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martes, 13 de julio de 2021

Valle de las Navas: Monte La Mayor

El Valle de las Navas, en su sector septentrional, es un particular territorio dominado por un paisaje desértico rico en tonalidades cromáticas originadas por la erosión de las diferentes capas de materiales depositadas durante el Cuaternario. En su interior encontramos una sucesión de cárcavas, cauces secos, laderas, cerros testigos, barrancos y terrazas. Pero durante un corto período de tiempo, en la primavera, las laderas están verdes y contrastan aún más con esta sucesión de colores. Para contemplar este paisaje, subiremos al monte semisalvaje de La Mayor, la mayor elevación de la zona junto con los visitados Utero-San Mamés.


Monte La Mayor



El monte de La Mayor, como así se le conoce en la zona y viene en los mapas, es una extensa paramera ubicada a caballo de los pueblos de Tobes y Rahedo, Melgosa de Burgos y Rublacedo de ArribaAl ser una de las mayores elevaciones del valle, destaca mucho sobre la zona. La primavera tardía (mediados de junio) será, como hemos comentado, la época más atractiva para subir y por muchas razones. La principal, la gran tonalidad de colores que veremos desde su meseta superior. En segundo lugar, los caminos (de naturaleza arcillosa) están prácticamente secos y son viables.

Tobes y Rahedo, detrás, el monte La Mayor.
El monte, no es fácil de acometer. Aunque existen tenues sendas y veredas que parecen ascender desde los valles aledaños por sus erosionadas laderas, realmente no son cómodos de recorrer. Los sembrados ocupan todas las vaguadas.

Cárcavas junto el camino a Rublacedo de Arriba.
Así que estudiando los mapas y la zona, optamos por explorar buscando algún acceso siguiendo una amplia pista que sale del pueblo de Tobes y Rahedo y se dirige hacia la carretera de Poza de la Sal. En unos dos kilómetros, llegamos a un marcado cruce, donde se incorpora la pista que proviene de la carretera. Seguimos entonces por la izquierda, siguiendo la ladera del monte. Poco a poco vamos girando hacia el NE.

Pista que proviene de la carretera de Poza de la Sal, en primavera tardía.
A nuestra izquierda observamos las vaguadas cubiertas de sembrados que descienden desde la paramera superior y no parece accesible en ningún punto. Ya en la ladera este, penetramos en una amplia vaguada. La pista va perdiendo entidad y está tapizada de alta hierba. A los pies de una gran vaguada, donde distinguimos unos toneles metálicos a media ladera, donde dejaremos el coche porque parece posible ascender.

Pista hacia La Mayor.
Dejamos el coche. Rodeando un sembrado, comenzamos a ascender por el lomo herboso que desciende de lo alto por el lado derecho de la vaguada.


La subida es fácil y rápida. En poco tiempo, alcanzamos la meseta o paramera superior. Arriba la superficie es prácticamente plana, cubierta de praderas y manchas de pinar. El punto más alto, de cota 986, no destaca en absoluto sobre el llano. El atractivo de la peña no es esta "cima", sino disfrutar de los paisajes que se contemplan desde todo su contorno.

Amplias vaguadas descienden desde La Mayor hacia el llano.
Los bordes de la paramera parecen despejados. Nuestro plan es recorrer reposadamente  todo el contorno completo, bastante irregular, para ir disfrutando de los paisajes que se pueden contemplar.


En un primer paso, avanzamos por el borde hacia un saliente que avanza hacia el norte rodeando una gran vaguada denominada en los mapas como "las Conejeras". Desde esta atalaya, disfrutamos quizás de la mejor panorámica sobre el Valle de las Navas.


El paisaje primaveral es excepcional. El contraste de colores ocres, blancos y verdes, combinado con el azul limpio del cielo, es extraordinario.

Gran parte de la superficie superior de La Mayor son praderas.
Retrocedemos para continuar por el borde hasta el siguiente saliente. Llegamos ahora al punto más septentrional del monte, la llamada la Picota. Es otra atalaya, asomada sobre el pueblo de Melgosa de Burgos, ubicado a nuestros pies. Las vistas que se disfrutan desde aquí son de nuevo excepcionales.

