"De vez en cuando es bueno ser consciente de que hoy, de que ahora, estamos fabricando las nostalgias que descongelarán algún futuro."
Mario Benedetti
Como si en realidad quien escribe es la propia continuidad. Esa llamada del alma hacia el aprender, y con los ojos de los sentidos vemos solamente una pequeña parte del iceberg, sin llegar a imaginar la verdad del mismo; aunque a veces, muchas veces, nos gustaría conocer del todo para acercarnos más; sin entender que la vida se vive sin la vatuta del conocer; porque el conocimiento es una forma de apego; y la sabiduría una forma de libertad, acaso sea la espontaneidad del espíritu, que subyace tras la multitud que es apariencia y ruido: sonido para los sentidos que se mueven entre recuerdos vividos.
Entre ser y estar hay una esencia escondida, quizás la voluntad perdida que renace y crece cuando camino se hace, y es la propia alba quien reluce y alumbra la inquietud del efevo que llevamos dentro.
Encuentro los pasos más firmes cuanto más exentos de metas; y la decisión del compositor al escribir una sinfonía, donde él marca el comienzo y el final, y toda su transición se convierte en pura letanía creando un conjunto armonioso, que para unos será lo que aprecian los sentidos, y para otros será camino del alma: lo que sabemos que hay tras la mirada que ven nuestros ojos; debajo del iceberg grandiosa base habita, un todo que delimita un espacio y un tiempo; un algo por conocer y reconocer que lo no visto hasta ahora, puede llegar a ser un descubrimiento mutuo entre dos, cuando el abrazo es de esencias; fragancias eternas que los vientos acompañan desde la noche de los tiempos.
Hoy, mi mirada se posa en ti, como en ti y en ti... buscando encontrarme a mí y verte desde ahí, y contemplar como observar el tamaño del sueño, danzando desde el suelo, volando y surcando espacios de guirnaldas decorados, donde corazones hay y todos somos; unos de amor otros de pasión por lo eterno...
Bellos perfumes hay en la vida, cuando descubrir su encierro es dejar de vivir la memoria de lo que muere y no continua; practicar lo natural es belleza primordial, cuyo ensanche no es viento hoy, ausencia mañana, sino belleza al final como aurora al inicio; así el alma y su canto de amor, amistad, serenidad y sobriedad, donde los ritmos se suceden imperecederos y verdaderos, creadores y vencedores, brilla cual letargo que no cae nunca, salvo para evolucionar...
Emig
Etiquetas: educación, reflexiones, filosofía, pensamiento, comunicación, amistad, utopía, ética