vienesas y sus macetas de rosasté esperando la eclosión de las cuatro de la tarde, y así era como hacíamos el amor nostálgicamente, viniéndonos mientras nos íbamos tras viejos recuerdos.

Muchas veces hicimos el amor contra natura, a favor de natura, ignorando a natura. O de noche con la luz encendida, mientras los zancudos ejecutaban una danza cenital alrededor del foco. O de día con los ojos cerrados. O con el cuerpo limpio y la conciencia sucia. O viceversa. Contentos, felices, dolientes, amargados. Con remordimientos y sin sentido. Con sueño y con frío. Y cuando estábamos conscientes de lo absurdo de la vida, y de que un día nos olvidaríamos el uno del otro, entonces hacíamos el amor inútilmente.

Para envidia de nuestros amigos y enemigos, hacíamos el amor ilimitadamente, magistralmente, legendariamente. Para honra de nuestros padres, hacíamos el amor moralmente. Para escándalo de la sociedad, hacíamos el amor ilegalmente.
Para alegría de los psiquiatras, hacíamos el amor sintomáticamente. Y, sobre todo, hacíamos el amor físicamente.
También lo hicimos de pie y cantando, de rodillas y rezando, acostados y soñando. Y sobre todo, y por simple razón de que yo lo quería así y ella también, hacíamos el amor voluntariamente.



Fernando del Paso




. Fernando del Paso.  Ciudad de México. México . 1935 . Guadalajara . México. 2018
... .. Imagen . Lina Scheynius 



 

 

en bocas de otros



.

Buenos Aires a los veintitrés días de enero del 2023


Lo que se guarda
y esconde
por más caricias que lleve
no deja de doler. 



En diálogos previos a la siesta
me contabas
lo que era para vos
la libertad.
Ahora, algunas palabras de tu relato
me persiguen en bocas de otros
por eso, alzo la cabeza
y digo que entiendo, que ya sé
aunque,
no estoy segura de nada
porque es la única forma
de fingir que nunca
me sucediste.

 

Sharon Gorosito

 

 

. . Sharon Gorosito   . Prov. de Buenos Aires . Argentina. 2000
 
 

 

 

 

 .

sin cielos ni infiernos

 .

 Buenos Aires a los veintidós días de noviembre del 2022


Voy jugada al infierno
Si el cielo fuera un solo dios
le pediría que nos reencuentre en nuestra cama
que de vuelta sea tuya y mía
y que me devuelva ciento cuatro domingos atrás.

Que me ponga en cualquier parte del universo,
en neptuno, Mataderos o en el infierno
es que desconozco la vida sin amor
y desconozco amores que no te hagan doler la panza.

Sigo deseando que el cielo me lleve de viaje
a cualquier mundo, a cualquier lado
es que mi cuarto es un mundo de gente
y yo me siento sola.

Capaz, capaz, capaz
en neptuno hay otra yo
y en Mataderos otro vos.
Otra cama llena, sin cielos ni infiernos
y ahí, sin gente ni almas
me siento entera.

 

 Camila Caligiuri

 



. Camila Caligiuri . Buenos Aires . Argentina . 2001
... Imagen . Lina Scheynius


 

 

 

.

bebé

.

Buenos Aires a los tantos días de abril del 2022

¿Quieres una foto mía?
Estoy jodida bebé.
Ya apagué la luz
pero me describiré.
Tengo la lengua suelta
y hasta el vientre
porque me suicidé ayer.
Un hombre me dijo que mi cintura
era muy ancha para sus manos
y tiene razón, soy en general
muy grande para él.
En mis mejillas hay huellas
unicornios negros y apesadumbrados
cabalgaron hasta mis pechos
están pequeños
son dos uvas que sobraron
del martes de oferta.
Mi estómago es flácido
como la verga de los tipos
que me amaban, que me amaron
con los párpados cerrados
en la luz, hay un puente
en mis encías
por ahí calo el filtro
de mis pall mall.
Fumo cuando me siento triste
y cuando me duele la garganta
desearía dejar de fumar.
Otra cosa,
¡Seguro!
Tengo las nalgas planas
porque escribo mil cosas al día
y escribo mucho
sobre ti y sobre los otros
y espero mucho
a que las cosas sean distintas
cuando me levante.
¿Para qué quieres una foto mía?
Estoy jodida bebé
y sola
jodidamente sola.

 

Karen Cano



. Karen Cano. Chihuahua . México . 1990
.... Imagen .  Lina Scheynius
 
 
 
.
 

oceanografía

.
Buenos Aires a los  venticuatro días de julio del 2018


Me importa el mar,
su salinidad y la vida en las profundidades.
Pero mucho más me importan
tus piernas
y esas formas que marean
próximas a las aguas
de nuestro propio mar.
Regresando de una exploración,
Cousteau nos advirtió
que la vida en los océanos
ha disminuido en un cuarenta
por ciento desde los cincuenta
a esta parte, debido a la pesca
en demasía y la contaminación.
Pero tus piernas y lo que sostienen
contaminan mi espíritu ecologista
obnubilando mis pensamientos.
Otro investigador, a propósito
de la contaminación, predijo
que en veinticinco años los océanos
quedarían sin vida. Dijo incluso que
por su poca profundidad, el mar Báltico
sería el primero en morir.
Me asustan dichas predicciones,
ese futuro donde los hombres
son los que cierran
las puertas enclaustrando
las sirenas hasta matarlas,
pero antes que el habitad
de las aguas salobres
y sus habitantes
me preocupa este deseo torrencial,
y temo morir ahogado
sin poder abrazar tus piernas.


Patricio Torne




. Patricio Torne . Helvecia . Pcia de Santa Fe . Argentina . 1956
.... Imagen . Lina Scheynius





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zapatos de charol

.
Buenos Aires a  los veintinueve días de  octubre  del 2016 


Sos un caballo que corre solo
y él trata de domarte
te compara con una autopista imposible
con una casa que se quema
dice que lo enceguecés
que nunca podría dejarte
olvidarte
querer a alguien más que a vos
lo maréas, sos insoportable
cada mujer antes o después de vos
se empapa en tu nombre
llenás su boca
sus dientes duelen con la memoria de tu sabor
su cuerpo es sólo una larga sombra buscando la tuya
pero vos sos siempre demasiado intensa
desvergonzada y sacrificial
él dice que ningún hombre puede llegar a ser
como el que vive en tu cabeza
y trataste de cambiar   ¿no?
te callaste más la boca
trataste de ser más suave
más linda
menos volátil, menos despierta
pero aún dormida podías sentirlo
viajando lejos de vos en sueños
entonces ¿qué querías hacer, amor?
¿abrirle la cabeza?
no podés construir hogares en seres humanos
alguien ya debería habértelo dicho
y si él se quiere ir
dejalo que se vaya
sos aterradora
y extraña y hermosa
algo que no todos saben cómo amar


Warsan Shire




. Warsan Shire .  Kenia .   1988
 Versión . Griselda García
... Imagen . Lina Scheynius







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