Divisamos el pueblo de Melgosa de Burgos, desde parecen subir senderos entre las cárcavas.
Una estrecha vereda desciende desde la Picota hacia las inmediaciones de Melgosa.
Un estrecho sendero parece dirigirse con aguda pendiente, hacia las cárcavas que rodean Melgosa de Burgos por su lado sur.

Panorámica sobre el Valle de las Navas desde la Picota.
Magnífico contraste de colores en primavera.


Continuamos la excursión. Seguimos sin descanso por el borde, que realiza un giro hacia el sur. El esta zona el páramo se estrecha y el pinar llega hasta los dos bordes, pero podemos pasar sin problemas. En ningún lugar observamos signos de actividad humana. Es de suponer que el monte es poco visitado. Aún así, encontramos algunas latas  de bebida en el interior del pinar, quizás pertenecientes a excursionistas ocasionales.

Hacia el NO, contemplamos el majestuoso monte Utero y San Mamés, de altitud similar a La Mayor.
Hacia el oeste, divisamos el caserío del pueblo de Tobes y Rahedo y los roquedos que lo flanquean de fondo.

Seguimos por el borde.
Laderas occidentales de La Mayor. Al fondo, el pueblo de Tobes y Rahedo.
Damos la vuelta por el extremo SO. de la meseta, donde hay más densidad de pinos. Continuamos ahora hacia el norte de nuevo, dejando a nuestra derecha bonitas vaguadas que suben desde el llano.

Esta es la única huella de actividad humana que encontramos.
Estamos en los inicios del verano y los prados están en proceso de transformación desde el verde intenso al amarillo estival. En este proceso se abarcan aún más tonalidades.

Algunos sembrados suben desde el valle y alcanzan la parte superior de La Mayor.
Una de las vaguadas más espectaculares es la llamada Prado Tajada que vamos rodeando. Destaca el Alto de la Mayor, un cerro separado de la meseta superior. Precioso paisaje.

Vaguada y Alto de la Mayor de fondo.
Tras un pequeño descenso, siguiendo la linde de un gran sembrado que nos obliga a ello,  ascendemos poco a poco por la ladera en busca del saliente oriental por donde accedimos. A la derecha seguimos disfrutando de un hemosísimo paisaje y tomando muchas fotos.




Poco a poco, vamos alcanzando el extremo este. Enlazamos con el punto por donde accedimos a la meseta. Ya solo nos queda entonces descender por la ladera, evitando de nuevo el sembrado que sube por la vaguada. Desembocamos en el camino agrario herboso donde dejamos el coche, finalizando la excursión.


Parameras al este de La Mayor.


VALLE DE LAS NAVAS: MONTE LA MAYOR
Espacio natural
Valle de las Navas.
Dificultad
Baja. A pesar de no haber caminos ni senderos, no hay dificultades apreciables más allá de tener que caminar en algunos puntos por la linde de los sembrados. El desnivel por otra parte es inapreciable.
Tipo de camino
Terreno abierto, lindes de sembrados.
Ciclable
Si conseguimos subir la bicicleta por la ladera, la meseta superior es perfecta para ser recorrida en bicicleta.
Agua potable
No encontraremos.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Aunque no hay ningún tipo de señalización, todo el recorrido es bastante evidente pues en todo momento caminamos por el borde exterior de la peña.
Época recomendable
Primavera.
Inicio
Pistas que provienen de Tobes y Rahedo y Rublacedo de Arriba. Dejamos el coche en vertiente este del monte.
Distancia de Burgos
28 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 10 minutos.
Distancia total
7 kilómetros.
Interés
Paisajes primaverales coloridos del Valle de las Navas, espacios solitarios.
Altitud mínima
913 m.
Altitud máxima
987 m.
Desnivel acumulado
205 m.
Mapas
1:50000: 0167 Montorio.
1:25000: 0167-4 Hontomín

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h
Notas:
- Desde el valle es difícil distinguir caminos o senderos que asciendan hasta lo alto de La Mayor y podamos utilizar. Todas las laderas están cubiertas de sembrados. Desde arriba, sí que pudimos apreciar tenues veredas que parecen subir desde Melgosa y Tobes y Rahedo.

