Hoy me vino a la cabeza el recuerdo de una película que ví hace casi 20 años. Se trataba de un joven estudiante, bastante tímido, que comenzaba a emitir todas las noches un programa desde una radio pirata. La película, si bien no dejaba de ser una más de estudiantes "rebeldes" que llegan al pueblito y tal, me gustó mucho en su momento. Quizás ahora la veo y me espanta, pero en aquellos días me agradó.
Se llamó Pum up the volume, y estaba protagonizada por un, por entonces muy joven, Christian Slater. El personaje alternaba pensamientos y opiniones bastante polémicos, en un programa nocturno de radio, con música. Y era la música a mi entender uno de los puntos fuertes. Por allí aún puede conseguirse la banda sonora, que incluía nombres tan grosos como Peter Murphy, Concrete Blonde, Soundgarden o los Pixies, entre otros.
Allí hay una canción que en el álbum de la banda sonora aparece en versión de Concrete Blonde, pero que yo estoy casi seguro también está incluído al menos en un pasaje en su versión original.
El tema se llama "Everybody knows", y es del Maestro, Leonard Cohen. Y aquí quería llegar. Andaba hace algún tiempo con ganas de poner algo de éste monstruo canadiense, que ha influenciado según muchos de ellos han reconocido, en artistas y grupos que van desde desde Sabina, Bunbury o Luca Prodan, hasta Sisters of Mercy, Luis Eduardo Aute o Nirvana.
A mi me encantan éstas voces profundas, y esas músicas oscuras y decadentes, allí andan Tom Waits, Nick Cave o Peter Murphy para atestiguarlo, cada cual en su estilo. Cohen es otro de éstos y hoy se me antojó meter una canción de él. Y ya que el desencadenante fue aquella película será entonces la canción incluída allí: Everybody knows. El video incluye subtitulada la letra traducida, de manera bastante aproximada, al español. Si la música no fuera suficientemente buena, está la letra, magistral.
Hoy es uno de esos días... complicados. Por nada en especial, de esos días en que algo parece no estar en su sitio pero no descubro qué. El día no ayuda, gris por unanimidad pero no ha refrescado. Mi capacidad de concentración desapareció en una multitud de pensamientos, recuerdos y planes confusos. Me cuesta recuperar el centro en los días así, simplemente porque no sé dónde está el problema, el problema soy yo, o en un cálculo más optimista, el problema es el universo entero.
Salto rápidamente de una cosa a otra sin hacer ninguna medianamente bien. Resumiendo, insoportable.
Saco unos discos, pero tampoco funciona. Salto de una canción a otra sacándolas a la mitad, escuchando una canción de cada disco, a veces vuelvo a guardarlos sin escucharlos. Nada, toca esperar que el día acabe sin incidentes graves, no sería la primera vez, no será la última.
De todos esos discos escuché una sola canción completa, una vez, dos, tres... hacía tiempo no escuchaba Traidores. Supieron ser mi grupo preferido, hasta que se separaron. Nunca logré luego seguirles el tren sobre si regresaban o volvían a separarse. Les ví por primera vez aquí, en el Country de Atlántida, cuando pasaba aquí los veranos. Fue un recital que reunía decenas de grupos, la mayoría espantosos, y algunos buenos, sería el 85 o el 86, ninguno tenía disco en la calle aún, sólo Los Estómagos.
El tema en cuestión, el que se ha hecho cargo de mi neurosis de hoy, Derribando puertas, de Radio Babilonia, aparecido en 1995. No sé por qué ese tema, la música, algo en la letra, hoy imposible saber... ni lo intento.
Derribando puertas
De nuevo el viento golpea al viento el sueño se derrumba sobre sí mismo. Un poco más cerca un poco más lejos, cada vez, las horas pasan lentamente y simplemente estoy golpeando puertas que hace tiempo están cerradas para mí.
Ves como tu vida estalla en este infierno un nuevo golpe y todo ha vuelto a caer. Estás sintiendo, vas descubriendo cada vez que todo pasa indiferente y simplemente estoy golpeando puertas, que hace tiempo están cerradas para mí.
Estoy golpeando puertas que hace tiempo están cerradas para mí
De nuevo el viento arrastra tus pasos en la arena fuera el sol lastima dentro mata el frío. La bala erra el blanco ya no podés volver atrás alguien sonríe nuevamente y simplemente estoy golpeando puertas que hace tiempo están cerradas para mí
Hace un par de días veía en tele una película basada en parte de la vida de Johnny Cash, bastante buena por cierto. Como suele ocurrir en éstos casos donde la cosa va sobre la vida de algún músico que me guste, quedo con ganas de seguir escuchando, y así, terminada la película, sigo prendido a algún disco.
Luego recordé que Loquillo y Trogloditas hacen una adaptación de un tema de Cash, El hombre de negro.
Hablando con el Cuervo sobre la película, charlamos sobre que podíamos postear esa canción, él la original, con la traducción y tal, yo la adaptación de Loquillo, que acá va.
Bueno, yo no voy de negro, y quizás mi lista sería algo más extensa, pero me encanta esa letra.
El hombre de negro
Voy de negro y te preguntas el por qué, por qué no visto otros colores; sé muy bien que mi apariencia puede resultar sombría y gris, tengo razones para vestir así.
Llevo el negro por los pobres y también por los vencidos puestos contra la pared. Lo llevo por el preso, que paga el sueldo de una ley hecha a medida del poder.
Llevo el negro por aquellos que jamás hicieron caso a Cristo al proclamar que existe un camino de amor y de piedad. Hablo claro, tu me entenderás.
Voy de negro por la injusta soledad de los viejos y de los que acabarán fríos como piedras, despues de cabalgar, mientras alguien se hace rico en su sofá.
Voy de negro por el joven que caerá en la guerra, creyendo tener detrás, a Dios y a su madre de su lado y no es verdad, es la carne del juego de un general.
Sé que hay cosas que nunca estarán bien, pero nada es imposible, mírame. Yo canto esta canción, qué puedes hacer tú, mira hacia adentro y carga con tu cruz.
Quiero enseñar un arco iris al cantar, pero en mi espalda cae la oscuridad, y hasta que la luz no brille de verdad voy de negro, de negro me verás.
Hace posiblemente año y medio que escucho a Fito y Fitipaldis, y las bandas anteriores a ésta, "Extrechinato y Tú" y "Platero y Tú", y me gustan mucho, aunque no he dado con mucha gente por aquí que les siga. El 25 de diciembre de 2006 incluí aquí en el blog la primera de una buena cantidad de canciones de ellos, y es que realmente me gustan (ya lo dije, no?).
También he incluído una hace meses de Extrechinato y Tú que me encanta, llamada Viento (Déjame ir contigo).
Y como ando medio a los tropezones, y con los ánimos medio arrastrados, hace días vengo con la idea de poner otra de ellos, llamada Abrazado a la tristeza, que tiene un video muy sugerente, que se me ha antojado que venía al caso.
Hasta allí nada que justifique tanta perorata, pero bueno, hoy ¡Jotapé!, quien en ocasiones nos visita y deja algún certero comentario, ha recomendado justamente a éste grupo cuando yo pensaba postear sobre ellos mañana. Bueno, eso me ha hecho pensar en las coincidencias que a veces el azar nos reserva, pero ya, finalmente publiqué una entrada sobre un par de canciones de Cazuza.
A la tarde me he puesto a hablar con un buen amigo mexicano, al que conozco de muchos años ya, y de quien no tenía noticias desde hace al menos 7 u 8 meses. A los pocos minutos de hablar me pasa el link a un video de Youtube que según él me iba a gustar, de unos tal "Extrechinato y Tú", un tema llamado Abrazado a la Tristeza.
