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Buenos Aires a los tantos días de febrero del 2021

 

Dios mío, dame el coraje 
de vivir trescientos sesenta y cinco días y noches, 
todos vacíos de tu presencia. 
Dame el valor de considerar este vacío 
como una plenitud. 
Haz que yo sea tu amante humilde, 
entrelazada a ti en éxtasis. 
Haz que pueda hablar 
con este vacío enorme 
y recibir como respuesta 
el amor materno que nutre y envuelve. 
Déjame tener el valor para amarte,
sin odiar tus ofensas a mi alma y a mi cuerpo. 
Haz que la soledad no me destruya. 
Haz que mi soledad me sirva de compañía. 
Haz que tenga el coraje de enfrentarme. 
Haz que yo sepa quedarme con la nada 
y aun así sentirme como si estuviera llena de todo. 
Recibe en tus brazos mi pecado de pensar.


Clarice Lispector

 

 

 



. . . Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro. Brasil . 1977
      Versión . Gustavo M. Luján
..... Imagen .   Adriana Donica
 
 

 

 

 

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leños

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Buenos Aires a los tantos días de diciembre del 2020


Pues en el río había algo como el fuego del hogar.  Y cuan­do ella advirtió que, además del frío,  llovía en los árbo­les, no podía creer que tanto le fuese dado. Y el acuer­do del mundo con aquello que ella ni siquiera sabía que precisaba como el pan. Llovía, llovía.   El fuego encendi­do guiñaba hacia ella y hacia él.  Él, el hombre, se ocu­paba de aquello que ella ni siquiera agradecía; él atizaba el fuego, lo cual era su deber de nacimiento. Y ella, que siempre estaba inquieta, haciendo cosas y experimentan­do, curiosa, ella no se acordaba de atizar el fuego: no era su papel, pues tenía a su hombre para eso. No siendo doncella, el hombre tenía que cumplir su misión. Lo más que ella hacía era instigarlo, a veces: «Aquel leño —de­cía—,  aquél todavía no encendió».  Y él, un instante an­tes de que ella acabara la frase que lo advertía, él ya ha­bía notado el leño, era su hombre, ya estaba atizando el leño. No le daba órdenes, porque era la mujer de un hom­bre que perdería su estado, si ella le daba órdenes. La otra mano de él, libre, está al alcance de ella. Ella lo sabe, y no la coge. Quiere la mano de él, sabe que la quiere, y no la coge. Tiene exactamente lo que necesita: poder tener.

Ah, y decir que esto va a acabar, que por sí mismo no puede durar. No, ella no se está refiriendo al fuego, se refiere a lo que siente.  Lo que siente nunca dura, lo que siente siempre acaba, y puede no volver nunca. Se encarniza entonces sobre el momento, se traga el fuego, y el fuego dulce arde, arde, flamea.  Entonces, ella, que sabe que todo va a acabar, coge la mano libre del hom­bre, y la enlaza con la suya, ella dulce arde, arde, flamea. 



Clarice Lispector





. .  Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro.    Brasil .  1977
     Versión . Cristina Peri Rossi
... Imagen . Emily Hansell


 

 

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nordestina

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Buenos Aires a los veintidós días de marzo del 2020

Si un día Dios viene a la tierra habrá un silencio enorme. El silencio es tal que ni el pensamiento piensa.
¿ El final fue demasiado grandilocuente para las necesidades de ustedes?
Al morir, ella se volvio aire.  ¿Aire enérgico?
No lo sé. Murió en un instante.   El instante es aquel momento de tiempo en que el neumático del auto a alta velocidad toca el suelo, después no toca y después vuelve a tocar .  Etc., etc., etc..
En el fondo ella no había pasado de ser una cajita de música medio desafinada.
Yo les pregunto: ¿ Cuál es el peso de la luz?
Y ahora, ahora sólo me queda encender un cigarrillo y volver a casa.
Querido Dios, sólo ahora estoy recordando que la gente muere.
¿Eso me incluye a mí?
No olvidar, que mientras tanto, es temporada de frutillas. Sí.