El camino desde Tobes y Rahedo se pierde entre los cultivos junto a La Mayor.

- Excepto la subida inicial siguiendo la linde de un sembrado, todo el recorrido es muy sencillo, sin apenas desnivel ni ningún obstáculo reseñable.
- La mejor época sin duda, por la variedad cromática del paisaje, la primavera tardía. Evitar los días de verano calurosos y las épocas lluviosas en que las laderas pueden estar embarradas.
- Una vez más, las vistas primaverales desde la plataforma superior de La Mayor son inmejorables, quizás aún mejores que las que pueden observarse desde el vecino monte Utero y San Mamés. 


Mapa topográfico



Perfil de elevación


Ver y descargar track en Wikiloc



miércoles, 31 de marzo de 2021

Roquedos de Tobes y Rahedo

Dentro del sector más oriental de la Sierra de Ubierna, se halla el monte de la Serrezuela. En su extremo este, muy cerca del pueblo de Tobes y Rahedo, encontramos una espectacular pared kárstica, con fuertes desplomes y muchas oquedades: es un lugar frecuentado para la práctica de la escalada en roca. Aparte de esta pared exploramos también las alturas del monte Mocha, desde donde dispondremos de buenas vistas sobre la sierra y el Valle de las Navas.



La Serrezuelaf

Llegamos fácilmente a la zona, muy próxima a la localidad de Tobes y Rahedo. Saliendo de Burgos, tomamos la carretera de Poza de la Sal. Una  vez pasado Riocerezo, tomaremos el desvío por la izquierda hacia Robredo-Temiño primero, y al poco, giramos a la derecha en dirección a Tobes y Rahedo.

Poco antes del descenso a Tobes y Rahedo, aparcamos el coche en un entrante a la derecha de la carretera.
Antes de bajar el portillo que desciende al valle donde se halla el pueblo, dejaremos el coche en cualquier entrante de la carretera, precisamente frente a la pared rocosa que queremos visitar.

El cerro Mocha (1009 metros).
Tras dejar el coche a la entrada de un camino, seguimos en paralelo a la carretera unos metros en dirección a Tobes para alcanzar la entrada del camino que asciende al mogote del Mocha.

Un panel nos señala la subida al mogote del Mocha.
Este camino es muy evidente y está señalizado con un panel. La subida tiene fuerte pendiente y hay algo de piedra suelta, pero afortunadamente es corta. Hay que tener cierta precaución en no resbalar. Alcanzamos la parte superior del Mocha, que supera por poco los 1000 metros de altitud.

El Valle de las Navas visto desde el mirador del Mocha. Al fondo destaca, el pequeño  macizo del Utero.
Mirando en dirección norte, hay espectaculares vistas sobre el Valle de las Navas. Más cercano, a los pies del monte, se halla la localidad de Tobes y Rahedo.

Tobes y Rahedo. Detrás, el macizo del Utero.
Hacia el este, se prolonga el cordal rocoso en que  nos encontramos hasta descender hacia el callejón del Mueso, un pequeño y curioso valle colgado que ya visitamos (ver entrada: Camino de Venera: de Temiño a Tobes y Rahedo.). Sobre la superficie cimera hay restos evidentes de antiguas construcciones, como círculos, alineamientos de piedras. Son los clásicos restos que abundan en la mayoría de peñas y que nos sugieren antiguos asentamientos prehistóricos.