Y bueno, que más, ya son demasiadas coincidencias por éste día, es claro que debía postearla hoy, y eso hago antes de medianoche, no sea que alguna clase de precario equilibrio cósmico se rompa si me resisto.
Aquí va, la excusa iba a ser algo mas filosófica, posiblemente iba a hablar de las heridas que nos van haciendo más fuertes, o alguna cursilería similar que se me viniera encima. Pero no será necesario, aquí va simplemente porque así debe ser, quizás porque aquí debe estar en el momento en que abras ésta página, y nada más.
He salido a la calle abrazado a la tristeza: vi lo que no mira nadie y me dio vergüenza y pena.
Soledad que te pegas a mi alma en la dulce soledad de este campo de otoño. No hay momentos de sosiego. Rebeldía pura de amores sin amores. Ilusiones puras y puros conformismos intentando levantar el espíritu nostálgico de querer estar contigo y nunca estarlo.
Los llantos desconsolados que estrangulan las gargantas; los ancianos encorvados: parece que la tierra les llama.
Volverás de vez en cuando a estas tierras agrietadas y verás de nuevo a quien te ama borracho; borracho de amores y libertades. Y también de vinos por olvidarte. Borracho...
Me da pena que se admire el valor en la batalla; menos mal que con los rifles no se matan las palabras.
Y si surgen saludos y palabras tal vez notes la dureza de mi estilo queriendo no herirte en nada, y en mi soledad sólo herirme yo mismo.
La justicia está arrestada por orden de la avaricia; el dinero que te salva es el mismo que te asesina.
Y verás sin duda el resurgir poderoso del guerrero sin miedo a leyes ni a nostalgias y lo verás caer una y mil veces y levantarse de nuevo, con la pura bandera de su raza.
Soledad de amores triste y pura, soledad de amores y locura.
No me des más esperanzas: sé que todo son mentiras; sacos llenos de agujeros para guardar alegrías.
Y verás sin duda el resurgir poderoso del guerrero sin miedo a leyes ni a nostalgias y lo verás caer una y mil veces y levantarse de nuevo, con la pura bandera de su raza.
Me da pena que se admire el valor en la batalla; menos mal que con los rifles no se matan las palabras.
Soledad de amores triste y pura, soledad de amores y locura.
Antenoche se casó mi prima, así que allá fui, iglesia, fiesta y pocas ganas.
De la ceremonia en la iglesia cualquier cosa que diga será poca, aunque me pareció entender que debía sentirme agradecido por todas las cosas malas que me hayan ocurrido en la vida, porque según parece eso me hará acreedor a un jugoso cheque en la otra vida, o algo así. Pero pasemos de la iglesia, que es un tema que me aburre sobremanera.
La fiesta, un desfile de gente bonita, casi de plástico, y yo allí, muy de malas, agradecido por la abundancia de whisky en un vaso que nunca acababa de vaciarse sin que apareciera algún amabilísimo mozo a llenarlo nuevamente.
Cuando la cantidad ingerida comenzó a hacer efecto me fui hasta la pista de baile, pensando seriamente en mezclarme allí a bailar solo para despejar la neura, pero fue imposible. Primero porque la música casi me provoca una embolia por pésima, aunque la gente... la gente parecía saberse la coreografía de cada canción, como si ya estuvieran programados. Segundo porque no sé debido a qué noté la pobreza del panorama masculino, y no es que uno sea agrandado, pero me dio pudor, temí parecer uno más de aquella banda de muñecos de torta.
Me senté entonces un rato a mirar a un costado, pero ya la cabeza se me fue para cualquier lado y no volvió más, y yo volví a mi mesa a seguir haciendo uso y abuso de la provisión de whisky, único atractivo detectable de la fiesta.
Ayer desperté temprano y de malas, dormí poco y eso me deja todo el día a contramano. Pasé con los ausentes en la cabeza, con la casa hecha un desorden, y con un cansancio en el cuerpo más hijo de la depre que del desgaste físico. Quise escribir algo aquí y nada salió, sólo pensaba en una cosa, y no quiero hablar de eso, mejor no hablar de nada.
De repente me recordé a una canción que le encantaba a mi padre, una canción que se llamaba "Equilibrio". Se me vino a la cabeza y allí se quedó... pero hay que seguir bailando bailando en un solo pie sin perder el equilibrio que la muerte está al caer.
La tengo en un cassette viejo y pronto me aburrí de pasarla para atrás y volver a pasarla, así que busqué otra música que escuchar, algo que me levantara un poco el ánimo mientras ordenaba un poco la casa. Y recordé otra que habla de cosas parecidas, una samba del maestro Joao Bosco llamada "O bebado e a equilibrista", que en su momento cantara la mismísima Elis Regina.
Y lo que no bailé en el casamiento de la noche anterior lo bailé ayer, entre el estar y la cocina, sólo, mientras ponía en orden el caos de mi vida, de mi mente y de mi casa. Una samba que me alegró un poco el día, y de paso me dió que pensar, y recordar lo que quizás la noche anterior pasó por mi mente sin que lo registrara, "hay que seguir bailando".
Ya tropecé antes, y voy a tropezar más veces, ya lo sé, y también sé que lo importante es no caer. Sea un borracho o un equilibrista, o ambas cosas, la tarea difícil es mantener el equilibrio, un equilibrio siempre precario, siempre inestable, a veces más que quedarse quieto la solución es sacudirse un rato, a veces bailar un rato ayuda a seguir en pie, aunque sea en un solo pie.
O Bêbado e a Equilibrista
Caía a tarde feito um viaduto e um bêbado trajando luto me lembrou Carlitos A lua, tal qual a dona do bordel, pedia a cada estrela fria um brilho de aluguel E nuvens, lá no mata-borrão do céu, chupavam manchas torturadas, que sufoco! Louco, o bêbado com chapéu-coco Fazia irreverências mil pra noite do brasil. Meu brasil
Que sonha com a volta do irmão do Henfil. Com tanta gente que partiu num rabo de foguete. Chora a nossa pátria mãe gentil, Choram Marias e Clarisses no solo do Brasil.
Mas sei que uma dor assim pungente Não há de ser inutilmente, a esperança Dança na corda bamba de sombrinha E em cada passo dessa linha pode se machucar Azar, a esperança equilibrista Sabe que o show de todo artista Tem que continuar...
Mis entradas últimamente se han espaciado de manera poco habitual. No encuentro tiempos ni temas para explayarme por aquí. Ando con pocas ganas de recordar, mi humor es razonablemente bueno, mi necesidad de postear alguna entrada de esas "catárticas" es casi nula, no me han ocurrido cosas especialmente graciosas o pintorescas, no me he hecho millonario ni planeo hacerlo próximamente, resumiendo, no hay nada que yo necesite decir aquí, y para eso es éste blog desde un comienzo: para decir lo que necesite decir. Y es que estoy pasando unos buenos tiempos.
Tuve una etapa bastante negra en la vida, que en ciertos pasajes reflejé aquí, aunque es básicamente bastante anterior siquiera a la idea de tener un blog. Cuando pude escribir sobre ciertas cosas fue cuando no ví la vida ya tan negra. Sin embargo tampoco puedo decir que estuviera pasando el mejor momento de mis casi cuatro décadas de vida. Una de las cosas que me ha mantenido bastante a resguardo todo este tiempo es la sensación de estar regresando del infierno, nada puede ser peor que lo que ya pasé, nada debería ponerme demasiado nervioso ya. Más allá de algunos problemas, algunas pérdidas, algunas tristezas y enojos, nada parecía suficiente para tirarme al piso si lo ocurrido no lo había logrado. En algún momento he dicho que mi umbral de dolor posiblemente había quedado más alto de lo habitual. Vi y sentí cosas que ojalá no me hubiera tocado ver ni sentir, y resistí la tentación de mandar todo a la mierda, sea por dureza o por cobardía no lo sé. Simplemente ocurrió.