Clarice Lispector


.  Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro. Brasil .1977
   Versión . Gonzalo Aguilar
   La  hora de la Estrella .  fragmento  (les dejo el pdf  del libro acá  )
... Imagen . Cristina Coral






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levedad

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Buenos Aires a los veinticuatro días de febrero del 2020

La violeta es introvertida
y su introspección es profunda.
Dicen que se esconde por modestia. No es asi.
Se esconde para poder captar el propio secreto.

Su casi no-perfume
es gloria sofocada
pero exige de uno que la busque.
No grita nunca su perfume.
La violeta dice levedades que no se pueden decir.


Clarice Lispector



Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro. Brasil .1977
Versión .Cristina Peri Rossi
..Imagen.  Cristina  Coral





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limón o pomelo

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Buenos  Aires a los cinco  días de   marzo del 2018
"Y fue tan cuerpo que fue puro espíritu"

CL

A mi amor te lo vas a encontrar en todos lados.
En el color azul medianoche.
En las segundas oportunidades dadas.
En el chocolate blanco y la menta granizada si acaso
ves pedir a alguien esos gustos
en la heladería de la esquina de Pueyrredón y Anchorena.

En la canción I´ll be your mirror.
En un estacionamiento vacío.
Y cuando cortes menta para prepararte un trago.
En los cuzcos paticortos que te cruces por la calle
en los perros medianos y grandes también
te lo vas a encontrar especialmente en los mestizos.

Cuando quieras agarrar con todas tus fuerzas una tarde
especialmente feliz para que no se te vuele
con el viento que se levanta en la noche
moviendo todas las cosas en un mismo sentido.

En la terraza rectangular de tu casa
abajo de la media sombra
en los broches de la ropa tirados
sobre la mesa de listones de madera
y en la fruta amarilla colgada
que nunca supimos si era un limón o un pomelo.

En el sector de luces bajas de una fiesta
cuando alguien te invite una cerveza
mirando tu camisa de vaquera
y no te diga lo que yo te dije
después de haber hecho todo eso.

Lo vas a encontrar sostenido
como un árbol plantado hace dos siglos
con raíces que rompen las baldosas
y crecen para todas partes.

En un repertorio de palabras
que aludan a los minerales.
En el ascensor jaula de un edificio antiguo.
En la gota lenta que baja como suero
y golpea la base de la jarra de café.

En el ruido que hacen dos océanos rotos.
En las sábanas tendidas de colores suaves.
En las luces que se prenden mientras va oscureciendo.
Cuando creas que es cuestión de confianza y de lujuria.
Cuando intentes cortar lentamente
las verduras para preparar una comida.



Silvina Giaganti



. Silvina Giaganti . Prov. de Buenos Aires. Argentina . 1976
. . . Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro. Brasil . 1977
.. Imagen .  Olivia Bee







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entre dos

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Buenos Aires a los  trece días de febrero del 2017

Dame tu mano:
Voy a contarte ahora
cómo he entrado en lo inexpresivo
que siempre ha sido mi búsqueda ciega y secreta.
De cómo he entrado
en aquello que existe entre el número uno y el número dos,
de cómo he visto la línea de misterio y fuego,
y que es línea subrepticia.
Entre dos notas de música existe una nota,
entre dos hechos existe un hecho,
entre dos granos de arena por más juntos que estén
existe un intervalo de espacio,
existe un sentir que es entre el sentir
—en los intersticios de la materia primordial
está la línea de misterio y fuego
que es la respiración del mundo,
y la respiración continua del mundo
es aquello que oímos
y llamamos silencio.


Clarice Lispector


. . . Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro. Brasil . 1977
      Versión . Sandra Santos
... Imagen . Masao Yamamoto






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esa blanda extensión

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Brandsen al cuarto día de septiembre del 2016


Estuve sola todo un domingo.
No telefoneé a nadie y nadie me telefoneó.
Estaba totalmente sola.
Me quedé sentada en un sofá
con el pensamiento libre.
Pero en el transcurso de ese día
hasta la hora de dormir,
tuve tres veces un súbito reconocimiento
de mí misma y del mundo que me asombró
y me hizo sumergir en profundidades oscuras
de donde salí hacia una luz de oro.
Era el encuentro del yo con el yo.