Caminamos por el borde rocoso de la peña.
Continuamos la marcha. En primer lugar, descendemos por la ladera oriental hasta un collado para remontar por la otra vertiente virando un poco hacia la derecha, hasta alcanzar el borde rocoso. Avanzamos siguiendo ahora la arista. En este recorrido, divisamos la pista que se dirige desde la carretera hacia el paraje del Mueso, mencionado anteriormente. Seguimos por la arista disfrutando del agreste y limpio paisaje.

Hacia el este, divisamos el paraje del Mueso.
No seguimos más por la arista. Retornamos unos metros hasta el collado anterior y descendemos ahora por la izquierda hacia el valle. el descenso se produce por terreno libre, descolgándonos sin ninguna dificultad de grada en grada de roca.

Descendemos del Mocha por su ladera sur.

Descendemos hacia el valle aproximándonos a la carretera de nuevo.
Por terreno abierto, campo a través, alcanzamos de nuevo el asfalto de la carretera. La cruzamos y emprendemos inmediatamente la ascensión ahora por la ladera contraria, hasta alcanzar la base de la línea de roca.

Por el llano, nos dirigimos de nuevo hacia la carretera.
Nos encontramos ahora en la parte inferior de la impresionante pared de roca que conforma el borde oriental del monte de la Serrezuela.

Pared oriental de la Serrezuela, cuyas oquedades vamos a explorar.
El Monte de La Serrezuela es una pequeña sierra de carácter kárstico que se extiende entre el portillo de Tobes y Rahedo por el este y la localidad de Peñahorada, en su extremo oeste. Forma parte del conjunto de alineaciones rocosas que conforman la Sierra de Ubierna.

Por la parte inferior de la pared visitaremos todas las oquedades.
Estos montes, ubicados muy cerca de la ciudad de Burgos, enlazan con las Loras por el N-O, son la antesala del Páramo de Masa y podríamos decir que forman parte de la orla mesozoica de la Cordillera Cantábrica en su sector burgalés.

Estas paredes son muy frecuentadas para la práctica de la escalada.
Una vez ganamos la línea de roca, nuestro plan es continuar por ella intentando separarnos lo mínimo para explorar todas sus oquedades y refugios.

Ahora vemos el Mocha desde la otra orilla de la carretera.
En algunos puntos deberemos hacer pequeños destrepes para salvar algunos salientes. Aunque no hay grandes dificultades, si hay que tener precaución en algunos salientes de roca donde debemos ayudarnos de las manos. Hay piedra suelta, conviene prestar atención en la pisada.

En nuestro avance, descubrimos multitud de oquedades y abrigos en la base del roquedo.
En líneas generales, avanzamos con cierta comodidad. Vamos fijándonos y explorando las oquedades. Las vistas son amplias y agradables, nos amenizan la marcha.

Cuevas en la pared rocosa.





Enseguida alcanzamos la impresionante entrada de la llamada Cueva de la Niebla o de los Moros. Es la más amplia e interesante de todas estas grutas y es muy visible desde la carretera.


Penetramos en su interior. Aunque no es difícil, sí hay que realizar una pequeña trepada para superar unos escalones a su entrada. Una vez en la plataforma superior, alcanzamos el fondo de la gruta, no demasiada profunda. Es un estupendo refugio con buenas vistas sobre el valle. Nos sugiere que pudo ser un buen alojamiento en época prehistórica.

Entrada a la Cueva de los Moros o de la Niebla.

Detalle de estratos con buzamiento y plegados en la entrada de la Cueva de los Moros..

Boca de la Cueva de la Niebla vista desde su interior.
Salimos de su interior, de nuevo con precaución y continuamos siguiendo la base de la roca. Descubrimos más grietas que dan paso a grutas no practicables sin equipo especializado. Nos contentamos con contemplarlas. Todo el recorrido es una auténtica lección de geología, donde podemos encontrar muchos elementos que caracterizan el terreno kárstico. Una serie de movimientos tectónicos provocó un desplome generalizado del sinclinal que ocasión el cortado que estamos visitando y dejó a la luz su interior erosionado por la acción del agua. . Son muy evidentes las líneas de falla y pliegues en todo el recorrido.