Y un día comencé a escribir éstas cosas para mí, tratando de evitar ser truculento, ni cursi, ni sensiblero, ni de hacerme el mártir o el fenómeno. Traté de simplemente relatar unos sucesos y unos sentimientos desde dentro de mi cabeza, sin grandes respuestas ni grandes preguntas, con enormes inseguridades y muy asiduamente con un desencanto por la vida supongo por pasajes bastante patente. He escrito cosas mientras lloraba, aún procurando que el texto lo disimulara lo más posible, siempre me irritó la posibilidad de inspirar lástima o algún sentimiento similar, y también lo he hecho entre carcajadas idiotas por el ridículo en el que me ponía en ocasiones.
En algún momento, ignoro cómo, dejé de ser el único que leía lo que yo escribía. Ignoro qué pudiera movilizar a otros a hacerlo, yo no estoy seguro que leería mi blog si no fuera mío para ser honesto, creo que no lo leería lisa y llanamente. En éste punto comencé a plantearme si no me estaba exponiendo demasiado, si no estaba cayendo en alguna suerte de exhibicionismo que no era originalmente el objetivo. Porque a partir de lo que yo pueda escribir aquí la gente puede forjarse una idea, cercana o totalmente equivocada de las cosas que me ocurren. Me he planteado si tiene sentido continuar o no, y concluí que lo haría mientras continuara de alguna forma disfrutándolo, tratando de hacer de cuenta que sigo siendo el único que leerá éstas cosas.
Y a santo de qué toda ésta perorata ? No mucho, o quizás si. Es la primera vez desde que comencé éste blog que me siento bien, tranquilo, cosa que me parecía virtualmente impensable meses atrás. Quizás por eso no escriba mucho éstos días. Seguramente ya volveré a tener ganas otra vez de decir cosas y las diré aquí, como hasta ahora, cuando pueda.
La canción va con cualquier excusa, imaginen la que les guste. A mi me gusta, he andado canturreándola, y tiene una letra que dice un par de cosas que suscribo. A buenos entendedores... Siempre voy a volver a Calamaro, es de mis artistas preferidos, y ésta no es de sus canciones más conocidas, pero debería.
No Sé Olvidar
Quisiera que el amor dure cinco minutos aunque sea el único dolor merecido Los inocentes somos culpables siempre. Quién dijo como tenía que ser todo por qué no podía ser a mi modo que la libertad sea divina.
Porque el amor te espera en la esquina y el dolor te espera en cualquier lado ya no quiero mi aliento oxidado solo para mí.
Que alguien me diga lo que tengo en el pecho y me lo saque de mala manera no es agradable la espera, cualquiera que sea. Podría confesarte todo sin problema también olvidarme de mi pasado bailo mejor acostado y no sé olvidar.
Porque el amor te espera en la esquina y el dolor te espera en cualquier lado ya no quiero mi aliento oxidado solo para mí.
Me tiene preocupado no escuchar ni leer nada sobre la venida de Andrés Calamaro y Fito & Fitipaldis a Uruguay, siendo que ya están las fechas para Argentina y Chile. Si bien me gustan ambos, con Calamaro siempre habrá otras chances de verle, pero con los Fitipaldis me temo que si no es en la gira de "2 son multitud", será difícil tenerles por éstas latitudes nuevamente.
Bueno, todo éste bla bla bla porque me pelaba por poner una canción de ellos. La primera que escuché, una de las que más me gusta, pero además, tiene un letrón que hoy me anda dando vueltas tercamente. Y ta, quería ponerlo, qué tanta vuelta. Una guitarra muy Dire Straits, un lindo saxo, buena letra... Nada más, mejor me callo, se sabe que por la boca muere el pez.
Por la boca vive el pez
Algo lo que me invade, todo viene de dentro. Nunca lo que me sacie, siempre quiero, lobo hambriento. Todo me queda grande para no estar contigo. Sabes, quisiera darte siempre un poco más de lo que te pido.
Sabes que soñaré, si no estás, que me despierto contigo. Sabes que quiero más, no se vivir sólo con cinco sentidos. Este mar cada vez guarda más barcos hundidos.
Tu eres aire, yo papel, donde vayas yo me iré, si me quedo a oscuras luz de la locura ven y alumbrame. Alguien dijo alguna vez por la boca vive el pez y yo lo estoy diciendo, te lo estoy diciendo otra vez.
Dime por qué preguntas cuanto te he echao de menos, si en cada canción que escribo, corazón eres tú el acento. No quiero estrella errante, no quiero ver la aurora, quiero mirar tus ojos del color de la cocacola
Sabes que soñaré, si no estás, que me despierto contigo. Sabes que quiero más, no sé vivir sólo con cinco sentidos. Este mar cada vez guarda más barcos hundidos.
No estás conmigo siempre que te canto, yo hago canciones para estar contigo, porque escribo igual que sangro, porque sangro todo lo que escribo.
Me he dado cuenta cada vez que canto que si no canto no sé lo que digo. La pena está bailando con el llanto y cuando quiera bailará conmigo.
La vida apenas sólo dura un rato y es lo que tengo para estar contigo, para decirte lo que nunca canto, para cantarte lo que nunca digo.
Tres veces estuve en París, dos veces en el 96 durante el viaje de Arquitectura, y una en el 98 en la luna de miel que dividimos entre la ciudad luz y Ginebra. Todo el mundo debería poder ver Paris al menos una vez en la vida, será quizás la ciudad más hermosa del mundo. Sé que no soy original al decir ésto, no hay problema. Sumando las visitas habré estado allí cerca de dos meses, lo que la hace la ciudad de Europa donde pasé más tiempo. No puedo evitar recordarla con cariño, pasé buenos momentos allí.
El sábado pasado tuve una noche bastante particular, y anduve escuchando discos viejos. Tengo algo más de 500 cds de audio, sin contar los de mp3, lo que implica que hay discos que pasan a veces años sin ser escuchados completos, pese a que la música me acompaña prácticamente todo el día. Por allí pasó entre otros un español que admiro profundamente, Carlos Cano, fallecido en el 2000. Cuando de él comenzó a sonar A Paris, como cada vez que la escucho mi mente se va sola hacia Montmartre o Pigalle, es inevitable.
Obviamente he resultado un blogger bastante obsesivo, y claro, tomé nota mental: "voy a contar alguna anécdota de Paris y poner la canción de Cano". Tengo costumbre de atar alguna historia a alguna canción, porque sí nomás, porque muchas veces el desencadenante son esas canciones, como en ésta ocasión.
Cuando los tipos andamos con una mina en la cabeza se complica pensar en algo más. Yo soy conciente que me repito y me pongo monotemático, hablar de París era una buena para ventilarse, aunque a veces no se puede. De alguna forma la mente, bastante retorcida en mi caso al menos, se las ingenia para relacionar unos y otros temas de manera por demás caprichosa.
La canción de Carlos Cano es un homenaje a la Piaf, y allí menciona a "Theo Sarapo, el oso de trapo que amaba a una diosa". No tengo que decir que me encantó esa imagen, esa sensación de asimetría de un muñeco de trapo enamorado de una diosa me pareció que en ocasiones uno se siente así. Asumí que se trataría de una alusión a algún cuento infantil o algo por el estilo, y me puse a buscar quién es Theo Sarapo para redondear mi "imagen mental", y dí con una historia que no conocía.