Clarice Lispector





. Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro. Brasil . 1977
  Versión Mario Merlino Tornini
... Imagen . Antigone Kourakou




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hasta la médula

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No me muestren lo que esperan de mí, porque voy a seguir mi corazón.
No me hagan ser lo que no soy, no me inviten a ser igual, porque sinceramente soy diferente.
Soy siempre yo misma, mas ciertamente no seré la misma para siempre.
Gusto de los venenos más lentos, de las bebidas más amargas,
de las drogas más poderosas, de las ideas más locas,
de los pensamientos más complejos, de los sentimientos más fuertes
Tengo un apetito voraz y los delirios más locos.
Me puedes hasta empujar de un acantilado que yo voy a decir:

 ¿Y qué?   Amo volar!




Clarice Lispector



.  Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro. Brasil . 1977
   Versión . Elena Losada






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No siento el dolor por la mitad, no soy tu medio amiga ni tu casi amor. O soy todo o soy nada.
No soporto medios términos. Soy boba, pero no estúpida. Ingenua, pero no santa.
Soy persona de risa fácil... ¡y lloro también!



Clarice Lispector




. . . . Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro. Brasil . 1977




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detrás del aire


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Mi conciencia ahora es leve y es aire. El aire no tiene lugar ni época.
El aire es el no-lugar donde todo va a existir.
Lo que estoy escribiendo es música del aire.


Clarice Lispector






. Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro. Brasil . 1977
.. Imagen Martikson



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el peso de la luz

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Mi alma tiene el peso de la luz. Tiene el peso de la música. 
Tiene el peso de la palabra nunca dicha, a punto, quizá, de ser dicha. Tiene el peso del recuerdo. 
Tiene el peso de una añoranza. Tiene el peso de una mirada. Pero como una ausencia. 
Y la lágrima que no se ha llorado. Tiene el inmaterial peso de una soledad en medio de los otros.



Clarice Lispector



.  Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro. Brasil . 1977
... Foto.  Ana O








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momentos

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Lo que siente nunca dura, lo que siente siempre acaba, y puede no volver nunca.
Se encarniza entonces sobre el momento, se traga el fuego, y el fuego dulce arde, arde, flamea.
Entonces, ella, que sabe que todo va a acabar, coge la mano libre del hombre, y la enlaza con la suya, ella dulce arde, arde, flamea.
Hay cosas indestructibles que acompañan el cuerpo hasta la muerte como si hubieran nacido con él.
Y una de esas es lo que surge entre un hombre y una mujer que viven juntos ciertos momentos.




Clarice Lispector




 .. . Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro.  Brasil .  1977
      Versión . Cristina Peri Rossi
.  Foto .   ME




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fluyendo


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Estoy oyendo música. Debussy usa la espuma del mar que muere en la arena, refluyendo y fluyendo. Bach es matemático. Mozart es lo divino impersonal. Chopin cuenta su vida más íntima. Schubert, a través de su yo, llega al clásico yo de todo el mundo. Beethoven es la emulsión humana en tempestad que busca lo divino y sólo lo alcanza en la muerte. Yo, que no pido música, sólo llego al umbral de la palabra nueva. Sin valor para exponerla. Mi vocabulario es triste y a veces Wagneriano (polifónico-paranoico). Escribo de manera muy sencilla y desnuda. Por eso hiere. Soy un paisaje agrisado y azul. Me elevo en la fuente seca y en la luz fría.




Clarice Lispector (fragmento de Un soplo de vida . editorial Siruela )


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. Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro. Brasil . 1977
   Versión . Mario Merlino
... Foto . Rutsi



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nunca siempre

Buenos Aires, un día cualquiera  del décimo primer mes de 2010

Imagen vía Sophie Van der Perre


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Antes de la aparición del espejo las personas no conocían su propio rostro más que reflejado en las aguas de un lago. Después de un cierto tiempo cada uno es responsable de su cara. Voy a mirar ahora la mía. Es un rostro desnudo. Y cuando pienso que no existe otro igual al mío en el mundo siento un susto alegre. Y nunca lo habrá. Nunca es lo imposible. Me gusta nunca. También me gusta siempre. ¿Qué hay entre nunca y siempre que los une tan indirectamente e íntimamente?

En el fondo de todo está el aleluya.
Este instante es. Tú que me lees eres.

Me cuesta creer que moriré. Estoy burbujeante en una frescura helada. Mi vida será larguísima porque cada instante es. La impresión es que estoy a punto de nacer y no lo consigo.
Soy un corazón latiendo en el mundo.