Si observamos los cordones de roca que forman el monte Mocha, que tenemos enfrente, denotamos que el monte es el producto de una falla (casi vertical) que elevó uno de sus costados.


Boca de entrada a la cueva de la Graja.
Nos acercamos a la línea de bosque. Antes, aún contemplamos una bonita figura de roca que nos sugiere una cara.


Desde aquí, alcanzamos ya la línea de monte bajo. La vegetación empieza a ser abigarrada, y nos impide avanzar con comodidad. Penetramos y con dificultad intentamos avanzar sin descender demasiado. Nuestro objetivo es alcanzar la cueva de Albín, que según nuestro GPS se halla cercana en la base del roquedo.


Nos abrimos paso por pasillos entre la vegetación que se nos van presentando. Pero el terreno es complicado, el monte bajo es cada vez más denso y la ladera muy abrupta, lo que nos exige hacer pequeños destrepes y tener que realizar rodeos.


Alcanzamos con dificultades la base de la roca a la altura de la última cueva que buscamos, pero no encontramos ninguna cavidad más allá de pequeños abrigos. Damos por finalizada la exploración y emprendemos el regreso.

Murete en la base de la roca. Resto de algún refugio.
El monte de La Serrezuela se torna desde aquí prácticamente impenetrable, desistimos de continuar. El terreno nos fuerza a descender hacia el valle. Desde lejos, observamos una pista que baja desde lo alto abriéndose paso por el encinar.

El monte de La Serrezuela se torna más agreste y la vegetación impide continuar.
Nos descolgamos por estrechos pasillos entre los árboles hasta desembocar, no sin cierto alivio, sobre este sendero.


Descendemos hacia la carretera.
Ya solo tenemos que perder altura con comodidad hasta alcanzar la carretera por segunda vez en el recorrido de hoy.


En poco, llegaremos al coche que dejamos un par de horas antes a un lado de la carretera, Finalizamos esta excursión que ha tenido cierta componente de de aventura y exploración.



ROQUEDOS DE TOBES Y RAHEDO
Espacio natural
Sierra de Ubierna, La Serrezuela.
Dificultad
Media. Todo el recorrido se produce por terreno sin señalizar, muy abrupto y con fuertes pendientes donde hay que realizar frecuentes destrepes. Evitar si no se está habituado a transitar por este tipo de terreno.
Tipo de camino
Suelo rocoso y muy abrupto.
Ciclable
No.
Agua potable
No encontraremos.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
En general todo el recorrido es muy evidente.
Época recomendable
Verano y otoño. Evitar tras lluvias en que encontraremos el suelo embarrado.
Inicio
Portillo que desciende a Tobes y Rahedo.
Distancia de Burgos
23,9 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 10 minutos.
Distancia total
4,5 kilómetros.
Interés
Roquedos, vistas sobre el Mueso, panorámicas sobre el Valle de las Navas, cuevas de la Serrezuela, geología kárstica.
Altitud mínima
915 m.
Altitud máxima
1016 m.
Desnivel acumulado
425 m.
Mapas
1:50000: 0200 Burgos.
1:25000: 0200-2 Rioseras.


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Notas:
- La zona de la excursión es muy cercana a Burgos por lo que es sencillo desplazarse  y efectuar la excursión en cualquier momento del día.
- Como se ha explicado, el terreno es siempre abrupto y rocoso. Sin llegar a ser peligroso sí hay que realizar algunos destrepes y superar rampas empinadas por terreno pedregoso. Si no se está acostumbrado es mejor abstenerse de realizar este recorrido. Evitar ir con niños.
- Hubiéramos podido aún alargar más la excursión descendiendo desde lo alto del Mocha hacia el vallejo del Mueso, y volver pasando por el pueblo de Tobes y Rahedo. También es posible desde el portillo de bajada acceder a la parte superior del monte de la Serrezuela y caminar hasta su extremo oeste en la localidad de Peñahorada (ver entrada en este blog).



Mapa topográfico



Perfil de elevación


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