Edith Piaf era ya una mujer de 47 años, consagrada internacionalmente. Había tenido múltiples romances que la prensa daba a conocer tal como ahora hacen las revistas de chismes. Un día apareció con un tipo de 26 años, muy pintún, un peluquero griego que se llamaba Theo Lambukas. Ella le llamaba "Theo Sarapo", que en griego significa "te amo", y sería el nombre por el que se le conocería. Cuando se casaron se rumoreó que el interés del joven era aprovecharse de la fortuna y la fama de la Piaf, muy envejecida para su edad. Un año y un día después ella murió del cáncer que la aquejaba, y él, Theo Sarapo fue el único heredero de la famosa cantante. El desapareció de la vida pública durante mucho tiempo, mientras se le acusaba de haberse casado por interés, y sin responder a aquellas acusaciones. La verdad recién se supo cuando murió, lo único que heredó aquel tipo fueron las enormes deudas de la esposa, deudas que fue pagando una a una, y al acabar de hacerlo, se suicidó.
Personalmente no sabía de éste personaje hasta ahora. Y más allá de la anécdota, que es bastante triste por cierto, me dejó pensando en cuántas estupideces dice la gente sin saber de lo que habla a veces. Y hay quien sale a desmentir las falsedades, le crean o no, y hay quien se calla y se ocupa de lo importante, sabiendo que está haciendo lo correcto, y que digan lo que quieran.
A Paris
Paris, la vie c'est jolie Paris, la vie c'est comme ça canta una sombra en París por las calles de Pigalle. Rosa de negro perfil, abren las flores del mal dejando sobre París comme un souvenir de fiebre y cognac.
Cuando la noche convierte suspiro en serpiente muerde la manzana. Bajo la luz de la luna de amor la cintura, se quema en la llama. Como usted comprenderá, monsieur, ritmo de vida infernal: la espina de esta canción con el corazón a París se irá.
A Paris a Paris mon coeur s'en va. A Paris a Paris j'avais vingt ans. A Paris a Paris c'est tout, c'est toi. Al son del acordeón se abraza el amor con la soledad.
Allez venez vous Milord Allez venez vous madame Ecoutez cette chanson, es primavera en Pigalle. Y hay que vivir y reír y hay que reír y soñar, que aquí no hay nada mejor para el corazón que amar y olvidar.
La vida color de rosa. El amor de un loco y una mariposa. La historia de Theo Sarapo el oso de trapo que amaba a una diosa.
No pierda el tiempo en sufrir hay que aprender a volar. Olvide, viva feliz que sólo en París se puede olvidar.
A Paris a Paris mon coeur s'en va. A Paris a Paris j'avais vingt ans. A Paris a Paris c'est tout, c'est toi. Al son del acordeón se abraza el amor con la soledad.
Hoy fue el cumpleaños de mi madre, bueno, en realidad ayer, 6 de octubre. Hace algunos minutos llegué de su casa donde conmemoramos festejamos su cumpleaños número XX. Como estoy en las nubes no se me pasó por la cabeza hasta ahora hacer una entrada en el blog sobre el tema, y aunque me rompa los huevos aunque parezca curioso se le ha ocurrido a mi cuñada y no a mí la idea. Y yo que creía que el de las buenas ideas era yo. Por supuesto no me ha quedado más alternativa que la de plagiarla vilmente, ya sabemos que éste es un mundo cruel. De todas formas le hemos avisado, "te voy a copiar" le dije, mientras esquivaba diversos objetos arrojadizos que se estrellaban contra la pared a mis espaldas. En realidad es mentira, se lo ha tomado de lo más normal, o sea, sin lanzarme nada (creo). Bueno, así que, mamá:
Feliz Cumpleaños !!
Para compensar mi falta los voy a aburrir deleitar con una estúpida divertida anécdota. Andaba yo haciendo mi viaje de arquitectura, habiendo partido con una premisa ineludible, traer algunos discos. A mi hermano algunos de Cat Stevens, a mi viejo algo de jazz, y a mi vieja música mexicana. Pasé por México y compré varios, justo coincidió con la muerte de una famosa cantante, Lola Beltrán, por lo que por todos lados se escuchaban sus canciones de manera casi excluyente.
Al continuar por Estados Unidos teníamos por costumbre al llegar al hotel donde estuviéramos ver algo de TV, y normalmente hay algún canal latino, al menos en las grandes ciudades. En una de esas apareció un videoclip de un tipo (mexicano a todas luces) que yo no conocía y apenas lo ví pensé, "esto le va a gustar". La canción se me pegó de inmediato y me gustó la voz y la forma de cantar. Al día siguiente le compraba el CD, y hace un rato lo recordábmos juntos, allí está junto a muchas decenas más de discos, pero éste con una etiquetita con mi nombre y la fecha. Para homenajear entonces a la vieja, acá va el video y la letra de aquella canción, de Alejandro Fernández, Como quien pierde una estrella.
Como siempre a alguien va dedicada la musiquita. En éste caso a la vieja, claro. Pero ya que estamos, y vista la canción elegida, dedicada también a las estrellas que perdimos en el camino. Un beso, o dos (más vale tarde que nunca).
Como quien pierde una estrella
Te quiero, lo digo como un lamento, como un quejido que el viento se lleva por donde quiera. Te quiero, qué pena haberte perdido como quien pierde una estrella que se le va al infinito ay, ay
Quiero que se oiga mi llanto, como me dolió perderte después de quererte tanto ay!, después de quererla tanto, diosito dame consuelo para sacarme de adentro esto que me esta matando ay ay ay, ay!
Te quiero, lo digo como un lamento, como un quejido que el viento se lleva por donde quiera te quiero, que pena haberte perdido como quien pierde una estrella que se le va al infinito ay, ay
Quiero que se oiga mi llanto, como me dolió perderte después de quererte tanto ay! después de quererla tanto, diosito dame consuelo para sacarme de adentro esto que me esta matando ay ay ay, ay!
Soy un músico frustrado. Me habría encantado tocar bien un instrumento, muy particularmente la guitarra. En realidad.. la posta, yo quería cantar y tocar la guitarra, pero lo que más me gustaba era cantar.
No soñaba con llenar estadios ni ser famoso, más bien fantaseaba con escribir y cantar algunas canciones hablando de alguna mina que me quitaba el aire y el sueño.
Un día mis viejos me regalaron una viola y comencé a ir al TUMP (Taller Uruguayo de Música Popular). Pero pronto fue quedando claro que no tenía madera de guitarrista. Dicho de otra forma, era de madera tocando.
Los dedos se me hacían un nudo, las canciones que me gustaban eran demasiado difíciles, y a mí me embolaba pasarme 6 horas al día haciendo plim-plim-plim plim-plim-plim. Resumiendo, mi meteórica carrera de cantautor terminó sin que nadie lo lamentara demasiado.
Acaso yo, que cada tanto pienso en volver a intentarlo. Pero ya no para escribir hablando de minas que me roben algunos suspiros, porque eso lo hago en el blog, sino porque sí, porque me gusta cantar =) Ayer pensaba en alguien, y murmuré..."qué me va a dar bola..". Eso me hizo recordar una canción que hacía mucho que no escuchaba, "Canción para alguien que podría haberse llamado María", de Rubén Olivera tocando con Vale 4, que además de él incluyó a Jorge Di Pólito, Jorge Lazaroff y Daniel Magnone. Tuve la suerte de ver aquel espectáculo, hace tantos años que mejor ni acordarse.