Tú que me lees ayúdame a nacer.
Espera, está oscureciendo. Más.
Más oscuro.

El instante es de una oscuridad total.
Continua.

Espera, empiezo a vislumbrar algo. Una forma luminiscente. ¿Una barriga lechosa con ombligo? Espera, porque saldré de esta oscuridad donde tengo miedo, oscuridad y éxtasis. Soy el corazón de las tinieblas.

El problema es que en la ventana de mi cuarto hay un desperfecto en la cortina. No corre y por lo tanto no se cierra. Entonces la luna llena entra del todo y viene a fosforecer de silencios el cuarto; es horrible.

Ahora las tinieblas se van disipando.
He nacido.
Pausa.
Maravilloso escándalo: nazco.



Clarice Lispector
 
 


. Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro. Brasil . 1977
  Versión . Agustina Bauzá Barreto



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éxtasis

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Buenos Aires, cuarto domingo del tercer mes de 2010



¿Cómo contar lo que siguió? Yo estaba atontada y fue así como recibí el libro en la mano. Creo que no dije nada. Cogí el libro. No, no partí saltando como siempre. Me fui caminando muy despacio. Sé que sostenía el grueso libro con las dos manos, apretándolo contra el pecho. Poco importa también cuánto tardé en llegar a casa. Tenía el pecho caliente, el corazón pensativo. Al llegar a casa no empecé a leer. Simulaba que no lo tenía, únicamente para sentir después el sobresalto de tenerlo. Horas más tarde lo abrí, leí unas líneas maravillosas, volví a cerrarlo, me fui a pasear por la casa, lo postergué más aún yendo a comer pan con mantequilla, fingí no saber dónde había guardado el libro, lo encontraba, lo abría por unos instantes. Creaba los obstáculos más falsos para esa cosa clandestina que era la felicidad. Para mí la felicidad siempre habría de ser clandestina. Era como si yo lo presintiera. ¡
Cuánto me demoré!
Vivía en el aire, había en mí orgullo y pudor.
Yo era una reina delicada. A veces me sentaba en la hamaca para balancearme con el libro abierto en el regazo, sin tocarlo, en un éxtasis purísimo.



Clarice Lispector



. Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro. Brasil . 1977
  Versión  . Marcelo  Cohen
. Foto . Laura Zalenga




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trazos traza.dos

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Buenos Aires, primer domingo del segundo mes de 2010





“Te escribo entera y siento un sabor en ser y el sabor-a-ti es abstracto como el instante. También con todo el cuerpo pinto mis cuadros y en el lienzo fijo lo incorpóreo, yo cuerpo-a-cuerpo conmigo misma.”

“Hoy he acabado el lienzo del que te hablé: líneas redondas que se entrecruzan con trazos finos y negros, y tú, que tienes la costumbre de querer saber por qué -el porqué no me interesa, la causa es la materia del pasado-te preguntarás ¿por qué los trazos negros y finos? Es por el mismo secreto que me hace escribir como si fuese a ti, escribo redondo, enmarañado y tibio, pero a veces frío como los instantes frescos, agua del arroyo que tiembla siempre por sí misma. ¿Lo que he pintado en esta tela es susceptible de ser fraseado? Tanto como la palabra muda pueda estar implícita en el sonido musical.”

“Soy consciente de que todo lo que sé no lo puedo decir, sólo puedo pintando o pronunciando sílabas ciegas de sentido.”

“Al escribir no puedo fabricar como en la pintura, cuando fabrico artesanalmente un color. Pero estoy intentando escribirte con todo el cuerpo, enviarte una flecha que se hinque en el punto tierno y neurálgico de la palabra. Mi cuerpo incógnito te dice: dinosaurios, ictiosaurios y plesiosauros, con un sentido tan sólo auditivo, sin que por eso se convierta en paja seca, sino húmeda. No pinto ideas, pinto el más inalcanzable 'para siempre'. O ¡para nunca', da igual. Antes que nada pinto pintura.”

“Y si muchas veces pinto grutas es porque ellas son mi zambullida en la tierra, oscuras pero aureoladas de claridad, y yo sangre de la naturaleza; grutas extravagantes y peligrosas, talismán de la tierra, donde se unen estalactitas, fósiles y piedras, y donde los animales que aman su propia naturaleza maléfica buscan refugio. Las grutas son mi infierno.”