Bueno, era para hacer canciones así, alguna vez, que quise saber tocar la viola. De la que se salvaron ! No importa, ahora me conformo con escucharla a todo volumen y cantarla a grito pelado; aunque al enano le da entre gracia y vergüenza cuando me escucha lo de "mové tu linda colita, que yo la miro y te canto...". Ya va a entender.
Canción para alguien que podría haberse llamado María
Hoy te ví pasar moviendo tus encantos femeninos y creí que me moría, María. Los ojos se me saltaban y el pecho se me agitaba, pero con buena intención. Yo pensaba en arrimarme sin estar muy presentable y para empezar la cosa, María busqué una canción hermosa que al oído te dijera lo que yo no sé decir:
Tus ojos para mí son el reflejo fiel de mi alma que al querer amar con frenesí. Tus ojos para mí serán...
Pero cuando me acercaba me fijé muy alarmado que no tenía corbata, María, y que abajo se asomaba el papel por los zapatos, que hoy llovía y los forré. Como un diente a mí me falta, si hablo el aire se me escapa y la pinta me vendía, María, y capaz ni te llamabas como yo lo imaginaba ay! María en mi canción:
Tus ojos para mí son el reflejo fiel de mi alma que al querer amar con frenesí. Tus ojos para mí serán...
(Eh..., María, yo... eh... ay! María yo...)
Ay María, qué cobardes que podemos ser los hombres cuando ataca la vergüenza, porque qué le va a hacer caso a éste pobre laburante, una mina como vos.
Chau María, collarate con alguien que te merezca y que tenga mucha guita, la guita. Mové tu linda colita que yo la miro y te canto, olvidando nuestro amor.
Chau María, collarate con alguien que te merezca y que tenga mucha guita, la guita. Mové tu linda colita que yo la miro y te canto, pero con buena intención.
Bueno, se acabó, después de superar la barrera de las 150 entradas se me acabaron los temas. Ya está, no me acuerdo de nada más que quiera contar, nada que quiera sacar (hablamos figuradamente, ya saben), nada sobre lo que filosofar, ninguna torpeza digna de ser relatada... resumiendo, se terminó. No se me ocurre nada más.
Ando pensando en cerrar el blog o dar un dramático giro temático. He meditado seriamente sobre qué hacer que sea original, porque no quiero copiar a nadie. Estoy tentado de poner canciones traducidas del ruso, griego, sueco, árabe, alemán, etc. Del inglés no porque ya existe. El problema es que no sé ninguno de esos idiomas.
La otra posibilidad es dedicarme a la poesía. Tenía enormes posbilidades en ese rubro, pero por alguna razón todos los sonetos que acuden a mi mente empiezan inexorablemente con "Ayer pasé por tu casa...etc". Así que de momento dejaré ese proyecto en stand by para más adelante. Tengo un par que vienen por el lado de "En el cielo las estrellas, ...", pero bueno, los tengo que pulir un cacho, porque no se construye una carrera literaria con eso, aunque hay algunos escritores que la vienen haciendo toda con bastante menos.
Sopesé incursionar en el mundillo de las artesanías. Pero sería una competencia desleal contra quienes ya están en eso y se verían repentinamente en desigual lucha contra mi archiconocida destreza manual. Por otra parte cuando comencé a hacer una lista de las cosas que sabía hacer con las manos me dí cuenta que me daba un cacho de vergüenza decirlas acá.
Estuve a un tris de encaminarme pues hacia una temática que domino holgadamente, la de los consejos para el hogar. Un blog entregado en cuerpo y alma a aconsejar a los inútiles sobre las minucias de la vida doméstica para facilitarles la existencia. Estaba planificando ya varios temas "con gancho", pero justo se me comenzó a inundar el baño, y en el fragor de la lucha se partió la sopapa, justo antes de caer, y sólo pude agarrarme de la cortina del duchero, que ha quedado irreconocible la pobre. En consecuencia no tengo tiempo para andar perdiendo en un blog de ese tipo, que los inútiles se las arreglen sin mí por un tiempo más al menos.
Al final me calenté y le pedí a mi hermano (conocido en el bajo mundo como "el darki" y que tiene un blog mucho más canchero que éste), que se mandara el gesto de traducir una canción que puse hace un par de días acá. Y aunque no lo puedan creer me dio bola!, el resultado pueden verlo en el Cuervo Negro, pero ya me dio excusa para hacer éste post de agradecimiento. Es una canción de The Cult que me encanta, Sweet Salvation. Yo más o menos sabía por dónde venía la letra, de hecho amago a cortarme las venas cada vez que la escucho, pero la traducción me ha dado razones de mucho más peso. Gracias negro.
También anduvimos sacando fotos, quería algunas con el enano. Así que cuando fuimos a fotografiar la azalea de mi vieja (al fondo de la foto), aprovechamos la bolada para retratarnos a dúo. Esas imágenes que metimos en uisqui !!, que como cualquiera sabe, es el hermano bobo de éste blog, pero dedicado a las fotos.
Qué mas ? Nada, digan que es divino en los comments (porque es verdad ¬¬), yo voy a seguir pensando a qué me voy a dedicar.
Cuando yo era chico, los domingos a mediodía, ocurría a veces que mis viejos pusieran música en el tocadiscos del estar, y allá íbamos nosotros, mi hermano y yo, a escuchar y molestar.
En casa había gran cantidad de discos de vinilo, así que, con los viejos charlando desde los sillones, nosotros tirados en el piso al lado de los parlantes fuimos alimentando nuestros primeros amores y odios musicales.
Pasaron casi todos los tanos habidos y por haber, Rita Pavone, Giani Morandi, Iva Zanicchi, Ornella Vanoni, Nicola Di Bari, Domenico Modugno, pasaron brasileros de diverso calibre, como Roberto Carlos, María Creuza o Chico Buarque. Pasaron Los Panchos, Aníbal Troilo, Yves Montand, José Luis Perales, Alberto Cortez, y por supuesto Joan Manuel Serrat.
Poco de aquello me gustaba por entonces, mucha de esa música no aprendí a "valorarla" hasta algunas décadas después. Con los años uno va "educando" el oído posiblemente, pero creo que hay otra explicación, al menos en mi caso particular. Inevitablemente ciertas temáticas son mejor entendidas después de vivir ciertas cosas. Los tangos, o los boleros, quizás no nos gusten nunca, pero creo que hay chances de valorarlos mejor después de vivir algunos conflictos. Yo comencé a disfrutarlos luego de algunos desamores.
Hay otras canciones que con el tiempo se resignifican, se escuchan desde otra óptica. Desde chico siempre me gustó mucho Serrat, en casa estaban casi todos sus discos, y particularmente "Mediterráneo" era puesto fijo en el viejo tocadiscos. Me gustaba completito, de principio a fin y sin saltear temas. Al ir creciendo mi gusto por Serrat me acompañó, cuando tuve bandeja de CD el primer disco de él que compré fue obviamente Mediterráneo. Por épocas mi preferida era Pueblo Blanco, por épocas Aquellas pequeñas cosas, hasta hace un par de años. Desde entonces hay una canción que me resulta excluyente, Lucía.
Cuando volví a escucharla hace casi dos años, fué como si fuera nueva, como si nunca la hubiera escuchado antes. Sospecho que en realidad hace 2 años logré entender de qué hablaba realmente esa canción, por lejos desde entonces mi preferida de éste catalán, que ya es como de la familia. En los últimos dos años he descubierto muchas canciones que han cobrado un matiz nuevo, un nuevo significado, canciones que así, de golpe, empezaron a hablar de mí.
Lucía
Vuela esta canción para ti, Lucía. La más bella historia de amor que tuve y tendré. Es una carta de amor que se lleva el viento pintado en mi voz, a ninguna parte, a ningún buzón.
No hay nada más bello que lo que nunca he tenido. Nada más amado que lo que perdí. Perdóname si hoy busco en la arena una luna llena que arañaba el mar...
Si alguna vez fui un ave de paso, lo olvidé pa' anidar en tus brazos. Si alguna vez fui bello y fui bueno, fue enredado en tu cuello y tus senos. Si alguna vez fui sabio en amores, lo aprendí de tus labios cantores. Si alguna vez amé. Si algún día después de amar, amé fue por tu amor, Lucía, Lucía...
Tus recuerdos son cada día más dulces. El olvido sólo se llevó la mitad, y tu sombra aún se acuesta en mi cama con la oscuridad, entre mi almohada y mi soledad.
El 11 de setiembre de 1973, en Chile, los militares, con apoyo de la derecha y los Estados Unidos, derrocaban a Salvador Allende, primer presidente socialista democráticamente electo de la América Latina.
Repito estas palabras con voz que se me escapa a sitios donde crecen el crimen, la amenaza, la fiera soledad de los que a hierro matan. (*)
Ese mismo día era detenido Víctor Jara en la Universidad Técnica del Estado, junto a un grupo de estudiantes y profesores. Víctor Jara tenía 41 años y era un hijo de campesinos, músico, cantor, guitarrista, director de teatro, y dirigente comunista. Lo encerraron como a tantos en el Estadio Nacional de Chile (hoy Estadio Víctor Jara), transformado esos días, por Pinochet, en campo de prisioneros.
Pienso en la ultima tarde cantando tus canciones frente a la gran montaña, pienso en tu muerte sucia batido por los golpes, los gritos y las balas.(*)
Dicen que como a tantos otros le torturaron, que le rompieron las manos a culatazos para que no volviera a tocar su guitarra, y como a tantos le mataron, el 16 de setiembre, hace 34 años hoy. Estando preso escribió su último poema, Somos cinco mil : Somos cinco mil en esta pequeña parte de la ciudad. Somos cinco mil ¿Cuántos seremos en total en las ciudades y en todo el país? Solo aquí diez mil manos siembran y hacen andar las fabricas. ¡Cuánta humanidad con hambre, frío, pánico, dolor, presión moral, terror y locura!
Víctor Jara es uno de miles y miles de americanos que murieron porque pensaban distinto. No eran combatientes, no hubo una guerra allí, como no la hubo aquí, aunque muchos pretendan que sí. Murió, como tantos allá y aquí, porque pensaban diferente a lo que gustaba a los poderosos de entonces.
Yo conocí a Jara, a su música en realidad, cuando tenía 16 ó 17 años más o menos. Por entonces comenzaba a descubrir las cosas que por aquí estaba vedado escuchar: Víctor Jara, Alí Primera, Silvio Rodríguez, los Parra, Daniel Viglietti, y tantos más. Es así que más allá de sus connotaciones políticas, su música es parte de mi "banda sonora" de aquellos días.
No suelo hablar de política partidaria aquí, pero la fecha de hoy no es política; es fecha de la muerte de Víctor Jara, uno de mis cantautores preferidos, asesinado hace 34 años por cantar lo que cantaba.
Hay decenas de enormes canciones para recordarlo, pero a mi entender Manifiesto es paradigmática, quizás hasta premonitoria.
Manifiesto
Yo no canto por cantar ni por tener buena voz, canto porque la guitarra tiene sentido y razón, tiene corazón de tierra y alas de palomita, es como el agua bendita, santigua glorias y penas, aquí se encajó mi canto, como dijera Violeta, guitarra trabajadora con olor a primavera.
Que no es guitarra de ricos ni cosa que se parezca, mi canto es de los andamios para alcanzar las estrellas, que el canto tiene sentido cuando palpita en las venas del que morira cantando las verdades verdaderas, no las lisonjas fugaces ni las famas extranjeras, sino el canto de una alondra hasta el fondo de la tierra.
Ahí donde llega todo y donde todo comienza canto que ha sido valiente siempre sera canción nueva.
Víctor Jara
(*) Fragmentos de "Homenaje a Víctor Jara, del aragonés José Antonio Labordeta.
Me encanta la estética de sus videos, aunque creo que no siempre aportan demasiado a lo que dicen las letras. Es como si fueran obras independientes proyectadas simultáneamente. Si se baja el volumen los videoclips son visualmente atractivos, plásticamente disfrutables aún sin la música. Afortunadamente lo mismo ocurre a la inversa. Regina Spektor tiene una voz y una forma de cantar que me resulta sumamente atractiva, muy sugestiva, dulce, sensual, mejor no sigo...
Al oír de ella por primera vez supuse que sería hija del conocido Phil Spector, no recordaba que se escribía diferente, y eso de alguna manera me predispuso negativamente. Pensé que era otro hijo de famosos con más apellido que talento. Afortunadamente decidí prestarle unos segundos de atención a pesar de ese primer impulso, y resultó que no tenía nada que ver con el antedicho músico y productor, y además me gustaba mucho.
Hoy como muchas mañanas me levanté cantando alguna cosa repetidamente, y resultó ser una de sus canciones. Hacía semanas que no la escuchaba, salió de algún rincón oscuro diciendo acá estoy, y como es de rigor acá está. Mi interpretación era un poco peor que la de ella, para qué negarlo... ni siquiera me sabía la letra, que finalmente busqué, y no está malota. Son muchos los videos que hay en Youtube de ésta cantante-pianista ruso americana (pavada de entrevero), y creo que vale la pena verlos todos, pero acá voy a dejar el que hoy se ha empeñado en perseguirme desde la cama hasta la blogósfera, Fidelity.
Fidelity
I never loved nobody fully Always one foot on the ground And by protecting my heart truly I got lost in the sounds I hear in my mind All these voices I hear in my mind all these words I hear in my mind all this music
And it breaks my heart And it breaks my heart And it breaks my heart It breaks my heart
And suppose I never met you Suppose we never fell in love Suppose I never ever let you kiss me so sweet and so soft Suppose I never ever saw you Suppose we never ever called Suppose I kept on singing love songs just to break my own fall Just to break my fall Just to break my fall Break my fall Break my fall
All my friends say that of course its gonna get better Gonna get better Better better better better Better better better
I never love nobody fully Always one foot on the ground And by protecting by heart truly I got lost In the sounds I hear in my mind All these voices I hear in my mind all these words I hear in my mind All this music And it breaks my heart It breaks my heart Breaks my Heart Breaks my heart
Me gustaría recordar para hacerle justicia a la fuente, dónde escuche aquello de: "el problema no es decir estupideces, el problema es decirlas con énfasis". Tiene su cuota de razón, mal que bien todos alguna vez decimos cosas torpes o equivocadas con mayor o menor asiduidad. Pero hay sujetos que las dicen adornadas por un tono de trascendentalismo, solemnidad, o pretendida sapiencia, que a la postre transforman una tontería en una burrada digna de recuerdo.
No pretendo aludir a los visionarios que arriesgaron pronósticos como que volar era imposible con cualquier artefacto mas pesado que el aire, o el que calculó el mercado potencial de computadores en quizás 5 ó 6 máquinas como máximo para todo el mundo. Tampoco recordaremos al que dijo que con los Beatles no pasaba nada, ni al que profetizó que los aviones jamás tendrían aplicación militar.