“Te escribo como un esbozo antes de pintar.”

“Es tan curioso haber sustituido las pinturas por esa cosa extraña que es la palabra. Palabras…Me muevo con cuidado entre ellas porque pueden volverse amenazadoras; puedo tener la libertad de escribir lo siguiente:
'peregrinos, mercaderes y pastores guiaban sus caravanas rumbo al Tibet y los caminos eran difíciles y primitivos'. Con esta frase he hecho nacer una escena, como en un flash fotográfico.”

“Y en mi noche siento el mal que me domina. Lo que se llama un bello paisaje no me causa más que cansancio. Lo que me gusta son los paisajes de tierra reseca, con árboles retorcidos y montañas hechas de roca y con una luz alba y suspensa. Allí, sí, allí está la belleza recóndita. Sé que tampoco te gusta el arte. Nací dura, heroica, solitaria y de pie. Y he encontrado mi contrapunto en el paisaje sin elementos pintorescos y sin belleza. La fealdad es mi estandarte de guerra. Yo amo lo feo con un amor de igual a igual.”
 
“Voy a hacer un adagio. Lee lentamente y en paz. Es un amplio fresco.”

“No existe nada más difícil que entregarse al instante. Esta dificultad es dolor humano. Es nuestra. Yo me entrego en palabras y me entrego cuando pinto.”

“Te escribo a la medida de mi aliento. ¿Soy hermética como en mi pintura? Porque parece que hay que ser terriblemente explicita. ¿Soy explícita? Poco me importa. Ahora voy a encender un cigarrillo. Quizás vuelva a la máquina o quizás me pare aquí mismo para siempre. Yo, que nunca soy adecuada.”

“Hoy he usado ocre rojo, ocre amarillo, negro y un poco de blanco. Siento que estoy cerca de fuentes, lagunas y cascadas, todas de aguas abundantes y frescas para mi sed. Y yo, salvaje por fin y por fin libre de los secos días de hoy, troto hacia delante y hacia atrás sin fronteras. Practico cultos solares en las laderas de altas montañas. Pero soy tabú para mí misma. Intocable por prohibida. ¿Soy el héroe que lleva la antorcha en una carrera eterna?"

“Creo el material antes de pintarlo, y la madera se hace tan imprescindible para mi pintura como lo sería para un escultor. Y el material creado es religioso; tiene el peso de vigas de convento. Compacto, cerrado como una puerta cerrada. Pero en el portal hubo desgarradas aberturas, rasgadas por uñas. Y a través de esas brechas se ve lo que está dentro de una síntesis, dentro de la simetría utópica. Color coagulado, violencia, martirio, son las vigas que sustentan el silencio de una simetría religiosa.”

“Un espejo es frío y hielo. Pero hay una sucesión de oscuridades en su interior -comprender esto es un instante excepcional- y es preciso estar al acecho días y noches, en ayunas de uno mismo, para poder captar y sorprender esa sucesión de oscuridades que hay en su interior. Con los colores blanco y negro capturo en la tela la luminosidad trémula. Con el mismo blanco y negro capturo también, con un escalofrío, una de sus verdades más difíciles: su gélido silencio sin color. Es necesario entender la violenta ausencia de color de un espejo para poder recrearlo, como si se recrease la violenta ausencia de sabor del agua.”

“Ahí puedo pintar la esencia de un armario ropero. La esencia que nunca es cantabile. Pero quiero tener la libertad de decir cosas sin nexo como una profunda forma de alcanzarte. Sólo lo equivocado me atrae, y amo el pecado, la flor del pecado.”





Clarice Lispector (Agua Viva - Siruela )



. Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro. Brasil . 1977
   Versión . Elena Losada 
... Foto .  Alexander Miroshnikov


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enigma


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Habrá un año en que habrá un mes en que habrá una semana en que habrá un día en que habrá una hora en que habrá un minuto en que habrá un segundo y, dentro del segundo, habrá el no tiempo sagrado de la muerte transfigurada.


Clarice Lispector




. Clarice Lispector . Chechelnik . Ucrania 1920 . Río de Janeiro. Brasil . 1977
  Versión Mario Merlino
... Foto .  Aëla Labbé

 
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