Todos esos genios han pasado a la historia por sus grandes burradas y bien merecido lo tienen. Pero los hay más modestos, el sabelotodo de familia, el que se la sabe lunga en el grupo de amigos, el informadísimo compañero de clase o de trabajo. Nunca pasarán a la historia sus nombres, pero ayer recordando el viaje de arquitectura, al ver la foto que adjunto, vino a mi mente un episodio que merece por lo menos una mención.
Acabábamos de recibir la camioneta con la que recorreríamos Europa, saliendo de París, y regresando más de 5 meses después. Se trataba de una Peugeot Boxer azul oscuro.
De los 8 integrantes 4 seríamos los "conductores titulares" por tener ya experiencia de algunos años, habían dos que no manejaban y dos que habían sacado la libreta de conducir para viajar, y lo harían, dada su inexperiencia, en caso de absoluta necesidad.
En la puerta del hotel (donde sacamos la foto), cargamos el equipaje, pusimos la bandera de Peñarol en la ventana de atrás, y nos aprestamos a salir. Comenzaría conduciendo alguien de quien ya he hablado en la entrada titulada "Pollo Punk". Lamentablemente antes de subir al vehículo decidió improvisar un didáctico speach... - alguien ha manejado algo tan grande alguna vez ?, preguntó mirando la Peugeot con suficiencia - no,contestamos todos más o menos a coro - bueno les voy a explicar, dijo como si le hablara al seleccionado nacional de retardados mentales, es igual a cualquier auto, sólo que más largo. Saben cuál es el truco ? - cuál ?, preguntamos embolados deseando arrancar de una buena vez - el secreto es al doblar... dar las curvas bien abiertas, si cuidan eso van a ver que no hay problemas. (Todo este petit discurso con cara de "no me aplaudan que no es pa' tanto" y cejas levantadas.)
Bueno, después de eso nos subimos a la camioneta ilusionados, arrancamos con nuestro experto en vehículos largos al volante, y en la primer esquina, la esquina del hotel, chocamos contra un auto estacionado al intentar doblar a la derecha.
Bajamos, miramos los daños (eran pocos), lo miramos a él con cara de algo que no era admiración, y salimos volando de París, no fuera que algo nos demorara el viaje.
Como es costumbre en éste blog, ilustraremos la entrada con alguna canción alusiva (o no) al tema. En ésta ocasión se trata de uno de mis grupos preferidos de los 80s y 90s, Depeche Mode, y ya que la idea de éste post es invitar a los maximalistas y pomposos a ahorrar saliva, lo hacemos con "Enjoy The Silence", de "Violator", discazo de los DM salido en 1990. Sin dudas la canción tiene connotaciones más interesantes en otros contextos, pero bueno, ésto no es más que una excusa para incluírla, como siempre.
Enjoy The Silence
Words like violence Break the silence Come crashing in Into my little world Painful to me Pierce right through me Can't you understand Oh my little girl
All I ever wanted All I ever needed Is here in my arms Words are very unnecessary They can only do harm
Vows are spoken To be broken Feelings are intense Words are trivial Pleasures remain So does the pain Words are meaningless And forgettable
All I ever wanted All I ever needed Is here in my arms Words are very unnecessary They can only do harm
Probablemente el Cuarteto y La Tabaré sean mis grupos de rock uruguayo preferidos, y si me apuran éstos últimos un poco más. El video y la canción me parecen impecables, aún cuando Tabaré jamás aprenderá a cantar. Para eso (y algo más) está la fenomenal Mónica Navarro, esteee... en qué estaba ?
La canción va porque me gusta, y ya que estamos se la dedicamos a las legiones de enemigos que uno va cosechando a lo largo de los lustros. Nunca se sabe cuando se necesite echar mano de alguno de ellos para hacer un post jajaj
C'est tout!
La enemistad
Atrás de las botellas nuestra rubia Mireya en un rincón.
Final del primer acto como cumpliendo el pacto en la función.
Eso... como patadas en los huesos como los besos, que volaron la amistad y nos dejaron presos de la resignación.
Acodado al tablero bebiendo el aguacero del perdón. (En pleno mes de enero cavando el agujero del perdón)
Nos dimos un abrazo y barajando el mazo la traición. (Estoy hecho pedazos, así que no hagan caso. Es la intuición).
Eso... de la amistad, salir ilesos tiesos en esta inexperiencia por el no a la convivencia, presos de la desilusión.
En todos estos años de rock y desengaños... la pasión (diapasón).
Perdí tantos amigos mirándome el ombligo sin condón... (Caí en pleno verano de des-amor, desgano, desazón)
Pero... ahora ya sé que no te quiero entre probos re-rockeros y otros robos y rateros (musiqueros) fueron con mi corazón.
Ayer conecté el equipo de audio de mi dormitorio. Hace un año, desde que me mudé, que ahí estaba, como un adorno lleno de polvo por no tener enchufe donde conectarlo.
Finalmente junté coraje e hice la instalación necesaria, por lo que volví a acostarme en la cama a escuchar música después de no hacerlo por 10 años, desde mi época de soltero.
Esta especie de segundo debut decidí hacerlo con el disco Back To Black, de Amy Winehouse, un discazo que recomiendo enfáticamente. Bueno, no faltará algún quisquilloso que venga a decirme que entonces no me fui a la cama con la Winehouse, sino con su disco. Es un detalle mínimo, si estuviera aquí en persona posiblemente le pediría que cante antes que cualquier otra cosa. Pero bueno..., tampoco podría jurarlo.
Back To Black
He left no time to regret, kept his dick wet with his same old safe bet. Me and my head high, and my tears dry, get on without my guy. You went back to what you knew, so far removed from all that we went through. And I tread a troubled track, my odds are stacked , I'll go back to black.
We only said good-bye with words I died a hundred times You go back to her And I go back to.....
I go back to us
I love you much It's not enough You love blow and I love puff And life is like a pipe And I'm a tiny penny rolling up the walls inside
We only said goodbye with words I died a hundred times You go back to her And I go back to
We only said good-bye with words I died a hundred times You go back to her And I go back to
Black, black, black, black, black, black, black, I go back to I go back to
We only said good-bye with words I died a hundred times You go back to her And I go back to
We only said good-bye with words I died a hundred times You go back to her And I go back to black
El ómnibus se detuvo en el kilómetro doscientos once. Marisa bajó y el chofer también, para entregarle su equipaje. Cuando el ómnibus retomó su marcha Marisa empezó a caminar. Eran parajes de tierras rojizas. Ignoro por qué tenían este color; en verdad no sé nada de geología.
Marisa caminó un par de kilómetros y se sentó a descansar sobre su equipaje. Ignoro si hacía calor o frío porque no sé nada de meteorología (además yo no estaba allí). Marisa quería levantarse y seguir su camino, pero tenía dolores en la pelvis. Nada puedo decir, por desgracia, sobre el origen de estos dolores, porque carezco de los más elementales conocimientos de ginecología.
Marisa hizo acopio de fuerzas y se levantó. Para orientarse mejor sacó de su bolso unos binoculares (o quizá fuera un catalejo; no sé nada sobre instrumentos ópticos) y echó una ojeada a los confines de su visibilidad. Avistó una figura humana, mosqueando en el horizonte. Caminó hacia ella. La figura caminaba a su vez hacia Marisa. Esto es lo que creo, aunque no me respalda en ello ningún conocimiento de geometría.
Unos minutos después la figura se hizo reconocible para Marisa. Era un hombre. Andaba casi desnudo y estaba peinado y maquillado con arreglo a las normas vigentes en el grupo humano, tribu, clan o a lo que fuera que él pertenecía. No quiero dar detalles sobre esto por miedo a meter la pata, ya que no sé absolutamente nada de antropología.
Cuando lo tuvo cerca, Marisa sacó su cámara fotográfica. Creo que se puso a regular el fotómetro, y no sé cuántas cosas más. Marisa era una excelente fotógrafa, pero yo no solamente no lo soy sino que no tengo la más puta idea de cómo se saca una foto. Parece que aquel hombre tampoco la tenía, porque cuando vio el artefacto se asustó. Se acercó a Marisa y le arrancó la cámara de las manos. No conforme con esto, le arrancó también la ropa y —ya con más delicadeza— se sacó él mismo la poca que traía puesta.
Entonces ocurrió algo que me veo incapacitado de describir, quizá por falta de experiencia personal en la materia. No sé nada sobre sexo, y creo que por ahí corría el asunto. (Perdón si en algún momento me expreso de forma confusa o incorrecta; es que no sé nada de gramática.) En verdad la única disciplina que domino es la literatura. Sinceramente, creo que sé más que nadie en esta materia. Pero ya no puedo escribir más, lo siento. Mi falta de formación en otras disciplinas me lo impide, interponiéndose constantemente entre mi pluma y mis lectores. Esta traba merecería de mi parte, sin duda, un profundo estudio, pero yo no lo puedo hacer porque no sé nada de epistemología.
Sólo me queda entonces decir adiós, y gracias (no sé si corresponde despedirme así; perdón, pero es que no sé nada sobre modales).
Leo Maslíah
"Literatura con vallas" es un cuento de Leo Maslíah incluído en el libro "La Tortuga", publicado en 1990 por Ediciones de la Flor.
No quisiera que alguien escuche una canción mía y piense en hamburguesas, dijo en alguna ocasión Tom Waits, y al menos en ese aspecto supongo que puede darse por satisfecho.
Si algo evocan sus canciones será posiblemente a algún local oscuro con un piano en un rincón, mucho humo y algunos borrachos tomando bourbon.
Yo le conocí con el disco Rain Dogs, de 1985, que circulaba por aquellos días entre círculos con ciertas pretensiones alternativas. De alguna forma todos los caminos parecían conducir a Tom. Era moneda corriente en las reuniones que alguno mencionara a Bukowski tarde o temprano, aunque nadie, ni él mismo le hubiesen leído, o aludieran a la música de Waits aunque quizás hubieran escuchado acaso una canción o dos del mencionado disco, el décimo del tipo en más de 12 años de carrera.
Yo era uno de esos, estaba en las charlas de la gente cool, en las películas de Wim Wenders, en algún programa de radio sobre música maldita, guau !, no me lo iba a perder. Por entonces yo andaba desensillando del punk, y escuchando preferentemente música dark, venía de Bauhaus a Peter Murphy, de Birthday Party a Nick Cave, de Damned a Sisters Of Mercy o The Cure, y hasta Depeche Mode que abandonaban el tecno pop bailable (o casi), y con Black Celebration se adentraban en la música oscura.
Tom Waits pareció encajar perfectamente en aquella onda alternativa, que así como vino se fue, dejándole por éstas tierras algunos fieles adictos que esperábamos fisurados el próximo disco, y legiones de ex-escuchas que jamás le habían escuchado.
Ya con más distancia de mis estupideces onderas de la primera juventud, creo que sigue confirmando 20 años más tarde que es un tipo en serio. Puede no gustarte, puede encantarte, pero no lo podés acusar de intentar venderte lo que no es, ni de venderse a Mc Donalds o MTV. Sigue siendo Tom Waits, hoy por hoy más viejos él y yo, creo que uno de los dos o tres más grandes, el otro es Lou Reed... y tengo que pensar bastante en el tercero.
Repasaba, y el único tema suyo que incluí hasta hoy es I Don't Wanna Grow Up, pero en la versión que hicieron los Ramones. Así que hoy meto un par de canciones de las viejitas. Sugiero servir con luz tenue, volumen razonablemente alto pero que no aturda, un cigarrillo en la diestra y un vaso de whisky en la siniestra (lo prefiero al bourbon). La primera, New Coat Of Paint, del álbum The Heart Of a Saturday Night, de 1974, la segunda, Mr. Siegal, de Heartattack And Vine, de 1980. Yo ya no fumo, pero empieza el piano de Tom y ahhh, se me llena la garganta de humo otra vez.
New Coat Of Paint
Let's put a new coat of paint on this lonesome old town Set 'em up, we'll be knockin' em down. You wear a dress, baby, and I'll wear a tie. We'll laugh at that old bloodshot moon in that burgundy sky.
All your scribbled lovedreams, are lost or thrown away, Here amidst the shuffle of an overflowing day Our love needs a transfusion so let's shoot it full of wine Fishin' for a good time starts with throwin'in your line.
Mr. Siegal
I spent all my money in a mexican whorehouse, across the street from a catholic church, and then i wiped off my revolver, and i buttoned up my burgundy shirt, i shot the morning in the back, with my red wings on, i told the sun he'd better go back down, and if i can find a book of matches, i'm goin' to burn this hotel down.
you got to tell me brave captain, why are the wicked so strong, how do the angels get to sleep, when the devil leaves the porchlight on.
well i dropped thirty grand on the nugget slots, i had to sell my ass on fremont street, and the drummer said there's sanctuary, over at the bagdad room, and now it's one for the money, two for the show, three to get ready, and go man go, i said tell me mr. siegel, how do i get out of here.
well willard's knocked out on a bottle of heat, drivin' dangerous curves across the dirty sheets, he said man you ought to see her, when her parents are gone, man you ought to hear her when the siren's on. you got to tell me brave captain, why are the wicked so strong, how do the angels get to sleep, when the devil leaves the porchlight on.
don't you know that ain't no broken bottle, that i picked up in my headlights, on the other side of the nevada line, where they live hard die young, nd have a good lookin' corpse every time, well the pit-boss said i should keep movin', this is where you go when you die, and so i shot a black beauty, and i kissed her right between the eyes.
well willard's knocked out on a bottle of heat, drivin' dangerous curves across the dirty sheets, he said man you ought to see her, when her parents are gone, man you ought to hear her when the siren's on.
you got to tell me brave captain, why are the wicked so strong, how do the angels get to sleep, when the devil leaves the porchlight on.
Andaba por Youtube buscando otra cosa cuando dí con ésto. No podía dejarlo pasar, es parte de mi vida, pero creo que es mucho más que eso, es parte de la historia del país. Un clásico que trasciende lo estrictamente musical, sin por ello dejar de ser tremenda canción. Da Mauricio Ubal y Ruben Olivera, y cantada por Rumbo, A Redoblar. Yo de pie, no sé ustedes
A redoblar
Volverá la alegría a enredarse con tu voz. A medirse en tus manos y a apoyarse en tu sudor. Borrará duras muecas pintadas sobre un frágil cartón de silencio y el aliento de murga saldrá...
A redoblar, a redoblar..... A redoblar muchachos esta noche, cada cual sobre su sombra, cada cual sobre su asombro a redoblar, desterrando, desterrando la falsa emoción, el "la-la-la", el beso fugaz, la mascarita de la fe. A redoblar muchachos que la noche nos presta sus camiones y en su espalda de balcones y zaguán, nos esperan, nos esperan otros redoblantes, otra voz, harta de sentir, la mordedura del dolor.
A redoblar muchachos la esperanza. Que su latido insista en nuestra sangre para que ésta nunca olvide su rumbo.
Porque el corazón no quiere entonar más retiradas.